miércoles, 29 de abril de 2020

PAN DE SODA DE GORDON RAMSAY

El pan de soda (soda bread en inglés) es un tipo de pan en el cual la levadura ha sido sustituida por bicarbonato sódico. Los ingredientes tradicionalmente utilizados en el pan de soda son harina, bicarbonato sódico, sal y suero de mantequilla o leche agria. Otros ingredientes opcionales pueden añadirse a la mezcla, como las pasas y los frutos secos.

El suero de mantequilla contiene ácido láctico, que reacciona con el bicarbonato de sodio para formar diminutas burbujas de dióxido de carbono. El pan suele secarse rápidamente, es mejor tomarlo caliente o tostado en el horno. En Irlanda, por lo general, la harina se hace de trigo blando por lo que la harina recomendada es la de repostería, ya que contiene menores niveles de gluten. Sin embargo el pan que yo he elaborado que corresponde a una receta de Gordon Ramsay, no elige precisamente harinas de tipo blando. Sigamos.

Es un pan de miga densa.

Al no llevar levadura fresca de panadería ni necesitar reposos ni fermentaciones, se trata de un pan para emergencias.


Después de probar el pan de soda de Iban Yarza, y en vista del sabor tan rico que tenía, decidí probar este pan de soda que más habitualmente se encuentra en las redes, con ligeras variaciones en los tipos de harina y en la inclusión o no del butermilk, o su sustitución por yogur.

Finalmente me decidí por el elaborado por Gordon Ramsay, por llevar más cantidad de harina integral, lo que por lo general da más sabor al pan. 

En honor a la verdad, debo decir que comparativamente, sale ganando por goleada el elaborado por Iban Yarza, al menos para mi. El resto de los panes incorporan en muchos casos semillas, pero se parecen mucho entre si. Como no puede ser menos, al ser un pan sin levadura y sin apenas amasado, es un pan para salir del paso, bastante parecido al pan rápido de thermomix, una miga - 
para mi gusto -, excesivamente compacta, sabrosa, si, pero no para comer todos los días.

Ingredientes

350 g de harina
150 g de harina integral
1 ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
350 ml de buttermilk

Elaboración

En primer lugar, mezclamos todos los ingredientes secos en un bol. 

Empezamos a agregar poco a poco la buttermilk, porque dependiendo de la calidad de la harina que pongamos, va a necesitarla toda, o no. 

Tened en cuenta que debemos conseguir una masa final bastante compacta, que va a necesitar escasamente 30 segundos de amasado, por lo que no deberá pegarse en principio a las manos ni a la mesa de trabajo.

Precalentamos el horno a 200ºC.

Espolvoreamos harina sobre la superficie de trabajo y amasamos durante 30 segundos hasta conseguir que tenga una forma de bola redonda. Podemos aplastar un poco la bola para dejarla más plana.

Seguidamente, espolvoreamos un poco de harina sobre un papel de horneado en el que después trasladaremos la hogaza a la bandeja del horno, y colocamos nuestra masa encima.

Hacemos un corte en forma de cruz para conseguir una corteza perfecta.

Horneamos durante 30 minutos. Si os gusta más tostadito, como es nuestro caso, podéis tenerlo 5 minutos mas.

Pasado este tiempo, ya podemos disfrutar de un  pan de soda casero.

QUE ES Y COMO SE HACE BUTTERMILK

En sus orígenes, el Buttermilk era el suero que se obtenía cuando la nata se batía y se convertía en mantequilla y realmente su traducción debería ser suero de mantequilla. En la actualidad, es leche cultivada y se obtiene añadiendo bacterias de ácido láctico a la leche desnatada o semidesnatada y cultivándola/fermentándola para obtener un sabor ligeramente ácido. 

Debido a su acidez, el suero de leche suele tener un periodo largo de conservación. Se puede  utilizar hasta 15 días después de hecho. El buttermilk añade un delicioso sabor a miel y mucha jugosidad a los productos horneados, además casi siempre esta asociado al  bicarbonato ya que neutraliza algo de su acidez.

COMO HACER BUTTERMILK CASERO

250 ml. de leche entera tibia si es posible
El zumo colado de medio limón

Echar el zumo de limón a la leche. Revolver y dejar reposar durante 10 minutos a temperatura ambiente. Tendrá la apariencia de leche cortada o yogur muy líquido. Ésta es la textura que queremos obtener, revolverla y utilizarla directamente. No es necesario colarlo.






martes, 28 de abril de 2020

POLLO EN SALSA DE MELOCOTÓN

Otra vez, recurro al fondo del congelador. Siempre guardo alguna fruta por si quiero hacer gelatinas, o helados, y esta vez tenía unos melocotones congelados. Ya pronto llegaran los de temporada, así que no tenía sentido seguir conservándolos y hoy los aproveché para esta receta.

Ingredientes

10 g de caramelo líquido
20 g de salsa de soja
20 g de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre de jerez
1 - 2 ramitas de tomillo fresco (solo las hojas). Como no tenía, puse seco.
4 muslos o contramuslos de pollo (si queremos pueden ser sin piel ni hueso, sobre todo si son contramuslos porque estarán mejor hechos al terminar)

Salsa de melocotón

2 chalotas
50 g de mantequilla (la he sustituido por 35 gr de aceite)
50 g de vino blanco
50 g de caldo de ave
2 melocotones maduros (pelados y en trozos)
1 cucharadita de sal
1 pellizco de pimienta molida

Elaboración

Ponemos en el vaso el caramelo, la salsa de soja, el aceite, el vinagre y el tomillo y mezclamos 5 seg/vel 5. Retiramos a un bol y reservamos.

Colocamos cada muslo de pollo sobre un trozo de film transparente. Pintamos los muslos por ambos lados con la mezcla reservada y los envolvemos con el film transparente. Los colocamos en el recipiente Varoma, tapamos y reservamos.

Salsa de melocotón

Ponemos en el vaso las chalotas y la mantequilla. Troceamos 3 seg/vel 5 y sofreímos 7 min/Varoma/vel cuchara.

Incorporamos el vino blanco y programamos 1 min/Varoma/vel 1 sin poner el cubilete, para favorecer la evaporación del alcohol.

Añadimos el caldo y situamos el Varoma en su posición. Programamos 20 min/Varoma/vel 1. Retiramos el Varoma. Desenvolvemos los muslos y recuperamos en un bol el líquido que han soltado.

Incorporamos al vaso el jugo de cocción recuperado, el melocotón, la sal y la pimienta y trituramos 30 seg/vel 10. Servimos los muslos con la salsa, y lo acompañamos con un puré de patata.

  

GELATINA DE FRESAS

Una receta dulce sencilla. Un postre ligero y con pocas calorías, pero delicioso.

Esta receta es una gelatina con fresas frescas que resulta un postre muy saludable y completo: lleva fruta y lácteos, lo que sería un 2 x 1, es decir al mismo tiempo que comemos fruta, estamos tomando calcio.

La gelatina de fresas se puede preparar con edulcorante o azúcar, esto es cuestión de elección de cada uno.

Es un postre absolutamente light ya que la leche es semidesnatada y el yogur % materia grasa. Lo que se dice un capricho dulce que todos nos podemos permitir.

Ingredientes

300 gr de fresas
1 yogur natural o de fresa
1 vaso de yogur de leche
4 hojas de gelatina
1 cucharada de edulcorante

Elaboración

En un bol con agua templada, ponemos la gelatina a hidratar.

Limpiamos las fresas y trituramos hasta que nos quede un puré fino. En thermomix 10 segundos a velocidad 10. (Podéis hacer los mismos pasos perfectamente con una batidora de mano).

Calentamos la leche sin que llegue a hervir, la podemos calentar en micro. Vertemos las hojas de gelatina hidratadas y removemos hasta que se disuelvan, vertemos en el vaso y añadimos le yogur y el azúcar.

Mezclamos 5 segundos a velocidad 4 o hasta que esté todo bien mezclado, (o con la batidora).

Repartimos en los vasitos y dejamos reposar en la nevera hasta que se cuajen, mejor de un día a otro. 

En mi caso,  he reutilizado envases que conservo de yogures que venían hace tiempo en cristal.

PAN DE SODA CON PASAS DE IBAN YARZA

Todos estaremos de acuerdo en que no hay nada como un pan hecho con tiempo, con los reposos y levados necesarios. Sin embargo, cuando se tiene poco tiempo, se agradece una preparación rápida como esta receta de pan de soda que además resulta deliciosa. En mi caso concreto, no es falta de tiempo, sino ganas de experimentar nuevos panes, para tener mi propia opinión sobre cada uno de ellos.

Hasta hoy, ganan por goleada los panes hechos con masa madre, fundamentalmente por su sabor, el que más se acerca al pan de siempre, al que yo recuerdo de comer habitualmente en mi infancia, cuando ni se le añadían mejorantes, ni comíamos pan industrial congelado que se elabora sobre la marcha en la casi totalidad de las panaderías hoy.

Sin embargo, si hay algo que aprecio en un pan es una corteza crujiente y un interior esponjoso, y esa es una de las características de este pan.

La palabra pan significa muchas cosas en distintos sitios y, en algunos lugares del mundo, una masa levada con levadura química, o con bicarbonato, es tan apreciada como la masa fermentada más sofisticada. Este pan es muy típico en Irlanda, pero las masas de este estilo son muy comunes en muchos lugares.

Este pan, más que una receta, es una mera tecnología: enciendes el horno, mezclas los ingredientes, metes en el molde y horneas. En menos de una hora tenemos un pan de principio a fin.

Muy importante a la hora de elaborar este pan y los demás, es la materia prima, debemos utilizar harinas de buena calidad y en esto las integrales son estupendas.

Podemos hacerlos de mil maneras y este en concreto admite frutos secos que le aportarán un sabor excepcional, pasas, pipas, nueces, piñones, sésamo, semillas de amapola, todo le va bien.

De este pan hay cientos de formas de elaboración, pero yo he elegido la de Iban Yarza. Hasta la fecha, todos los panes en los que he seguido sus indicaciones me han encantado.

En concreto en este, te da la posibilidad de elaborar un pan más o menos hidratado.

La diferencia es importante. El menos hidratado, te permite formar una hogaza un tanto peculiar y el más hidratado, exige la utilización de un molde, pero lógicamente eso hará un pan mucho más jugoso, y yo he decidido apostar por el que él hace. En otra ocasión haré el menos hidratado, para poder comparar y conocer la diferencia entre uno y otro.

Él lo hace con impulsor en lugar de bicarbonato como utilizan otras recetas, también con mayor cantidad de agua, y distintas harinas.

Ingredientes para el pan de soda de Ibán Yarza

245 gr de harina integral de trigo
105 gr. de harina panificable
3 cucharaditas de levadura química
300 gr. de agua
50 gr de pasas (opcional)
35 gr. de miel
7 gr. de sal

Elaboración

Calentamos el horno a 220º.

Untamos con mantequilla  o spray antiadherente y harina, nuestro molde para evitar que la masa se pegue.

Mezclamos bien todos los ingredientes en un bol con la mano o con una rasqueta. 

Se debe obtener una masa parecida a la textura de la masa de croquetas, - Iban Yarza, dixit -, es una masa muy húmeda, pero como no hace falta amasar sino mezclar todos sus ingredientes, no da ningún problema. 

Cuando esté homogénea la vertemos en el molde y llenamos hasta la mitad. Esparcimos sobre la masa algo de harina. Mi molde tiene una capacidad de litro y medio.

Horneamos durante 40 minutos a 220º, si vemos que se está dorando mucho tapamos con papel de aluminio. 

Una vez pasado el tiempo sacamos del horno, retiramos del molde para detener la cocción, dejamos que se asiente y se enfríe un poco.

Este pan es una muestra de cómo se puede hacer pan, sin gran trabajo y obtener un pan sabroso y esponjoso. 

La miel y las pasas le dan un toque dulce, que lo hace muy indicado para un desayuno con queso fresco, o para tomar con un paté...tiene un gran sabor.

El inconveniente de este pan, es que se endurece con rapidez, por tanto mi consejo es que si no vais a compartirlo y lo vais a utilizar para desayuno lo mejor será que lo congeléis en porciones y vayáis utilizando según vuestra necesidad.



sábado, 25 de abril de 2020

BIZCOCHO DE LA TIA MARUJA Y CARMEN



Cada vez que íbamos a merendar a casa de la tía Maruja y Carmen, después de unos entrantes generosos, siempre nos ponían café con leche y un bizcocho. Es decir, aquello era en realidad, una cena abundante. Todo estaba muy rico, pero el bizcocho era lo más. Debo decir que el bizcocho de cualquier clase que sea me encanta, y por eso hago una gran variedad, pero sin embargo, ninguno puede igualar al suyo. Por eso le pedí la receta a mi prima Carmen, y aquí tenéis un bizcocho, que a mi parecer, tiene tan buen sabor como presencia. Gracias Carmen!

Ingredientes

6 huevos
12 cucharadas de azúcar (275 g)
7 cucharadas de harina de repostería (200 g)

Elaboración

Precalentamos el horno a 180º.

Separamos las claras de las yemas.

En un cuenco ponemos las yemas y 11 cucharadas de azúcar y con una batidora de varillas a máxima velocidad, batimos hasta que las yemas blanqueen. Reservamos.

En otro cuenco aparte ponemos las claras y añadimos 1 cucharada de azúcar, montamos a punto de nieve con la batidora, también a máxima velocidad, hasta que estén bien firmes.

Una vez que hayamos montado bien las claras, añadimos las yemas batidas y batimos hasta que estén bien mezcladas, a igual velocidad.

Una vez que claras y yemas estén bien integradas, añadimos poco a poco, con la batidora a la velocidad más baja, las 7 cucharadas de harina de repostería, para que no se baje el batido.

Ponemos en el horno a 180º, 40 minutos.

STIRATO, BARRA DE PAN SIN AMASADO

 El stirato es un pan italiano muy simple, parecido a una baguette. A diferencia de la baguette este pan no va formado, simplemente se estira. Stirato significa “estirado».

Es una receta muy fácil y cómoda para hacer. Ideal para cuando queremos hacer un pan sencillo y rápido.

Ingredientes

400 g harina de fuerza
300 - 320 g de agua (300 si la proteína de la harina es de 12,5 o 13
6 g de levadura fresca
7 g de sal

Elaboración

En un recipiente ponemos la levadura. Añadimos el agua y disolvemos bien.

El agua ha de estar a unos 28 - 30ºC. Es decir, un poquito más fría que la temperatura del cuerpo humano. Si nuestra harina tiene entre 11% y 12% de proteínas pondremos solo 300 g de agua. Si tiene más de 12 % de proteínas ponemos 320 g de agua.

Tamizamos la harina. Añadimos la sal.

Con ayuda de una cuchara mezclamos muy bien.

Cogemos un recipiente y lo untamos con pequeña cantidad de aceite de girasol. Ponemos dentro la masa. Cerramos el recipiente y, directamente, guardamos la masa en la nevera entre 12 y 14 horas. En verano la ponemos en la parte más fría de la nevera: en la balda que está más cerca del congelador. Y en invierno al contrario, en la balda que está más alejada del congelador.

Guardamos la masa en la nevera para que acumule el sabor y el aroma.

Al día siguiente, sacamos la masa de la nevera.

Espolvoreamos la mesa con harina. Volcamos la masa sobre la mesa espolvoreada.

Estiramos la masa en un rectángulo de 20 x 25 cm aproximadamente. La manipulamos con cuidado y cariño, para no deshincharla mucho.

Por el lado más largo enrollamos la masa. El rollo obtenido lo cortamos en dos. Cerramos las puntas.

Tapamos las piezas obtenidas con un paño de algodón y las dejamos en reposo hasta que se hinchen. A 20 - 22ºC aproximadamente 1 hora. (No importa si están un rato más) A temperatura más alta un poco menos de tiempo y a temperatura más baja un poco más.

Cuando falten 35 minutos para que termine el levado encendemos el horno a 250ºC con calor sólo  abajo. Si el horno no tiene esa función, ponéis el calor  arriba y abajo.

En el fondo del horno ponemos como siempre, una bandeja para echar el agua.

Y si la tenemos, la piedra para hornear pan.
Ponemos las piezas de masa sobre un papel para hornear y las estiramos. 

Manipulamos la masa con cuidado, para no deshincharla mucho.

Metemos el pan dentro del horno. Si no tenemos la piedra para hornear, horneamos en una bandeja.

En la bandeja del fondo echamos un vaso de agua hirviendo.

Pasados 10 minutos ponemos el calor por arriba y abajo.

Horneamos el stirato entre 10 y 15 minutos más o hasta que quede como nos gusta.

Sacamos el pan del horno.

Coocamos el pan sobre una rejilla para que al enfriarse no se humedezca la corteza.

Ya tenemos nuestro pan!














ARROZ CON CHIPIRONES, PISTO Y LANGOSTINOS


Este arroz que pongo hoy queda muy sabroso y es muy sencillo de preparar.

Para su elaboración he utilizado  pisto de la conserva que hago en casa. Aqui

Ingredientes

1 ajo
1/4 de cebolla en brunoise
 4 tazas de arroz (la taza de café)
12 medidas de la taza de fumet del pescado (del fondo del congelador).
350 g de  chipirones ya limpios.
9 langostinos.
Cinco cucharadas de pisto
3 cucharadas de aceite de oliva virgen.
Unas hebras de azafrán.
Un poco de colorante alimentario (opcional)
Sal.

Elaboración

Pelamos el ajo y la cebolla y los troceamos pequeñitos.

En una paellera, o en una cazuela baja y ancha, ponemos un poco de aceite y rehogamos el ajo hasta que veamos que empieza a dorarse.

Ponemos la cebolla, removemos y dejamos hasta que esté pochada. 

Añadimos los chipirones, y sofreímos hasta que estén blanquitos. Yo no los troceé porque eran pequeños, si veis que los vuestros son grandes, tendréis que hacerlo.

Los ponemos en la paellera y rehogamos un par de minutos, removiendo con una cuchara de palo.

Añadimos cinco cucharadas de pisto a la paellera y removemos bien.

Dejamos un par de minutos para que reduzca un poco.

Ahora medimos el arroz como acostumbramos. Yo utilizo como medida una taza de café. Pongo a taza de arroz por persona.

Lo añadimos a la cazuela o paellera y removemos bien para que se impregne con toda la salsa.

Para calcular el líquido, pongo tres tazas de caldo por cada taza de arroz.Añadimos un poco de sal, pero no demasiada que el caldo ya lleva.

Dejamos cocinar unos cinco minutos a fuego fuerte y luego bajamos a fuego medio, sin que pierda el "chupchup", hasta que se evapore el caldo.

Una vez que el caldo ha evaporado, colocamos los langostinos sobre el arroz. (Se cocinarán con el vapor).

Apagamos el fuego, tapamos la paellera . Dejamos reposar al menos diez minutos.

Sólo  queda servirlo y disfrutar.