martes, 29 de enero de 2019

GALLETAS PARA EL DESAYUNO


Ingredientes para 65 unidades

120 g de azúcar glas
400 g harina de repostería
250 g de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo mediano (60 g)

Elaboración


Ponemos el azúcar en la thermomix, y programamos 5/7/9, para que se convierta en azúcar glas.

Introducimos el resto de los ingredientes de la masa en el vaso y programamos 20 segundos a velocidad 6.
Retiramos la masa del vaso, la aplastamos un poco y la envolvemos en papel film, dejándola reposar de 15 a 20 minutos en el frigorífico.
Precalentamos el horno a 180º

En un lugar fresco, estiramos la masa dejándola un poco gruesa y la vamos cortando con ayuda de un cortapastas.

Vamos poniendo las galletas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear

Cuando terminamos de preparar una bandeja de pasta, la colocamos en el frigorífico hasta que terminemos de preparar la siguiente, momento en el que meteremos la primera bandeja al horno y horneamos durante 15 minutos.

Sacamos a un rejilla y dejamos enfriar.

Como os he indicado, salen muchas galletas, por lo que es importante guardarlas bien para que no se endurezcan, yo siempre tengo a mano latas y las guardo en ellas, pero supongo que cualquier envase que cierre herméticamente puede servir.

Es importante que en el lugar donde estiréis la masa, esté fresquito, al lado de una ventana entreabierta o desde luego lejos del calor. Al llevar mucha mantequilla, la masa se ablanda y no os dejará cortarlas.

Otro asunto a tener en cuenta es que no debéis colocarlas demasiado juntas en el horno porque crecen y pierden la forma.

Están buenas para el desayuno, para el café, o para tomarlas a cualquier hora.



CREMA DE COL, BIMI Y LECHUGA CON QUESO FRESCO DESNATADO

En mi afán por tomar verdura prácticamente a diario, y con el fin de no caer en lo rutinario y aburrirme de los mismos sabores, hoy he hecho una crema diferente.

La receta original lleva Kale, pero no lo he encontrado y la sustituí por col común. Hubiera sido muy bueno porque es una planta muy característica y especial. Procede de la misma familia que la coliflor, col, repollo, brócoli y coles de Bruselas, y se la conoce como col rizada.
Está considerada como un superalimento por lo nutritivo que resulta. Rica en calcio, hierro, potasio y magnesio, tan necesario todo cuando se hace una dieta en la que abunda la verdura por encima de todo.
Es  rica en fibra, muy baja en calorías, ya que una taza de esta hortaliza solo tiene 33 calorías, no tiene nada de grasa, pero sí muchas proteínas. Parece ser, sin embargo, que tiene algunas contraindicaciones, así que como el resultado con la alternativa de col nos ha gustado bastante, no creo que la busque más, la sustituiré por col china, que se acerca más en sabor aunque no en color.

Si encontré en cambio bimi, que es la verdura más rica en nutrientes que hay. Es muy similar al brócoli, pero tiene más fibra más proteínas y minerales y un sabor más agradable y más dulce.

Ingredientes

1/4 de cebolla.
1 diente de ajo.
200 g de col, o repollo común.
200 g de bimi.
1/2 Lechuga iceberg (yo puse un cogollo de lechuga que era lo que tenía en casa)
3 cucharaditas de Queso fresco desnatado.
Popurrí de pimientas.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
Sal
600 cl de agua
Caldo de pollo (para añadir si os quedara demasiado espesa la crema)

Elaboración

Exceptuando la lechuga, ponemos todas las verduras en la olla rápida con los 660 de agua y la sal y dejamos que se haga 5 minutos.

Ponemos al fuego una cazuela que tenga agua con sal a hervir, y escaldamos el cogollo partido en dos mitades durante un minuto. 

Escurrimos las verduras reservando el caldo de la cocción, pero no la de escaldar la lechuga.

Cortamos la cebolla en brunoise y el ajo menudito y lo pochamos. Cuando esté blandito, añadimos las verduras y las pasamos por la batidora una vez que le hayamos añadido el caldo. Si os quedara espesa, podéis añadirle caldo de pollo, hasta conseguir la textura que os gusta.

En mi caso y a fin de ahorrar tiempo partir de terminar la cocción de las verduras, los pasos siguientes los hice en la thermomix.Hubiera podido hacer todos los pasos, pero las verduras tardaban en cocer 25 minutos en la thermomix y he preferido ahorrarme la espera.

Una vez que tenemos las verduras cocidas, ponemos en la thermomix la cebolla y el ajo junto con el aceite y le damos unos golpes de turbo. Programamos 4 minutos temperatura Varoma y velocidad 1.

Añadimos las verduras y las rehogamos 1 minuto, varoma velocidad 1. Añadimos el caldo de la cocción, trituramos velocidad, 5/7/9 hasta que veamos que la crema está fina. Si vemos que queda espesa, le añadimos caldo de pollo. Y Plato listo

Al momento de servirla, le añadimos queso batido desnatado, 0 % de grasa, (lo encontré en Mercadona, pero supongo que lo hay en muchos sitios).

A mi me pareció deliciosa, pero debo decir que a mi personalmente me encanta la verdura, sea la que sea y en la forma que sea, y el queso le aporta un toque muy agradable y fresco.
Kale
Bimi

domingo, 27 de enero de 2019

PASTAS DE ALMENDRA




Ingredientes

170 g de almendras crudas
85 g de azúcar
La piel de medio limón (sólo la parte amarilla)
1 huevo pequeño

Preparación Thermomix

Reservamos 20 almendras enteras.

Ponemos el resto en el vaso y las troceamos programando 5 segundos a velocidad 5 (deben quedar trocitos). Reservamos.

Ponemos el azúcar y la piel del limón en el vaso y programamos 15 segundos a velocidad progresiva 5-7-9. Bajamos con una espátula el contenido de las paredes.

Añadimos el huevo y programamos 10 segundos a velocidad 3.

Añadimos las almendras y removemos con la espátula.

Preparamos un trozo de plástico transparente, ponemos el contenido del vaso encima del plástico, y lo cubrimos otro por encima. Aplanamos con la palma de la mano: esto hará que se aglutine un poco la masa, que es pegajosa y poco densa.

Metemos en el frigorífico y dejamos enfriar durante media hora. Yo tuve que ponerlo unos minutos en el congelador porque no podía manejar la masa, es muy blandita

Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Saca la masa del frigorífico, retiramos el plástico de encima y vamos haciendo bolitas pequeñas (nos tienen que salir unas 20, una cucharadita pequeña) las vamos colocando sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Colocamos las piezas separadas unas de otras porque en el horno se extienden. Ponemos en el centro de cada pieza una almendra entera, presionando un poco.

Horneamos durante unos 15 minutos. Retiramos la bandeja y llevamos el papel de hornear a una rejilla. Esperamos unos minutos para poder manipular las galletas. A medida que se enfrían se irán endureciendo un poco.

Elaboración tradicional

Reservamos 20 almendras enteras.

Ponemos el resto en el vaso de un robot de cocina y las trituramos, pero no demasiado para que queden trocitos del tamaño de un praliné de almendra. Reservamos.

Ponemos el azúcar y la ralladura de la piel del medio limón en un cuenco. Añadimos el huevo y removemos bien.

Incorporamos las almendras trituradas y mezclamos  con la ayuda de una espátula.
Preparamos un trozo de plástico transparente, ponemos el contenido del vaso encima del plástico, y lo cubrimos otro por encima. Aplanamos con la palma de la mano: esto hará que se aglutine un poco la masa, que es pegajosa y poco densa. 

Metemos en el frigorífico y dejamos enfriar durante media hora. Yo tuve que ponerlo unos minutos en el congelador porque no podía manejar la masa, es muy blandita

Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Saca la masa del frigorífico, retiramos el plástico de encima y vamos haciendo bolitas pequeñas (nos tienen que salir unas 20, una cucharadita pequeña) las vamos colocando sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Colocamos las piezas separadas unas de otras porque en el horno se extienden. Ponemos en el centro de cada pieza una almendra entera, presionando un poco.

Horneamos durante unos 15 minutos. Retiramos la bandeja y llevamos el papel de hornear a una rejilla. Esperamos unos minutos para poder manipular las galletas. A medida que se enfrían se irán endureciendo un poco.




PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE BACALAO Y GAMBAS



El pimiento de piquillo​ es una variedad de pimiento producido en Lodosa en la Comunidad Foral de Navarra (España). El que es producido en España está protegido por la Denominación de Origen Piquillo de Lodosa. Suele prepararse al horno, y en la mayoría de los casos encontrarse envasado.

Ingredientes

120 g. de cebolla
40 g. de aceite
150 g. de bacalao
200 g. de gambas

Ingredientes para la bechamel

30 g. de mantequilla ó aceite
30 g. de harina
500 g. de leche
sal
pimienta
nuez moscada
2 pimientos del piquillo
7 pimientos del piquillo 


(Depende del tamaño y de la cantidad de relleno que pongamos, a mi me salieron 7)

Elaboración

Poner la cebolla en el vaso y trocear 4 segundos, velocidad 5.

Añadir el aceite y programar 8 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Incorporar el bacalao desmenuzado y las gambas, programar 8 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Sacar del vaso y reservar.

Poner en el vaso la mantequilla de la bechamel y programar 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Añadir la harina y rehogar 1 minuto, 100º, velocidad 2.

Incorporar la leche, la sal, la pimienta, la nuez moscada y los dos pimientos del piquillo, programar 6 minutos, 100º, velocidad 4.

Echar dos cucharadas de la bechamel a la mezcla de bacalao y gambas, mezclar y rellenar los pimientos del piquillo.

Colocar los pimientos en una fuente, cubrir con la bechamel restante y gratinar 10 minutos a 180º.



COOKIES CON ACEITE DE OLIVA VIRGEN


Ingredientes

75 g de azúcar normal
75 g de azúcar moreno
40 g de aceite de oliva virgen
1 pizca de sal
1 huevo grande
½ cucharadita de extracto de vainilla
170 g de harina normal
1 cucharadita de bicarbonato
75 g de pepitas de chocolate

Elaboración Thermomix

Ponemos los azúcares y el aceite de oliva virgen en el vaso. Programamos 3 minutos a velocidad 3.

Echamos en el vaso el huevo y programamos 20 segundos a velocidad 3.

Añadimos la harina, la sal, la vainilla y el bicarbonato. Programamos 10 segundos a velocidad 5.

Añadimos el chocolate y mezclamos a velocidad 1 unos 10 segundos, terminamos de remover con una espátula hasta que esté todo bien integrado.

Formamos una bola un poco aplanada con toda la masa. La envolvemos en plástico transparente y dejamos reposar unos 15 minutos en el frigorífico.
Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Para que la masa sea más manejable, podemos dejar la masa en el frigorífico y hacerlas al día siguiente, o congelar la masa en bloque, sacarla, descongelarla, y darle forma en porciones individuales.

Formamos bolas del tamaño de unas pelotas de ping-pong  y las ponemos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Las aplanamos un poco con la mano, y dejamos espacio entre unas y otras porque que se expanden bastante. De hecho, aunque las separé ya veis como quedaron juntas, tuve que separarlas con un cuchillo. Si enfriamos la masa queda mejor horneada.

Horneamos unos 13-14 minutos. Deben quedar un poco blandas, porque si se doran mucho luego quedarán duras.

Elaboración Tradicional

Ponemos los azúcares y el aceite de oliva virgen en un cuenco y mezclamos con una varilla durante 2 minutos.

Añadimos el huevo y volvemos a mezclar de nuevo hasta que esté bien integrado, durante unos 2 minutos.

Añadimos la harina tamizada, la pizca de sal, la vainilla y el bicarbonato y mezclamos todo bien. En este punto se puede hacer con las manos.

Incorporamos el chocolate y terminamos de mezclar unos minutos para que se unan todos los ingredientes. Formamos una bola un poco aplanada con toda la masa. La envolvemos en plástico transparente y dejamos unos 15 minutos en el frigorífico (pueden estar hasta 24 horas).

Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Para que la masa sea más manejable, podemos dejar la masa en el frigorífico y hacerlas al día siguiente, o congelar la masa en bloque, sacarla, descongelarla, y darle forma en porciones individuales.

Formamos bolas del tamaño de unas pelotas de ping-pong (de unos 25 g cada una) y las ponemos en una bandeja de horno limpia y forrada con papel de hornear. las aplanamos un poco con la mano, y dejamos espacio entre unas y otras porque que se expanden bastante. Si enfriamos la masa queda mejor horneada.

Horneamos unos 13-14 minutos. Deben quedar un poco blandas, porque si se doran mucho luego quedarán duras

Se puede hacer más cantidades doblando los ingredientes, en esta ocasión, he preferido hacer pocas (me salieron 20 cookies), para acompañarlas de otro tipo de pastas. Si hacéis el doble os aconsejo que mientras horneáis una tanda tengáis las otras en frío. Si no cabe la bandeja del horno en el frigo, ponemos las bolitas en una bandeja más pequeña. Una vez horneada la primera tanda las sacamos, las cambiamos a la bandeja del horno, las aplanamos y adelante como con la otra tanda.

Se conservan muy bien en una lata, o si gustan blandas, también en un plato tapadas con plástico transparente. Si quedan duras una vez frías tendréis que ponerlas menos tiempo de horno.



sábado, 26 de enero de 2019

CROQUETAS DE BACALAO


Siempre he dicho que mi madre era una excelente cocinera, pero si algo hacía rico eran las croquetas de bacalao o las empanadillas de atún. Los nietos buscaban por todas partes los escondites de las empanadillas y disfrutaban enormemente con sus croquetas.

Es cierto que ella, hacía las croquetas con leche de vaca que no había pasado por ningún otro proceso que no fuera hervirla, pero yo he probado cuando tengo acceso a ella, y siempre me falta ese toque que ella les daba. Aún así, las hago a menudo, porque a mi familia le gustan mucho. Hoy es uno de esos días que tocaba, y tocaba con una ligera modificación, que explico en la nota final.

Ingredientes

450 gr de bacalao ya desalado y bien escurrido.
100 gr de aceite de oliva virgen
50 gr de cebolla
200 gr de harina
850 gr de leche entera
1 cucharadita de postre rasa de sal
3 láminas de gelatina neutra.(optativo) (*)
Nuez moscada, pimienta (optativo)

Elaboración

Ponemos a hidratar la gelatina en agua fría.

Ponemos en la thermomix la cebolla troceada y los 100 gr. de aceite de oliva, le damos 3 golpes de turbo hasta que la cebolla y el aceite queden como una pasta ligera. Programamos 5 minutos, temperatura 100, Velocidad 1.

Incorporamos la harina y programamos 1 minuto, Temperatura 100, Velocidad 2 y 1/2.

Añadimos la leche, y si las ponemos, -yo no las pongo en las croquetas-, es el momento de añadir la nuez moscada y la pimienta. Mezclamos 10 segundos en velocidad 6.

Programamos 10 minutos, Temperatura 100 y velocidad 4.

Añadimos por el bocal, el bacalao escurrido, la sal y la gelatina hidratada. Programamos 2 minutos, Temperatura 100 y velocidad 4.

Verificamos el punto de sal, y ponemos en una manga desechable hasta que esté completamente fría. Suelo preparar la masa la noche anterior y hacerlas al día siguiente. La formación de las croquetas, la expliqué AQUI

NOTAS:

Es raro que cuando hago croquetas no se me rompa alguna al freírlas. Tomo todas las precauciones que me contó mi madre: freírlas de 4 en 4 en una sartén pequeña con mucha aceite y bien caliente, pero aún así, alguna siempre falla. Recientemente hubo en Madrid un concurso para saber cuál era la mejor croqueta de la capital y el ganador contó uno de sus secretos. El preparó croquetas de jamón y comentó dos cosas, que ponía un hueso de jamón a hervir con la leche previamente y que le añadía gelatina hidratada para conseguir que eso no se rompieran al freír, decidí probar, y la verdad, siguen estallando alguna. 


Bien es verdad, que a mi las croquetas me gustan con una bechamel más bien clara, y no algunas que resultan ser un engrudo de harina frita. La croqueta tiene que romperse en la boca.

En casa gusta la bechamel para otras elaboraciones con nuez moscada y pimienta, pero no sucede así con las croquetas, por eso nunca la pongo.

Para que el bacalao esté bien desalado, lo deshilacho, le retiro bien las espinas y lo dejo en agua al menos día y medio. Prefiero que quede completamente desalado y añadir el sal que sea necesario al final de la elaboración y así evitar el riesgo de estropear la masa. Para que quede libre de agua, primero lo exprimo en un colador y luego lo pongo sobre un paño de algodón, y lo comprimo hasta que suelte toda el agua.


Con estas cantidades, ya veis la cantidad de croquetas que salen. Normalmente, las congelo y ya tengo la cena resuelta para muchos días.

CONEJO DE MONTE EN OLLA RAPIDA

Cuando estamos en Madrid, nunca compro conejo. Sólo en León y cuando tenemos oportunidad de comprarlo a alguien conocido que los cría para sí, y los alimenta con productos naturales.

En esta ocasión, un vecino de la casa de Madrid que es cazador, nos ha regalado uno y ha quedado muy rico. La carne es más oscura, ligeramente más dura, y el conejo, más pequeño. Me ha llamado la atención, la diferencia de sus huesos con el conejo doméstico, son mucho más finos. Ahora entiendo...eso de correr como una liebre: los huesos le pesan poco.

Con pocos ingredientes, de forma fácil y rápida hice un plato rápido con guarnición incluida, muy rico.

Ingredientes

1 Conejo limpio y troceado
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
1/2 vasito de whisky
Patatas de guarnición ( 3 o 4 por persona)
Tomillo
4 cucharadas de aceite de oliva.
Sal 

Elaboración

Limpiamos, troceamos y sazonamos el conejo con sal y ajo (si queremos darle un toque "de monte" le ponemos un poco de tomillo).

Pelamos la cebolla y la picamos. Pelamos las patatas.

En la olla ponemos el aceite y rehogamos el conejo (le quitamos el ajo y el resto del adobo para que no se quemen).

Lo doramos ligeramente y añadimos la cebolla y el adobo del conejo.

Rehogamos un momento y echamos un medio vasito de whisky (podemos sustituirlo por coñac o caldo, pero en casa hay una botella de whisky que no hay forma de gastar, y lo aprovecho para estas cosas).

Dejamos evaporar y ponemos las patatas entre los huecos de la carne.

Echamos un poco de sal sobre las patatas. Tapamos la olla y ponemos al 9 hasta que salgan los dos anillos. Bajamos el fuego al 3 y dejamos 8-10 minutos con los dos anillos fuera. Apagamos el fuego y dejamos reposar hasta que baje la presión.