Ingredientes
500 g de bacalao
1 huevo
100 g de harina de trigo
50 ml de cerveza
1 cucharadita de levadura química
aceite de oliva virgen extra
sal
perejil
1 diente de ajo.
Elaboración
Para preparar el rebozado, picamos un diente de ajo en trozos minúsculos, batimos un huevo, añadimos la mitad de la harina, la levadura y la cerveza y batimos con unas varillas hasta que quede homogéneo.
Después, vamos incorporando el resto de la harina hasta conseguir una crema tirando a espesa con la que rebozaremos las tajadas de bacalao.
Si la crema nos queda demasiado espesa, añadimos un poco más de cerveza y si nos queda demasiado ligera, añadimos un poco más de harina.
Espolvoreamos con un poco de perejil y removemos y ya lo tenemos listo para el rebozado.
Ponemos abundante aceite a calentar en una sartén y vamos rebozando cada porción de bacalao friéndolo durante unos dos minutos por cada lado hasta que quede dorado y crujiente en su exterior.
El bacalao que yo he utilizado, es bacalao desalado.
No hay una norma fija para el tiempo de desalado. Dependerá del grosor del bacalao. Para desalarlo, lo primero que hago es retirar todo el sal que suele tener por la parte de fuera y luego lo dejo sumergido en agua en un taper cerrado en la nevera, cambiándole el agua a diario al menos 3 o 4 días.
Una forma de saber si está bien desalado, es cuando vamos a cambiarle el agua apretar uno de los trozos y probar el agua que desprende. Si está salada, necesitara más tiempo
Igualmente es importante encontrar el punto de fritura, un buen bacalao bien desalado, se deshará en láminas por la gelatina del pescado. Si está demasiado frito quedará seco e insípido.
Lo suelo acompañar de cebolla confitada, que no es otra cosa que cebolla cortada menudita y frita despacio, dejándola dorarse un poco. En casa gusta mucho
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