Blog de cocina familiar, pensado sobre todo, para que mis hijos tengan a mano las recetas que se hacen en casa.
jueves, 20 de junio de 2024
JAMONCITOS DE POLLO CON TOMATE
Ingredientes para 4-5 personas:
10 muslitos de pollo.
1.2 kg de tomate pera
1 cebolla
3 dientes de ajo
Sal
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
albahaca fresca
Elaboración de la salsa de tomate
Lavamos los tomates, les quitamos la parte donde va insertado al tallo y le hacemos una cruz en la piel con el cuchillo por el lado contrario
En una cacerola ponemos el agua a máxima temperatura.
Cuando empiece a hervir, escaldamos los tomates con la ayuda de una espumadera. Los dejamos en la cazuela durante unos 30 o 40 segundos, nada más. Pasado este tiempo, los sacamos de la cazuela y dejamos que se templen y retiramos la piel.
Colocamos al fuego una cazuela con un chorro de aceite de oliva virgen extra
Echamos a la cacerola la cebolla picada al gusto y también los dientes de ajo enteros, ya que luego lo vamos a triturar para nuestros jamoncitos de pollo con tomate frito. Aderezamos con un poco de sal y mantenemos a fuego medio, es decir, si la vitro tiene un fuego máximo de 8, lo ponemos a 5.
Pochamos los ingredientes durante 7 minutos, aproximadamente.
Pasado el tiempo añadimos los tomates pelados que teníamos reservados y un poco de sal. Nos ayudaremos de una cuchara para ir aplastando los tomates muy bien. En cuanto comience a hervir, bajamos la temperatura a 3 y tapamos
Dejamos cocinar los tomates, hasta que pierdan toda el agua para nuestros muslos de pollo en salsa. Removemos de vez en cuando y, transcurridos unos 15 minutos, le quitamos la tapa a la cazuela
El agua del tomate se evaporará en los últimos 15 minutos de cocinado. Cuando falten 5 minutos, agregamos las hojas de albahaca fresca, en mi caso la puse seca porque no encontré fresca.
Finalizado el tiempo de cocción, batimos la salsa con la túrmix. hasta obtener una mezcla muy fina y reservamos.
Elaboración
Salpimentamos bien los jamoncitos de pollo por ambos lados.
Colocamos una cacerola al fuego con un chorro de aceite de oliva virgen extra
Freímos la carne a temperatura media alta. Por ejemplo, si vuestra placa tiene como máximo 8, los haremos a 6.
Cuando estén bien marcados, los sacamos y reservamos en un plato
Retiramos un poco de aceite de la cazuela donde hemos hecho los jamoncitos.
Agregamos la salsa de tomate triturada, que habíamos reservado, y el pollo. Tapamos la cacerola y cocinamos el pollo con la salsa de tomate durante 35 minutos, aproximadamente, a fuego muy bajo
De vez en cuando, movemos la cazuela (con meneos, no removiendo la comida) para que no se quemen los ingredientes. A disfrutar de nuestros jamoncitos de pollo en salsa de tomate casera.
domingo, 19 de mayo de 2024
ENGAÑAMARIDOS (TAMBIÉN EN THERMOMIX)
La gastronomía española es tan diversa como distintas son sus regiones. Cada zona tiene sus platos típicos, aunque en la práctica se pueden disfrutar a lo largo y a lo ancho del país. La gastronomía andaluza que es muy variada, tiene nombres particularísimos en algunos de ellos: bizcocho de la Virgen enfurecida, matamaridos, carne a la suegra, y el que hoy vamos a poner, engañamaridos.
En algún momento, vaya usted a saber por qué, las relaciones familiares se colaron fuerte en las denominaciones de platos populares andaluces, porque son muchos los que aluden al parentesco.
Los engañamaridos son unos dulces típicos de Huelva, y se supone que reciben ese nombre porque aparentan complejidad cuando en realidad son facilísimos de hacer. El curioso nombre de este dulce tiene una la historia, que aunque no está documentada, es bastante simpática. Al parecer las mujeres decían a sus maridos que este era un postre laborioso y que les obligaba a estar horas en la cocina y así, tener tiempo para hacer otras cosas sin tener que dar explicaciones.
Su masa sólo lleva tres ingredientes -harina, aceite de oliva y vino blanco-, no requiere ni amasado ni fermentación y es facilísima de trabajar.
Son unos dulces crujientes y ligeros rebozados en azúcar y canela que aguantan varios días en un recipiente hermético cerrado para poder disfrutar de ellos al máximo.
Ingredientes (Para 20-25 unidades)
100 ml de vino blanco
100 ml de aceite de oliva virgen extra
250 gr de harina de trigo (*)
½ cucharadita de sal
Aceite para freír
Azúcar y canela en polvo
(*) La cantidad de harina es orientativa, tendréis que empezar poniendo la que indica la receta, pero tenéis que conseguir una masa que no se pegue a los dedos. En mi caso le tuve que añadir poco a poco algo más. Depende de la calidad de la harina
Elaboración
La receta nos va a llevar muy poco tiempo para prepararla y no puede ser más fácil.
Lo primero que haremos es poner en un bol o recipiente amplio, el vino blanco, el aceite de oliva y la harina de trigo.
La harina la ponemos toda de golpe, no es necesario añadirla poco a poco. Así que ya solo tenemos que comenzar a mezclar con la ayuda de un tenedor.
Cuando vemos que con el tenedor ya nos cuesta trabajo mezclarla, amasamos con las manos bien limpias hasta que nos quede una masa homogénea y que no se nos pegue a las manos. No es necesario dejar reposar la masa.
A continuación, vamos a ir formando nuestros engañamaridos. Así que primero añadimos un poco de harina en la mesa de trabajo, cogemos pequeñas porciones de masa, del tamaño de una nuez y con la ayuda de un rodillo extendemos la masa hasta que nos quede muy fina pero que no se rompa.
Este proceso lo repetimos hasta terminar con toda la masa. Y luego solo tenemos que freírlas.
Si veis que al estirarla la masa se parte, es que necesita más harina.
Ponemos abundante aceite de oliva suave en una sartén, a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente echamos uno a uno nuestros engañamaridos.
Se fríen muy rápido, en sólo unos segundos y cuando veas que van cogiendo color, las sacamos en un plato con papel absorbente.
Podemos agregar un trozo de piel de limón al aceite para darle más gusto y saber cuándo el aceite está a punto para freír.
Veréis cómo la masa se infla al entrar en contacto con el aceite. Es normal. Algunas crecerán más que otras.
Por último y cuando aún están calientes las rebozamos en una mezcla de azúcar con canela en polvo.
Y ya tenemos preparada una merienda casera y tradicional, con ingredientes sencillos que todos tenemos en casa y en un momento.
EN THERMOMIX
Ingredientes
250 gr de harina
100 ml de vino blanco
100 ml de aceite de oliva
1/2 cucharadita de sal
Aceite de girasol para freír
Azúcar
Canela
Elaboración
Poner todos los ingredientes en el vaso y programar 3 minutos modo amasar
Hacer pequeñas bolitas y estirar con el rodillo haciendo formas de lenguas
Poner aceite a calentar y freír y poner en papel absorbente y luego rebozar con azúcar y canela.
jueves, 25 de abril de 2024
SANDWICH CRAVIOTTO
Hoy hacemos un sándwich rico de verdad y diferente a otro cualquiera.
Ingredientes
2 huevos medianos
2 rebanadas de pan de molde
1 loncha de jamón York
2 lonchas de queso que funda bien (puse havarti, pero sirve cualquiera)
1 poquito de aceite de oliva
Sal
Pimienta
Elaboración
Batimos bien los huevos, salpimentamos y bañamos las dos rebanadas de pan de molde por los dos lados.
Colocamos sobre una sartén ligeramente untada con aceite de oliva, y dejamos que se cuaje el huevo por ambos lados.
Reservamos en un plato.
El resto del huevo batido, lo vertemos en la sartén y cuando esté a medio cuajar, colocamos encima las dos rebanadas de pan que tenemos reservadas. El huevo que sobresalga, lo colocamos sobre las rebanadas con una lengua.
Encima ponemos una loncha de jamón york que cubra los dos panes, o si las lonchas son pequeñas una en cada rebanada. Encima ponemos dos lonchas de queso y plegamos una rebanada sobre la otra.
Esperamos que comience a fundirse el queso y damos la vuelta al sándwich para que se funda igual por ambas caras. Servimos en un plato partido en diagonal. Buenísimo.
miércoles, 10 de abril de 2024
ESTOFADO DE CARNE DE CERDO EN OLLA RAPIDA
Ingredientes
1 kg de carne de cerdo en dados. Si puede ser de aguja de cerdo o cabezada (la parte del lomo de cerdo más próxima al cuello)
1/2 litro de caldo de carne.
200 ml. de vino tinto.
2 patatas.
2 o 3 zanahorias.
1 cebolla.
100 gr de salsa de tomate.
50 gr de guisantes.
2 dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
Aceite de oliva.
Sal y pimienta.
Elaboración
Estofar es una forma de cocinado que nos permite disfrutar de unos platos siempre ricos, y si además, somos de los que le gusta darle un repaso final al plato con un trocito de pan, ya está todo dicho. No es lo mismo trocear unas verduras, y hervirlas que cortarlas con mimo para conseguir el grosor justo de cada rodaja. Si limpiamos bien la carne para eliminar los nervios y la grasa, y tenemos la suficiente la paciencia de dejar que cada ingrediente se cocine para sacar al máximo su textura y su sabor, el resultado final será algo más que un simple plato de carne con verduras.
El modo en que la cebolla carameliza y se fusiona con los azúcares del vino, la carne suelta sus jugos y la patata libera el almidón, engordando definitivamente el conjunto, nos ofrece un resultado único.
Yo he hecho el paso a paso en la forma tradicional, pero luego lo he terminado en la olla rápida. El resultado no ha podido ser más rico. La salsa engordó lo suficiente para quedar melosa y apetitosa y no quedó resto en ningún plato.
Elaboración
Empezamos troceando la cebolla bien finita. No vamos a pasar la salsa, así que quedando muy pequeña, después no vamos a encontrarla.
Pelamos y cortamos en rodajas la zanahoria, en rodajas no muy finas, porque queremos que se noten y se vean en la salsa.
En una olla rápida marcamos la carne de cerdo cortada en tacos a fuego vivo. Así que ponemos en la olla un chorro de aceite, la carne y salpimentamos.
Cuando la carne esté marcada (que no hecha) la retiramos a un plato y aprovechamos el aceite que vamos a utilizar para hacer el sofrito.
Incorporamos a la olla la cebolla y la zanahoria cortadas. Sazonamos y ponemos a sofreír a fuego medio. Cuando esté a medio hacer, añadimos los dos dientes de ajo enteros.
Cuando veamos que la cebolla empieza a dorarse, añadimos el vaso de vino tinto. Dejamos hervir unos minutos para que se evapore el alcohol u agregamos la salsa de tomate.
Con este fondo hirviendo a fuego bajo, añadimos la carne de cerdo y el jugo que habrá soltado.
Incorporamos la hoja de laurel y el caldo de carne y llevamos a ebullición.
Tapamos la olla y, lo dejamos cocinar 25 minutos desde que se levante la válvula.
Pasado el tiempo, despresurizamos y destapamos la olla. Es el momento de incorporar las patatas chascadas. Volvemos a cerrar la olla y dejamos que las patatas se cocinen durante 3 minutos desde que suba la válvula.
Volvemos a despresurizar y destapamos. Añade los guisantes (los míos eran congelados) y retiramos la hoja de laurel. Dejamos hervir a fuego medio durante otros 3 minutos.
Cuando veamos que la patata está a punto, ha llegado el momento de retirar la olla del fuego y servir.
Dejamos reposar unos minutos para que la salsa coja la textura ideal y la temperatura sea la adecuada para el consumo.
Tened en cuenta que en cuanto más tiempo dejemos estofar la carne, más tierna va a estar.
Este es uno de esos platos ganan mucho de un día para otro, pero mejor si no lo congeláis con la patata no es conveniente es que lo congeles con la patata. Podéis congelar una parte sin ella y cuando lo descongeléis añadir la patata.
MIGAS DEL PASTOR
Las migas, son una preparación culinaria de España y Portugal habitual a la hora del desayuno de la gente que se dedica a la trashumancia, a pueblos nómadas. Se elaboran principalmente con pedazos de la miga de pan acompañados de papada de cerdo o panceta y algo de chorizo.
Las migas posiblemente tengan su origen en el tharid musulmán un plato cuyos ingredientes eran pan candeal, no ácimo, al que se le añadía líquido, grasa animal y productos cárnicos tan apreciado en la cocina andaluza. En los territorios cristianos de la reconquista se elaboraba con pan, y se le acompañaba con pequeñas porciones de grasa de cerdo frita (torreznos) para distinguir a los comensales como cristianos viejos. La preparación se ha extendido con el devenir de los tiempos a lo largo de toda la península ibérica.
Antaño eran parte de la alimentación cotidiana (generalmente servidas como desayuno), poco a poco se han ido transformando en un plato de frecuencia semanal. Su uso ha pasado desde una elaboración fundamentalmente pastoril a plato de tasca y fonda.
Desde finales del siglo XX es frecuentemente elaborado y servido como una tapa en los bares de algunas zonas, perdiendo su entorno típicamente rural. La popularidad del plato en ciertos lugares de la cocina española hace que se celebren concursos anuales de elaboración y degustación de migas a lo largo de la geografía, generalmente en ocasiones de festividad. Se sirven por regla general calientes, pudiendo ser ellas mismas un plato o un acompañamiento.
Son un plato indicado para cuando el frío arrecia y para facilitar la digestión, nada más saludable que ponerse un buen calzado y caminar, caminar por nuestros campos españoles con tantos matices, y tantos olores a tomillo y romero, que da el inicio de la primavera.
De las migas nos habla Camilo José Cela en su delicioso “Viaje a la Alcarria”
“Por la plaza de la Hora se pone el sol. Enlutada una señora vela al señor. Suena triste una campana con suave amor. Por el cielo de Pastrana vuela el azor”
Ingredientes
1 pan de pueblo de dos o tres días de antigüedad
1 trozo de panceta
1 trozo de chorizo (yo le puse poco, por aquello de hacerlas más ligeras, pero va en gustos
1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
4 dientes de ajo
Para acompañar las migas, podemos servirlas con unos huevos o unas uvas, aunque sin nada están buenísimas
Elaboración
La víspera, cortamos el pan en pequeños trocitos, a pellizcos y depositamos en un bol amplio. Rociamos con agua, y tapamos con un paño húmedo. He indicado rociar, no empapar, se trata de humedecer las migas, no de mojarlas.
Al día siguiente ya, ponemos en la sartén la panceta de cerdo cortada en trozos, con los ajos. Retiramos los torreznos y los ajos cuando estén fritos.
Freímos el chorizo en este mismo aceite, y los retiramos. Yo no he utilizado el pimentón, el chorizo de León le da ya el sabor y el color necesario.
A continuación, añadimos los trozos de pan, ponemos de nuevo en el fuego, e ir dando vueltas hasta que se doren. Esto depende del pan: si es muy recio y poco jugoso, igual hay que añadir un par de cucharadas de agua, para que estén jugosas. Yo no lo hice, me gusta que queden crujientitas.
Cuando estén doradas, añadir de nuevo los ajos, y servimos inmediatamente. No admiten mucha espera.
No acompañé ni con uvas ni con huevos, el plato es en si mismo, absolutamente contundente. De esos platos ricos pero que no son precisamente ideales para una dieta saludable. Es, al menos en nuestro caso, un plato de capricho y una excepción. Están muy ricas…pero como expliqué en un principio, es un plato pensado para gente que trabaja fuerte.
BACALAO CON TOMATE
Ingredientes
1 kg bacalao desalado (6 lomos)
3 pimiento verde
1 kg tomate frito casero
150 g harina
Sal
Aceite de oliva
Elaboración
Lavamos los pimientos, retiramos los tallos y las semillas y los troceamos en tiras.
En una sartén con aceite caliente confitamos los pimientos. Primero con fuego suave y cuando están blandos subimos el fuego para que se doren ligeramente. Reservamos.
Pasamos los lomos de bacalao por harina y los sellamos ligeramente en la misma sartén donde cocinamos los pimientos.
Deben quedar jugosos por dentro. El bacalao excesivamente hecho pierde toda su gracia.
En otra sartén ponemos el tomate frito. Cocinamos con fuego muy suave. Cuando comience a hervir incorporamos el bacalao, cubrimos con la salsa y colocamos los pimientos encima. Continuamos la cocción unos 6 minutos más, con la cazuela tapada.
El tiempo puede variar en función del grosor del pescado.
BIZCOCHO DE ZANAHORIA Y NUECES EN THERMOMIX
Hace tiempo que tenía ganas de hacer este bizcocho. Por lo general todos los bizcochos a los que se les pone hortalizas como la calabaza, el calabacin o similares siempre me han resultado jugosos y ricos. Hoy ha sido el día, y he de decir que es de los más ricos que he probado. Mucha gente le pone una glasa y lo convierte en una tarta, bajo mi punto de vista, no lo necesita en absoluto, es muy jugoso, no necesita ningún plus. El resultado es más de una tarta que de un bizcocho, genial para tomar con un café a media tarde o como postre.
Ingredientes
400 g de zanahorias peladas y en trozos
225 g de azúcar
125 g de azúcar moreno
4 huevos grandes
240 g de aceite de girasol
2 cucharaditas de vainilla líquida
240 g de harina de repostería
2 cucharaditas de bicarbonato sódico
1 cucharadita de levadura química en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de sal
100 g de nueces picadas
1 cucharada de azúcar glas para espolvorear
Elaboración
Precalentamos el horno a 180º. Forramos con papel de hornear la base de un molde desmoldable de 24-25 cm de diámetro y engrasamos las paredes con mantequilla o antiadherente para bizcochos.
Troceamos las nueces.
Reservamos.
En el vaso de la Thermomix ponemos las zanahorias y programamos 10 segundos, a velocidad 5. Con la espátula, bajamos los restos que hayan quedado en las paredes y tapa del vaso hacia las cuchillas y programamos 5 segundos más, a velocidad 5. Con la espátula, bajamos de nuevos los restos que hayan quedado en las paredes y tapa del vaso hacia las cuchillas.
Añadimos el azúcar, el azúcar moreno, los huevos, el aceite de girasol y la vainilla. Programamos 30 segundos, a velocidad 4.
Agregamos la harina, el bicarbonato, la levadura, la canela y la sal. Programamos 10 segundos, a velocidad 4.
Incorporamos las nueces picadas y mezclamos todo con la espátula, mediante movimientos envolventes.
Vertemos en el molde reservado y horneamos durante 60 minutos, a 180º, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro del bizcocho, éste salga limpio.
Retiramos del horno y dejamos que temple durante unos minutos. Desmoldamos y dejamos sobre una rejilla hasta que enfríe completamente.
Espolvoreamos azúcar glas por encima, partimos en porciones y servimos.
miércoles, 13 de marzo de 2024
CENA SALUDABLE PARA CUALQUIER DÍA
Lo más habitual para cenar en casa es que tomemos pescado, algún día huevos, pero a lo sumo un par de días a la semana, bien en tortilla o rellenos de formas diferentes. La cuestión es ir cubriendo con comidas saludables las necesidades alimenticias, pero cambiar también es necesario, y por eso preparé esta cena diferente.
Tenia en la nevera queso ricotta que estaba a punto de caducar y busqué en la red, diferentes formas de emplearlo. Encontré esta receta que me pareció maravillosa porque incluía todo lo que me gusta, vegetales crudos, aguacate, tomates y una novedad, semillas de chía. Nunca las había incluído en la dieta, así que he buscado en la red sobre sus cualidades porque es uno de esos ingredientes de cuyas bondades se habla mucho, y si. Esto es lo que encontré:
Estas semillas, procedentes de Centroamérica, tienen una serie de propiedades y beneficios que son un excelente motivo para incorporarlas a nuestra dieta habitual.
Gracias a las semillas de chía el organismo eliminará toxinas y líquidos. Además, contribuyen a regular la flora intestinal y a frenar el proceso de oxidación celular. Por tanto, es un alimento que no solo regula ciertas funciones o procesos corporales, sino que también ayudará a sentirnos saludables por dentro y por fuera.
Contiene propiedades antiinflamatorias, por lo que su consumo puede aliviar de forma notable el dolor que sufren las articulaciones con el paso del tiempo. No obstante, no ayuda a frenar su desgaste.
Las semillas de chía aportan una gran cantidad de fibra y energía. Pero, además, son muy ricas en proteínas, por lo que son buenas si pretendemos ganar masa muscular .
Ayudan a controlar el sobrepeso y a no picar entre horas
Su alto contenido en fibra permite regular el sistema digestivo y controlar la sensación de saciedad.
Si consumimos estas semillas previamente hidratadas, su poder saciante es muy elevado. Además, los nutricionistas aconsejan comer la chía en el desayuno para aprovechar la energía que aporta y que nos permitirá estar activo durante gran parte del día.
Una buena alimentación es fundamental para tener energía durante todo el día. Parte de esa falta de energía puede derivarse de no consumir la cantidad de azúcares que el organismo necesita. De hecho, contienen más proteínas y potasio que casi cualquier verdura. Además, sus azúcares son de absorción lenta.
El omega 3 es un ácido graso cuyas propiedades son de gran ayuda en diferentes procesos. Por ejemplo, refuerza el sistema inmunológico, el sistema nervioso central, mantiene la piel brillante e hidratada…
La forma más habitual de consumirlo es mediante el salmón, pero las semillas de chía aportan mucho más cantidad de omega 3.
Hemos de tener en cuenta, eso si, que 100 g de semilla de chía aportan 500 calorías, y además hemos de tomarlas con precaución, puesto que un exceso de consumo puede producirnos trastornos intestinales. Se trata de tomarlas como un complemento, no como algo habitual.
A continuación colocamos primero las verduras de hoja, unas rodajas finas de aguacate y los tomates Cherry.
CREMA DE ZANAHORIAS ASADAS CON RICOTTA
Ingredientes (para 4 personas)
500 gr de zanahorias
2 cebollas
2 ajos
500 ml de leche (depende de cómo guste, yo hubiera añadido algo más)
1 cucharadita de cúrcuma en polvo
Aceite de oliva de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto
Para decorar: ricotta, zanahorias asadas, cebollino y aceite, lo que queramos.
Elaboración
Pelamos, lavamos y troceamos las zanahorias.
Colocamos en una fuente de horno, con las cebollas peladas y en cuarto y los ajos. (La receta original pone una cabeza de ajos, pero en nuestra familia los ajos nos gustan justitos). Añadimos aceite y sal y horneamos unos 35 min a 200ºC, o hasta que veamos que las verduras están tiernas. Los ajos a los 25 min estarán listos y podemos sacarlos.
Trituramos todas las verduras asadas (dejamos unas zanahorias para decorar, si nos gusta) con sal y pimienta al gusto, la cúrcuma y ajustamos la textura añadiendo más o menos leche.
Terminamos sirviendo con un poco de zanahorias asadas, ricotta, cebollino y aceite. A mi personalmente me encanta la ricotta, así que le fui añadiendo a medida que degustaba el plato.
viernes, 8 de marzo de 2024
MAGDALENAS DE PUEBLO CON AROMA DE LIMÓN EN THERMOMIX
Ingredientes para 24 unidades
250 g de azúcar blanquilla
la piel de 1 limón (sin la parte blanca)
200 g de aceite de girasol o de oliva suave*
250 g de leche
3 huevos
375 g de harina de trigo
1 sobre de levadura tipo Royal
* La receta original, pone 250 g de aceite, pero yo procuro siempre reducir las grasas. Os puedo decir que salieron muy ricas.
Elaboración
Ponemos en el vaso la piel del limón y el azúcar. Programamos 1 minuto, velocidad progresiva 5-7-10.
Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos sobre el azúcar aromatizado que acabamos de preparar. Programamos 4 minutos, 37º, velocidad 2.
Acabado el tiempo programamos de nuevo 6 minutos, 37º, velocidad 2.
Durante los 3 primeros minutos añadimos el aceite poco a poco sobre la tapadera con el cubilete puesto.
Durante los 3 últimos minutos hacemos lo mismo con la leche.
Retiramos la mariposa.
Añadimos la harina tamizada y la levadura y programamos 2 minutos, 37º, velocidad 3. Si tenemos tiempo, dejamos reposar la masa mínimo 1 hora en la nevera o más o menos según el tiempo del que dispongamos.
Precalentamos el horno a 220ºC con calor arriba y abajo.
Mientras se calienta el horno echamos la masa en cápsulas de magdalena dentro de un molde rígido para muffins. Rellena ¾ partes o un poco más de cada cápsula y espolvoreamos con azúcar la superficie de cada magdalena.
Horneamos a 200º durante 15 o 20 minutos con calor arriba y abajo.
Retiramos a una rejilla y deja que enfríen. Guardamos en cajas herméticas, o si no tenemos, en bolsas de plástico.
Normalmente, cuando hago magdalenas y la receta es para 3 o 4 huevos, doblo las cantidades para aprovechar el calor del horno. Con esta forma de elaboración y estas cantidades, no es posible hacerlo. La masa sube mucho durante la preparación y no hay posibilidad de añadir la harina, salvo que, como yo hice, dividáis la masa y la harina en dos partes y la mezcléis por separado. Como doblé las cantidades, me salieron 48 magdalenas, vamos, para repartir!
TARTA DE MANZANA DE GORDON RAMSAY. FÁCIL, RAPIDA DE HACER Y MUY RICA
Ingredientes
1 masa se hojaldre de mantequilla redonda.
2 o 3 manzanas (según tamaño).
100 gr de mantequilla (utilicé mucho menos).
Azúcar glasé.
El zumo de 1 limón.
Elaboración
Colocamos la masa de hojaldre en la bandeja del horno y con un tenedor vamos pinchando y hacemos agujeros para que luego no suba en el horneado.
A continuación pelamos, descorazonamos y cortamos las manzanas en finas láminas que dejaremos en agua con limón para que no se oxiden. Yo lo he hecho con la mandolina, y quedaron unas rodajas como de medio dedo de grosor. Si las hacemos demasiado finas la tarta quedará menos jugosas.
Secamos y comenzamos a superponer encima de la masa, con cierto orden. Mi masa era rectangular, días pasados la había hecho en una masa redonda pero no me gustó el resultado porque no entraba bien en la bandeja del horno y no quedaba estéticamente presentable. Esta es mejorable pero quedó mucho mejor que la anterior, porque subsané los errores de la primera elaboración.
Una vez que hemos terminado de colocar la manzana, pincelamos la superficie con mantequilla en pomada y al horno 30 min a 210º C, en altura media del horno. Dejamos enfriar unos minutos y podemos ponerle mermelada de albaricoque o azúcar glasé, a gusto de cada cual. De todas formas cada horno a pesar de que marque los mismos grados, calienta de forma diferente, así que deberéis vigilar y sacar del horno cuando la manzana empiece a dorarse por los bordes.
Dejamos que atempere un poco si, como en mi caso, en lugar de mermelada ponemos azúcar glasé. Se puede comer tal cual, pero yo requemé el azúcar con un soplete. Está muy rica caliente, yo diría que incluso más que fría. Lo ideal es acompañarla de una bola del helado de vainilla o de cualquier otro que nos guste, pero hoy no tenía en casa y puedo deciros que la hemos disfrutado mucho igualmente. Es una tarta muy ligera, no es nada empalagosa y muy sabrosa.
miércoles, 28 de febrero de 2024
CALAMARES Y LANGOSTINOS EN SALSA AMERICANA
Nunca había hecho calamares en salsa americana aunque en redes, he visto siempre muchas recetas y los tenia aparcados entre las cosas pendientes que quería hacer. Con pocas variaciones las recetas que he visto son similares así que siguiendo mi norma, yo le he dado mi toque personal adaptando la receta a los gustos de nuestra familia. El resultado nos ha sorprendido por lo rico y sabroso que está el plato. Eso si, los salseros, tendrán que preparar un buen pedazo de pan porque la salsa está de muerte.
Os cuento como los he hecho.
Ingredientes
1/2 kg de calamares una vez limpios
500 ml de caldo de pescado y marisco o agua
12 langostinos de buen tamaño
300 g de tomate triturado
100 ml de vino blanco
100 ml de brandy
1 puerro
2 dientes de ajo
2 cayenas
1 cucharadita de harina
Sal
Aceite de oliva
Lo primero que hice fue pelar los langostinos, retirando la cabeza y los intestinos. Me reservé las cabezas para añadir al caldo su jugo.
Tenéis que tener en cuenta que al tener harina hay que vigilar la cocción moviendo en vaivén la salsa, o caso de ser necesario, con una espátula, pero no debe pegarse nunca. Tapáis la cazuela sin cerrarla completamente, para que el caldo vaya evaporando poco a poco.
El tiempo cocción dependerá de los calamares, no todos requieren el mismo tiempo, y claro está, como os gusten en casa, a nosotros nos gusta que estén tiernos. Los míos estuvieron una hora y les fui añadiendo poco a poco durante la cocción el resto del caldo, según iba espesando la salsa.
Cuando veáis que los calamares están hechos, agregáis los langostinos, con un par de minutos suelen estar hechos, pero los míos eran gorditos y los tuve 4. El plato es muy rico...
VICHYSSOISE CON MANZANA Y JAMÓN CRUJIENTE. TRADICIONAL Y THERMOMIX
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Ingredientes
350 g de puerro (solo la parte blanca)
1 cebolleta
350 g de patata
1 y 1/2 manzana Golden (si no os gusta demasiado el toque dulce podéis otro tipo de manzana o poner menos)
6 lonchas de jamón serrano
Caldo de pollo o de verduras
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra al gusto
200 g de leche o leche evaporada* puse leche semidesnatada.
Elaboración tradicional
Empezamos cortando el puerro y la cebolleta en rodajas. En una olla calentamos un chorro de aceite de oliva virgen extra y rehogamos la cebolleta y el puerro a fuego medio-bajo, unos 5-10 minutos hasta que comiencen a tomar color.
Agregamos la patata y la manzana, peladas y cortadas en cubos. Le damos un par de vueltas y vertemos el caldo. La cantidad necesaria será la suficiente para cubrir todos los ingredientes, sin pasarnos de líquido. Tapamos la olla y hervimos unos 40 minutos a fuego suave.
Cuando la patata esté blanda, corregimos de sal y pimienta. Cuando la crema haya templado procedemos a triturar la crema, esperamos que temple un poco más e incorporamos la leche . Debe quedar una crema bien fina y sin grumos, podemos colar en caso de ser necesario, pero si las hortalizas están bien cocidas no es necesario. Si nos gusta más líquida, podemos agregar algo más de caldo o de leche.
Por otro lado, preparamos el crujiente de jamón serrano. Colocamos las lonchas de jamón entre dos papeles absorbentes y calentamos 2 minutos en el microondas.
Dejamos enfriar y tenemos listo el crujiente.
Ya solo queda montar el plato. Colocamos una buena cantidad de la crema como base, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, si nos gusta un toque de pimienta y el jamón crujiente al centro…
Elaboración en thermomix
Ponemos la cebolleta y los puerros troceados en la thermomix con el aceite. Le damos dos golpes de turbo, y programamos 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1 para pocharlos.
Una vez que se han pochado, troceamos las patatas y la manzana, salamos y cubrimos con el caldo. Programamos 20 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Una vez que termine el tiempo, trituramos en velocidad progresiva 5-7-9, durante unos segundos, y comprobamos si nos gusta cómo ha quedado la crema de fina, (tiene que tener una textura muy suave, pero espesa que después aclararemos con leche). Dejamos enfriar en el frigorífico hasta que esté bien fresquita.
Poco antes de llevarla a la mesa, le añadiremos la leche. Podemos ayudarnos de una batidora de mano para conseguir que esté bien emulsionada la crema. La leche es preferible ir añadiéndola poco a poco para conseguir que quede cremosa pero sin pasarnos del punto. Si pusiéramos demasiada, dejaría de ser crema!
sábado, 24 de febrero de 2024
MAGDALENAS TRADICIONALES CON MIEL, EN THERMOMIX Y TRADICIONAL
22 g de polvos de hornear
6 huevos medianos
6 g de sal
320 g de azúcar
70 g de miel
200 g de aceite de girasol o de oliva suave (Podéis poner hasta el doble de aceite, pero a mí no me gusta que tengan demasiada grasa)
120 g de leche
Ralladura de 2 limones
Elaboración tradicional
Para esta elaboración vamos a utilizar una minipimer con el brazo de varillas.
Ponemos un poquito de azúcar sobre cada una, en el centro, con una cucharita.
Elaboración thermomix
Ponemos en la thermomix, la piel del limón sin la parte blanca y el azúcar y trituramos a velocidad progresiva 4/7/9
Sin lavar el vaso añadimos los huevos. Programamos 3 minutos, velocidad 5 a 37º. Después volvemos a programar 3 minutos, velocidad 5 sin temperatura.
Incorporamos el aceite, la leche y la miel y programamos 15 segundos velocidad 5.
Por último, añadimos la harina, la levadura y la sal y programamos 10 segundos y velocidad 6.
Removemos un poco con una espátula para asegurarnos de que no hay grumos y pasamos la masa a una manga pastelera. Dejamos reposar en la nevera 30-60 minutos, e incluso más, yo la he tenido toda la tarde.
Precalentamos el horno a 200ºC con calor de arriba y abajo. Rellenamos las cápsulas de papel 2/3 partes y si nos gusta espolvoreamos con azúcar la superficie.
Al poner las magdalenas, bajamos la temperatura del horno a 180º C. Horneamos las magdalenas 15/20 minutos aproximadamente o hasta que veamos que están doradas
Sacamos las magdalenas del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Una vez frías las guardamos en un recipiente hermético.
HUEVOS RELLENOS DE SALMÓN
Ingredientes para 8 huevos
8 palitos de surimi
100 g salmón
1 lata de atún pequeñita
2 cucharadas de queso Philadelphia
2 cucharadas de mayonesa
Eneldo (opcional, yo no lo puse)
la yema de los huevos (me reservé dos para decorar)
Lechuga
Elaboración
Cocemos los huevos unos 10 minutos, dejamos enfriar, pelamos y cortamos por la mitad reservando las yemas. (Ya sabéis que a veces los huevos se pelan mal, yo utilizo un truco que me va muy bien que es echar un buen chorro de vinagre y sal al momento de llevarlos al fuego y después dejarlos enfriarse en el agua de cocción). A mí me funciona.
En un bol vamos poniendo todos los ingredientes muy picaditos, las yemas, el surimi, el salmón, el bonito escurrido, el queso crema y la mayonesa. Mezclamos bien y rellenamos las mitades de los huevos. Yo me reservo siempre como he dicho, un par de yemas para decorar un poco.
A mi me quedó un poco densa la mezcla, lo resolví agregando un poco más de mayonesa, hasta encontrar el punto.
Colocamos un plato cubierto con lechuga vamos rellenando los huevos y poniéndolos encima. Decoramos con mayonesa y las yemas reservadas.
Servimos bien fresquitos.