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jueves, 8 de junio de 2023

PAN CHALLAH


El pan Challah es el pan que preparan los judíos para celebrar principalmente el Sabbat, el día del Señor y los días festivos. Es un pan hecho a base de harina, agua, aceite de oliva y miel. Es un pan cargado de simbolismo y de tradición.

El séptimo día de la semana, como dice la religión judía y cristiana, es el día de descanso, el día en el que, tras la creación, Dios descansó. En el caso de la religión judía este día es el sábado. Es un día señalado en el calendario y comienza con la bendición del pan. El pan Challah se prepara con diferentes formas según sea la celebración para la que se hace. La forma tradicional es trenzada como la vamos a preparar en esta receta. Cada uno de los brazos de la trenza significa la verdad, la justicia y la paz. Realmente Challah es la pieza de pan que se cortaba y que había que dejársela a los sacerdotes o a los pobres. Simboliza y recuerda que siempre hay que darles a los demás algo, que hay que compartir con los demás.

El pan Challah no se prepara con lácteos por la ley Kashrut o ley judía que dice que no se pueden mezclar alimentos lácteos y carnes en la misma comida. Las semillas que se espolvorean una vez pintado el pan Challah simbolizan el maná que alimentó a los judíos en sus 40 años de huida de Egipto a través del desierto. La verdad que preparar este tipo de recetas es muy enriquecedor porque además de aprender a cocinar cosas nuevas se aprende historia y tradiciones de otras culturas o religiones y es algo realmente espiritual.

Ingredientes

500 g de harina de fuerza
250 g de agua
1 huevo
45 g de miel
50 ml de aceite de oliva virgen extra
25 g de levadura fresca
Semillas de sésamo
½ cucharadita de sal

Para pintar el pan

1 huevo batido
1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
1 pizca de sal

Elaboración

Para hacer el pan Challah lo primero que haremos será templar un poco de agua y mezclarla con el aceite de oliva virgen extra. Si lo hacéis en Thermomix 2 minutos, 37º C, velocidad cuchara

Le añadimos la levadura, la miel y el huevo y lo batimos en conjunto para que se disuelva por completo la levadura. En Thermomix, 30 segundos, Velocidad 3.

El siguiente paso será incorporar la harina y la sal y amasar durante unos minutos. Si lo hacemos a mano lo amasaremos hasta que todo quede bien mezclado y sin grumos. Si lo amasamos con la thermomix, 3 minutos velocidad espiga.

Pasamos la masa a un bol y lo tapamos con film y un paño. Un buen sitio para reposar la masa es dentro del horno apagado. Es un buen sitio libre de corrientes y con una temperatura estable Mi pan había doblado la masa en 30 minutos, pero había tenido encendido el horno para otra preparación anterior, según la temperatura ambiente subirá más o menos pronto.

Transcurrido el tiempo de reposado de la masa del pan Challah sacamos a la masa a una superficie lisa y enharinada donde le sacaremos el aire y la amasaremos un poco.

Cortamos la masa en tres trozos iguales y les damos un poco de forma alargada y dejamos que reposen unos 15 minutos tapados con film y un trapo. Mi masa pesaba 900 g. así que hice tres porciones de 300 g.

Una vez pasado el tiempo de reposado de las tres porciones habrán doblado su tamaño. Amasamos y alargamos las tres porciones de tal forma que los extremos queden un poco más finos y las colocamos para hacer una trenza con ellas. Así daremos forma trenzada a nuestro pan Challah.

Podemos formar la trenza al modo tradicional como yo hice, juntando los tres extremos de las porciones al empezar y al terminar de hacerla para que el pan para que no se abra. La colocamos en la fuente de horno sobre un papel vegetal y de nuevo la tapamos (con otro papel vegetal y un paño) y dejamos que repose unos 30 minutos en un lugar libre de corrientes.

Cuando queden 5 minutos de reposo de la masa en un vaso mezclamos el huevo batido, el aceite de oliva virgen extra y la pizca de sal para pintar el pan Challah. Espolvoreamos el pan pintado ya con sésamo.

Precalentamos el horno a 180 ºC-200 ºC con calor arriba y abajo. Metemos el pan a una altura media y dejamos unos 15-20 minutos, o hasta que veamos que la masa se dora.

Cuando se haya hecho el pan Challah lo sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla sin el papel vegetal a temperatura ambiente.













viernes, 7 de abril de 2023

PAN PARA HACER TORRIJAS EN THERMOMIX

 

En esta ocasión vamos a preparar torrijas totalmente caseras. A mi personalmente me gusta hacerlas con pan de barra pero cuando decidí hacer torrijas ya era tarde y la panadería ya estaba cerrada. Hoy toca hacerlas con este pan que tiene una miga mas densa y que vamos a empapar bien, en este caso con crema inglesa.
Con la thermomix es muy fácil de hacer, el único secreto es respetar bien los reposos. La verdad es que la thermomix es, para la bollería, un robot fantástico. No cuesta nada hacerlo. Es bastante fácil, pero debéis hacer bien los reposos. 

Ingredientes

350 g de leche entera (yo utilizo siempre semidescremada)
20 g de miel 
15 g de levadura fresca de panadería o 5,5 gr de levadura deshidratada de panadería
500 g de harina Panadera (250gr de harina floja + 250gr de harina de fuerza)
Una cucharadita de sal
20 g de mantequilla fundida

Elaboración

Ponemos la leche, la miel y la levadura en el vaso y mezclamos 2 minutos, 37º, velocidad 2.

Agregamos la harina y la sal y amasamos durante 2 minutos en velocidad espiga.

Mientras amasamos el pan, fundimos la mantequilla en el microondas. 

Amasamos durante 1 minuto más y vamos echando a la vez la mantequilla fundida poco a poco a través del bocal. Dejamos reposar la masa en el vaso 10 minutos.

Aceitamos muy ligeramente la encimera donde vamos a trabajar la masa, la retiramos del vaso y amasamos 10 segundos, formamos una bola y la dejamos reposar 10 minutos en un cuenco tapado con un paño de cocina. Repetimos el amasado de 10 segundos y el reposo de 10 minutos 4 veces en total, y en el último amasado, dejamos reposar 30 minutos. Aquí os dejo unas fotos con el paso a paso.








Preparamos un molde tipo plumcake de 28 x10 cm aproximadamente y lo untamos con mantequilla o con aceite y espolvoreamos con harina, retirando el exceso dándole la vuelta o también podemos forrarlo con papel de horno.

La receta que yo he seguido divide la masa en dos porciones iguales, dándoles forma de bola, los colocamos dentro del molde y dejamos leudar hasta que crezca o durante toda la noche de forma lenta en la nevera tapado siempre con un paño de algodón.

Una vez leudado horneamos con el horno precalentado durante 15 minutos a 210ºC con calor arriba y abajo, y otros 25 minutos a 180ºC.

Retiramos del molde a una rejilla y dejamos enfriar. Ya tenemos el pan listo para hacer unas riquísimas torrijas. Da, más o menos, para hacer unas 14 torrijas.

sábado, 1 de agosto de 2020

BATARD 100% INTEGRAL CON MASA MADRE


Hoy vamos a elaborar un pan integral 100 % de masa madre. No es la primera vez que lo intento, pero trabajar un pan de este tipo totalmente integral, encierra para los panarras aficionados, ciertas dificultades. Esta es la tercera vez que trato de hacerlo con resultado aceptable, así que os indicaré primeramente la receta que encontré en la red, y a continuación las variaciones que sobre lo que fui aprendiendo con su elaboración, me han servido para conseguir un pan integral, que no sólo tenga el sabor natural de un pan elaborado con masa madre, sino que tenga buena presencia y sea rico de comer.

Ingredientes

500 g harina de trigo integral (yo puse harina de fuerza integral de trigo)
350 g agua
10 g sal
110 g masa madre integral

Masa Madre 

25 g masa madre integral
50 g agua
50 g harina de trigo integral (yo puse harina integral de centeno porque logra antes el pico de actividad, y empecé a preparar la masa madre a las 12 de la mañana, cinco horas me hubieran retrasado considerablemente)

Elaboración de la masa madre

Para preparar la masa madre ponemos en un recipiente 25 g de masa madre que ha de estar saludable: es decir con buen olor, buena fuerza elevadora y ha de estar refrescada.

Añadimos el agua y removemos muy bien. El agua es de unos 26 - 27 ºC.

Añadimos la harina. Removemos muy bien.

Para los 110 gr de masa madre natural que pide la receta, con estas cantidades se me quedaba corta y no conseguía los 110 gr de masa madre, así que doblé las cantidades, y esta vez, si tuve suficiente. La que me sobró la uní a la masa madre que tenía en el frigorífico y había refrescado el día anterior.

Dejamos que la masa madre suba hasta alcanzar el pico de actividad.

Cuando veamos que la masa madre está a punto de alcanzar el pico de actividad tamizamos en un cuenco la harina.

Si vuestra masa madre es de trigo integral, tardará en alcanzar el pico de actividad y subir unas 5 horas, pero puede tardar más tiempo o menos, según lo activa que esté tu masa madre original y la temperatura que tengamos en casa.

Como se trata de hacer un pan 100% integral, como he dicho, yo he utilizado una masa madre de centeno integral que es la que tengo en casa, la refresqué el día anterior y hoy he elaborado la masa madre para el batard a partir de esa masa madre. La razón es sencilla, la harina de centeno, reduce considerablemente el tiempo de subida de la nueva masa madre, así es que siempre que se trata de refrescar o hacer una masa madre lo hago con harina de centeno.

Para saber cuando la masa madre está lista, ponéis un pedacito de masa madre en un recipiente con un poco de agua, si flota, la masa madre estará lista

Elaboración del pan.

La receta que yo seguí en principio, utiliza la amasadora, pero en mi primer intento, y respetando los tiempos marcados por la receta, la masa no resultó manejable, se pegaba a las manos y a la mesa de trabajo y terminé desechándola, cosa rara en mi, por eso esta vez la hice a mano.

Ponemos en un bol la harina de fuerza integral en mi caso, y añadimos 350 g de agua fría, preferiblemente de la nevera.

Mezclamos bien  los dos ingredientes unos minutos o hasta que veamos que se ha mezclado bien la harina con el agua.

Dejamos la masa en reposo unos 30 minutos. Como hace calor yo la he guardado en la nevera, tapada.

Al salir de la nevera, mi masa estaba excesivamente densa y no permitía el amasado, así que agregué 20 gr más de agua, que en la receta que inicialmente seguí, tendría que añadir en el momento de poner la masa madre. Amasé la masa por el método Bertinet, hasta que la masa dejó de pegarse a la mesa de trabajo y estaba elástica.(Aún se siguió pegando ligeramente a los dedos, pero tratándose de harina integral no es raro).

Separamos y añadimos a la masa, 110 g de la masa madre que hemos elaborado. 

Le añadimos la sal.

Amasamos la masa hasta que veamos que la masa madre y la sal, se han integrado totalmente. Observaréis que debido al añadido de la masa madre, la masa del pan se ha vuelto más ligera, y que por tanto tendréis que seguir amasado un rato más, hasta que nuevamente deje de pegarse a la mesa de trabajo, unos 8 o 10 minutos, o hasta que veáis que la masa esta lisa.

Untamos el cuenco con pequeña cantidad de aceite. Ponemos dentro la masa.

Pasados 15 minutos doblamos la masa, o lo que es lo mismo, amasamos de nuevo por el método Bertinet unos minutos. La colocamos en el recipiente y dejamos que repose, otros 15 minutos. Tendremos que repetir esta operación 3 veces más, con intervalos de 15 min.

Después del cuarto plegado dejamos la masa en reposo 30 min.

Ahora, dentro del cuenco donde tenemos la masa, la cogemos por la mitad y la doblamos sobre si misma, Doblamos la masa. Dejamos la masa en reposo otros 30 minutos.

Volvemos a doblarla. Doblamos la masa tantas veces como sea necesario para fortalecerla, para que el pan salga como nos gusta, siempre teniendo en cuenta que el pan % integral, nunca nos quedará tan alveolado como un pan de harina normal. Yo hice 5 plegados.

Dejamos que la masa suba en un 30%. Es decir que se hinche un poco pero no mucho.

A 29ºC mi masa tardó en subir 1,45 h. Puede tardar más tiempo o menos, hay que estar pendiente de la masa y fijarnos en su aspecto. Si habéis hecho pan habitualmente, podréis distinguir cuando la masa está en el momento preciso para ser formada.

Espolvoreamos la mesa con harina. Volcamos la masa sobre la mesa. Preformamos extendiendo un poco la masa sin tocarla demasiado,  tomando un extremo y llevándolo hacia el centro, como si fueran los pétalos de una flor, vamos tomando poco a poco hacia el centro toda la masa, de manera que consigamos hacer una bola, sin apretarla.

La dejamos en reposo unos 20 min.

Preparamos la cesta donde vamos a poner a levar el pan.

Para que el pan no se pegue a la cesta la espolvoreamos con maizena o también podemos cubrir la cesta con un paño de lino o de algodón enharinado para que no se nos pegue.

Formamos el pan.

El formado es muy fácil. Durante el formado no debemos apretar la masa, la doblamos y enrollamos como si fuera un pañuelo, de un lado al centro, y del otro lado hasta el centro también hasta que los dos extremos se toquen. Sin hacer fuerza. Para cerrar las uniones, vamos pellizcando los bordes, cogiendo entre los dedos una cantidad mínima de masa para sellarlos.

Enrollamos el pan formado, convirtiéndolo en un rulo, y sellamos nuevamente por los extremos, pellizcando con delicadeza y ya tenemos formado el batard (seguir las fotos del paso a paso para el formado, y también os dejo un video de la red, donde yo he aprendido).

Espolvoreamos el pan con harina de trigo.

Lo ponemos dentro de la cesta.

Antes de hornearlo lo dejaremos que suba, casi duplicando su tamaño.

Yo lo he guardado en la nevera para que vaya subiendo despacio y así hornearlo al día siguiente por la mañana.

El pan que ha pasado noche en la nevera estará más ácido que el que leva a temperatura ambiente y se haya horneado el mismo día; tendrá el característico aroma de un pan integral y un aroma que invita a probarlo en cuanto enfríe. Mi pan pasó en la nevera 12 horas. Con seguridad, si hubiera tenido tiempo, le hubieran venido bien dos o tres horas más, pero lo necesitaba, y había crecido bastante.

Lo he cocido en una cocotte.

Encendemos el horno a 230ºC con calor arriba y abajo con la cocotte dentro y dejamos que se caliente hasta que alcance la temperatura.

Cuando el horno con la cocotte dentro, haya alcanzado la temperatura, volcamos el pan sobre  papel de hornear, y lo llevamos con el papel a la cocotte, hacemos el greñado dentro de la cocotte pero antes de ponerlo en el horno, cubrimos con la tapa  la cocotte, con cuidado de no quemarnos. Pasados 15 minutos del horneado, destapamos el pan.

Bajamos la temperatura a 210ºC con calor arriba y abajo.

Horneamos el pan 30 - 40 minutos más o menos, o hasta que quede como a nos gusta.

A la mitad del horneado le podemos dar la vuelta para que se hornee por todos los dos lados igual.

Sacamos el pan del horno.

Antes de cortarlo dejamos que se enfríe del todo sobre una rejilla.











https://www.youtube.com/watch?v=CopWXRVUeHc

miércoles, 15 de julio de 2020

BARRAS DE PAN SIN AMASADO


Este verano ha sido el verano del pan por excelencia. Empecé a elaborarlo en casa con motivo de la pandemia y ahora que hemos degustado el sabor del pan con los ingredientes básicos y hemos probado casi todas las elaboraciones que pueden estar a mi alcance como panarra, he terminado por preparar habitualmente estas barras de elaboración sencillísima. Salen tres barras con estas cantidades. 

Nosotros no comemos demasiado pan, así que después de que enfrían, las divido y congelo, y cuando las necesitamos, un rato antes de la comida saco la cantidad que necesitamos y ponemos el pan unos minutos en un horno de sobremesa (dejo imagen de uno similar al mío, pero más moderno) y el pan está como recién sacado del horno.
No tiene grandes secretos. Hay que preparar la masa la noche anterior antes de acostarse y colocar la masa en reposo durante la noche en la parte central del frigorífico, ni demasiado alta, ni demasiado baja. Vamos a poner primero los ingredientes y luego la elaboración paso a paso

Ingredientes para 3 barras

1/2 kg. de harina de trigo del súper
350 gr. de agua
6 gr. de levadura fresca) o (1/2 cucharadita postre escasa de levadura de panadero)
10 gr. de sal

Elaboración

En un bol grande ponemos la harina y la sal y las mezclamos bien.

En la jarra en la que hemos puesto los 350 gramos de agua, deshacemos la levadura con las manos, la dejamos unos minutos que se ablande y disolvemos bien con ayuda de una cuchara.

Esta mezcla la añadimos a la harina y la sal y mezclamos bien con ayuda de una cuchara, o si preferimos, amasamos con una mano dentro del bol, aunque os advierto que la masa es muy, muy pegajosa. No importa, tiene que ser así; la masa irá haciendo manejable con los reposos y los plegados. Nunca, nunca añadáis harina por muy pegajosa que os resulte. 

El pan requiere tiempo y paciencia, es el único y verdadero secreto para obtener un buen pan.

Una vez efectuada la mezcla, tapamos con un paño, y dejamos reposar 15 minutos para que se integren bien todas las partículas de harina.

Pasados los 15 minutos y siempre dentro del bol, mojamos ligeramente las manos para que la masa no se nos pegue demasiado y estiramos y plegamos la masa al menos cinco veces, vamos girando el bol y si no hemos dado la vuelta completa al bol podemos hacer hasta 8 plegados. Volvemos a tapar con el paño y dejamos reposar a temperatura ambiente, tapado con un trapo 15 minutos más.

Os dejo un enlace con un vídeo que no se corresponde con esta receta, pero es simplemente para que veáis como se estira y se pliega https://www.youtube.com/watch?v=gHuKDcauiSc

Esta operación la tendremos que repetir al menos 5 veces. Estirar y plegar la masa otras de cinco a ocho veces. Entre cada estirado y plegado debemos dejar reposando la masa quince minutos y al terminar cada plegado y estirado, siempre lo dejaremos tapado con el trapo.

Después de la quinta vez, tapamos el bol con un papel film o como en mi caso, con un gorro de ducha que tengo siempre reservado para este fin y dejamos reposar en el frigorífico toda la noche (o bien entre 12 y 24 horas). Tened en cuenta que a medida que vais haciendo reposos y plegados, la masa se irá pegando menos a las manos, pero como es una masa muy hidratada para que queden buenos alvéolos, se seguirá pegando a pesar de que os humedezcáis las manos para manejarla. Tranquilidad, así es como debe ser.

A la mañana siguiente, tendremos una masa llena de burbujas y en su punto.Sacamos la masa, la volcamos sobre la encimera ligeramente enharinada con cuidado, nunca agarrando la masa con los dedos, sino dejándola caer o bien ayudándonos con la rasqueta empujando la masa desde uno de los bordes.

Vamos a formarla en dos pasos. La primera parte será doblar un poco la masa y darle forma de manera que podamos luego dividirla fácilmente.

Tendremos que dividirla en 3 porciones iguales, o casi iguales, para que al momento de la cocción, las barras se hagan por igual. Una buena forma de saber el peso de cada porción, será pesar la totalidad de la masa y dividirla por 3.

A mí me suelen salir 3 trozos de 275 gr aproximadamente. Con seguridad, no siempre conseguiréis hacer las porciones iguales, sobre todo las primeras veces que lo hagáis. Yo lo divido con una rasqueta y voy pesando, si veo que una porción es mucho más grande, retiro un trozo y se lo añado a otra hasta lograr equilibrar el peso de cada una de las tres. Pero es verdad que en cuanto menos troceéis cada porción mejor y más bonitas os saldrán las barras.

Ahora vamos a dar forma a las barras, pero sin amasar ni desgarrar.

Colocamos cada trozo de masa sobre la encimera, lo aplanamos ligeramente con las manos. Tomamos la masa por el extremo más largo y llevamos un tercio de la masa del extremo al centro, sellamos ligeramente con los dedos. Damos la vuelta a la masa y hacernos lo mismo con el otro tercio. (Fijaos en el paso a paso de las fotos y en el vídeo que dejo).

Volvemos a tomar la masa por un extremo, y la sellamos con el otro extremo. Debe quedarnos una especie de rulo. Hacemos esto con todas las porciones de masa, plegamos la masa sobre sí misma, sellando con las puntas de los dedos con firmeza y procurando que quede una especie de labio hacia nosotros.

Ahora volvemos a sellar la masa después de doblarla, esta vez con la palma de la mano como si fuera una empanadilla, damos unos pequeños golpes, como si hiciéramos una costura, sellando el pliegue con cada golpe. Es importante que tengas siempre localizado el pliegue, la costura de la pieza.

Finalmente, formamos la barra colocando el pliegue hacia arriba haciéndola rodar colocando las dos manos en el centro de la pieza y haciendo una ligera presión hacia los extremos, a la vez que vamos separando la manos y llegamos a la puntas de la barra, poniendo especial atención a los picos.

Quizá es la parte que más observación requiere,  os dejo como siempre unas fotos con el paso a paso, pero como en la red hay infinidad de formas de explicarlo, nada más claro que un vídeo del maestro Iban Yarza, para que veáis la forma de hacerlo.

https://www.youtube.com/watch?v=yWh3L4Jf5f8

Una vez formadas las barras, las coloco sobre unas bandejas que hay para ello para evitar que estén en contacto una con otra, pero si no la tenéis simplemente podéis colocarlas sobre un paño de algodón bien enharinado y haciendo un pliegue del paño entre cada barra, de forma que se asemeje a como veis en la imagen que quedan mis barras. 

Tened en cuenta que la anchura del horno es de 60 cm, pero no el hueco interior, con lo cual las barras deberán quedar de una longitud aproximada entre 30/35 cm para que no se peguen a las paredes.

Se dejan reposar sobre el paño de algodón o sobre papel de horno, a temperatura ambiente, entre una hora y hora y media, dependiendo de la temperatura que haya en vuestra cocina. A más temperatura, menor tiempo de levado. No hace falta que doblen su tamaño, pero sí que las veamos más grandes e hinchadas; al tacto veremos que están blandas y ligeras. Este punto es fundamental para que las barras tengan una buena alveolatura. 
No es conveniente que sufran una sobre fermentación, más tiempo de levado no implica mejor resultado, solamente el necesario, y el tiempo que os indico es suficiente.

El horno deberemos precalentarlo diez minutos antes de que termine el levado a 250º C, con dos bandejas: una sobre la que vamos a colocar el pan que pondremos en el primer espacio empezando por la parte de abajo del horno, y otra debajo, colocada en la base del horno, en la que echaremos medio vaso de agua en el momento en que metamos el pan. Así hará vapor y favorecerá el formado de una buena corteza.

Antes de introducir el pan en el horno y cuando haya terminado de levar, con una cuchilla de afeitar, un cúter o un cuchillo que corte muy bien, hacemos tres cortes transversales con decisión, procurando que uno monte sobre el otro (ver las fotos).

Cuando el horno haya llegado a la temperatura deseada, sacamos la bandeja donde vamos a colocar el pan -con cuidado de no quemarnos-, ponemos un papel de horneado, rápidamente colocamos encima el pan y lo llevamos  inmediatamente al horno.

Una vez que hemos metido el pan, echamos el agua en la bandeja colocada en la base del horno para hacer vapor, cerramos rápidamente y dejamos cocer a esa temperatura 10 minutos con el vapor.

A los diez minutos, retiramos la bandeja donde pusimos el agua y bajamos la temperatura a 200º C. Dejamos el pan una media hora (o más, si nos gusta más tostado).

Todos los hornos calientan más por una parte que por la otra, generalmente se hace todo más por la parte de atrás. En casa gusta el pan bien tostadito, por eso, una vez que ha terminado el tiempo reglamentario, les doy la vuelta a las barras y las dejo 10 minutos más para que se hagan por la parte de abajo.

Si se quiere que la corteza cruja aún más, se deja el pan dentro del horno apagado otros 20 minutos.

Se deja enfriar en una rejilla durante unos 45 minutos, y ya tendremos un excelente pan.