
Es cierto que a medida que cumplimos años, la Navidad, si dejamos de lado el sentido religioso de la celebración pierde de alguna forma la gracia, cuando se han perdido los padres y los familiares cercanos con los que teníamos una relación más estrecha.
Yo recuerdo aquellas navidades con mis primos, tíos y con los abuelos en torno a la mesa llenos de alegría, pero esa costumbre se ha ido perdiendo paulatinamente y, salvo excepciones, en los días señalados se reúnen los padres con los hijos y los nietos y el resto de la familia pasa a ocupar un lugar secundario.
Este año es el segundo que nosotros compartimos con nuestro nieto que empieza a disfrutar de la ilusión del árbol, el nacimiento y los villancicos. Yo voy a tratar de hacerlo disfrutar un poquito más, haciéndole una tarta que tenga todas las cosas dulces que le gustan: chocolate, nata y fresas. No se si cenando tarde llegará a disfrutarla, pero lo que si puedo asegurar es, que pensando en el, yo he disfrutado preparándola.
Y después de este preámbulo sentimental, os voy a ir contando como la he hecho.
La tarta lleva un bizcocho de chocolate, nata montada, almíbar y chocolate fundido, uno chocolate normal y el otro chocolate blanco con colorante alimentario verde.
EL BIZCOCHOIngredientes
4 huevos
200 gr. de azúcar
145 gr. de aceite de girasol
200 gr. de Nesquik
100 gr. de leche
200 gr. de harina de repostería
1 sobre de levadura Royal
azúcar glas, para decorar
Elaboración en Thermomix.
Precalentamos el horno a 180º y engrasamos 2 moldes rectangulares de 28 x 12 cm. con un anti adherente para bizcochos o bien un poco de mantequilla en las paredes . Si utilizáis un molde un poco deteriorado o liso, cubrir el fondo con papel de hornear.
Ponemos los huevos y el azúcar en el vaso. Programamos 2 minutos, a velocidad 2.
Añadimos el aceite y programamos 1 minuto, temperatura 37º y velocidad 3.
Incorporamos el Nesquik y la leche. Mezclamos durante 15 segundos, a velocidad 3.
Agregamos la harina y la levadura. Programamos 15 segundos, a velocidad 3. Terminamos de mezclarlo con la espátula.
Vertemos esta mezcla en los moldes, procurando poner la misma cantidad de masa en cada uno y horneamos durante 45 minutos, a 180º.
Sacamos del horno, dejamos que templen, desmoldamos y esperamos a que enfríen completamente.
Elaboración tradicional
Precalentamos el horno a 180 º.
En un bol ponemos los huevos y los batimos con ayuda de una batidora de varillas eléctrica. Añadimos el azúcar y continuamos batiendo hasta que la mezcla blanquee.
Incorporamos el aceite de girasol y el vino a temperatura ambiente y lo batimos un poco.
Añadimos la harina y la levadura tamizadas de dos veces, y la incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes asegurándonos de que no quede ningún grumo.
Pintamos dos moldes de 28 x 12 cm. con spray antiadherente o un poco de mantequilla procurando que todo el quede pintado, pero sin que haya exceso.
Ponemos la mezcla en los moldes repartiendo la masa por igual en los dos moldes. los colocamos en el horno, durante al menos 40 minutos. Pinchamos con una aguja y si sale limpia, tenemos los bizcochos hechos.
Colocamos sobre una rejilla, y dejamos enfriar antes de desmoldar.
EL ALMIBAR
Ingredientes
150 g de agua
120-140 g de azúcar blanquilla
Elaboración
Ponemos los ingredientes en el vaso y programamos 10 minutos, 100º, velocidad 2 y esperamos a que enfríe antes de usarlo.
Dura bastante, así que como os sobrará lo podéis conservar en el frigorífico para otras tartas o bizcochos que os guste humedecer. Incluso le podéis agregar algún licor que os guste. A mi me basta sin licor, pero va en gustos.
NATA MONTADA CON THERMOMIX
Para que la nata monte bien debéis tener muy fría tanto la thermomix como la nata, lo bueno es meter el recipiente un rato en el congelador o toda la noche en el frigorífico
Ingredientes
500 g de nata para montar muy fría 35% de mg.
80 g de azúcar glas
1 cucharada de queso de untar tipo Philadelphia que nos va a servir como estabilizante para la nata, o también podemos utilizar para lo mismo, una cucharada de leche en polvo (opcional).
Elaboración
Colocamos la mariposa en las cuchillas, agitamos bien el envase de la nata y la volcamos en el vaso junto con el queso de untar -opcional- y el azúcar.
Programamos velocidad 3 ½, sin poner tiempo. Hay que estar vigilantes, mirando por el bocal y escuchando como cambia el sonido.
No programéis tiempo, hay que estar pendiente hasta que haya montado, veréis que el sonido cambia y que se forman rayas en la nata.
COBERTURA DE CHOCOLATE
Ingredientes
CHOCOLATE FONDANT (TAMBIÉN SIRVE CON 70 % DE CACAO)
150 gramos de chocolate fondant
50 g agua
50 gramos de mantequilla
CHOCOLATE BLANCO
150 g de chocolate blanco para postres
1 cucharada de sopera de aceite de girasol
ELABORACIÓN DEL CHOCOLATE FONDANT
Añadimos al vaso el chocolate y troceamos programando velocidad progresiva 2-5-7. Con la espátula bajamos el chocolate que queda en las paredes del vaso. Vertemos el agua y programamos 4 min, 37º, vel 2. Añadimos la mantequilla y programamos otros 4 min, 37º, vel 2. Comprobamos que quede una mezcla homogénea.
Debemos utilizarla inmediatamente mientras esté templada.
ELABORACION DEL CHOCOLATE BLANCO
Añadimos al vaso el chocolate y troceamos programando 20 5-7. Con la espátula bajamos el chocolate que queda en las paredes del vaso. Vertemos el aceite y ponemos 4 min, 37º, vel 2. Comprobamos que quede una mezcla homogénea.
Debemos utilizarla inmediatamente mientras esté templada.
En el caso del chocolate blanco, yo quise colorearlo porque quería poner alrededor de la casita que hice, una zona verde. Le añadí colorante verde en polvo, no os puedo indicar la cantidad. Una vez que el chocolate estaba fundido fui poniendo poco a poco, hasta conseguir el tono que quería.
EL MONTAJE DE LA TARTA
De uno de los bizcochos hice tres planchas de tamaño semejante.
Cubrí la bandeja con papel de aluminio para que no se manchara durante la elaboración, y después de terminarla la retiré.
Coloqué sobre la bandeja la primera plancha que no humedecí con almíbar para que no interfiriera después con el chocolate de cobertura verde.
La cubrí de nata y puse otra plancha, esta vez humedecida con almíbar y cubrí con nata.
Coloqué una tercera plancha que estreché como 1 cm por cada lado, para colocar luego la parte sobre la que formé el tejado. Le puse almíbar y de nuevo una capa de nata.
Con el otro bizcocho corté una parte y formé un tejado de dos aguas, le puse almíbar para que esta parte quedara jugosa también.
Alise los bordes para que no saliera nata y pasé a cubrir toda la tarta con el chocolate fondant, alisándola con una espátula.
Una vez terminada esa parte, coloqué unos bizcochos de soletilla a modo de tejado, que se quedan pegados al chocolate.
Antes de que se empezara a endurecer totalmente el chocolate, coloqué las ventanas y las puertas que hice con galletas tostadas cuadradas que previamente había recortado con un cuchillo de sierra para que no se trocearan y decoré, como podéis ver en las imágenes que van a continuación, ayudándome de una manga con la boquilla muy fina, con chocolate verde para hacer las hojas de la puerta y los cristales de las ventanas.
Le coloqué unas bolitas de colores, simulando luces de navidad, al tun tun...sin orden, a gusto de quien la haga.
Después de este paso, es el momento de retirar el papel de aluminio, levantando la tarta con delicadeza con una espátula larga y dejándola deslizarse sobre la bandeja (es posible que en este paso, necesitéis ayuda de otra persona que sujete entre tanto la bandeja).
A continuación colocáis el chocolate coloreado verde alrededor de la casa. Y ya tenéis la tarta montada.
Para terminar, yo puse unas tartaletas rellenas de nocilla con una fresa encima y las decoré con nata alrededor. Puse unas figuras de Papá Noel que tengo de otras veces y complementé la unión del tejado adornándola con nata.
Puse azúcar glas por encima para simular nieve, y concluí la elaboración.