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sábado, 24 de febrero de 2024

JUDIAS VERDES EN OLLA RAPIDA, AL ESTILO DE MI MADRE


Siempre que íbamos a casa de mis padres por el verano, le pedíamos a mi madre que nos hiciera judías verdes porque le salían riquísimas. 

Mi padre, después de jubilarse se compró un huerto y encontró un hobby maravilloso, que le proporcionaba cosas muy importantes, buena salud, aire libre y satisfacción personal. 

Durante todo el verano teníamos las mejores frutas y hortalizas, naturalmente las más ecológicas y frescas. 

En su momento, yo hice lo mismo, salvando las distancias, porque mi padre, tenía una parcela muy grande y yo un huerto de 100 metros, pero eso sólo lo hice unos años, porque requería un esfuerzo que mi salud no me permitía. Ahora tengo dos huertos elevados en los que cultivo algunas lechugas, cebollas, y tomates, pero fundamentalmente fresas. 

Me encanta cuidarlos y mi espalda no se resiente. Por suerte nos siguen regalando verduras y si no es así, las compramos en un vivero que tenemos cerca.

Ya se sabe que las normas de cultivo en España son extremadamente exigentes y que no está permitido el uso indiscriminado tanto de fertilizantes, como de abonos o de sulfatos, con lo cual, son de toda garantía. 

Aviso un rato antes de salir de casa al dueño del vivero, y como me conoce, cuando llego ya me está pelando las judías. Le compro muchas cosas, voy varias veces y siempre me regala otras cosas. El excedente, lo voy guardando en el congelador para el resto del año.

Tienen un sabor totalmente diferente a las que se compran en Madrid.

Y ahora, os cuento como hacía mi madre las judías verdes.

Ella hacía una cocina rica en condimentos pero sin grasas. Por ejemplo, a las judías, les ponía durante la cocción o un trozo de jamón, (digo jamón, no hueso de jamón que nosotros no utilizamos porque desprende mucha grasa), o un trozo de ternera. 

Estaban buenísimas. Yo hoy las hice en olla rápida, y en lugar de ternera, les he puesto un hueso de rodilla que al no tener caña, da sabor pero no suelta grasa.

Ingredientes

1 k de judías verdes congeladas de León
1 par de patatas medianas
Aceite de oliva
1 ajo
1 cucharada de pimentón.

Elaboración

Ponemos agua con sal en la olla rápida, como 3 o cuatro dedos. 

Cuando rompe el hervor, añadimos el hueso y las judías verdes. Incorporamos el par de patatas, escachadas y  antes de cerrar la olla, hacemos un sofrito con los ajos y el pimentón y lo añado. Cerramos la olla y dejamos por 20 minutos a fuego medio bajo. (Ojo, los ajos no deben freírse en exceso, y para evitar que se os queme el pimentón, lo ponéis después de retirar la sartén del sofrito del fuego)

El truco para que las judías queden tan ricas está en que, después de despresurizarse la olla dejemos el guiso dar un hervor a fuego fuerte, de manera que parte del caldo de la cocción se consuma y la patata se desmorone espesando el caldo. 

Probad el punto de sal, y si seguís los pasos que indico, os van a encantar. Están buenísimas.

jueves, 23 de noviembre de 2023

ACELGAS CON TOMATE


Cuando viene mi hija a casa, le gusta darme descanso en la cocina, como podréis imaginar a mi me encanta, porque además cocina muy bien. A las dos nos encantan las verduras en sus múltiples variedades y formas de cocinado, y además tratamos siempre de comer lo más sanamente posible. Hoy hizo estas acelgas que están para chuparse los dedos.
Las acelgas son unas verduras peculiares, que tienen un sabor que nos recuerda a la tierra, al igual que sucede con la remolacha las espinacas la lechuga o el brócoli. Se come tanto la hoja, similar a la de las espinacas como la penca o parte blanca, y son un alimento muy saludable, que está en plena temporada.

Las acelgas son unas verduras con poco contenido calórico,  por lo que son perfectas en dietas de adelgazamiento y de mantenimiento del peso. Además son muy ricas en fibra.

En cuanto a su contenido en nutrientes, estas verduras contienen gran diversidad de vitaminas y son también ricas en minerales como calcio, sodio, potasio, y contenido en cobre, hierro y fósforo.
Hoy mi hija las ha hecho con tomate.

Ingredientes

250 g de cebolla en trozos
1 diente de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
50 g de jamón serrano en dados
400 g de tomate troceado en conserva
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1 pimienta de Cayena seca entera (opcional, no puso)
500 g de acelgas (en trozos de 4 cm)

Elaboración

Ponemos en el vaso la cebolla, el ajo y el aceite y troceamos .

Incorporamos el jamón y sofreímos .

Añadimos el tomate, la sal  y el azúcar. 

Ponemos el recipiente de la Varoma en su posición con las acelgas. Lo tapamos y programamos 20 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara. 

Retiramos el Varoma y escurrimos bien las acelgas.

Añadimos las acelgas escurridas al vaso y rehogamos. 

Volcamos en una fuente y servimos caliente.

Si queremos hacer un plato más completo, podemos acompañarlas de un huevo poché

jueves, 4 de febrero de 2021

POTAJE DE CUARESMA CON LANGOSTINOS


Aunque aún no es tiempo de cuaresma, sigue lloviendo y apeteciendo comer algo calentito.

Este Potaje de Cuaresma con langostinos, lleva garbanzos, bacalao, espinacas y también unos langostinos. La receta es muy sencilla de preparar, y está buenísimo.

Ingredientes

200 g. de langostinos crudos pelados
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
500 g. de agua
130 g. de cebolla en cuartos
2 dientes de ajo
80 de zanahoria en trozos
400 g. de garbanzos cocidos en conserva (aclarados y escurridos)
1 cucharadita de sal
2 cucharaditas de pimentón
1 hoja de laurel
150 g. de migas de bacalao desalado
120 g. de hojas de espinacas frescas

Elaboración

Pelamos los langostinos y reservamos los cuerpos. En el vaso de la Thermomix ponemos las cáscaras, las cabezas y 1 cucharada de aceite. Sofreímos durante 2 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Incorporamos el agua y programamos 4 minutos, temperatura 100º y velocidad 1. Colamos el fumet a través de colador de malla fina y reservamos. Lavamos el vaso.

Ponemos en el vaso la cebolla, el ajo, la zanahoria y 50 g. de aceite. Troceamos durante 2 segundos, a velocidad 5 y, seguidamente, sofreímos durante 8 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Incorporamos 60 g. de garbanzos y 50 g. del fumet de langostinos. Trituramos durante 15 segundos, a velocidad 6.

Añadimos el resto de garbanzos, las espinacas, el fumet restante, la sal, el pimentón, el laurel. Programamos 25 minutos, temperatura 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Agregamos el bacalao y los cuerpos de los langostinos Programamos 5 minutos, temperatura 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Vertemos en una fuente honda, dejamos reposar unos minutos y servimos.

 



 

jueves, 21 de enero de 2021

CREMA LIGERA DE COLIFLOR

Siempre he comentado que en casa gustan muchísimo las cremas de verduras de todo tipo, ésta sin embargo, es con mucho, la más rica. Si además nos fijamos en los ingredientes, comprobaremos que es una receta baja en calorías y si quitamos la patata, es absolutamente compatible con una dieta estricta. Personalmente considero que el hecho de incorporar una patata pequeña, contribuye a integrar nuestras necesidades de hidratos sobre todo si, como ha sido nuestro caso, como segundo plato se añadió una cantidad de proteínas mínima: 100 g de pechuga de pavo a la plancha.

Ingredientes

2 cucharadas de aceite de oliva
100 g de cebolleta
850 g de coliflor en ramilletes
1 patata pequeña (opcional)
1000 g de agua
Sal
500 g de leche desnatada


Elaboración

Ponemos en el vaso la cebolleta cebolleta troceada, y programamos 4 segundos, a velocidad 4. 

Seguidamente, programamos 5 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Incorporamos los ramilletes de coliflor (cortados pequeñitos), la patata troceada también pequeña, el agua y la sal. Programamos 30 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Quitamos la tapa del vaso y esperamos unos minutos a que la temperatura baje a 80º (10 minutos aprox.). Trituramos durante 1 minuto, a velocidad progresiva 5-7-10.

Agregamos la leche y programamos 2 minutos, temperatura 90º y velocidad 3.

Servimos inmediatamente acompañada de unos picatostes (hechos en el horno para que no tengan grasa). Podemos decorarla con un chorrito de aceite de oliva y un poco de perejil picado.


martes, 29 de diciembre de 2020

COLIFLOR CON BACALAO AL ESTILO LEONÉS

La gastronomía española en Navidad es tan diversa como sus distintas regiones. Si en Aragón en estas fechas preparan Cardo, Coliflor con Bacalao en Galicia, Ajoblanco en Extremadura, Cabrito en Asturias, en Cataluña la Escudella o en la Mancha son Perdices, León – y entrando en detalle – por ser mi origen, tiene desde tiempos ancestrales sus propias costumbres por estas fechas

En las comidas familiares navideñas – o colaciones como venían llamándose aquí -, antiguamente era común el consumo de los pocos alimentos que producía la tierra en estas fechas, también aquellos otros que se podían conservar con más o menos éxito y algunos que se reservaban con celo especialmente para estas celebraciones. De las recientes matanzas se reservaban algunas piezas especiales como los botillos, o lloscos enchorizados de mayor tamaño que los habituales, que se servían con los repollos de asa de cántaro.

Otro producto habitual en estos llamados platos de colación eran los pescados conservados secos y en salazón, como el bacalao o el congrio. El bacalao era común comerlo con repollo o coliflor, hervido y sazonado al modo del país, con ese barniz de ajo arriero de color y gusto intenso a pimentón. En fechas más señaladas estos pescados se comían con patatas, guisadas y a menudo con un puñadín de arroz para darles más consistencia.

Naturalmente al día de hoy, el menú Navideño ha cambiado muchísimo; la facilidad para adquirir cualquier producto en todo momento y la diversidad de platos que hoy se suman a aquellos tradicionales, ha enriquecido la mesa navideña de leoneses y españoles en general.

Sin embargo, de esas costumbres, conservo en la memoria el plato de hoy que hacía mi madre, no sólo en estas fechas sino a lo largo del año, porque a mi padre le encantaba el bacalao y a mi madre le faltaba tiempo para agradarle. Ellos eran un matrimonio de los que se quiso siempre. Se apoyaban en el trabajo, en las decisiones, en la austeridad de su día a día y además, compartían el mismo sentido de la vida. Mi madre fue una adelantada a su tiempo, trabajaba desde los inicios de su matrimonio y compatibilizaba su negocio con su dedicación a la familia sin que se le moviera una pestaña. Ese sentido de la disciplina en uno y en otro, sin duda nos marcó un camino a sus hijos, aunque ya se sabe que a veces los hijos no comprendemos del todo a los padres, al igual que nos sucederá con seguridad a nosotros.

Después de este preámbulo tan personal, pasamos a la receta que nos ocupa.

Ingredientes

1 coliflor de tamaño medio
3 patatas
2 lomitos de bacalao, deshilado y desalado
2 ajos
1 cucharadita de pimentón bien llena
Sal
Aceite de oliva

Elaboración

La noche anterior, deshilamos el bacalao y lo dejamos desalar con agua abundante en el frigorífico hasta el día siguiente.

Por la mañana, cambiamos un par de veces el agua para asegurarnos de que está bien desalado y dejamos escurrir.

Troceamos la coliflor en ramilletes, la lavamos bien y la introducimos en la olla. (Podéis utilizar cualquier tipo de cazuela, yo utilizo la olla rápida porque abrevio tiempos).

Pelamos las patatas, las escachamos y las agregamos. Ponemos agua hasta que esté medio cubierto el conjunto.

Colocamos la olla sobre el fuego y mientras tanto vamos preparando la ajada en la sartén. Cubrimos el fondo de una sartén pequeña con aceite de oliva, unas tres cucharadas soperas serán suficiente, fileteamos los ajos y retiramos del fuego cuando empiecen a dorarse. En ese momento agregamos el pimentón cuando la sartén está fuera del fuego para evitar que se queme, y añadimos la sal.

En mi olla rápida, tardó 7 minutos en hacerse. Pero si os habéis fijado, yo no había agregado el bacalao al guiso. Os explico, a mi me gusta probar comprobar siempre el punto de sal, y sobre todo poner el guiso en ebullición sin tapar la olla, pero antes añado el bacalao. La razón de poner el guiso en ebullición, es que con eso, consigo que se evapore parte del caldo de la cocción al tiempo que se cocina el bacalao y además, la patata se deshaga un poco, lo que le da al caldo un espesor que lo hace muy agradable. Lo de añadir el bacalao en este momento, es porque así evito que se cocine demasiado y quede sabroso. Podéis ver en la foto siguiente, como y cuando añado el bacalao.

A los amantes del bacalao y los guisos tradicionales os animo a que lo probéis, no os decepcionará.


 

miércoles, 2 de septiembre de 2020

PISTO EN THERMOMIX


Ingredientes

300 g de cebolla cortada en trozos.
150 g de pimiento rojo cortado en trozos
150 g de pimiento verde cortado en trozos
300 g de calabacín sin pelar, en cuartos a lo largo y luego en trozos
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
700 g de tomate triturado
1 cucharada sopera de azúcar
1 cucharadita de sal

Elaboración

Ponemos en el vaso la cebolla, y el aceite y damos unos golpes de turbo, hasta que la cebolla esté bien menuda troceada.

Añadimos el pimiento rojo, el pimiento verde y el calabacín. Troceamos 5 seg/vel 4.

Programamos 20 min/temperatura varoma/giro izquierda/vel cuchara.

Incorporamos el tomate triturado, la sal y el azúcar. Programamos 20 min/ temperatura varoma/giro izquierda/vel cuchara.

El pisto se puede comer recién hecho, o bien hacer  como conserva, bastará con que cerréis bien los envases bien limpios y que lo esterilicéis durante 1/2 hora en agua hirviendo.


MILHOJAS DE BERENJENA LIGHT Y OTRA FORMA


No siempre, pero ocasionalmente, es conveniente comer más light por aquello de, al menos, no ganar peso. Este es uno de esos platos que siendo sabroso, no tiene más calorías de las necesarias y sin embargo cubre nuestras necesidades de verdura y proteínas, es apetitoso y aunque la foto no le hace justicia, tiene un color que invita a disfrutarlo.

Ingredientes para 2 personas

1 berenjena mediana
1 lata de bonito de 80 g. (quedan 60 g. escurrido)
1 o 2 tomates enteros pelados
2 cucharaditas de aceite
Orégano al gusto
Sal

Elaboración

Lo primero que debemos hacer es trocear en rodajas las berenjenas, como de 1 cm. de grosor.

Las colocamos sobre un escurridor y les ponemos abundante sal, y dejamos reposar al menos 30 minutos para que suelten el agua. Pasada la media hora ponemos el escurridor debajo del grifo para quitarles el resto del agua -es amarga-, y el exceso de sal. Colocamos sobre papel absorbente y secamos bien.

Precalentamos el horno a 200º C y en la bandeja del horno cubierta con papel de hornear, colocamos las rodajas de berenjena, rociándolas con una cucharadita de aceite, las retiramos una vez que hayan pasado 14 minutos y reservamos.

En una sartén antiadherente, ponemos la otra cucharadita de aceite, y el tomate pelado y rallado, para que se sofría, cuando veamos que el jugo del tomate se ha consumido, le añadimos el orégano, un poco de sal y el bonito desmenuzado. Dejamos que se fusionen los sabores y montamos el milhojas poniendo una capa de berenjena, y una del sofrito de tomate y atún alternativamente, terminando con una de tomate. y ya tenemos un plato ligero y rico.

Si queréis otra alternativa con algunas calorías más,  poner al horno por un lado las rodajas de berenjena y por otra parte, tomate cortado un poco más grueso que la berenjena con un poco de sal y orégano, lo regáis con un poco de aceite y lo tenéis igualmente en el horno 14 minutos. Además vais a necesitar los siguientes ingredientes:

1 bola de mozzarella fresca
4 lonchas de queso mozzarela partidas por la mitad
1 huevo
Un poco de leche
Queso rallado (el que os guste)

Para montar el milhojas lo hacéis en recipientes aptos para el horno, colocando primero una loncha de berenjena, cubriéndola con una rodaja de tomate, media loncha de queso mozzarella, y repitiendo este paso hasta terminar capas, dependiendo de la berenjena y tomate que tengáis, Finalmente, cortáis la mozzarella fresca en rodajas y cubrís cada milhojas con una loncha.

Batís un huevo y le añadís un poco de orégano y leche y ponéis una cucharada sopera de la mezcla sobre cada milhojas. Cubrís con un poco de queso rallado.

Introducís al horno precalentado a 200º C, calor arriba y abajo durante unos 10 minutos aproximadamente o hasta que el huevo esté bien cuajado. Está muy muy rico.

lunes, 24 de agosto de 2020

GAZPACHO DE CALABACIN

Ingredientes

4 calabacines medianos
1/2 pimiento verde
1/2 cebolla
1/2 pepino
1 diente de ajo
1 pera
2 hojas de albahaca
4 cucharadas de vinagre
6 cucharadas de aceite de oliva
Una pizca de sal

Elaboración

Lavamos bien el calabacin y lo troceamos sin pelarlo.

Lo ponemos en el vaso de la batidora con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca y batimos hasta conseguir una crema bien fina.

Agregamos un poco de sal,batimos de nuevo y probamos para rectificar de aceite, sal o vinagre hasta que esté a nuestro gusto.

Ponemos en el frigorífico para que esté bien frío a la hora de comerlo.

Podemos acompañar con unos taquitos de jamón, un huevo cocido o un poquito de cebolla y tomate picados.

Si tenemos thermomix, podemos batirlo todo y nos quedará una crema mucho más fina.
 

viernes, 15 de mayo de 2020

CREMA DE LECHUGA Y GUISANTES TRADICIONAL Y THERMOMIX

Esta receta de crema de lechuga, a la que se han añadido guisantes y un poco de patata, te hará cambiar de opinión sobre el empleo de la lechuga. Quien más quien menos tiene una lechuga en la nevera, patatas en la despensa y una bolsa de guisantes en el congelador.

Con estos ingredientes haces una crema muy decente. Si, además, ponemos cebolla y ajo y un poco de aceite para darle más  sabor, el plato sube enteros. Y, ya si añades algún queso el plato se  pone fino.

Aunque la podemos hacer con cualquier parte de la lechuga, es estupenda para aprovechar las hojas externas, esas que son más oscuras y duras, y que solemos tirar a la basura. Os aseguro que es una  maravilla, extremadamente fácil de hacer, barata y al alcance de todos.

Ingredientes

1 cebolla mediana
1 diente de ajo
1 patata mediana
8-10 hojas de lechuga  (sirve cualquier clase que tengamos)
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal al gusto
300 g de guisantes congelados
700 g de  de caldo de verduras, pollo o agua
4 quesitos en porciones o un trozo de queso azul si tienes.

Elaboración tradicional

Pelamos la cebolla y el diente de ajo y lo picamos. Pelamos la patata y la cortamos en trozos pequeños.

Lavamos las hojas de lechuga y las picamos. Ponemos  el aceite en una olla mediana y cuando esté caliente añadimos la cebolla, una pizca de sal y sofreímos, removiendo, hasta que tome un ligero color dorado. 

Añadimos el ajo picado y cocinamos uno o dos minutos más.

Incorporamos los guisantes, la lechuga, la patata, el caldo y llevamos a ebullición. Dejamos hervir 10 minutos semitapado, apagamos el fuego y dejar reposar otros 5-10 minutos.

Trituramos hasta obtener una mezcla de consistencia homogénea. Probamos y corregimos de sal.  Añadimos los quesos en porciones y batimos nuevamente. Si en vez de los quesitos, ponemos queso azul, basta con que lo desmenucemos. 

Elaboración en Thermomix

Troceamos la cebolla y el ajo, y ponemos la Thermomix con vaso abierto y dos o tres golpes de turbo.

Añadimos las 3 cucharadas de aceite y sofreímos durante 5 minutos, Temperatura Varoma y Velocidad 1.

Agregamos a continuación la patata troceada, los guisantes congelados y la lechuga cortada. Programamos 20 minutos, Temperatura Varoma y Velocidad 1.

Agregamos los quesitos en porciones y trituramos en velocidad progresiva 5, 7, 9.

Yo lo he acompañado de cebolla frita crujiente, pero podéis acompañarlo de unos picatostes, o de un crujiente de jamón.

martes, 21 de abril de 2020

PUDIN DE VERDURAS

Días de confinamiento que dan tiempo para pensar cómo variar el menú diario y que eso sea una forma de mantener la cabeza ocupada, una ayuda para esquivar y no tratar de pensar en lo que está pasando, de vivir al día sin pensar en ese futuro que se presenta poco halagüeño . Mucho cuidado de jardín, ponerme al día en películas y cocina. El confinamiento quita ganas de pensar demasiado en cosas serias. Leer, imposible, me pilló con las manos vacías y no hay dónde comprar de momento, prensa  en la red y poco más.

Hay media bolsa de verduras para menestra en el congelador que no se va a comer porque trae espárragos y alcachofas y no gustan a todos en casa.

Pongo manos a la obra: hoy hacemos un pudin de verduras. Plato de reciclaje.

Ingredientes

Media bolsa de menestra congelada
1 tarro de zanahoria en conserva casera
150 g de queso de Philadelphia (lo que quedaba del envase)
4 huevos
1 cajita de jamón serrano en tacos
250 g de leche semidescremada

Elaboración

Aviso que es un plato light. Hervimos las verduras con sal, las escurrimos bien y pasamos al paso siguiente.

Batimos los huevos con el queso Philadelphia, hasta que todo quede bien integrado.

En un bol, ponemos la verdura escurrida, el jamón serrano, el batido de los huevos y el queso y la leche descremada.

Engrasamos ligeramente un molde de pírex tipo plum cake, con aceite de oliva y volcamos el conjunto dentro.

Yo lo he hecho en el microondas. Primero puse 10 minutos, y comprobé que le faltaba tiempo, así que añadí otros 10 minutos más y fue suficiente.

Podéis ver el resultado en las fotos, en cuanto al sabor, para los amantes de la verdura y el queso, una delicia.

Se puede tomar con una mayonesa, una salsa de tomate o una ensalada de lechuga, al gusto del consumidor. Yo lo he cenado tal cual y me ha encantado.


jueves, 9 de abril de 2020

ENSALADILLA MIMOSA


La principal característica de esta ensalada es que se presenta a capas, sin mezclar los ingredientes y esto le aporta una textura y un sabor especiales y únicos. Para hacerla, he utilizado un molde de tarta desmoldable, prescindiendo de la base, y colocando el círculo directamente sobre la fuente en que voy a servirla.

Ingredientes

3 patatas medianas
2 zanahorias grandes
4 huevos
400 gr de judías verdes
1 bote de bonito en aceite de 220 gr
mayonesa
sal

Elaboración

Ponemos en una cazuela con agua al fuego e introducimos en ella las patatas.

En mi caso, como tengo en el congelador verdura de mi huerto, las judías verdes y zanahorias que congelo ya troceadas, las pongo a cocer por separado en 250 ml de agua con sal, 10 minutos en la olla rápida.

En otra cazuela cocemos los huevos. Debemos contar 15 minutos de cocción desde que el agua rompa a hervir, para poder retirar bien la cáscara sin que se nos quede pegada la clara.

Una vez que tengamos cocidas las verduras y los huevos, los pondremos en un escurridor. Yo lo hago por separado: Patatas, verduras y huevos.

El siguiente paso será desmenuzamos o rallamos las patatas y las verduras. Este tipo de corte le aportará una textura muy fina a la ensalada, así que procedemos por este orden las patatas, las judías y las zanahorias.

De los huevos, separaremos claras y yemas, desarmamos las claras y desmenuzaremos finitas las yemas (lo hice con ayuda de una cuchara y un colador).

Solo nos queda montar, capa a capa, la ensalada: empezaremos poniendo una capa de patata rallada y, sobre ésta, una de mayonesa. La mayonesa debe cubrir la patata, pero hay que poner poquita cantidad porque si no, nos quedaría una ensalada muy pesada.

A continuación, pondremos una capa de zanahoria, seguida de la capa con las judías verdes, la siguiente con bonito, y ya las otras dos, de clara y la terminación con la yema de huevo.

No he cubierto cada capa con mayonesa como sería lo indicado, porque quise aligerar el plato y la he puesto cada dos capas, pero podéis hacer en cada capa, dependiendo de si os gusta encontrar más o menos mayonesa. Tampoco, como se puede apreciar en las fotos, he hecho demasiado gruesas las capas de los distintos ingredientes, aunque hubiera quedado mejor presentada, pero se trata de hacer un plato agradable para pocos comensales.

Podéis utilizar caballa, salmón u otro pescado en conserva que os guste, siempre muy bien escurrido y desmigado. Lo suyo es poner una capa más de patata, pero yo he tratado de hacer un plato con más verduras que otra cosa.

Terminamos cubriendo todo con las yemas desmenuzadas.

Una vez que tengamos la ensalada mimosa preparada, lo ideal es taparla con film transparente y meterla en el frigorífico unas 3 ó 4 horas, de esta forma se asentarán las capas y podremos servirla bien fresquita. Pasado este tiempo ya podemos desmoldarla y decorarla a nuestro gusto.



sábado, 1 de febrero de 2020

CREMA DE COLIFLOR CON ZANAHORIA

Hoy tocó repaso de frigorífico y como consecuencia de ello, hacer platos de aprovechamiento. A principios de semana hice una coliflor con bechamel y me sobró media coliflor. Estamos terminando de recoger las zanahorias del huerto, y aprovechando  ese hecho, he preparado una crema estupenda, ligera y calentita, que con lo que está lloviendo y el frío que hace, es lo que más ayuda a combatir las bajas temperaturas.

Ingredientes

3 cucharadas de aceite de oliva virgen
1/2 cebolla grandecita
1 diente de ajo
4 zanahorias peladas y en trozos
1/2 coliflor cortada en ramilletes 

1 patata mediana
700 ml de agua
Pimienta blanca (al gusto)
Sal (al gusto)

Elaboración

Ponemos en el vaso el aceite, la cebolla en cuartos, el diente de ajo y una pizca de sal y troceamos con tres o cuatro golpes de turbo.

Sofreímos 5 minutos, Varoma, velocidad 1.

Añadimos la zanahoria en trozos, la coliflor en ramilletes, y troceamos en velocidad 4. Añadimos el agua la sal y la pimienta.

Programamos 30 minutos, Temperatura Varoma, velocidad 1.

Una vez acabado el tiempo trituramos 2 minutos en velocidad 5/7/9.

Comprobamos que la densidad está a nuestro gusto. Si queremos que quede más líquido, añadimos agua poco a poco y mezclamos de nuevo.

Servimos acompañada de unos picatostes tostados al horno



domingo, 15 de diciembre de 2019

CONSERVA DE ZANAHORIA AL NATURAL


  
Tener huerto propio, tiene muchas ventajas como he dicho en otras ocasiones, pero también implica que, muchas veces el exceso de producto te obligue bien a congelar, a elaborar conservas o a regalar un poco de todo. En nuestro caso, y aunque nuestro huerto es pequeño, hay , como decimos en mi tierra "para dar y tomar". Habitualmente, conservo en el congelador, pero también hago conservas y mermeladas cuando la producción rebasa lo previsto y cuando quiero tener a mano algo que me facilite la vida.
Como sabéis, muchos de los platos habituales en nuestra alimentación , surgieron hace siglos en el interior de los conventos españoles. El trabajo tenaz de sus miembros, aplicados sobre tierra fértil y cuidada, proporciona los mejores ingredientes y productos cuyo aprovechamiento ha favorecido el desarrollo de una cocina que con el paso del tiempo se ha enriquecido hasta merecer en muchos casos la categoría de manjar.
No es más que un conjunto de sencillas y austeras recetas del huerto, o de cualquier otro medio al alcance del convento como el corral o los dulces y licores, que se explican con todo lujo de detalles en numerosos libros y tratados de origen ancestral.
La receta que hoy traigo procede de uno de los conventos españoles.
Es tan fácil como rica y valiosa.
La primera vez que la hice, me pareció tan extremadamente sencilla, que dudé del resultado. Tengo que reconocer que es la conserva perfecta para mantener el sabor natural y la duración de algo que, en el mercado, generalmente encontramos aliñado con cantidad de conservantes, en este caso innecesarios, y que conserva todas las propiedades, el sabor y el color sin necesidad de más ingredientes al alcance de todos como son el agua, y la sal. Mas sencillo imposible.

Elaboración

Transcribo la receta tal cual la encontré en el libro "LAS RECETAS DE LOS CONVENTOS".
Se escogen zanahorias tiernas, se raspan, se lavan y se trocean en cuadrados. 
A continuación, se rellenan tarros de cristal, sólo en sus tres cuartas partes, (he de decir que yo, utilizo tarros reciclados y los llené prácticamente) se cubren con agua fría y sal antes de cerrarlos herméticamente y se cuecen cubiertos de agua 10 minutos, en olla a presión, o una hora, si la olla es corriente. 
Pueden conservarse, sin abrir, durante un año.
De mi experiencia anterior, aclaro dos cosas, llené los tarros más de lo que indica y le puse sólo la sal precisa, pero no tanta como da a entender la receta. 
He comprobado que resisten bastante más del año. Aún así, deberemos tomar precauciones de esterilizar bien los tarros y como en toda conserva, comprobar de vez en cuando su estado y observar que no haya pérdida de líquidos ni otras alteraciones apreciables a simple vista.
Se pueden utilizar como cualquier otra verdura u hortaliza envasada al natural que encontramos en el mercado, con la diferencia de que sabemos que no tiene conservantes artificiales y que está cultivada ecológicamente.

sábado, 24 de agosto de 2019

ROLLOS DE CALABACIN CON SALMÓN Y PATATA



Ingredientes

3 calabacines grandes 
2 patatas grandes 
200 gr de salmón ahumado 
Mayonesa 
Sal 
Pimienta 
Queso rayado 
Miel 
Orégano 

Elaboración 

Cortamos los calabacines a lo largo en láminas muy finas. 

Cocemos las patatas, enteras sin pelar con un poco de sal.


Cuando estén frías se cortan en dados, aunque en mi caso, las deshice para que se mezclaran mejor con el salmón y la mayonesa. Lo envolvemos todo bien en un bol.


Salpimentamos.


Mezclamos. 

Cocemos las láminas en agua caliente durante 2-3 minutos, o al vapor en la Thermomix o a la plancha 

Secamos las láminas de calabacín con papel de cocina. 

Colocar  una porción de la mezcla de patata y salmón en la lámina de calabacín. Enrollarlos. 

En una fuente colocar los rollos de calabacín. 


Yo les puse encima queso rallado y los gratiné unos minutos, pero también podéis decorar con orégano y un buen chorro de miel de caña. 

martes, 29 de enero de 2019

CREMA DE COL, BIMI Y LECHUGA CON QUESO FRESCO DESNATADO

En mi afán por tomar verdura prácticamente a diario, y con el fin de no caer en lo rutinario y aburrirme de los mismos sabores, hoy he hecho una crema diferente.

La receta original lleva Kale, pero no lo he encontrado y la sustituí por col común. Hubiera sido muy bueno porque es una planta muy característica y especial. Procede de la misma familia que la coliflor, col, repollo, brócoli y coles de Bruselas, y se la conoce como col rizada.
Está considerada como un superalimento por lo nutritivo que resulta. Rica en calcio, hierro, potasio y magnesio, tan necesario todo cuando se hace una dieta en la que abunda la verdura por encima de todo.
Es  rica en fibra, muy baja en calorías, ya que una taza de esta hortaliza solo tiene 33 calorías, no tiene nada de grasa, pero sí muchas proteínas. Parece ser, sin embargo, que tiene algunas contraindicaciones, así que como el resultado con la alternativa de col nos ha gustado bastante, no creo que la busque más, la sustituiré por col china, que se acerca más en sabor aunque no en color.

Si encontré en cambio bimi, que es la verdura más rica en nutrientes que hay. Es muy similar al brócoli, pero tiene más fibra más proteínas y minerales y un sabor más agradable y más dulce.

Ingredientes

1/4 de cebolla.
1 diente de ajo.
200 g de col, o repollo común.
200 g de bimi.
1/2 Lechuga iceberg (yo puse un cogollo de lechuga que era lo que tenía en casa)
3 cucharaditas de Queso fresco desnatado.
Popurrí de pimientas.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
Sal
600 cl de agua
Caldo de pollo (para añadir si os quedara demasiado espesa la crema)

Elaboración

Exceptuando la lechuga, ponemos todas las verduras en la olla rápida con los 660 de agua y la sal y dejamos que se haga 5 minutos.

Ponemos al fuego una cazuela que tenga agua con sal a hervir, y escaldamos el cogollo partido en dos mitades durante un minuto. 

Escurrimos las verduras reservando el caldo de la cocción, pero no la de escaldar la lechuga.

Cortamos la cebolla en brunoise y el ajo menudito y lo pochamos. Cuando esté blandito, añadimos las verduras y las pasamos por la batidora una vez que le hayamos añadido el caldo. Si os quedara espesa, podéis añadirle caldo de pollo, hasta conseguir la textura que os gusta.

En mi caso y a fin de ahorrar tiempo partir de terminar la cocción de las verduras, los pasos siguientes los hice en la thermomix.Hubiera podido hacer todos los pasos, pero las verduras tardaban en cocer 25 minutos en la thermomix y he preferido ahorrarme la espera.

Una vez que tenemos las verduras cocidas, ponemos en la thermomix la cebolla y el ajo junto con el aceite y le damos unos golpes de turbo. Programamos 4 minutos temperatura Varoma y velocidad 1.

Añadimos las verduras y las rehogamos 1 minuto, varoma velocidad 1. Añadimos el caldo de la cocción, trituramos velocidad, 5/7/9 hasta que veamos que la crema está fina. Si vemos que queda espesa, le añadimos caldo de pollo. Y Plato listo

Al momento de servirla, le añadimos queso batido desnatado, 0 % de grasa, (lo encontré en Mercadona, pero supongo que lo hay en muchos sitios).

A mi me pareció deliciosa, pero debo decir que a mi personalmente me encanta la verdura, sea la que sea y en la forma que sea, y el queso le aporta un toque muy agradable y fresco.
Kale
Bimi

lunes, 8 de octubre de 2018

REPOLLO CON PATATA Y ZANAHORIA EN OLLA RÁPIDA.


Como ya he comentado en otros post, tenemos un huerto pequeñito pero muy productivo y también frutales (cereza, ciruela, manzana, pera o bayas y frutos secos como nuez y avellanas -el almendro algún año se resiste-). Eso hace que podamos comer, durante todo el año, verdura absolutamente ecológica que recogemos, limpiamos y envasamos al vacío para congelarla a continuación. Cualquier parecido en cuanto a sabor, con la verdura que puede comprar en el mejor mercado es mera coincidencia. Creo que se debe fundamentalmente a que no pasa por ninguna cadena de frío y es recogida en sazón. Todo sabe a lo que debe saber y los aromas al cocinarla, son absolutamente diferentes. Por tanto, casi la totalidad de los platos que hago fuera de temporada, están hechos con verduras congeladas. Aquí la temporada es cortita, comienza a dar fruto a primeros de junio, y para finales de octubre ya hiela, por lo tanto, lo único fresco que hay es la hortaliza que no necesita conservarse en frío, o la que resiste en la tierra como la zanahoria.

Ingredientes

1/2 repollo mediano
1 zanahoria grande
1 patata
1 cubito de caldo de carne, o si lo tenéis como era hoy en mi caso, un hueso de la rodilla de ternera, sin grasa.
3 cucharadas de aceite
2 ajos 
1/2 cucharada de pimentón
1/2 litro de agua
Sal

Elaboración

Ponemos el repollo, la zanahoria y la patata troceados en la olla. Añadimos el hueso (o en su defecto el cubito de caldo de carne), y la sal, cubriéndolo todo con el medio litro de agua.

En una sartén pequeña, ponéis las 3 cucharadas de aceite (se trata de comer saludable) y los ajos troceados. Cuando comiencen a dorarse retiráis la sartén del fuego y añadís el pimentón para que se fría (separándolo, conseguís que no se queme). Lo añadís a la verdura y cerráis la olla.

Mi olla es una WMF, y tiene tres anillos. El tiempo empieza a contar en cuanto sale el primer anillo. Se necesitan 8 minutos de cocción. En mi caso, pongo la vitrocerámica al 9 hasta que empieza a subir el primer anillo y lo cambio al 7 a partir de entonces. Pasados los 8 minutos, apago y dejo sobre el fuego para que siga la cocción pero no gastar energía, y está ahí hasta que pierde presión.

A nosotros nos gusta la verdura muy hecha, si queréis que os quede crujiente tendréis que separarla del fuego, para que pierda presión antes.

En este caso, probé de sal cuando abrí la olla y tuve que corregir, pero además deshice la patata con un tenedor y dejé que diera un hervor para conseguir un caldo espesito.

No es el repollo una de mis verduras predilectas, pero os aseguro que salió, rico, rico.

NOTA

A tener en cuenta cuando se usa olla rápida: siempre tendremos que utilizar como mínimo 1/4 de litro de líquido

martes, 18 de septiembre de 2018

MIGAS DE COLIFLOR THERMOMIX


Ingredientes para dos personas

 250 gr de coliflor (podéis poner más cantidad)
3 cucharadas de aceite
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de ajo en polvo
1/2 cucharadita de pimentón
50 gr de jamón en taquitos

Elaboración

Lavamos la coliflor y la cortamos de manera que solo estén los arbolitos. Descartamos los troncos. Los ponemos en el vaso de la thermomix y picamos 1 segundo a velocidad 5.

Si no tenemos thermomix,  podemos hacerlo con un rallador, hasta que nos queden como "migas", el resto de los pasos se pueden hacer igualmente sin thermomix, aumentando lógicamente los tiempos hasta que la coliflor esté tierna.

Agregamos el aceite y programamos 5 minutos, varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Incorporamos la sal, el ajo en polvo y el pimentón y damos unas vueltas 30 segundos, giro a la izquierda y velocidad 1. 

Por último añadimos los taquitos de jamón y cocinamos 3 minutos,  Temperatura 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Podemos acompañarla de un huevo mollet o un huevo frito y tendréis un menú completo.

Si no tenéis thermomix haremos todo el proceso de cocinado en una sartén amplia, a fuego medio y removiendo constantemente. Es fácil y muy rápida para hacer.

miércoles, 11 de julio de 2018

CREMA DE VERDURAS Y POLLO AL VAPOR CON SALSA SUPREMA (TODO COCINADO A LA VEZ EN THERMOMIX)

Ingredientes

3 zanahorias cortadas en láminas finas, (aprox. 200 g)
400 g de calabacín sin pelar cortados en láminas finas
600 g de contra-muslos de pollo deshuesados y sin piel cortados en tiras
Sal
Pimienta molida
1 diente de ajo
1 puerro cortado en rodajas
4 cucharadas de aceite de oliva virgen
1 yema de huevo
1 cucharadita de perejil picado
300 g de agua, (de 300g a 500g)
1 pastilla de caldo de ave
3 unidad de patatas, (aprox. 300 g) cortadas en trozos)
20 g de mantequilla (puse 10, y salió riquísima)
100 g de nata, o leche evaporada (yo, leche evaporada)
1 cucharada de mostaza de Dijon (si gusta mucho la mostaza, podéis poner dos, pero probar antes)


Elaboración

Utilizamos un pelador de verduras para cortar las zanahorias longitudinalmente en tiras de unos 0,5 cm y reservamos la parte central para la crema (es como indica la receta de la thermomix, pero yo la he puesto en rodajas porque tengo zanahoria del huerto congelada.

Cortamos el calabacín por la mitad longitudinalmente, retirando la parte central con un descorazonador de manzanas o una cucharilla y reservamos para la crema, después hacemos las tiras igualmente con el pelador de manera que cada tira tenga un poco de piel verde.

Colocamos las tiras de verdura en la bandeja Varoma. Ponemos en el recipiente Varoma las tiras de pollo salpimentadas y regamos con un chorrito de aceite. Tapamos y reservamos.

Ponemos en el vaso la cebolla, el ajo y el puerro y troceamos 5 seg/vel 5.

Agregamos el aceite y sofreímos 7 min/100ºC/vel 1.

Añadimos los corazones reservados de las zanahorias troceados, 300 g de agua, las patatas, el caldo y los trozos de corazón de calabacín en el vaso. En este paso la receta de thermomix, pone el cestillo y las patatas allí para que se hagan al vapor. Yo no quería patatas al vapor y las añadí a las zanahorias y el calabacín para hacer la crema. Ponemos el Varoma en su posición y programamos 15 min/Varoma/vel 1.

Abrimos el Varoma hacia el lado opuesto a nosotros  con cuidado para no quemarse, retiramos  la bandeja Varoma.
Removemos  el pollo, tapamos y programamos 5 min/Varoma/vel 1.

Retiramos el Varoma e insertamos la muesca de la espátula para extraer el cestillo, caso de haber hecho las patatas al vapor. Coloque las cintas de verdura en un lado de la fuente, las patatas en el otro lado y el pollo en el centro (Eso, naturalmente, es a gusto del consumidor).

Si no pusimos las patatas para hacer la crema y las hicimos al vapor, añadimos al vaso el calabacín del cestillo y unos trozos de patata cocida. Trituramos 1 min/vel progresiva 5-10. Retiramos a un bol aproximadamente 100 g de la crema y reservamos.

Comprobamos la textura de la crema, y si vemos que está espesa añadimos  100-200 g de agua y mezclamos 10 seg/vel 7. Colocamos en una fuente honda o  en la sopera.

Sin lavar el vaso, ponemos la crema reservada y agregamos la mantequilla, la nata (o leche evaporada en mi caso), la mostaza, la yema de huevo, la sal, la pimienta y el perejil. Emulsionamos durante 30 seg/vel 5.

Programamos 2 min/100ºC/vel 2, colocamos en una salsera y servimos con el pollo y las cintas de verdura.

Aunque hayáis hecho otras modalidades de la crema de calabacín, vais a encontrar una gran diferencia en cuanto a sabor con ésta. La razón está en que al hacerse el pollo en la Varoma, caen los jugos que suelta el pollo al cocinarse sobre la verdura dándole un sabor exquisito.



viernes, 25 de mayo de 2018

JUDIAS VERDES A LA JARDINERA EN THERMOMIX


Ingredientes (Para 1 persona)

100 g de judías verdes (pueden estar congeladas)
100 g de zanahoria (pueden estar congeladas)
1 patata mediana
60 ml de agua
1 cucharada de aceite de oliva virgen
45 g de tomate frito
20 g de jamón en daditos
1 diente de ajo
⅓ de cebolla

Elaboración

Pelar y picar la cebolla y el ajo, meter en el vaso y programar 3 segundos, vel 5. Bajar los restos de las paredes, añadir el aceite y sofreír durante 5 minutos, varoma, vel 2.

Colocar la mariposa, añadir el tomate, el agua y las judías. Dejar cocer durante 10 min, varoma, vel 1.

Cortar la zanahoria y la patata en cachelos. Añadir al vaso, programar 10 min, 100º, vel 1.

Añadir los tacos de jamón y programar 5 min, 100º, vel cuchara.

Rectificar de sal y servir.

jueves, 12 de abril de 2018

MENESTRA CON CARNE


La menestra es uno de esos platos que tiene multitud de versiones, tantas creo, como personas que la cocinen. De hecho, yo he puesto ya otra versión con verduras en conserva de tarro de cristal, que por cierto gusta mucho en casa.

Hoy he preparado una versión más elaborada, con carne, y en su mayoría, verduras congeladas del huerto.

Ingredientes

3/4 kg de carne de ternera troceada
1.200 (aproximadamente) de verdura variada, judías verdes, guisantes, zanahoria, coliflor, alcachofa y espárragos.
2 patatas medianas
2 huevos cocidos
aceite de oliva
2 ajos
1 cucharada de harina

Elaboración

Lo primero que haremos  es cocer la carne en la olla exprés para que quede bien tierna. La ponemos a cocer con agua y sal y la tenemos durante 40 minutos, contados a partir de que empieza a girar la válvula.

Cuando finaliza el tiempo, volcamos la verdura congelada en la olla exprés con el caldo que tiene la carne.

Troceamos las patatas en cuadraditos pequeños y las freímos ligeramente, retiramos sobre papel absorbente y reservamos.

En una sartén, ponemos tres cucharadas de aceite y sofreímos los dos ajos fileteados. Cuando empiezan a dorarse, los retiramos y sofreímos la harina allí hasta que esté ligeramente dorada - muy poco -. Ayudándonos de un cucharón, ponemos agua de la cocción de la carne sobre la harina frita y vamos dejando que se diluya poco a poco, como si fuera una bechamel, para que no queden grumos. Cuando hayamos conseguido el punto volcamos sobre la verdura, añadimos las patatas que tenemos reservadas y dejamos que hierva todo el conjunto.

Dejamos hervir durante unos 20 minutos aproximadamente, siempre probando el punto de sal y de cocción. Unos minutos antes de retirar del fuego, añadimos los dos huevos cocidos y así conseguiremos que el caldo adquiera un agradable color amarillento.

Yo la suelo poner como plato único y con estas cantidades comimos dos días tres personas. Suele estar mejor el segundo día.