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domingo, 23 de noviembre de 2025

FRITILLAS MANCHEGAS DE SAN REVENTON


Las fritillas manchegas o viejas son unos deliciosos bocados de masa frita típicos de Castilla-La Mancha. Destacan por su textura esponjosa y por su exterior dorado y crujiente. Son muy fáciles de hacer, como veremos en esta receta, y el resultado es delicioso.

Las fritillas también conocidas como «viejas» forman parte de la tradición repostera de Castilla-La Mancha. La preparación de este dulce popular está vinculada a la cocina rural en la que se sacaba todo el provecho posible de los ingredientes básicos que se tenían en casa para preparar postres económicos y fáciles de hacer.

En su origen, era habitual preparar las fritillas con masa de pan comprada en una panadería local la cual se dividía en pequeñas porciones de masa que se estiraban y se freían en aceite de oliva; con un poco de azúcar para rematar, ya teníamos un delicioso postre en cuestión de minutos.

Las fritillas se sirven tanto rebozadas en azúcar como con miel o incluso con chocolate. También se pueden aromatizar con limón o con un pequeño chorrito de anís. Su elaboración es muy sencilla y no requiere de grandes técnicas culinarias. Esta es una receta ideal para hacer y disfrutar en una tarde fría de invierno ya que las fritillas resultan deliciosas mojadas en un chocolate caliente o en un café con leche.

Ingredientes

Masa

90 ml de agua

120 ml de leche entera

1 pizca de sal

1 huevo M

250 g de harina de trigo

5 g de levadura seca de panadero o 15 gramos de

 levadura fresca

La ralladura de 1 limón, o de una naranja

  • Aceite para freír
  • 30 g de azúcar blanco (para rebozar) 

Elaboración de la Masa

Ponemos en el vaso la piel del cítrico elegido y rallamos 10 seg/vel 10.

Con la espátula, bajamos la piel de naranja hacia el fondo del vaso y rallamos 20 seg/vel 7.

Incorporamos el resto de los ingredientes menos la harina y calentamos 1 min/37°C/vel 2.

Añadimos la harina y amasamos en Velocidad espiga/1 min. Ponemos la masa en un bol, tapamos con film transparente y dejamos reposar durante aprox. 20 minutos.

Terminación

Con las manos mojadas en aceite, hacemos pequeñas bolas de masa (de aprox. 30 g), las extendemos con los dedos dejándolas lo más finas posible (aprox. Ø 15 cm) y freímos en el aceite caliente. Damos la vuelta para que se doren por ambos lados y retiramos sobre papel absorbente. Espolvoreamos con el azúcar antes de servir.

Hay otra forma de hacerlas, pero a mi me ha parecido más complicada, y he optado por la thermomix. Pero por si alguien prefiere elegir ese método os lo dejo para utilizar

Elaboración Tradicional 

Ingredientes 

90 ml de agua

120 ml de leche entera

1 pizca de sal

1 huevo M

250 g de harina de trigo

5 g de levadura seca de panadero o 15 gramos de

 levadura fresca

La ralladura de 1 limón

  • Aceite para freír
  • 30 g de azúcar blanco (para rebozar)

Elaboración

Ponemos en un bol 90 ml de agua, 120 gramos de leche entera, 1 pizca de sal, 1 huevo M, 250 gramos de harina de trigo, 5 gramos de levadura de panadero y la ralladura de 1 limón. Amasamos durante 10 minutos a mano o a máquina hasta tener una masa lisa y elástica.

Hacemos una bola con la masa, la cubrimos con film transparente y dejamos que doble su volumen en un lugar cálido. Dependiendo de la temperatura ambiente, esto le llevará entre 1 y 2 horas.

Cuando la masa haya duplicado su volumen, la desgasificamos y la dividimos en 20 porciones de masa. Las boleamos ligeramente.

Estiramos las bolitas de masa con ayuda de los dedos o un rodillo. Dependiendo de si las hacemos más finas o gorditas, nos quedarán más crujientes o esponjosas, así que en este punto, podemos moldearlas según nuestras preferencias.

Calentamos el aceite para freír a 180 ºC aproximadamente y vamos friendo las fritillas en pequeñas tandas.

 Una vez fritas, las vamos poniendo sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Cuando todavía estén calientes, las rebozamos en 30 gramos de azúcar blanco.

 Cuando las tengamos todas listas, las servimos templadas o frías según preferencias.



 

domingo, 19 de mayo de 2024

ENGAÑAMARIDOS (TAMBIÉN EN THERMOMIX)


La gastronomía española es tan diversa como distintas son sus regiones. Cada zona tiene sus platos típicos, aunque en la práctica se pueden disfrutar a lo largo y a lo ancho del país. La gastronomía andaluza que es muy variada, tiene nombres particularísimos en algunos de ellos: bizcocho de la Virgen enfurecida, matamaridos, carne a la suegra, y el que hoy vamos a poner, engañamaridos.

En algún momento, vaya usted a saber por qué, las relaciones familiares se colaron fuerte en las denominaciones de platos populares andaluces, porque son muchos los que aluden al parentesco.

Los engañamaridos son unos dulces típicos de Huelva, y se supone que reciben ese nombre porque aparentan complejidad cuando en realidad son facilísimos de hacer. El curioso nombre de este dulce tiene una la historia, que aunque no está documentada, es bastante simpática. Al parecer las mujeres decían a sus maridos que este era un postre laborioso y que les obligaba a estar horas en la cocina y así, tener tiempo para hacer otras cosas sin tener que dar explicaciones.

Su masa sólo lleva tres ingredientes -harina, aceite de oliva y vino blanco-, no requiere ni amasado ni fermentación y es facilísima de trabajar.

Son unos dulces crujientes y ligeros rebozados en azúcar y canela que aguantan varios días en un recipiente hermético cerrado para poder disfrutar de ellos al máximo.

La fuente de la presentación, que no está nueva precisamente, es de un gran valor sentimental que no valiosa. Es una de las pocas piezas que conservo de la vajilla que, a mi madre, le regalaron sus hermanos para su boda. Según contaba ella, en plena postguerra, había mucha dificultad para encontrar cosas de ese tipo. Su hermano Luis, hizo un viaje de negocios a Barcelona y allí la encontró. Son objetos que para mi, no tienen precio. Era de mi madre!

Ingredientes (Para 20-25 unidades)

100 ml de vino blanco
100 ml de aceite de oliva virgen extra
250 gr de harina de trigo (*)
½ cucharadita de sal
Aceite para freír
Azúcar y canela en polvo

(*) La cantidad de harina es orientativa, tendréis que empezar poniendo la que indica la receta, pero tenéis que conseguir una masa que no se pegue a los dedos. En mi caso le tuve que añadir poco a poco algo más. Depende de la calidad de la harina

Elaboración

La receta nos va a llevar muy poco tiempo para prepararla y no puede ser más fácil.

Lo primero que haremos es poner en un bol o recipiente amplio, el vino blanco, el aceite de oliva y la harina de trigo.

La harina la ponemos toda de golpe, no es necesario añadirla poco a poco. Así que ya solo tenemos que comenzar a mezclar con la ayuda de un tenedor.

Cuando vemos que con el tenedor ya nos cuesta trabajo mezclarla, amasamos con las manos bien limpias hasta que nos quede una masa homogénea y que no se nos pegue a las manos. No es necesario dejar reposar la masa.

A continuación, vamos a ir formando nuestros engañamaridos. Así que primero añadimos un poco de harina en la mesa de trabajo, cogemos pequeñas porciones de masa, del tamaño de una nuez y con la ayuda de un rodillo extendemos la masa hasta que nos quede muy fina pero que no se rompa.

Este proceso lo repetimos hasta terminar con toda la masa. Y luego solo tenemos que freírlas.

Si veis que al estirarla la masa se parte, es que necesita más harina.

Ponemos abundante aceite de oliva suave en una sartén, a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente echamos uno a uno nuestros engañamaridos.

Se fríen muy rápido, en sólo unos segundos y cuando veas que van cogiendo color, las sacamos en un plato con papel absorbente.

Podemos agregar un trozo de piel de limón al aceite para darle más gusto y saber cuándo el aceite está a punto para freír.

Veréis cómo la masa se infla al entrar en contacto con el aceite. Es normal. Algunas crecerán más que otras.

Por último y cuando aún están calientes las rebozamos en una mezcla de azúcar con canela en polvo.

Y ya tenemos preparada una merienda casera y tradicional, con ingredientes sencillos que todos tenemos en casa y en un momento.

EN THERMOMIX

Ingredientes

250 gr de harina
100 ml de vino blanco
100 ml de aceite de oliva
1/2 cucharadita de sal
Aceite de girasol para freír
Azúcar
Canela

Elaboración

Poner todos los ingredientes en el vaso y programar 3 minutos modo amasar

Hacer pequeñas bolitas y estirar con el rodillo haciendo formas de lenguas

Poner aceite a calentar y freír y poner en papel absorbente y luego rebozar con azúcar y canela.



sábado, 24 de febrero de 2024

TORRIJAS DE BRIOCHE


Vamos a preparar unas torrijas con el pan brioche que hicimos ayer.

Lo primero que debo indicar, es que para la elaboración de estas torrijas, que son muy ricas,  es fundamental seguir todos los pasos tal cual indica la receta, desde el grosor de las rebanadas (yo las corté más finas y no corté los bordes, con lo que la torrija perdió presentación) hasta la temperatura de la leche.

Para que la torrija, esté rica, una condición indispensable es, que, 
el pan que se utiliza esté bien humedecido por todas partes, incluso por dentro. Al ser el pan brioche, tierno y alveolado, se maneja con más dificultad, pero el esfuerzo, merece la pena.

Ingredientes

4 rebanadas de pan brioche
400 ml de leche
1 palo de canela en rama
1 piel de naranja para aromatizar
1 piel de limón para aromatizar
40 g de azúcar
50 g de mantequilla

Elaboración

Lo primero que vamos a hacer para preparar las torrijas de brioche será preparar las rebanadas del pan de brioche. Vamos a cortar unas rebanadas gorditas, de unos 4 cm de grosor. Les vamos a cortar los bordes y las vamos a dividir en dos rectángulos iguales.

A continuación, vamos a infusionar la leche con la que después empaparemos las rebanadas de pan brioche. En un cazo colocamos la leche y añadimos la canela en rama, un poco de piel de naranja y de piel de limón (evitando la parte blanca que resulta amarga) y el azúcar.

Removemos bien con unas varillas para que se disuelva el azúcar y dejamos infusionar a fuego medio durante 5 minutos sin que la leche llegue a hervir. Después de los 5 minutos, la leche ya habrá adquirido todo el aroma de la canela y el limón y la naranja. Colamos la leche y la reservamos en un bol.

Vamos a dejar que la leche pierda temperatura y cuando ya esté templadita, regamos las rebanadas de brioche por todos los lados. Dejaremos que el pan brioche se empape bien con la leche durante unos 15 minutos. Después de los 15 minutos, escurrimos un poco las torrijas del exceso de leche que puedan tener y las pasamos a una fuente.

A continuación, vamos a caramelizar las torrijas de brioche en la sartén con mantequilla y azúcar. Para ello, ponemos una sartén a fuego fuerte con la mantequilla. Cuando la mantequilla esté derretida, añadimos un poco de azúcar y colocamos las torrijas. Las vamos a dejar sobre un minuto por cada lado hasta que se pongan doraditas y crujientes por fuera.

¡¡Y ya tenemos nuestras torrijas de brioche listas para comer!! Muy crujientes por fuera y súper cremosas por dentro.

sábado, 3 de febrero de 2024

MOUSSE DE CHOCOLATE


Ingredientes

50 g de azúcar
200 g de chocolate fondant para postres (50% cacao) en trozos, puse puro valor
100 g de nata (min. 30 % de grasa)
4 yemas
4 claras de huevo
1 pellizco de sal

Elaboración

Ponemos el azúcar en el vaso y pulverizamos 10 segundos velocidad 10. Con la espátula, bajamos el azúcar hacia el fondo del vaso.

Añadimos el chocolate fondant y la nata y derretimos 4 minutos a 50°C y en velocidad 2.

Agregamos las yemas y mezclamos 15 segundos velocidad 4. Ponemos la mezcla en un bol mediano y reservamos. Lavamos y secamos muy bien el vaso.

Colocamos la mariposa en las cuchillas. Ponemos en el vaso las claras y la sal y batimos 3 minutos y velocidad 3.5 o hasta que veamos que están firmes. 

Añadimos las claras montadas a la mezcla de chocolate reservada y con ayuda de una espátula, mezclamos cuidadosamente con movimientos envolventes. Vertimos en 6 boles de postre individuales y reservamos en el frigorífico durante al menos 3 horas antes de servir.

Yo le rallé un poco de chocolate por encima. Quedó muy rica.

 


 

 

jueves, 28 de diciembre de 2023

MARQUESAS


Las últimas navidades hemos ido siempre a comprar los dulces navideños a Toledo. Además de por la excelente calidad que, los dulces de la época tienen en sus confiterías, porque hacíamos un viaje en tren placentero, breve y aprovechábamos el día para pasarlo en la ciudad imperial disfrutando cada año, de uno de sus monumentos para apreciar y aprender cada detalle. 

El viaje es extremadamente cómodo, tomamos el Ave y en poco más de 20 minutos estamos allí. Recorremos la parte de Toledo que hayamos pensado ese año, comemos tranquilamente y nos paseamos fuera de Madrid, que por estas fechas está excesivamente concurrido. 

Poco antes del regreso nos acercábamos por una de las confiterías más reconocidas por la calidad de sus productos, comprábamos lo que necesitábamos y vuelta en tren a Madrid.

La verdad es que cada año consumimos menos dulces navideños, y este año, estuvimos fuera una semana y cuando recordamos que no habíamos ido, pensamos en comprar los turrones y el resto de las cosas en un buen supermercado y de marcas reconocidas. 

He de admitir sin embargo que cualquier comparación con los toledanos no tiene parecido. Ni turrones, ni almendrados, ni marquesas, ni mazapanes se acercan ni con mucho a las calidades de Toledo. Lo que toda la vida nos pareció bueno, después de probar los mejores, ya no gusta tanto.

Estos días como había comprado marquesas y no se comían, decidí ponerlas para el desayuno y al ver la diferencia, dije, bueno...voy a intentarlo, las haré en casa. Y dicho y hecho. No han salido como las de Toledo, pero desde luego infinitamente mejor que las comerciales, así que os cuento como las hice

Ingredientes

240 gramos de azúcar
La piel de 1/2 limón, (solo la parte coloreada)
250 gramos de almendra molida
40 gramos de harina de repostería
40 gramos de maicena
1 cucharadita de levadura química
4 huevos

Elaboración

Observaciones a tener en cuenta antes de comenzar:

La cantidad inicial de azúcar la dividiremos en dos partes iguales.

La primera parte la pulverizamos 20 segundos en velocidad 10 y de esa parte, retiramos un par de cucharadas de azúcar glas para la decoración.

Precalentamos el horno a 200ºC

Una vez retiradas las dos cucharadas de azúcar que hemos indicado en las observaciones, agregamos la piel de limón y pulverizamos 15 segundos en velocidad 10.

Añadimos la almendra molida, la harina, la maicena y la levadura y mezclamos 10 segundos, velocidad 10, volcamos en un cuenco y terminamos de envolver con la espátula. Reservamos.

Colocamos la mariposa en las cuchillas, ponemos los huevos y los otros 120 gr de azúcar y programamos 6 minutos, 37ºC, velocidad 3,5. 
Volvemos a programar 6 minutos, velocidad 3,5.

Incorporamos la mezcla reservada en el cuenco y mezclamos 6 segundos, velocidad 5. Terminamos de mezclar con la espátula y rellenamos las ¾ partes de las cápsulas de papel para magdalenas cuadradas o redondas.

Introducimos en el horno, bajamos la temperatura a 180ºC y horneamos durante 10 – 15 minutos 
hasta que estén doradas (en mi horno necesitaron 20 minutos hasta que cogieron color).

Espolvoreamos con el azúcar glas reservado, dejamos enfriar y servimos.

 

 

viernes, 22 de diciembre de 2023

BOMBONES BACI


Los bombones de chocolate y avellanas mas conocidos, son los Baci de Perugina los mas conocidos de toda Italia. 

En esta ocasión he tratado de reproducirlos en casa, la receta no parece complicada. No vamos a necesitar ni molde ni ningún artilugio especial, sólo un poco de paciencia.

Desde luego que les va a faltar el aliciente de los auténticos Baci, con su peculiar envoltura y el papelito que contiene una frase, pero lo que vamos a intentar es poder degustarlos sin necesidad de viajar a Italia.

Ingredientes

100 g de Chocolate con leche
20 g Mantequilla
Crema de avellanas 100 g
100 g de avellanas tostadas troceadas
25 g de avellanas tostadas enteras
200 g de Chocolate negro 70%

Elaboración

Troceamos el chocolate con leche y la mantequilla, los ponemos en una cazuela y los derretimos al baño baño María o en microondas. En thermomix 5 min. 50 º vel. 1.

Mientras picamos 100 g de avellanas con un cuchillo, no usamos ningún robot porque quedarían demasiado desmenuzadas o hechas polvo.

Cuando el chocolate esté listo añadimos la crema de avellanas y las avellanas troceadas. Mezclamos con una espátula y metemos en el frigorífico hasta que veamos que la mezcla se ha endurecido lo suficiente para poder manejarla sin pegarse demasiado a los dedos.

Cuando la masa esté fría tomamos pequeñas porciones y hacemos con ella una bolita, la aplastamos un poco y colocamos encima una avellana entera apretando ligeramente.

Troceamos el chocolate negro y lo fundimos al baño María, en microondas o con Thermomix 5 min. 70º velocidad uno y medio.

Luego lo ponemos en un vaso.
Pinchamos la base los bombones de chocolate y avellanas con un palillo de dientes y sumergimos cada bombón e forma que quede cubierto por todas partes.

Cuando lo sacamos, dejamos escurrir un poco y lo dejamos escurrir unos segundos y ponemos el bombón sobre papel de horno, para que escurra bien.

Cuando hayan escurrido cogemos los bombones, sin tocar los laterales, y metemos en frigorífico hasta que que endurezcan.

Cortamos papel de aluminio en cuadrado de 10x10 cm, y podemos pintar unas estrellitas con un bolígrafo indeleble. Yo envolví parte en un papel con estrellitas que encontré, pero la próxima vez pondré en todos papel de aluminio pintado, resulta mejor.
 





sábado, 25 de noviembre de 2023

FRACTURAS HOJALDRADAS

Casi todos los fines de semana, suelo preparar algún postre o unas pastas para el café. Hoy preparé unas un poco diferentes, pero que han salido espectaculares. Son un poco entretenidas de hacer si sólo estás pendiente de ellas, porque tienen un tiempo de levado y con el frío, como sabéis suele ser un paso más lento, por lo demás, mientras vas preparando el resto de la comida del día, se hacen sin dificultad.

Ingredientes

400 grs de harina.
5 grs de levadura seca.
3 cucharadas de postre de azúcar.
Una pizca de sal.
1 huevo batido (dejaremos un poco para pintar).
6 cucharadas de postre de aceite.
170 ml de agua tibia.
Vainilla opcional.
50 grs de mantequilla blanda para untar.
Almíbar para pintar las pastas.
Azúcar para espolvorear.

Elaboración

Como os he explicado en otras ocasiones a mi me gusta preparar primero los ingredientes, para que luego el paso a paso sea más fácil, no interrumpes para pesar o medir y evitas saltarte un paso. Lo hago siempre.

En un bol colocamos la harina tamizadas, la levadura, el huevo batido(dejamos un poco para pintar los bollos), el azúcar, el agua tibia y el aceite. 

Primero nos ayudamos de una espátula y mezclamos bien todos los ingredientes.

Una vez que todos los ingredientes se hayan amalgamado bien, con las manos amasamos durante al menos 2 minutos, comprobando que la masa no se nos pegue a las manos. Si vieramos que ocurre eso, con mucho cuidado vamos añadiendo harina en muy pequeñas cantidades, amasando bien hasta que veamos que al meter el dedo, la masa no se pega.

Colocamos en un bol  y dejamos reposar hasta que la masa duplique el tamaño, (a mi me ha tardado poco más de una hora, pero hoy estaba frío).

Cuando la masa haya duplicado vamos tomando  porciones y boleamos. Yo hice porciones entre 40 y 45 gramos, porque era la primera vez que las hacía y no sabía lo que iban a crecer. Salieron 17 piezas, pero mi consejo es que las hagáis de 35 gramos como mucho. Quedan más bonitas después en la bandeja, y a mi personalmente me gustan las pastas de un tamaño más pequeño, aunque hoy, como están ricas se han comido igual. 

Tapamos las porciones con papel film y dejamos reposar 5 o 10 minutos para que se relaje la masa.

A continuación, estiramos una a una las porciones de forma alargada - como vemos en las imágenes que acompañan al post - y con ayuda de una cuchara no demasiado grande, pintamos con mantequilla blanda toda la superficie. Eso, va a ser lo que después les dará un aspecto hojaldrado.

Una vez hayamos enmantequillado, la masa que tenemos estirada, vamos enrollando hasta terminar la pieza. Tomamos el rollo y lo doblamos por la mitad. Por la parte cerrada, damos un corte con un cuchillo bien afilado sin llegar hasta el final. Abrimos por la parte que hemos cortado y vamos colocando sobre la bandeja de horno cubierta de papel (fijaos en las imágenes).

Pintamos con huevo batido y ponemos en horno precalentado a 180º aproximadamente 15 minutos, o hasta conseguir el dorado que os guste.

Las mias al ser tan grandes, necesitaron 20 minutos.

Al salir del horno  y cuando aún están calientes, pintamos con almíbar, que debéis tener frío, y espolvoreamos con azúcar.

ALMIBAR EN THERMOMIX

Este almíbar sirve para bañar tartas y pasteles, se puede aromatizar con zumo o con licores pero la receta que pongo es el almíbar básico con la opción de poder aromatizar.

Ingredientes

130 gr de azúcar
100 gr de agua
el zumo de medio limón

Elaboración


Ponemos en el vaso el agua, el azúcar y el limón, programamos 7 minutos, 100º velocidad 2.
Si os parece que el almíbar queda demasiado líquido, le ponéis un par de minutos más a la misma temperatura y velocidad.
Pasado el tiempo aromatizamos si nos gusta, yo no lo he hecho.
Se puede aromatizar con zumos de frutas o con café sustituyendo una parte de agua .
El almíbar se puede usar tanto frío, templado o caliente aunque a mi me parece más recomendable que esté frío. Lo hice antes de pesar ni preparar nada para que estuviera frio.


















 

lunes, 6 de noviembre de 2023

TORTA PLANA CON FRUTOS SECOS

 

Esta es una receta de las que os va a sorprender por la sencillez de su elaboración y el resultado final. Si os gustan los frutos secos, esta es vuestra receta ideal.

Ingredientes

1 huevo grande
Frutos secos a elegir, yo he puesto nueces, avellanas tostadas y almendras fileteadas….
Pasas maceradas en ron durante 1 noche, también pueden ser suficiente con 2 o 3 horas, depende del tipo de pasas.
240 g de leche
150 g de harina
150 g de azúcar
150 g de aceite de girasol
1 cucharadita de café de levadura royal

Elaboración

Mezclamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora, a excepción de los frutos secos y las pasas, hasta conseguir la consistencia de una papilla ligera.

En la bandeja de horno que hemos cubierto con papel, vamos repartiendo con la mayor habilidad posible con una jarra con pico, chorrito a chorrito, hasta conseguir cubrir el papel, que quede una forma lo más cuadrada posible.

A continuación, repartimos con un tenedor primero las pasas, si caen gotas de alcohol no pasa nada, a continuación, repartimos los frutos secos y ponemos al horno precalentado a 180 º, durante 30/35 minutos, lo más aconsejable es mirar a partir de los 20 minutos y dejarla  hasta que esté ligeramente dorada por los bordes y se vean tostaditos los frutos secos. Podéis verlo en la última foto.

Para la presentación cortarla con un cuchillo de trocear pan (de sierra). Salen bastantes trozos.






ROSQUILLAS FRITAS DE TIA EUGENIA Y ANTONIA

En vida de mis padres tenían una gran relación con mio tio Alipio, hermano de mi padre, y su esposa Eugenia que vivían en Salamanca. Se veían bastante, y cuando mis tíos venían a casa siempre traían algún obsequio para ellos. 

Recordé hace poco cuando me encontré con su nieta, unas rosquillas que traía mi tía y que estaban envueltas en azúcar y moldeadas de una forma diferente a cómo las hacía mi madre.

Mi madre y ella intercambiaban con frecuencia, secretos familiares de cocina y en alguna ocasión ví a mi madre hacer estas rosquillas, pero no estuve atenta y no me quedé con la receta que parece ser, heredó la mujer de su hijo. 

Hoy la traigo aquí gracias a la colaboración de su nieta Geni. Muchas gracias.

Hice algunas modificaciones en la receta, siempre prefiero utilizar mis medidas habituales para no equivocarme por si varía el tamaño del huevo por ejemplo, incluso le puse más azúcar, más aguardiente y más agua. Por supuesto hice las que se corresponderían a la mitad de la receta porque no conviene pasarse en esto de los dulces.

Ingredientes que me transmitió Geni


6 huevos
12 cucharadas de azúcar
6 medios cascarones de aceite de girasol
2 sobres de levadura química (Royal)
2 medios cascarones de agua
2 medios cascarones de aguardiente
1.200 g. de harina aproximadamente

(Mis ingredientes)
3 huevos
9 cucharadas de azúcar
3 cucharadas de aguardiente
6 cucharadas de aceite de girasol
1 sobre de levadura royal
600 g de harina (aumente líquidos y hay que aumentar harina)

Elaboración

Batimos los huevos con el azúcar y el aguardiente; deben estar muy bien batidos: al coger el batidor en el aire, deben hacerse  rayas cuando caiga la masa dentro del recipiente.

A continuación se añaden el aceite y el agua para unirlos bien con la mezcla anterior.

Procedemos después poco a poco, a mezclar la harina, - previamente tamizada junto a con la levadura - con el resto de ingredientes que tenemos preparados, primero haciéndolo con una cuchara y luego volcando sobre la mesa de trabajo enharinada y amasando.

Como he indicado con otras rosquillas de sartén que he publicado con anterioridad, para saber cuándo está la masa en su punto, tenemos que fijarnos que la masa no sea pegajosa y no pasarnos con la harina, para lo que iremos "metiendo el dedo índice", hasta que no se pegue, pero el hueco que hacemos se cierre rápidamente.

Dejamos reposar la masa tapada con un paño, media hora aproximadamente.

Para formar las roscas en este caso, se hace de forma diferente a como yo las hago habitualmente: Se hacen dos bolas del tamaño de una bola de golf y se colocan una encima de la otra, y hacemos un agujero bastante grande en medio de las dos bolas, 
que estiraremos para que al freírlas no se cierren.

Se fríen en abundante aceite bien caliente y se dejan escurrir en papel absorbente.

Opcionalmente, se pueden espolvorear con azúcar.







jueves, 19 de octubre de 2023

PASTEIS DE BELEM. ELABORACIÓN EN THERMOMIX Y TRADICIONAL

El que visita Portugal y no come bacalau a bras o pasteis de belem, es igual al que en Italia, no come una buena pizza, un helado, una pasta o un tiramisú. 

En todos los países hay sin duda, platos deliciosos, pero por proximidad tanto la cocina portuguesa como la italiana, tienen tantas similitudes con la española que hacen que me gusten especialmente.

Hace tiempo que quería hacer este ensayo con los pasteis de belem, pero por una u otra causa lo he ido demorando. En honor a la verdad diré que seguramente distan bastante de los originales cuya fórmula es secreta, pero salieron deliciosos.

Los pastéis de Belém como les llaman los portugueses se cree que fueron creados por las monjas del Convento de los Jerónimos en Lisboa en el barrio de Belém antes del siglo XVIII.

Justo al lado del Monasterio de los Jerónimos situado en el barrio de Belem, había una refinadora de azúcar que, como consecuencia de la revolución liberal de 1820 fue cerrada y sus trabajadores expulsados, al igual que el clero. En un intento de supervivencia, el panadero del convento, en paro, decide venderle la receta a un empresario portugués.

En 1837, el nuevo propietario de la receta, abre una pastelería: Casa Pastéis de Belém y desde entonces, han venido elaborando los célebres pasteles ininterrumpidamente.

La receta secreta, perteneciente al monasterio, fue transmitida a los maestros pasteleros y el lugar fue puesto a andar desde 1837. Según cuenta la leyenda, estos pasteles siguen teniendo la misma receta que hace casi dos siglos.

La verdad es que el ingrediente «secreto» de los Pasteles de Belém es que se sirven siempre calentitos y crujientes.

Hay estadísticas que dicen que diariamente hacen más de 20.000 pastéis (con récords de ¡55.000 al día!).

Con tales números está demás decir que se hacen unas largas filas que pueden llegar hasta las afueras del local. Afortunadamente el servicio es rápido y no pasarán más de 10 minutos hasta que se pueda tener un pastel de belém derritiéndose en la boca.

La historia siempre es bonita porque nos enseña y nos remonta a los orígenes de cosas o situaciones que desconocemos, pero hay algo que ha permanecido oculto durante todo este tiempo: la receta

Así que todos los que hacemos estos pasteles nos dejamos llevar por la intuición de lo que hemos visto y degustado, son tortitas con una base de hojaldre y rellenas de crema pastelera. A partir de ahí, cada uno hace su prueba particular, a ver cuál se parece más a los auténticos.

Ingredientes

140 g de azúcar
300 g de leche
200 g de nata 
45 g de harina de trigo
5 yemas de huevo
1 palo de canela 

1 cucharadita de esencia de vainilla
La piel de 1 limón sin la parte blanca
Una plancha de hojaldre de mantequilla, rectangular de Mercadona


Para espolvorear

Azúcar glass
Un poco de canela (si os gusta, a mi no especialmente)

Elaboración en thermomix

Pulverizamos el azúcar programando 30 segundos en velocidad progresiva 5/7/10.

Agregamos al azúcar, la leche, la nata, la harina y las yemas y mezclamos 20 segundos en velocidad 4.

Añadimos el palo de canela y la piel de limón (le puse además una cucharadita de café de aroma de vainilla) y programamos 16 minutos, 100º, velocidad 2.

Retiramos el palo de canela y la piel de limón. Para este paso, lo que he hecho es colar la crema para una jarra, para evitar que algún palito de la canela quedara suelto

Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo y preparamos el hojaldre para el molde: Estiramos la plancha de hojaldre sobre el papel de hornear que trae.

Mi plancha de hojaldre era rectangular de hojaldre de mantequilla de Mercadona.

Con un aro de emplatar de 8 cm. de diámetro, hice 16 círculos, que encajé en unos moldes al uso que tengo para los pastéis y canapés y que previamente había engrasado muy levemente con aceite de girasol. Si no tenéis podéis utilizar el molde donde colocáis las cápsulas para hacer las magdalenas. También podéis pinchar el fondo del hojaldre con un tenedor, pero en mi caso se bajaron con el peso de la crema

Rellenamos cada tartaleta con la crema del vaso, pero sin llegar al borde. Horneamos a 190º/200º unos 30 minutos o hasta que empiecen a dorarse, a mi me gustan como los vi en Portugal, y horneamos aproximadamente 30 minutos.

Los retiramos del horno, dejamos templar entre 8-10 minutos y con cuidado (yo los volqué sobre una tabla de madera) colocamos cada pastelito sobre una rejilla para que se terminen de enfriar completamente y el hojaldre no se humedezca en la bandeja

Yo los espolvoree con de azúcar glass, pero podéis ponerle también una pizca de canela.

Elaboración tradicional

Ponemos a calentar la leche (reservando medio vaso) la nata con la vainilla y el palito de canela. Antes que hierva, añadimos el azúcar y mantenemos a fuego bajo sin que llegue a ebullición. Retiramos el palito de canela.

En un cuenco, disolvemos la harina en el vaso de leche que hemos reservado y añadimos las yemas mezclando bien con unas varillas y lo vamos añadiendo poco a poco (sin dejar de revolver), a la mezcla que tenemos en el fuego.

Aumentamos un poco el fuego (pero poquito) y sin dejar de remover, esperamos hasta que llegue a ebullición y espese. Apagamos el fuego

Rellenamos con la crema y horneamos aproximadamente 30 minutos.

Retiramos del horno, dejamos templar entre 8-10 minutos y con cuidado (yo los volqué sobre una tabla de madera) colocamos cada pastelito sobre una rejilla para que se terminen de enfriar completamente y el hojaldre no se humedezca en la bandeja




 

lunes, 9 de octubre de 2023

ROSQUILLAS DE SARTEN DE MI MADRE, EN THERMOMIX


En casa suelo hacer distintos tipos de pastas, bollería o fritos tradicionales que se conserven bien en latas herméticas para tener siempre a la hora del café.

Sin lugar a dudas, lo que más éxito tiene, son las rosquillas fritas que hago con la receta de mi madre AQUI, suelen terminarse rápidamente porque hago 2 huevos cada vez y salen más o menos 40 rosquillas.

Hoy sin embargo, pensé que era hora de "empantanar" más tiempo la cocina y preparé 4 huevos.

La cuestión es que me voy haciendo más cómoda y he probado a utilizar la thermomix para amasar en lugar de hacerlo con las manos como he hecho siempre, y han salido muy ricas.

Diré que con esta receta, siempre me salto la norma de que, en repostería, todo debe hacerse con las medidas en gramos para que salga perfecto, y he seguido utilizando las medidas que aprendí de mi madre.

Su unidad de medida era la cuchara sopera. Claro está, no todas las cucharas soperas tienen el mismo tamaño, de hecho, yo siempre utilizo una más bien pequeña para comer, mientras que para el resto, utilizo una un poco más grande. Por tanto, la cantidad de harina siempre será proporcional  a los gramos de los ingredientes que lleve la cuchara que utilicemos. Yo he puesto los que necesité y la próxima vez que las haga, para facilitar las cosas pesaré y pondré los gramos de cada ingrediente que he utilizado.

El secreto de estas rosquillas está en conseguir una masa manejable que no se pegue a las manos, por tanto, usando la medida de la cucharada sopera grande como la mía, y los huevos grandes de 73 gramos, la cantidad de harina y de levadura va a ser considerablemente mayor.

Si es la primera vez que las hacéis, mi consejo es que agreguéis la harina poco a poco, e incluso, si vuestra thermomix es como la mía el modelo 31, (mientras funcione, me niego a cambiarla, porque estoy encantada con ella), tiene menos capacidad que los últimos modelos, así que yo he terminado el amasado a mano.

Si os preguntáis cómo saber cuando la masa está bien hecha, mi madre me enseñó un truco: cuando veáis que empieza a no pegarse a las manos, metéis el dedo índice en la masa, si no se pega y el hueco que hace el dedo, se cierra de inmediato, es el momento de dejar de agregar harina.

Y tras este preámbulo en el que cuento los trucos de medidas y lo que me enseñó mi madre, vamos con los ingredientes que yo he utilizado.

Ingredientes

4 huevos de 73 g
12 cucharadas soperas grandes de azúcar
12 cucharadas soperas grandes de aguardiente
12 cucharadas soperas grandes de aceite de oliva suave (se puede utilizar de girasol, pero a mi, me gusta menos en estas rosquillas.
20 g de levadura química (utilizo Royal)
1 pizca de sal.
800 g de harina (*)

Elaboración en Thermomix

Pesamos la harina y la tamizamos junto a la levadura y la sal. Reservamos.

Ponemos en el vaso el azúcar y la trituramos, en velocidad 5/7/10.

Sin limpiar el vaso, agregamos los huevos, el aguardiente y el aceite de oliva. Programamos10 segundos a velocidad 6.

Agregamos la mitad de la harina y mezclamos 8 segundos a velocidad 6. Echamos la harina restante, reservándonos unos 50 g aproximadamente y programamos 15 segundos a velocidad 6.

Añadimos los 50 g reservados y programamos 30 segundos, vaso cerrado y velocidad espiga.

Comprobamos si la masa esta hecha (la mia estaba muy blanda y muy pegajosa), pero mi modelo de thermomix, no admitía más harina aunque la masa no estaba en su punto.

Pesé 50 g más de harina, y la extendí sobre la mesa de trabajo, volqué la masa sobre ella y continué amasando con las manos. No necesité más que 30 g. más de harina y un par de minutos de amasado.

La coloqué en un bol tapado con papel film y la he tenido en reposo unas dos horas.

Cubrí la zona de trabajo con papel de aluminio que espolvoreé ligeramente con harina, y formé las rosquillas. Hay más formas de hacerlo, pero yo las hago enharinándome levemente las manos, tomo porciones del tamaño de una nuez hago un rulo y luego las pego por los extremos.

Para freírlas es preferible utilizar una sartén pequeña,  que no entren más que 4 o 5, y el fuego medio, de manera que la aceite conserve siempre la misma temperatura y las rosquillas se hagan por dentro sin dorarse excesivamente por fuera.

Lo ideal, es que al meterlas en la sartén, la rosquilla se abra ligeramente, eso significa que tiene buen punto de harina y de levadura y que vuestra masa es correcta. Las nuestras han salido muy ricas.

Como véis por la imagen las he guardado en latas sobre papel absorbente para que se conserven mejor.

(*) Tened en cuenta también que no todas las harinas funcionan de la misma forma, dependen mucho de la cantidad de proteína que tenga, no todas las harinas tienen las mismas aplicaciones, por ejemplo cuando hacemos pan, entre más proteína tenga, mejor pan tendremos. En este caso he utilizado harina de trigo de todo uso de Mercadona.





                    

jueves, 5 de octubre de 2023

TARTA DE PERA EXPRÉS



Como es obvio por mis ultimas publicaciones, estoy resuelta a sacar partido de todas las peras que han dado nuestros perales del huerto. Hoy he preparado una tarta de pera que se hace rápidamente, y está espectacular.

Ingredientes

1 lámina rectangular de hojaldre
1 pera grande bien madura (o dos, según tamaño)
3 cucharadas de azúcar moreno
1 cucharadita de canela molida
25 gr. de mantequilla, en dados pequeños
1 huevo batido, para pincelar el hojaldre
1 cucharadita de azúcar glas
ramitas de menta fresca

Elaboración

 Precalentamos el horno a 180º.

Extendemos la lámina de hojaldre sobre el papel en el que viene envuelto. La doblamos por la mitad por el lado más largo y la volvemos a abrir; de este modo, tenemos hecha la marca justo en la mitad de la lámina.

Pelamos, descorazonamos las peras y las partimos en 4 partes. Podemos hacer láminas un poco gruesas o también partirlas en dados.

En una de las mitades del hojaldre ponemos las láminas o dados de manzana, espolvoreamos con azúcar moreno, canela molida y ponemos daditos de mantequilla por encima.

En la otra mitad del hojaldre hacemos 5 o 6 cortes con el cuchillo dejando un borde en los 4 lados de 2-3 cm. Doblamos, colocando esta mitad del hojaldre sobre la otra, cubriendo las peras. Sellamos los bordes presionando con un tenedor (como hacemos con las empanadillas).

Colocamos en una bandeja de horno, sobre el papel en el que venía envuelto el hojaldre o sobre una lámina de papel de hornear.

Pincelamos con huevo batido y horneamos durante 20-25 minutos, a 180º o hasta que el hojaldre esté dorado.

Retiramos del horno y dejamos enfriar.

Espolvoreamos con azúcar glas, decoramos con 2 ramitas de menta y servimos.