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sábado, 24 de junio de 2023

ENSALADILLA


En casa gusta mucho la ensaladilla en sus múltiples formas y con distintos ingredientes, así que suelo hacerla de diferentes maneras para variar y disfrutar, sobre todo en verano, de un plato completo y fresquito.

Ingredientes

3 patatas medianas peladas
2 zanahorias grandecitas peladas
4 huevos
150 g de guisantes (congelados)
1 bote de aceitunas rellenas
1 tarro de migas de bonito en aceite de Cudillero
Pimientos asados, AQUI
Mayonesa

Elaboración

Colocamos en una cazuela las patatas y las zanahorias enteras y peladas con sal. Las cubrimos con agua y las dejamos hervir entre 20/25 minutos (comprobad que entra un tenedor, y si están blandas, estarán cocidas). No es conveniente tenerlas demasiado tiempo cociendo porque la patata se desharía.

En otra cazuela, con agua y sal, cuando el agua rompa a hervir, ponemos los guisantes y los dejamos hacerse el tiempo que indique la bolsa congelada.

En otro recipiente, ponemos a cocer los huevos, y los dejamos hervir durante 12 minutos. Los refrescamos cuando termine el tiempo y los dejamos enfriar para pelarlos mejor.

Una vez que tenemos todo hecho, y hemos escurrido todo bien, pasamos a preparar la ensaladilla.

A mi la patata de la ensaladilla, me gusta deshacerla con un tenedor o con un aplastador para facilitar que absorba todos los sabores.

La zanahoria la partimos en cuadraditos pequeños, lo mismo que los huevos. (Siempre me reservo unos trozos de huevo para decorar el plato).

Añadimos las aceitunas (reservo algunas para decorar), las migas de bonito con su aceite y los guisantes cocidos y escurridos.

Mezclamos todo muy bien, y aliñamos con aceite y vinagre (al gusto), y si fuera necesario agregamos más sal. Para completar le añado mayonesa y mezclo hasta comprobar que quede el plato jugoso pero no con demasiada mayonesa, porque lo convertiría en un plato demasiado pesado.

Para decorar, pongo los trozos de huevo y las aceitunas que he reservado. También he puesto unos trozos de pimiento asado.

Lo que no suelo hacer es poner el pimiento en el conjunto de los ingredientes. Los pongo en la mesa y cada cual pone en su plato la cantidad que prefiera. 

Siempre me gusta más la mayonesa hecha en casa, pero en verano, suelo utilizar por precaución, la que viene elaborada.

sábado, 3 de septiembre de 2022

HIGOS EN ALMÍBAR

 

Desde que nos jubilamos, durante los últimos días de verano acostumbro a elaborar conservas caseras.

Al principio fue por utilizar gran parte de las verduras y frutas que cultivábamos en nuestro huerto, y ahora, cuando he aprendido que es más importante disfrutar de mi tiempo, el huerto ha quedado reducido a dos huertos urbanos de 4 x 1,50 mts. lo que generalmente suele ser suficiente para hacer la conserva que nosotros consumimos de tomate y fruta. 

Los pimientos los suelo adquirir en un vivero cercano, los recogen al momento de comprarlos, me permiten elegir las piezas y tienen un precio bastante más económico que en el mercado tradicional. 

Con eso hago lo que necesitamos para el consumo familiar durante todo el año.

Sin duda que un tomate envasado al natural o unos pimientos asados caseros, no tienen comparación con los mejores que se pueden comprar, y además, proporciona mucha satisfacción ver a los nuestros disfrutar de algo hecho con dedicación y cariño.

Por otra parte, tenemos vecinos que nos obsequian con verduras o frutas, así que este año me he estrenado con los Higos en Almíbar, mientras nuestra higuera se siga resistiendo a madurar sus frutos, de momento han salido tres tarros.

Para mi, esta receta tiene un recuerdo familiar entrañable; a mi padre que cumplía años el 24 de septiembre, una familia de amigos le solía regalar una tarta muy rica que siempre iba decorada con higos en almíbar, es un recuerdo de mi infancia que nunca olvidaré porque va unido al tiempo más bonito de mi vida, cuando las preocupaciones y los problemas eran inexistentes.

La receta que he utilizado para los higos en conserva, no es la que utilizaba la familia que regalaba la tarta. Me interesé por ella, pero no la conservan, así que he utilizado una de las muchas que encontré en la red. He introducido modificaciones personales, y reajustado tanto ingredientes como tiempo, os la cuento tal como la hice.

Ingredientes.

1,300 kg de higos
1 litro de agua
750 gr de azúcar

Elaboración

La proporción de los ingredientes que ponían las distintas recetas que encontré, variaban mucho en cantidades y en tiempos, así que decidí adaptar las medidas a lo que me pareció más razonable, aumenté la cantidad de agua y reduje el azúcar. También modifiqué los tiempos, y repetí una cocción más.

Quitamos el rabito de los higos que previamente hemos seleccionado, los lavamos. Con un mondadientes pinchamos cada higo dos o tres veces para facilitar que se impregnen bien por dentro y reservamos.

Tenemos que tener en cuenta -y esto es muy importante- que los higos deben estar en su punto, no deben estar demasiado maduros, para evitar que se desmoronen con la cocción.

Ponemos en una cacerola amplia el agua y el azúcar, cuando rompa a hervir y veamos que se ha disuelto el azúcar, agregamos con cuidado los higos.

Dejamos hervir durante 20 minutos moviéndolos con delicadeza para que no se rompan y retiramos del fuego. Los dejamos enfriar al menos 6 horas, pero podemos dejarlo hasta el día siguiente.

Cuando estén fríos volvemos a repetir la operación durante otros 20 minutos. El aspecto de los higos debe ser como acristalado, y el liquido que queda debe ser un almíbar para que la maceración sea perfecta.

En mi caso, dos cocciones fueron insuficientes porque el almíbar no estaba aún meloso, así que repetí por tercera vez otros 20 minutos la cocción.

Se envasan en caliente en un bote de cristal con una buena tapa para conseguir el vacío, procurando que queden apretaditos, sin aire, y cubiertos por el almíbar. La mayoría de las recetas dicen que con colocar el tarro en posición invertida durante 24 horas, como es el caso de las mermeladas, es suficiente para conservarlos durante largo tiempo. 


Sin embargo, no es una cosa que se coma a menudo y para asegurarme que durarán al menos una temporada los esterilicé hirviendo los botes durante 30 minutos.

Son un bocado exquisito, se pueden acompañar de cualquier postre lácteo, para hacer tartas de frutas, o bien escurridos, para hacer bombones de higo.


sábado, 16 de mayo de 2020

PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE GULAS CON SALSA DE TINTA


Ingredientes

Gulas a la bilbaína
50 g de aceite de oliva
2 - 3 dientes de ajo en láminas
1 trozo de guindilla seca, o bien 1 pimienta de Cayena seca entera
200 g de gulas

Salsa de tinta

100 g de cebolla
1 diente de ajo
50 g de pimiento verde
30 g de vino blanco
40 g de tomate frito estilo casero
2 bolsas de tinta de calamar
50 g de caldo de pescado
1 pellizco de sal
1 pellizco de pimienta molida
8 pimientos del piquillo riojanos asados (aprox. 200 g) escurridos
1 cucharada de cebolla frita crujiente (opcional)

Elaboración en thermomix

Gulas a la bilbaína

Ponemos en el vaso el aceite y los ajos y sofreímos 8 min/Varoma/giro a la izquierda/vel 1.

Añadimos la guindilla y las gulas y sofreímos 3 min/120°C/giro a la izquierda/vel 1. Colocamos en el cestillo colocado sobre un bol para recoger el aceite.

Salsa de tinta

Ponemos en el vaso el aceite de las gulas, la cebolla, el ajo y el pimiento verde y troceamos 6 seg/vel 4. Con la espátula, bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso y sofreímos 5 min/Varoma/vel 1.

Añadimos el vino, el tomate frito, la tinta de calamar, el caldo de pescado, la sal y la pimienta y programamos 6 min/Varoma/vel 1. Después, trituramos 30 seg/vel 7. Con la espátula, bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso y trituramos 20 seg/vel 6.

Rellenamos los pimientos con las gulas colocándolos en una fuente  y los regamos con la salsa. Servimos inmediatamente espolvoreados con cebolla frita crujiente, si nos gusta. Yo no lo hice.

Elaboración tradicional

En una cazuela, ponemos el aceite y los ajos cortados en láminas, junto con 1 cayena.

Cuando los ajos empiecen a dorarse, agregamos las gulas y las removemos para que se sofrían todas por igual. Colocamos las gulas en un colador grande, sobre la cazuela, para que escurran todo el aceite que vamos a utilizar para hacer la salsa.

En otra cazuela, ponemos la cebolla, el pimiento y el ajo, troceados menudos. Los sofreímos hasta que estén pochados, pero sin que se doren. Cuando veamos que ya están en su punto, añadimos el vino, el tomate frito, la tinta de calamar, el caldo de pescado, la sal y la pimienta y continuamos sofriendo sin dejar de remover, hasta que todo esté bien integrado. Probamos el punto de sal y si está bien, lo pasamos por la batidora hasta que tengamos una salsa espesa y fina,  en la que no se note ningún tropezón. Reservamos caliente.

Vamos rellenando los pimientos de piquillo con las gulas y los vamos colocando en una fuente. Una vez que hayamos terminado, los regamos con la salsa de tinta y los servimos calientes. Buen provecho!

miércoles, 18 de marzo de 2020

POLLO CON TOMATE Y PIMIENTOS ASADOS


Ingredientes

3 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo con piel, chafados
1 hoja de laurel seca
7 muslos de pollo salpimentados
350 g de tomate frito casero AQUI
1 pastilla de caldo de pollo (yo puse caldo de carne que tenia preparado)
2 - 3 pellizcos de pimienta molida
1 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de hierbas provenzales secas
100 g de pimiento rojo en conserva en tiras AQUI

Preparación

Ponemos en el vaso el aceite, los ajos y la hoja de laurel. Sofreímos 5 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.

Añadimos el pollo, el tomate frito, el caldo, la pimienta, el pimentón y las hierbas provenzales. Programamos 25 minutos temperatura 100 º C, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Tendremos la precaución de colocar los muslos con la parte de la pata hacia arriba, eso evitará que se desarmen.

Una vez terminada la cocción en la thermomix, yo lo puse en una cazuela tradicional, rectifiqué de sal, y le agregué los pimientos asados cortados en tiras. Lo puse unos minutos a fuego alto, para que los pimientos se integraran con el resto de la salsa y la salsa espesara. Francamente ricos, os invito a probarlos.

Ponemos el contenido en una fuente y servimos.


martes, 23 de abril de 2019

CHUPITOS DE CREMA DE QUESO Y PIMIENTOS


Ingredientes
para la crema de queso


200 gr de rulo de queso de cabra
100 ml de leche entera

Para la crema de pimiento

300 gr de pimientos del piquillo (yo lo hice con pimientos asados de los que elaboro yo)
200 gr del jugo del bote de los pimientos
Podéis añadirle pimienta, pimentón dulce, aceite y sal, pero en este caso, yo no añadí nada porque los pimientos que asé este año, son lo suficientemente picantes y no necesitaban nada que les aportase sabor.

Para hacer el crumble

40 g de anchoa (puse una anchoa enrollada sin más complicaciones)
cebolla frita crujiente

Elaboración

Ponemos en la thermomix el queso de cabra a velocidad 4 y vamos añadiendo poco a poco la leche.
Repartiremos en los vasitos de chupito (he utilizado unas copas) y reservamos en la nevera

Batimos los pimientos del junto a su jugo, si vamos a añadir sal, pimienta y un chorrito de aceite, es el momento de hacerlo. Tenemos que conseguir una crema fina que vamos a colocar sobre el queso que tenemos en las copas en este caso

Si queremos hacer el crumble, picaremos en un mortero las anchoas junto a la cebolla crujiente y disponemos encima del chupito. Yo puse una anchoa entera enrollada porque me pareció más bonita la presentacion y completé con la cebolla frita crujiente.

Si lo queremos preparar con antelación, reservamos las mezclas en la nevera y montamos unos minutos antes de servir.
La crumble la tenemos que hacer en el último momento



sábado, 7 de julio de 2018

VENTRESCA DE ATÚN AL HORNO


Ingredientes



1 ventresca de bonito o de atún
2 dientes de ajo
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
Pan rallado
Sal

Elaboración

Lavamos la ventresca para quitarle los restos de sangre que pueda tener. Secamos con papel de cocina.

Ponemos el horno a precalentar a 180º. 

Mientras tanto, picamos el ajo y el perejil finamente. 

Ponemos la ventresca abierta con la piel para abajo, en una fuente de horno, echamos la sal y la rociamos con el aceite de oliva, repartiendo el picado de ajo y perejil, y espolvoreamos con pan rallado. 

Metemos al horno de 12 a 15 minutos, dependiendo del tamaño. 

Pasado este tiempo, encendemos el gratinador del horno y ponemos la bandeja con la ventresca lo más cerca posible del gratinador para dorarla. Hay que estar muy atento para que se dore y no se queme. Se dora enseguida, unos tres minutos, dependerá de cada horno.

Se puede servir con patatas y pimientos fritos o asados en rodajas, o con ensalada.

 


jueves, 12 de abril de 2018

SOPA DE LECHE


Este es un plato que hacia mi madre algunos días de invierno para la cena, cuando el frío apretaba en León.
En casa no solemos tomar primer plato nunca, por tanto, lo de hacer una sopa para la cena está descartado. Un pescado a la plancha acompañado bien de una verdura hervida con anterioridad, un salmorejo, de pimientos asados o de una ensalada es lo habitual.
Sin embargo, este año, y a pesar de estar en abril, ha hecho unos días con mucho frío, por eso hace un par de noches, recordé lo que hacía mi madre y preparé la que más me gusta.
Ella hacía tres versiones diferentes, pero esta nos gustaba a todos. .

Ingredientes

1 litro de leche (descremada en nuestro caso)
Pan del día anterior cortado en rebanadas muy finas, (no pongo cantidad porque cada cual sabe cómo de espesa gusta en su casa).
1 pellizco de sal

Elaboración

Ponemos la leche a calentar en una cazuela con una pizca de sal. 
Esperamos que caliente bien, y cuando veamos que la leche rompe a hervir, volcamos el pan cortado.
Retiramos inmediatamente del fuego, tapamos y dejamos reposar unos minutos, para que la miga se reblandezca bien.
Servimos muy caliente.
Normalmente se pone de postre.

Como dije en principio, mi madre hacia otras dos versiones. A mi hija por ejemplo, le gusta la que mi madre hacía elaborando primero una sopa de ajo -a la leonesa-, bastante diferente a la tradicional sopa castellana, es más líquida y no lleva ni huevo batido ni jamón. 

2ª. versión
Antes de empezar a preparar la sopa, colocamos el pan rebanado en cazuelas independientes, una por comensal.

Ingredientes 
(para 1 persona)

1 cucharada de aceite
1 pizca de sal
1 pizca de pimentón
1 medida de agua a la medida del recipiente donde vamos a poner la sopa.

En una cazuela ponemos agua (según el número de comensales) a hervir en una cazuela con el aceite,  ajo machacado con sal y un poco de pimentón. Dejamos hervir para que el agua absorba el sabor del ajo y el pimentón y volcamos ese caldo en las cazuelas, dejándolo reposar hasta que el pan esté bien empapado y crecido. 
Cuando vamos a comer la sopa, escurrimos el agua del caldo, y la sustituimos por leche. La temperatura de la leche es a gusto de quien va a tomar la sopa, puede ser fría,  del tiempo, o caliente.

3ª. Versión

La elaboración es prácticamente la misma que la anterior, sólo la diferencia, que cuando el pan está aún seco, se casca un huevo en cada cazuela, y luego se vierte el agua con el ajo la sal y el pimentón primero y se añade la leche después de escurrir el caldo de ajo. 
En este caso la leche se pone prácticamente hirviendo igual que el caldo. La razón es sencilla: el huevo se cuaja primero un poco con el agua del ajo, y termina de cuajarse con la leche hirviendo.
Esta sopa es la que más le gustaba a mi abuelo paterno. 
Prácticamente la cenaba a diario, y debe ser saludable porque vivió 97 años... 

jueves, 17 de agosto de 2017

EMPANADA DE PULPO


Ingredientes
Para la masa


100 ml de leche
100 ml de vino blanco
130 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
2 huevos batidos
3 sobres de levadura seca de panadería (la mía de maicena que tiene 5 gr.)

650 gramos de harina aproximadamente.

Para el relleno
350 gramos de pulpo cocido, (2 patas hermosas)
2 cebollas
2 pimientos verdes
1diente de ajo grandecito
1 lata de pimientos del piquillo (cambié por pimientos asados de los que hago en conserva, y puse una cantidad semejante a lo que sería una lata de piquillos)
2 huevos duros
½ cucharada de pimentón dulce
Sal
Aceite de oliva.

Elaboración

Lo primero que tenemos que hacer es el relleno ya que tiene que estar frío cuando lo vayamos a utilizar para rellenar la empanada.

Para ello, cortamos las cebollas y los pimientos verdes en brunoise (la receta que yo he visto dice que en rajitas finas, pero yo tengo en casa gente a la que no le gusta encontrar tropezones de las verduras grandes)

Pelamos y picamos el ajo muy menudito. Ponemos una sartén al fuego con aceite suficiente y cuando esté caliente, comenzamos a pochar todo, hasta que todo esté bien blandito.

Añadimos el pimiento asado cortado en trozos pequeños.

Cortamos el pulpo y los huevos duros a trocitos, los agregaremos a la sartén junto a una cucharada de pimentón, lo salamos, removemos y lo dejamos cocer durante unos minutos más para que todos los sabores se unan. Retiramos y reservamos hasta que se enfríe.

Hacemos la masa mezclando la harina, la levadura, la leche y el vino (que habremos calentado ligeramente), el aceite, 1 huevo batido y 1 cucharadita de sal.

Mezclamos todo y amasamos, hasta que nos quede una pasta fina y elástica, unos 15 o 20 minutos.

Dejamos la masa en un bol, la cubrimos con papel film hasta que doble su volumen, unos 45 o 60 minutos aproximadamente. Tened en cuenta que si estamos en verano, la masa sube antes y puede ser que no necesitemos tanta levadura, de hecho, yo he puesto justamente la mitad de la que indicaba la receta, y ha subido como la espuma.

Precalentamos el horno a unos 180ºC.

Dividimos la masa en dos, la estiramos con un rodillo y una de las partes la utilizamos para cubrir el fondo de una fuente, que habremos engrasado previamente. La otra parte la utilizamos para cubrirla

A mí me apetecía hacerla redonda, y he utilizado la bandeja que tengo para hacer pizzas que como sabéis tiene unos agujeritos pequeños, poniendo por debajo un papel de hornear. De hecho, creo que así cuece mejor la parte inferior, que, en todas las empanadas tiende a quedarse algo húmeda por el peso del relleno.

Ponemos por encima el relleno de pulpo que teníamos reservado y la otra mitad de la masa también estirada con el rodillo, para cubrirlo todo.

Unimos la base con la tapa, haciendo unos pequeños dobleces y pellizcando los bordes.

Si nos ha sobrado algo de masa la podemos utilizar para hacer tiras y adornar la empanada, y para terminar hacemos un agujero del tamaño de una moneda de 5 céntimos en la parte central de la tapa, o bien, 4 agujeritos más pequeños como hice yo y la pintamos con huevo batido. Lo metemos en el horno hasta que la masa este cocida y doradita. Tarda unos 45 minutos.

Dejo fotos del paso a paso que termina con un corte para que veáis el aspecto tan apetitoso que tiene.






                                                                                                                                                                        


jueves, 17 de diciembre de 2015

CARRILLERAS DE CERDO AL OPORTO


Las carrilleras son una pieza de forma redondeada, obtenida de la mandíbula inferior del cerdo . Es una carne muy sabrosa que quedará dura si se prepara a la plancha. Sin embargo, bien cocinadas, son muy jugosas, tienen mucha gelatina y se deshacen en la boca. Es una de esas carnes que cuando se prueba pasa a ser habitual en cualquier casa.

Ingredientes

1 kg aproximadamente de carrilleras (yo puse unas 8 piezas, no sé cuanto pesaban)
1 cebolla hermosa o 2 si son como las que venden en Madrid
3 dientes de ajo
1 ramillete de perejil
250 ml de vino de Oporto
250 ml de vino tinto
Sal
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva

Opcional

Zanahoria
Patatas
Harina para rebozar

Elaboración

En la receta que yo he hecho siempre, se salpimientan las carrilleras, se pasan por harina y se marcan con el aceite bien caliente hasta que estén doradas. Ahora, para evitar la harina, lo hago sin pasarlas por harina y puedo deciros que quedan igual de ricas y que la salsa engorda igualmente con sólo la cebolla.

Así pues, el primer paso será marcar las carrilleras hasta que estén doradas y reservamos.

En el mismo aceite que hemos marcado la carne, pochamos la cebolla cortada muy fina - y si hemos decidido agregar zanahoria-, es el momento de sofreírla cortada también en rodajas finitas, durante unos diez minutos aproximadamente, para que todo quede blandito.

Cuando ya estén hechas la cebolla y la zanahoria, agregamos las carrilleras, el vino de Oporto y el vino tinto. Le añadimos un majado con el ajo y el perejil.

Ponemos a fuego lento, que las carrilleras hagan chup-chup, sin arrebatarse, para que suelten el jugo y se funda con el vino. Tardan entre 2 horas o 2 y 1/2 en estar tiernas pero lo mejor es que cada cual compruebe, porque siempre dependerá de la dureza de la carne y de cómo nos gusten de blanditas. A nosotros nos gustan muy tiernas.

Tened en cuenta, que sirve cualquier vino tinto y cualquier Oporto, pero cuanto mejor sea la calidad del vino, como en todas las cosas, más mejorará el plato.
Se pueden acompañar de unas patatas fritas o incluso de un arroz blanco. Yo las he acompañado de pimientos asados y de una ensalada y en este caso, no les puse zanahoria, estaban francamente buenas.

viernes, 2 de octubre de 2015

PIMIENTOS ASADOS PARA ENVASAR


Ingredientes

Pimientos rojos (yo utilizo de las 3 venas, unos pimientos denominación de origen del Bierzo, pero que se cultivan en toda la provincia de León)
Aceite de oliva
Sal

Elaboración

Precalentar el horno con calor arriba y abajo a 250º.

Vaciar los pimientos de semillas y retirarles las venas blancas que tienen en el interior procurando no romperlos

Con un poco de aceite, “rebozar los pimientos”, y a continuación colocar sobre la bandeja del horno forrada con papel albal. (He probado con el silpat, y se ensucia mucho más, tanto la bandeja como el silpat.)

Dejar asar durante 20 minutos, pasado ese tiempo, abrir el horno y ayudándonos de un guante de cocina sacamos un poco la bandeja y con unas pinzas de cocina, les damos la vuelta. Volver a meter al horno 20 minutos más; pasado ese tiempo, sacar fuera y esperar unos minutos para que se templen y se pelen mejor.

Pelamos los pimientos y los vamos reservando en una fuente, cuidando de eliminar todas las pepitas que hayan quedado, los troceamos en tiras, o como a cada cual nos guste. Reservamos con los pimientos el jugo que hayan expulsado durante el asado, los salamos, y troceados en tiras, ir colocando en los tarros que previamente hemos esterilizado, dejando un espacio en el bocal de 1 cm. aproximadamente. Cubrimos con el jugo y un chorrito pequeño de aceite de oliva, procurando que no queden burbujas de aire.

Cerramos asegurándonos de que el tarro pueda luego quedar hermético para conseguir el vacío. Esterilizamos dejándolos hervir entre 15/20 minutos completamente cubiertos de agua.

Si seguimos todas las indicaciones, los pimientos se pueden consumir al menos durante 3/4 años.
 

ENSALADILLA


Recetas de ensaladilla, debe haber tantas como familias. No sé como sería la conocida como ensaladilla rusa de verdad, pero en cada sitio que la he comido es diferente y aunque es un plato de verano, yo la hago durante todo el año.

En casa, a la ensaladilla -como no-, se le pone abundante verdura y debo decir que el resultado es bueno aunque también contribuye, supongo, el hecho de que todas las verduras que consumimos sean cultivadas en nuestro huerto que, con sólo 100 metros, es muy pequeño comparado con el que suele tener la gente en mi tierra pero nos surte de casi toda la verdura que consumimos durante el año.

Ingredientes

4 o 5 patatas
1/2 kg. de judías verdes congeladas (del huerto)
300 gr de zanahoria congelada 
(del huerto)
150 gr. de guisantes congelados 
(del huerto)
4 huevos (uno, para decorar)
1 lata de atún en aceite de oliva o en escabeche, según guste
1 bote pequeño de aceitunas

Para acompañar

Pimientos asados en tiras
Cebolleta troceada muy fina
Mayonesa

Elaboración

En una olla, cocemos las patatas  enteras y sin pelar, con sal, al menos durante 30 minutos. Comprobamos pinchando con un tenedor si están blanditas antes de retirarlas y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

En la olla exprés, ponemos agua con sal a hervir, y cuando rompa el hervor, ponemos la verdura. Tapamos y cuando la válvula comience a dar vueltas, dejamos por espacio de media hora. Transcurrido el tiempo, esperamos que pierda presión y destapamos. Con cuidado de no quemarnos colocamos las verduras en un escurridor el tiempo suficiente para que pierdan el agua de la cocción.

En otra olla aparte, cocemos los huevos. Yo los dejo 15 minutos, desde que empiezan a hervir.

Ahora llega el momento de la elaboración del plato. Mucha gente suele pelar las patatas y partirlas en cuadraditos. Es verdad que aparentemente, así queda el plato con más presentación, pero la experiencia me ha enseñado que gana mucho si deshacemos la patata presionando con un tenedor para conseguir que luego se integre mejor con el resto de los ingredientes.

Picamos los huevos menuditos. Desmigamos el bonito y añadimos el aceite de la conserva a la patata ya deshecha. Agregamos las verduras y el bote de aceitunas una vez escurrido y desechado el caldo.

Probamos de sal, -yo siempre le tengo que añadir-, y aliñamos con aceite de oliva y vinagre. Que quede sabrosa, pero no aceitosa.

Yo nunca le añado la mayonesa al plato, salvo como decoración, y eso, si sólo estamos los habituales. Hay personas a las que la mayonesa no les gusta o no les sienta bien y el plato no desmerece en absoluto. La sirvo como acompañante al igual que los pimientos y la cebolla que suelen ser las cosas que no gustan a todos.