lunes, 24 de agosto de 2020

GAZPACHO DE CALABACIN

Ingredientes

4 calabacines medianos
1/2 pimiento verde
1/2 cebolla
1/2 pepino
1 diente de ajo
1 pera
2 hojas de albahaca
4 cucharadas de vinagre
6 cucharadas de aceite de oliva
Una pizca de sal

Elaboración

Lavamos bien el calabacin y lo troceamos sin pelarlo.

Lo ponemos en el vaso de la batidora con el pimiento, la cebolla, el pepino, el diente de ajo y las hojas de albahaca y batimos hasta conseguir una crema bien fina.

Agregamos un poco de sal,batimos de nuevo y probamos para rectificar de aceite, sal o vinagre hasta que esté a nuestro gusto.

Ponemos en el frigorífico para que esté bien frío a la hora de comerlo.

Podemos acompañar con unos taquitos de jamón, un huevo cocido o un poquito de cebolla y tomate picados.

Si tenemos thermomix, podemos batirlo todo y nos quedará una crema mucho más fina.
 

jueves, 13 de agosto de 2020

ESTOFADO DE CARNE A LA CERVEZA

Ingredientes

700 g de carne de ternera para guisar, cortada en trozos, yo elegí morcillo
2 tomates
3 patatas medianas
3 zanahorias
1 puñado de judías verdes cortadas en juliana
Una pizca de tomillo
1 lata de cerveza rubia
Sal
Pimienta
Caldo de carne (unos 200 ml)
1 cebolla grandecita
2 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Harina.

Elaboración

Salpimentamos la carne, y la enharinamos.

Calentamos el aceite en la cazuela, y salteamos la carne a fuego vivo. 
Debe quedar doradita. Una vez hecha, la sacamos y reservamos en un plato.

Si se hubiera quedado algo del rebozado pegado al fondo, lo rascamos con una espátula, y en ese aceite caliente freímos los ajos picados, bien separando la cazuela del fuego o bajando el fuego (que no se quemen).

Añadimos la cebolla picada en juliana, y rehogamos unos minutos a fuego lento, moviéndola hasta que quede bien pochada.

Rehogamos las judías verdes cortadas en juliana con la cebolla pochada.

Mientras tanto, rallamos el tomate y pelamos las patatas y zanahorias. Las zanahorias las cortamos en rodajas finitas, y las patatas en cuadritos, chascando algunas, para que nos sirvan para espesar la salsa (así soltarán mejor el almidón).

Agregamos las zanahorias, removemos todo bien, y rehogamos unos 5 minutos.

Añadimos las patatas. Mezclamos bien, y rehogamos otros 5 minutos aproximadamente.

Agregamos el tomate rallado y el tomillo. Dejamos sofreír unos minutos, y añadimos la carne y la cerveza. Probamos el punto de sal y añadimos si fuera necesario, removemos bien, y dejamos reducir unos 15 minutos a fuego medio.

Entonces, agregamos el caldo hasta cubrir la carne, bajamos el fuego, y dejamos cocer unas 2 horas, hasta que la carne esté blandita y se haya reducido el líquido, teniendo buen cuidado de remover de vez en cuando para que no se agarre.

En lugar de utilizar la cazuela tradicional, he utilizado la olla rápida WMF. La puse al 9 en la vitrocerámica, y cuando subieron los tres anillos, bajé el fuego al 3, y estuvo cociendo 12 minutos. Cuando la olla se despresurizó, para mi gusto la salsa estaba rala, por lo que saqué la carne y dejé que hirviera unos minutos -pocos- los justos para que espesara. Mezclé el conjunto y lo serví

El guiso está mejor de un día para otro.
 

miércoles, 12 de agosto de 2020

POLLO ENTERO ASADO EN OLLA EXPRÉS TRADICIONAL

Esta receta de pollo, se ha hecho siempre en casa. Ahora menos porque un pollo es demasiado grande para dos personas. La elaboración es rápida y sencilla y a nosotros nos encanta.

Ingredientes

1 pollo de 2 kg aproximadamente o un poco menos
1 o 2 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cebolla cortada en juliana
2 ajos 
1 ramillete de perejil
1 hoja de laurel
1/2 vaso de vino blanco
Sal 

Elaboración

El día anterior limpiamos correctamente el pollo y comprobamos que  esté absolutamente limpio por dentro y  que esté totalmente eviscerado y  sin restos de plumas. Retiramos los muñones de los muslos y las puntas de las alas.

Lo bridamos para evitar que durante la cocción el pollo se deforme. Lo colocamos en un recipiente hermético.

Preparamos un majado con el ajo, el perejil y la sal, le añadimos al mortero el vino blanco y una o dos cucharadas de aceite y vamos repartiendo la mezcla por dentro y por fuera del pollo, lo tenemos unas horas y le damos la vuelta, así conseguiremos que se macere todo por igual. 

Como os he dicho la receta es rápida de hacer. El tiempo de cocción va a ser 1/2 hora desde que la válvula de la olla empieza a girar, asi podéis calcular para que esté recién hecho a la hora de la comida.

Ponemos la olla exprés al fuego con muy poca cantidad de aceite, que apenas cubra el fondo, y pochamos la cebolla cortada en juliana sin que llegue a dorarse.

Una vez pochada la cebolla, ponemos sobre ella el pollo y dejamos que se dore primero por un lado, y luego le damos la vuelta por el otro. 

Cuando veamos que la piel está doradita, vertemos sobre el pollo el majado y la hoja de laurel, que ha quedado en el recipiente donde se ha macerado. 

Ponemos la tapa de la olla y cuando empiece a girar bajamos el fuego, de forma que la válvula silbe pero no gire. Lo dejamos así hasta que pase media hora. Pasada la media hora, despresurizamos la olla y cuando haya salido todo el vapor, le damos la vuelta al pollo para que se dore por el otro lado un poco más y comprobamos el punto de cocción. Dependiendo del tamaño del pollo puede necesitar de 10 a 12 minutos más

Retiramos del fuego y dejamos que se despresurice. 
Se puede acompañar de unas patatas fritas cortadas en dados y que podemos dejar dar un hervor con la salsa del pollo, las patatas están casi tan ricas como el pollo. 

Es una forma de hacer el pollo diferente al asado en horno, queda bastante más jugoso y queda bien hecho. A nosotros nos gusta mucho.




 

sábado, 1 de agosto de 2020

BATARD 100% INTEGRAL CON MASA MADRE


Hoy vamos a elaborar un pan integral 100 % de masa madre. No es la primera vez que lo intento, pero trabajar un pan de este tipo totalmente integral, encierra para los panarras aficionados, ciertas dificultades. Esta es la tercera vez que trato de hacerlo con resultado aceptable, así que os indicaré primeramente la receta que encontré en la red, y a continuación las variaciones que sobre lo que fui aprendiendo con su elaboración, me han servido para conseguir un pan integral, que no sólo tenga el sabor natural de un pan elaborado con masa madre, sino que tenga buena presencia y sea rico de comer.

Ingredientes

500 g harina de trigo integral (yo puse harina de fuerza integral de trigo)
350 g agua
10 g sal
110 g masa madre integral

Masa Madre 

25 g masa madre integral
50 g agua
50 g harina de trigo integral (yo puse harina integral de centeno porque logra antes el pico de actividad, y empecé a preparar la masa madre a las 12 de la mañana, cinco horas me hubieran retrasado considerablemente)

Elaboración de la masa madre

Para preparar la masa madre ponemos en un recipiente 25 g de masa madre que ha de estar saludable: es decir con buen olor, buena fuerza elevadora y ha de estar refrescada.

Añadimos el agua y removemos muy bien. El agua es de unos 26 - 27 ºC.

Añadimos la harina. Removemos muy bien.

Para los 110 gr de masa madre natural que pide la receta, con estas cantidades se me quedaba corta y no conseguía los 110 gr de masa madre, así que doblé las cantidades, y esta vez, si tuve suficiente. La que me sobró la uní a la masa madre que tenía en el frigorífico y había refrescado el día anterior.

Dejamos que la masa madre suba hasta alcanzar el pico de actividad.

Cuando veamos que la masa madre está a punto de alcanzar el pico de actividad tamizamos en un cuenco la harina.

Si vuestra masa madre es de trigo integral, tardará en alcanzar el pico de actividad y subir unas 5 horas, pero puede tardar más tiempo o menos, según lo activa que esté tu masa madre original y la temperatura que tengamos en casa.

Como se trata de hacer un pan 100% integral, como he dicho, yo he utilizado una masa madre de centeno integral que es la que tengo en casa, la refresqué el día anterior y hoy he elaborado la masa madre para el batard a partir de esa masa madre. La razón es sencilla, la harina de centeno, reduce considerablemente el tiempo de subida de la nueva masa madre, así es que siempre que se trata de refrescar o hacer una masa madre lo hago con harina de centeno.

Para saber cuando la masa madre está lista, ponéis un pedacito de masa madre en un recipiente con un poco de agua, si flota, la masa madre estará lista

Elaboración del pan.

La receta que yo seguí en principio, utiliza la amasadora, pero en mi primer intento, y respetando los tiempos marcados por la receta, la masa no resultó manejable, se pegaba a las manos y a la mesa de trabajo y terminé desechándola, cosa rara en mi, por eso esta vez la hice a mano.

Ponemos en un bol la harina de fuerza integral en mi caso, y añadimos 350 g de agua fría, preferiblemente de la nevera.

Mezclamos bien  los dos ingredientes unos minutos o hasta que veamos que se ha mezclado bien la harina con el agua.

Dejamos la masa en reposo unos 30 minutos. Como hace calor yo la he guardado en la nevera, tapada.

Al salir de la nevera, mi masa estaba excesivamente densa y no permitía el amasado, así que agregué 20 gr más de agua, que en la receta que inicialmente seguí, tendría que añadir en el momento de poner la masa madre. Amasé la masa por el método Bertinet, hasta que la masa dejó de pegarse a la mesa de trabajo y estaba elástica.(Aún se siguió pegando ligeramente a los dedos, pero tratándose de harina integral no es raro).

Separamos y añadimos a la masa, 110 g de la masa madre que hemos elaborado. 

Le añadimos la sal.

Amasamos la masa hasta que veamos que la masa madre y la sal, se han integrado totalmente. Observaréis que debido al añadido de la masa madre, la masa del pan se ha vuelto más ligera, y que por tanto tendréis que seguir amasado un rato más, hasta que nuevamente deje de pegarse a la mesa de trabajo, unos 8 o 10 minutos, o hasta que veáis que la masa esta lisa.

Untamos el cuenco con pequeña cantidad de aceite. Ponemos dentro la masa.

Pasados 15 minutos doblamos la masa, o lo que es lo mismo, amasamos de nuevo por el método Bertinet unos minutos. La colocamos en el recipiente y dejamos que repose, otros 15 minutos. Tendremos que repetir esta operación 3 veces más, con intervalos de 15 min.

Después del cuarto plegado dejamos la masa en reposo 30 min.

Ahora, dentro del cuenco donde tenemos la masa, la cogemos por la mitad y la doblamos sobre si misma, Doblamos la masa. Dejamos la masa en reposo otros 30 minutos.

Volvemos a doblarla. Doblamos la masa tantas veces como sea necesario para fortalecerla, para que el pan salga como nos gusta, siempre teniendo en cuenta que el pan % integral, nunca nos quedará tan alveolado como un pan de harina normal. Yo hice 5 plegados.

Dejamos que la masa suba en un 30%. Es decir que se hinche un poco pero no mucho.

A 29ºC mi masa tardó en subir 1,45 h. Puede tardar más tiempo o menos, hay que estar pendiente de la masa y fijarnos en su aspecto. Si habéis hecho pan habitualmente, podréis distinguir cuando la masa está en el momento preciso para ser formada.

Espolvoreamos la mesa con harina. Volcamos la masa sobre la mesa. Preformamos extendiendo un poco la masa sin tocarla demasiado,  tomando un extremo y llevándolo hacia el centro, como si fueran los pétalos de una flor, vamos tomando poco a poco hacia el centro toda la masa, de manera que consigamos hacer una bola, sin apretarla.

La dejamos en reposo unos 20 min.

Preparamos la cesta donde vamos a poner a levar el pan.

Para que el pan no se pegue a la cesta la espolvoreamos con maizena o también podemos cubrir la cesta con un paño de lino o de algodón enharinado para que no se nos pegue.

Formamos el pan.

El formado es muy fácil. Durante el formado no debemos apretar la masa, la doblamos y enrollamos como si fuera un pañuelo, de un lado al centro, y del otro lado hasta el centro también hasta que los dos extremos se toquen. Sin hacer fuerza. Para cerrar las uniones, vamos pellizcando los bordes, cogiendo entre los dedos una cantidad mínima de masa para sellarlos.

Enrollamos el pan formado, convirtiéndolo en un rulo, y sellamos nuevamente por los extremos, pellizcando con delicadeza y ya tenemos formado el batard (seguir las fotos del paso a paso para el formado, y también os dejo un video de la red, donde yo he aprendido).

Espolvoreamos el pan con harina de trigo.

Lo ponemos dentro de la cesta.

Antes de hornearlo lo dejaremos que suba, casi duplicando su tamaño.

Yo lo he guardado en la nevera para que vaya subiendo despacio y así hornearlo al día siguiente por la mañana.

El pan que ha pasado noche en la nevera estará más ácido que el que leva a temperatura ambiente y se haya horneado el mismo día; tendrá el característico aroma de un pan integral y un aroma que invita a probarlo en cuanto enfríe. Mi pan pasó en la nevera 12 horas. Con seguridad, si hubiera tenido tiempo, le hubieran venido bien dos o tres horas más, pero lo necesitaba, y había crecido bastante.

Lo he cocido en una cocotte.

Encendemos el horno a 230ºC con calor arriba y abajo con la cocotte dentro y dejamos que se caliente hasta que alcance la temperatura.

Cuando el horno con la cocotte dentro, haya alcanzado la temperatura, volcamos el pan sobre  papel de hornear, y lo llevamos con el papel a la cocotte, hacemos el greñado dentro de la cocotte pero antes de ponerlo en el horno, cubrimos con la tapa  la cocotte, con cuidado de no quemarnos. Pasados 15 minutos del horneado, destapamos el pan.

Bajamos la temperatura a 210ºC con calor arriba y abajo.

Horneamos el pan 30 - 40 minutos más o menos, o hasta que quede como a nos gusta.

A la mitad del horneado le podemos dar la vuelta para que se hornee por todos los dos lados igual.

Sacamos el pan del horno.

Antes de cortarlo dejamos que se enfríe del todo sobre una rejilla.











https://www.youtube.com/watch?v=CopWXRVUeHc

miércoles, 22 de julio de 2020

CONEJO EN SALSA CON CHAMPIÑONES


Ingredientes

700 gr. de conejo a trozos
250 gr. de champiñones
180 gr. de cebolla
3 dientes de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva
30 gr. de coñac
200 gr. de agua
90 gr. de vino blanco
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de perejil
1 pastilla de caldo de verduras
1 hoja de laurel
1 pizca de nuez moscada
Sal
Pimienta
1 cucharadita de maicena

Elaboración

Salpimentamos el conejo

En el vaso de la thermomix, ponemos la cebolla los ajos y el aceite y picamos 10 segundos a velocidad 6. Bajamos los restos de las paredes con una espátula.

Colocamos la mariposa.

Introducimos en el vaso los trozos de conejo salpimentados al gusto. Programamos 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Condimentamos con la nuez moscada, la hoja de laurel y el coñac. Cocinamos 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Agregamos el vino blanco y programamos otros 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara, retiramos el cubilete para que el alcohol se evapore.

Por último, añadimos la pastilla de caldo, la maicena disuelta en el agua, el tomillo, el perejil y los champiñones laminados o en cuartos, al gusto de cada cual. Programamos los últimos 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara. Está buenísimo!!

miércoles, 15 de julio de 2020

COSTILLA DE CERDO AGRIDULCE AL HORNO


Si os gusta la mezcla de sabores dulces y salados, este plato os va a gustar mucho. Personalmente me gusta la cocina oriental puntualmente y sólo platos determinados Aunque parezca un contrasentido, lo que no me gusta nada es ir a los restaurantes orientales, admito que tengo prejuicios y si tengo que hacerlo, cuido que tenga ciertas garantías, dicho sea sin entrar en detalles.

Ingredientes para 2 personas

½ kg. de costilla de cerdo aproximadamente, yo calculé 5 trozos por persona
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
Salsa agridulce

Ingredientes para la salsa agridulce

60 gr de azúcar
40 gr de vinagre de arroz (si no tenemos podemos poner vinagre de vino)
30 gr de salsa de soja
20 gr de salsa kétchup
200 gr de agua
1 cucharadita de maicena

Elaboración

Lo primero que tenemos que hacer es desgrasar en lo posible la costilla y trocearla.

En un recipiente apto para horno colocamos los trozos de costilla de cerdo y salpimentamos al gusto.

Rociamos ligeramente con un chorrito de aceite de oliva y lo introducimos en el horno precalentado a 220ºC.

Horneamos durante 25 minutos aproximadamente. Depende del horno y del grosor y cantidad de carne que tenga la costilla, a nosotros nos gustan doraditas.

Mientras se hacen las costillas en el horno preparamos la salsa agridulce en la thermomix.

Para ello, ponemos todos los ingredientes en el vaso, y programamos 5 minutos, Varoma, velocidad 2.

Cuando haya terminado el cocinado de las costillas, las sacamos del horno y las untamos con la salsa agridulce que acabamos de preparar y volvemos a poner en el horno hasta que se terminen de hacer y queden bien doradas, unos 8 minutos aproximadamente.

Servimos la salsa aparte y cada uno se puede servir la cantidad que quiera.




BARRAS DE PAN SIN AMASADO


Este verano ha sido el verano del pan por excelencia. Empecé a elaborarlo en casa con motivo de la pandemia y ahora que hemos degustado el sabor del pan con los ingredientes básicos y hemos probado casi todas las elaboraciones que pueden estar a mi alcance como panarra, he terminado por preparar habitualmente estas barras de elaboración sencillísima. Salen tres barras con estas cantidades. 

Nosotros no comemos demasiado pan, así que después de que enfrían, las divido y congelo, y cuando las necesitamos, un rato antes de la comida saco la cantidad que necesitamos y ponemos el pan unos minutos en un horno de sobremesa (dejo imagen de uno similar al mío, pero más moderno) y el pan está como recién sacado del horno.
No tiene grandes secretos. Hay que preparar la masa la noche anterior antes de acostarse y colocar la masa en reposo durante la noche en la parte central del frigorífico, ni demasiado alta, ni demasiado baja. Vamos a poner primero los ingredientes y luego la elaboración paso a paso

Ingredientes para 3 barras

1/2 kg. de harina de trigo del súper
350 gr. de agua
6 gr. de levadura fresca) o (1/2 cucharadita postre escasa de levadura de panadero)
10 gr. de sal

Elaboración

En un bol grande ponemos la harina y la sal y las mezclamos bien.

En la jarra en la que hemos puesto los 350 gramos de agua, deshacemos la levadura con las manos, la dejamos unos minutos que se ablande y disolvemos bien con ayuda de una cuchara.

Esta mezcla la añadimos a la harina y la sal y mezclamos bien con ayuda de una cuchara, o si preferimos, amasamos con una mano dentro del bol, aunque os advierto que la masa es muy, muy pegajosa. No importa, tiene que ser así; la masa irá haciendo manejable con los reposos y los plegados. Nunca, nunca añadáis harina por muy pegajosa que os resulte. 

El pan requiere tiempo y paciencia, es el único y verdadero secreto para obtener un buen pan.

Una vez efectuada la mezcla, tapamos con un paño, y dejamos reposar 15 minutos para que se integren bien todas las partículas de harina.

Pasados los 15 minutos y siempre dentro del bol, mojamos ligeramente las manos para que la masa no se nos pegue demasiado y estiramos y plegamos la masa al menos cinco veces, vamos girando el bol y si no hemos dado la vuelta completa al bol podemos hacer hasta 8 plegados. Volvemos a tapar con el paño y dejamos reposar a temperatura ambiente, tapado con un trapo 15 minutos más.

Os dejo un enlace con un vídeo que no se corresponde con esta receta, pero es simplemente para que veáis como se estira y se pliega https://www.youtube.com/watch?v=gHuKDcauiSc

Esta operación la tendremos que repetir al menos 5 veces. Estirar y plegar la masa otras de cinco a ocho veces. Entre cada estirado y plegado debemos dejar reposando la masa quince minutos y al terminar cada plegado y estirado, siempre lo dejaremos tapado con el trapo.

Después de la quinta vez, tapamos el bol con un papel film o como en mi caso, con un gorro de ducha que tengo siempre reservado para este fin y dejamos reposar en el frigorífico toda la noche (o bien entre 12 y 24 horas). Tened en cuenta que a medida que vais haciendo reposos y plegados, la masa se irá pegando menos a las manos, pero como es una masa muy hidratada para que queden buenos alvéolos, se seguirá pegando a pesar de que os humedezcáis las manos para manejarla. Tranquilidad, así es como debe ser.

A la mañana siguiente, tendremos una masa llena de burbujas y en su punto.Sacamos la masa, la volcamos sobre la encimera ligeramente enharinada con cuidado, nunca agarrando la masa con los dedos, sino dejándola caer o bien ayudándonos con la rasqueta empujando la masa desde uno de los bordes.

Vamos a formarla en dos pasos. La primera parte será doblar un poco la masa y darle forma de manera que podamos luego dividirla fácilmente.

Tendremos que dividirla en 3 porciones iguales, o casi iguales, para que al momento de la cocción, las barras se hagan por igual. Una buena forma de saber el peso de cada porción, será pesar la totalidad de la masa y dividirla por 3.

A mí me suelen salir 3 trozos de 275 gr aproximadamente. Con seguridad, no siempre conseguiréis hacer las porciones iguales, sobre todo las primeras veces que lo hagáis. Yo lo divido con una rasqueta y voy pesando, si veo que una porción es mucho más grande, retiro un trozo y se lo añado a otra hasta lograr equilibrar el peso de cada una de las tres. Pero es verdad que en cuanto menos troceéis cada porción mejor y más bonitas os saldrán las barras.

Ahora vamos a dar forma a las barras, pero sin amasar ni desgarrar.

Colocamos cada trozo de masa sobre la encimera, lo aplanamos ligeramente con las manos. Tomamos la masa por el extremo más largo y llevamos un tercio de la masa del extremo al centro, sellamos ligeramente con los dedos. Damos la vuelta a la masa y hacernos lo mismo con el otro tercio. (Fijaos en el paso a paso de las fotos y en el vídeo que dejo).

Volvemos a tomar la masa por un extremo, y la sellamos con el otro extremo. Debe quedarnos una especie de rulo. Hacemos esto con todas las porciones de masa, plegamos la masa sobre sí misma, sellando con las puntas de los dedos con firmeza y procurando que quede una especie de labio hacia nosotros.

Ahora volvemos a sellar la masa después de doblarla, esta vez con la palma de la mano como si fuera una empanadilla, damos unos pequeños golpes, como si hiciéramos una costura, sellando el pliegue con cada golpe. Es importante que tengas siempre localizado el pliegue, la costura de la pieza.

Finalmente, formamos la barra colocando el pliegue hacia arriba haciéndola rodar colocando las dos manos en el centro de la pieza y haciendo una ligera presión hacia los extremos, a la vez que vamos separando la manos y llegamos a la puntas de la barra, poniendo especial atención a los picos.

Quizá es la parte que más observación requiere,  os dejo como siempre unas fotos con el paso a paso, pero como en la red hay infinidad de formas de explicarlo, nada más claro que un vídeo del maestro Iban Yarza, para que veáis la forma de hacerlo.

https://www.youtube.com/watch?v=yWh3L4Jf5f8

Una vez formadas las barras, las coloco sobre unas bandejas que hay para ello para evitar que estén en contacto una con otra, pero si no la tenéis simplemente podéis colocarlas sobre un paño de algodón bien enharinado y haciendo un pliegue del paño entre cada barra, de forma que se asemeje a como veis en la imagen que quedan mis barras. 

Tened en cuenta que la anchura del horno es de 60 cm, pero no el hueco interior, con lo cual las barras deberán quedar de una longitud aproximada entre 30/35 cm para que no se peguen a las paredes.

Se dejan reposar sobre el paño de algodón o sobre papel de horno, a temperatura ambiente, entre una hora y hora y media, dependiendo de la temperatura que haya en vuestra cocina. A más temperatura, menor tiempo de levado. No hace falta que doblen su tamaño, pero sí que las veamos más grandes e hinchadas; al tacto veremos que están blandas y ligeras. Este punto es fundamental para que las barras tengan una buena alveolatura. 
No es conveniente que sufran una sobre fermentación, más tiempo de levado no implica mejor resultado, solamente el necesario, y el tiempo que os indico es suficiente.

El horno deberemos precalentarlo diez minutos antes de que termine el levado a 250º C, con dos bandejas: una sobre la que vamos a colocar el pan que pondremos en el primer espacio empezando por la parte de abajo del horno, y otra debajo, colocada en la base del horno, en la que echaremos medio vaso de agua en el momento en que metamos el pan. Así hará vapor y favorecerá el formado de una buena corteza.

Antes de introducir el pan en el horno y cuando haya terminado de levar, con una cuchilla de afeitar, un cúter o un cuchillo que corte muy bien, hacemos tres cortes transversales con decisión, procurando que uno monte sobre el otro (ver las fotos).

Cuando el horno haya llegado a la temperatura deseada, sacamos la bandeja donde vamos a colocar el pan -con cuidado de no quemarnos-, ponemos un papel de horneado, rápidamente colocamos encima el pan y lo llevamos  inmediatamente al horno.

Una vez que hemos metido el pan, echamos el agua en la bandeja colocada en la base del horno para hacer vapor, cerramos rápidamente y dejamos cocer a esa temperatura 10 minutos con el vapor.

A los diez minutos, retiramos la bandeja donde pusimos el agua y bajamos la temperatura a 200º C. Dejamos el pan una media hora (o más, si nos gusta más tostado).

Todos los hornos calientan más por una parte que por la otra, generalmente se hace todo más por la parte de atrás. En casa gusta el pan bien tostadito, por eso, una vez que ha terminado el tiempo reglamentario, les doy la vuelta a las barras y las dejo 10 minutos más para que se hagan por la parte de abajo.

Si se quiere que la corteza cruja aún más, se deja el pan dentro del horno apagado otros 20 minutos.

Se deja enfriar en una rejilla durante unos 45 minutos, y ya tendremos un excelente pan.