lunes, 18 de abril de 2016

HOGAZA CON MASA MADRE EN COCOTTE


En mi tierra dicen: "El pan con ojos y el queso sin ellos". Ya he conseguido que mis panes tengan ojos, una corteza aceptable y un buen sabor. Con todo, no hay duda que ganando en calidad en relación a los panes que habitualmente se pueden comprar en Madrid, no tienen nada que ver con el pan que hacen los panaderos artesanos de mi tierra, ni naturalmente, los gallegos. Continúo mi búsqueda, y aunque sé que no voy a conseguir su calidad, fundamentalmente porque en un horno doméstico es imposible, experimentaré hasta ir consiguiendo una aproximación, y aprender cada día algo nuevo.

Esta vez haré un pan con masa madre. He refrescado ayer la masa madre que tengo hace meses en la nevera y que refresco prácticamente cada semana. Como se trata de retirar parte de la masa para hacer el pan, esta vez, añadiéndole 100 gr de harina de fuerza y 100 ml. de agua. Esperé unas cuatro horas a temperatura ambiente hasta que la masa madre dobló su volumen y retiré 100 gr. para hacer el pan.

Ingredientes

500 gr. de harina de fuerza
300 ml de agua
100 gr. de masa madre
12 gr de levadura de panadero
10 gr de sal

Elaboración


Ponemos en un bol, la harina, el sal, la masa madre y un poco de agua y empezamos a amasar.

Esta vez lo he hecho con una rasqueta, pero se puede hacer perfectamente con las manos. una vez que se haya integrado un poco, añadimos la levadura de panadero desmenuzada para que se mezcle bien y un poco más de agua.

Continuamos amasando sin sacar del bol, y vamos añadiendo poco a poco el agua, según vaya necesitando la masa.

Es conveniente no echar todo el agua de golpe, porque cada harina tiene una necesidad de agua, y sólo iremos añadiendo poco a poco, hasta que toda la harina esté integrada. Esta vez, he necesitado los 300 ml, pero sólo puse la última al final del amasado.

Cuando ya se ha integrado el agua con la harina, veremos que tenemos una masa muy pegajosa, -se pega muchísimo a los dedos-, no importa, cuanto más húmeda esté nuestra masa, más ligero saldrá el pan.

Volcamos entonces sobre la zona de trabajo, en mi caso la encimera de granito de la cocina, "sin espolvorearla previamente con harina", y hacemos unos minutos el amasado Bertinet*. No es necesario amasar mucho. El verdadero amasado de éste pan, es el reposo que le vamos a dar.

En un bol de cristal, ligeramente espolvoreado en la base, ponemos la masa y cubrimos perfectamente con papel film y lo llevamos al frigorífico, procurando que quede bien sellado para que no le dé el aire porque se secaría. Yo terminé de amasar a las 7 de la tarde y mi pan, ha estado en el frigorífico reposando hasta las 10 de la mañana del día siguiente.

A las 10 de la mañana del día siguiente, sacamos el pan del frigorífico, -estaba tal cual lo veis en la segunda imagen-, con sus burbujas y habiendo fermentado y crecido muy bien.

Sacamos del bol con mucho cuidado de no meter los dedos en la masa para no desgarrarlo ni desgasarlo. Retiramos 100 gr de ésta masa, para hacer mañana una hogaza con masa vieja de Iban Yarza, y con el resto, empezamos a hacer los pliegues, estirando y haciendo pliegues de esquina hacia el centro, dándole dos vueltas de pliegues.

Colocamos en el banetón redondo con los pliegues hacia abajo, y dejamos reposar nuevamente al menos durante dos horas, o un poco más.

Ponemos el horno a 250º C por arriba y por abajo, con la cocotte dentro y en la parte baja del horno sobre la rejilla. para que vaya tomando temperatura.

Cuando el horno haya llegado a la temperatura marcada, sacamos la cocotte del horno con mucha precaución y provistas de unos buenos guantes de cocina, para no quemarnos -quema muchísimo, aviso- y con delicadeza, sin dejar caer de golpe, colocamos la hogaza dentro de la cocotte, dejando los pliegues para la parte de arriba, (será por ahí por donde se abra la hogaza). No es necesario untarla ni poner harina para forrarla, basta con el esmalte que tiene para que no se pegue. La tapamos dejando la tapa bien ajustada y dejamos cocer por espacio de 15 minutos.

Pasados los 15 minutos, bajamos la temperatura del horno a 200º C y destapamos la cocotte, manteniendo nuestro pan por espacio de 25 minutos más.

Cuando han pasado los 25 minutos, sacamos de la cocotte, y dejamos de nuevo el pan en el horno 10 minutos más sin cazuela.

En total, hemos tenido nuestro pan en el horno, 50 minutos.


Vídeo con el método Bertinet de amasado https://www.youtube.com/watch?v=dd1qnQyEBQg

NOTA:

Para quienes utilicen por primera vez la cocotte, hay varias recomendaciones de uso.

La cocotte, es una olla de hierro colado, protegido en el interior por esmalte vitrificado. Sirven para cualquier tipo de calor, sea gas, vitrocerámica, horno o inducción, y también para hacer cualquier tipo de guiso. Se pueden meter en el frigorífico y también en el congelador, pero no admiten -y esto tenéis que tenerlo muy en cuenta- cambios bruscos de temperatura porque el esmalte se agrietaría.

Se limpian con facilidad pero no admiten tampoco, estropajos que rallen ni rasquen el esmalte. Si se os pega algún guiso, le ponéis agua y esperáis a que se despegue, pero en ningún caso estropeéis el esmalte.

Las más conocidas son las de la marca "Le creuset", son muy bonitas, pero carísimas. De buena calidad son las que venden tanto en Ikea como en el Corte Inglés y cumplen las mismas funciones. Las hay de varios tamaños y formas.

Antes de entrar en el frigorífico
 Al día siguiente, recién salida
Aquí se puede apreciar cómo está la masa burbujeante, los ojos del pan
Antes de separar un poco de masa para hacer otra al día siguiente, con masa vieja
Colocada la masa en el banetón antes de las 2 horas de reposo
Después de las 2 horas de reposo
 Plegado y formado de la hogaza
En la cocotte para ir al horno
 Resultado final, corte

domingo, 17 de abril de 2016

PAN SIN AMASADO EN COCOTTE


Sigo haciendo experimentos con el pan casero. Tenía ganas de hacer pan en cocotte, aunque me resistía porque las cocottes que me gustaban, excedían de un presupuesto razonable para emplearlas únicamente en hacer pan ocasionalmente.

Finalmente encontré una cocotte con el precio justo, aunque de menos valor estético, pero igualmente válida para la función a que voy a destinarla, y hoy, he hecho el debut con una hogaza sin amasado.

Ingredientes

500 grs. de harina de fuerza
10 grs. de sal (cucharadita y media)
6 grs. de levadura fresca de panadería (podemos sustituir por 2 gr. de levadura seca)
325 ml. de agua (tuve que poner un pelín más)
Semillas de girasol, calabaza, sésamo y amapola (hoy, no le puse ninguna)

Preparación:

En un bol, mezclamos la harina, la levadura (tanto si es fresca, como si es seca) y la sal. Añadimos el agua, y con la mano mezclamos todo bien, hasta formar una masa, pegajosa, lo mismo da, porque no vamos a hacer nada más con ella, salvo dejarla en el bol, tapada con papel film, reposando durante 12 horas a temperatura ambiente.

Hasta aquí la receta que yo encontré, aunque hice algunas variaciones, siguiendo los consejos de un vídeo que vi de Iban Yarza: le hice 5 plegados después del amasado, por dos veces, y como lo hice el día anterior por la tarde, lo dejé en la nevera toda la noche.

Pasadas el tiempo de reposo, espolvoreamos la zona de trabajo con un poco de harina y volcamos la masa. Se aplasta, desgasádola un poco, se le da forma de rectángulo, y se dobla longitudinalmente hacia el centro de la masa, un lado y luego el otro. Después, transversalmente, se hace lo mismo, doblar un lado hacia el centro y después el otro. Quedará como un sobre. Voleamos un poco para redondearlo con mucho cuidado y lo colocamos en un banetón redondo, que hemos enharinado y en el que hemos puesto semillas si así lo queremos.

Se pone la masa, con los dobleces abajo, tocando la harina y las semillas. Se tapa con un trapo de hilo o algodón, y se deja fermentar 2 horas a temperatura ambiente.

Cuando falte un cuarto de hora o así, vamos encendiendo el horno y metemos en él la cocotte tapada y vacía a 250ºC.

Pasadas las dos horas de fermentación de la masa, volcamos el pan del cestillo a la cocotte (con cuidado al sacarla del horno y al manejar tanto la cocotte como la tapa, porque quemarán mucho). Ahora los dobleces quedarán arriba, junto con la harina y las semillas que se habrán quedado pegadas.

No es necesario greñar el pan, porque se abrirá por los propios dobleces cuando crezca al cocerse en el horno.

Se tapa la cocotte y se deja cocer tapada unos 15-20 minutos.

Abrimos el horno, y bajamos la temperatura del horno a 200ºC. Retiramos la tapa y dejamos cocer otros 30 minutos. Si se quiere más tostado, dejar un poco más. Mi horno calienta muy bien, así que pasados 15 minutos de cocción con el horno a 200º, tuve que poner un papel de aluminio para evitar que la corteza se quemara

Si queremos una corteza más crujiente, dejamos dentro del horno ya apagado unos 10 minutos más.

Sacar de la cocotte el pan y dejarlo enfriar sobre una rejilla, al menos una hora antes de comerlo si es que queréis notar ese puntito de pan recién hecho. Si resistís la tentación de probarlo, con un poco más tiempo de reposo, estará mejor.







martes, 12 de abril de 2016

TERNERA CON GUISANTES, CHAMPIÑON Y ZANAHORIA AL TOQUE DE CANELA


Este tipo de platos es mejor hacerlos de un día para otro, con el reposo, se aprecian mejor los sabores. Se puede acompañar de patatas fritas, puré de patatas, de una buena ensalada, de lo que más os guste, aunque tal cual, está buenísimo. No olvidéis la canela, aunque pueda resultar un ingrediente chocante en un plato salado, le da un toque y un aroma increíble.

Ingredientes:

1kg de ternera hecha trozos
3 zanahorias
300 gr de guisantes
1/5 kg de champiñones (no tenía frescos, le puse 2 botes pequeños)
1 cebolla
Pimiento rojo seco. No tenía, y puse la carne de 4 ñoras.
1 vasito de vino blanco o cualquier otro vino de guisar
1/2 vasito de agua
Pimienta molida
Unas hebras de azafrán
1/2 ramita de canela
Aceite de oliva y sal

Elaboración:

 Salpimentamos la carne, y ponemos 6 cucharadas de aceite en una olla. Cuando esté bien caliente, rehogamos la carne hasta que esté bien sellada la sacamos y la reservamos.

En la misma olla, con la aceite en que nos ha quedado de rehogar la carne, pochamos la cebolla. Una vez que la  cebolla se haya pochado, añadimos los guisantes, la zanahoria y el champiñón.

Tanto los guisantes como la zanahoria que puse, eran congelados porque aún quedan verduras de nuestro huerto del verano pasado, así que, esperé a añadir el champiñón a que estuviera ya rehogada la verdura congelada.

Añadimos la carne que teníamos reservada.

Lo regamos con el vino y el agua, echamos las hebras de azafrán, el pimiento seco  (en mi caso, la carne de las 4 ñoras), y la canela.

Yo lo he hecho en una olla tradicional, y lo he tenido hasta que la carne ha estado suficientemente blandita, unas dos horas aproximadamente al 4 en la vitro, pero si queréis podéis hacerla en la olla exprés. Cerráis bien la olla y contáis 45 minutos a partir de que la olla empiece a pitar, procurando que el fuego no esté muy alto - como al 5 -  para que no se evapore el caldo y se os queme. Si utilizáis olla rápida con 15 minutos será suficiente.

Una vez que haya soltado todo el vapor abrís la olla y ponéis a fuego fuerte para que ligue la salsita y para que evapore algo de líquido en caso de haber quedado un poco caldoso.

domingo, 10 de abril de 2016

ALBÓNDIGAS DE BONITO FRESCO


Hoy, una receta tradicional y sencilla. Con esta receta conseguimos un plato vistoso y lleno de sabor. Lo he acompañado de un puré de patatas ligero y ha resultado una cena completa.

Ingredientes

500 gr de bonito limpio de piel y espinas.
1 huevo.
2 rebanadas de pan de molde sin corteza o en su defecto miga del día anterior .
Un poco de leche para humedecer el pan
Dos dientes de ajo.
1 cucharada de perejil picado.
80 gr de cebolla cortada en brunoise
1 pimiento en conserva pequeño, cortado menudito
1 poco de pimienta recién molida.
500 gr. Salsa de tomate. Aquí
Un vaso de vino blanco.
Una cucharada sopera de salsa de soja abundante
Sal
Harina para rebozar las albóndigas (si se prefiere, pueden rebozarse con pan rallado)
Aceite de oliva para freír las albóndigas.

Elaboración

Pochamos la cebolla en una sartén y cuando esté blandita, escurrimos y reservamos.

Picamos la carne del bonito a mano y tan menudita como podamos. Para estas albóndigas, me gusta hacerlo manualmente, las picadoras dejan muy destrozado el bonito y luego retienen menos los sabores.

Empapamos el pan con la leche y escurrimos bien antes de utilizarlo.

Machacamos el ajo y el perejil con un poco de sal

En un bol, mezclamos el bonito con el ajo y el perejil , el pan empapado en leche, la cebolla pochada, el pimiento picado, un poco de pimienta molida y el huevo (sin batir). Salamos al gusto y lo mezclamos todo bien. Dejamos reposar una hora en la nevera.

Formamos las albóndigas y las pasamos por harina para freírlas. Vamos reservándolas en una fuente.

Ponemos una olla con la salsa de tomate, -yo puse 1/2 litro de salsa de tomate aproximadamente- , un vaso de vino blanco y la salsa de soja. Dejamos que empiece a hervir unos 5 minutos a fuego suave e incorporamos las albóndigas.

Las dejamos cocer unos 15 minutos a fuego muy suave, y ya tenemos listas nuestras albóndigas de bonito.

Hacemos un puré de patatas y, plato listo!




martes, 5 de abril de 2016

SOLOMILLO DE CERDO AL PEDRO XIMENEZ


Ingredientes

2 solomillos de cerdo (medio para cada uno)
1 cebolla grande (250-300 gramos)
250 ml de caldo de pollo/carne, o en su defecto agua con una pastilla de caldo.
125 ml de vino Pedro Ximénez
80 gramos de pasas sultanas
1 cucharada de harina de trigo
aceite de oliva
sal y pimienta negra

Elaboración tradicional

Pelamos la cebolla y la cortamos en brunoise, la ponemos a fuego medio con 4 cucharadas de aceite en una cacerola o cacharro grande (deben caber después los solomillos y la salsa). Dejamos que se pochen bien, y si vemos que se queman bajamos el fuego y si fuera necesario añadimos una cucharada de agua.

Ponemos las pasas en remojo en un vaso con agua

Cortamos los solomillos en medallones un poco gruesos y salpimentamos los por dos lados. En una sartén grande ponemos un poco de aceite y hacemos los solomillos a fuego fuerte para que se doren por todos los lados y cuando estén listos retiramos los solomillos a un plato y dejamos la sartén al fuego.

Con cuidado, echamos el vino de Pedro Ximénez en la sartén en la que hemos hecho los solomillos. Con una cuchara de palo (o una espátula de madera) removemos el vino por la sartén rebañando el fondo. Apagamos el fuego y dejamos la sartén con el vino y reservamos.

Comprobamos que la cebolla ya esté pochada y si es así, añadimos a las cebollas una cucharada de harina de trigo y removemos bien durante unos segundos para que la harina tome color y no se sepa después a cruda). A continuación volcamos sobre las cebollas el vino Pedro Ximénez de la sartén.

Removemos durante unos minutos, trituramos la salsa y añadimos los solomillos y el caldo de pollo caliente. Si no tenemos caldo casero ponemos una pastilla de caldo Maggi con un cuarto de litro de agua pero cuidando la sal que vamos a poner, porque las pastillas de caldo suelen ser un pelín saladas.

Escurrimos las pasas y las añadimos a la salsa. Dejamos a fuego fuerte que hierva la salsa hasta que espese a nuestro gusto. En una media hora habrá alcanzado una textura cremosa.

Probamos la salsa y si hace falta añadimos una pizca de sal y pimienta. Dejamos reposar unos minutos y llevamos a la mesa bien calentitos.

Preparación en Thermomix

Cortamos los solomillos en medallones un poco gruesos, salpimentamos y doramos por ambos lados en dos tandas. Reservamos en una cacerola.
Echamos 40 gr. del aceite de freír la carne en el vaso, la cebolla cortada en trozos finitos,15 min. Varoma, vel. cuchara. Otros 2 minutos, misma temperatura y vel. sin cubilete.
Añadimos la harina y sofreímos 2 min. Varoma, vel. 1. Agregamos el vino y caldo de pollo o carne, sal y pimienta, 25 min. Varoma, vel.2. Quitamos el cubilete y colocamos el cestillo en su lugar para evitar salpicaduras.
Trituramos la salsa, 20 seg. vel.10. Cubrimos los medallones y cocemos unos 2-3 minutos a fuego alto destapado para que se termine de hacer la carne. Si veis que se espesa mucho, añadir un poco de caldo.
Servimos bien caliente.

GARBANZOS CON ARROZ Y GAMBAS EN THERMOMIX


Ingredientes:

100 gr. cebolla
90 gr. zanahoria
2 dientes ajo
3 cucharadas de aceite
1 cucharadita de pimentón dulce
50 gr. brandy (o vino blanco)
80 gr. tomate nat. triturado
1 litro de caldo pescado ( o agua y pastilla pescado)
120 gr. arroz
pimienta
sal
400 gr. garbanzos cocidos
200 gr. gambas peladas
perejil picado espolvorear

Preparación

Ponemos la cebolla, zanahoria en rodajas y ajos, 5 seg. vel.4. Bajamos los restos hacia las cuchillas. Añadimos el aceite y sofreímos, 10 min. Varoma, vel.1.
Agregamos el pimentón y brandy o vino blanco, 2 min. Varoma, vel.1, sin cubilete, para que evapore el alcohol.
A continuación ponemos el tomate, 4 min, Varoma, vel.1. y después trituramos 10 seg. vel.7.
Agregamos el caldo de pescado, 8 min. 100º, vel.1.
Añadimos el arroz, la pimienta y la sal , 14 min. 100º, giro izda., vel. cuchara.
Terminamos añadiendo los garbanzos y gambas, 5 min, 100º, giro izda., vel. cuchara.
Dejamos reposar 10 minutos y si queremos, servir espolvoreado de perejil picadito.




sábado, 2 de abril de 2016

CHIPIRONES ENCEBOLLADOS EN THERMOMIX


Ingredientes para 2 personas

2 galletas María (se puede sustituir por maicena)
2 ajos
1 cebolla pequeña en cuartos
1 ramillete de perejil, sólo las hojas
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
450 gr de chipirones (los puse congelados de la sirena y era lo que pesaban los de una bandeja, una vez descongelados cortados en trozos no pequeños).
Sal al gusto
1/2 cubilete de vino blanco
1 hoja de laurel
1 pellizco de pimienta
1/2 cucharadita de pimentón

Elaboración

Ponemos las galletas en el vaso y trituramos 4 segundos en velocidad 7. Retiramos y reservamos.

Ponemos los ajos, la cebollas y el perejil. Programamos 3 segundos en velocidad 4. Bajamos los restos que hayan quedado por las paredes con la ayuda de la espátula.

Agregamos el aceite y programamos 4 minutos, Varoma, velocidad 1.

Incorporamos los chipirones, la sal, la pimienta, el pimentón, el laurel, el medio cubilete de vino blanco y las galletas reservadas y programamos 30 minutos, 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Comprobamos que los chipirones están tiernos y la salsa esté bien reducida, si no está, programamos unos minutos más retirando el cubilete y poniendo el cestillo para ayudar a evaporar. (Podemos programar hasta 15 minutos más).