
Ingredientes
250 gr. de migas de bacalao desalado y hidratado (puse una bandeja de bacalao desalado de Mercadona, pero si es bacalao bueno de verdad, salen mucho más ricos)
2 ajos
1 Ramillete de perejil
100 gr. de harina
1 huevo
1 cucharada de levadura en polvo
150 gr. de leche
Aceite de oliva para freír los buñuelos
1 pizca de sal
Preparación
Lo primero que tenemos que hacer es poner el bacalao en agua fría durante un día entero en la nevera, cambiando el agua a ser posible, cada 8 horas. (Si no queréis hacerlo, en Mercadona venden en la zona del pescado unas bandejas con migas que ya vienen desaladas. Es un poco más de los 250 gr pero salen igual de ricos los buñuelos).
Una vez el bacalao esté al punto de sal que nos guste, lo escurriremos muy bien, ayudándonos si hace falta de un paño de cocina limpio.
Ponemos en el vaso de la Thermomix el perejil y los ajos y ponemos velocidad 5 sin tiempo y la paramos cuando ya esté bien triturado. Con la espátula, bajaremos los restos de las paredes.
Ahora añadimos el bacalao y trituramos 30 segundos a vel.5.
En este momento, añadimos la harina, el huevo, la levadura, la leche y programamos 15 segundos a velocidad 3.
Si dejamos reposar la masa durante un buen rato, la levadura hará que los buñuelos crezcan más.
En una sartén con aceite de oliva, teniendo en cuenta que el aceite no debe estar demasiado caliente, - al 7 en la vitrocerámica- porque se requemarán, no quedarán huecos y se llenarán demasiado de aceite, iremos tirando porciones con una cuchara de postre y los retiramos cuando empiecen a dorarse.
Para que suelten la máxima cantidad de aceite, los podéis poner primero sobre un colador para que escurran y después sobre papel absorbente.
En casa gustan mucho.
Ingredientes
Garbanzos
4-6 langostinos por persona
Media cebolla mediana
Dos dientes de ajo
2 Rebanadas de pan del día anterior
Un trozo de pimiento rojo
Un trozo de pimiento verde
2 tomates maduros
Dos cayenas
½ cucharada de pimentón.
Aceite de oliva
Sal
Elaboración
Generalmente, y para abreviar, suelo poner dos botes de garbanzos cocidos grandes. Si alguien prefiere comprar la legumbre seca, lo primero que hay que hacer será poner los garbanzos a remojo, al menos 12 horas antes de cocinarlos.
Este plato se presta para congelar, de forma que si hacemos más cantidad, como es mi caso, se congela y nos sirve para otro día que no tengamos tiempo de cocinar.
Pelamos y reservamos los langostinos, y utilizamos las cabezas y las pieles para hacer un fumet.
En un cazo al fuego ponemos un chorrito de aceite de oliva. Cuando esté caliente, ponemos las cabezas y las pieles de los langostinos, y damos unas vueltas aplastando con una cuchara o pala para que suelten toda la sustancia.
Las dejamos unos minutos, 3 ó 4, hasta que veamos que las cabezas están pasadas y tostadas, y añadimos entonces un poco de agua . Si además tenemos alguna espina de pescado que nos haya sobrado de otro día y tengamos de fondo de congelador, podemos añadirla el fumet. A mí me gusta añadir al fumet un casco de cebolla y una hoja de laurel, pero eso es muy personal.
De esta forma el caldo queda mucho más sabroso y con más color que si simplemente cocemos las cabezas y las pieles.
Dejamos que cueza una media hora, y luego pasamos por un colador fino para eliminar cualquier impureza (mejor si el colador es de tela, los suelen vender en los chinos) y colocamos todo en la olla donde vayamos a poner los garbanzos.
Reservamos.
En una sartén grande, empezamos con el sofrito. Ponemos un chorrito de aceite (no hace falta mucho) y añadimos los dientes de ajo troceados, dejamos que se frían, y reservamos.
En el aceite, freímos un par de rebanadas de pan del día anterior, dejamos que se frían por los dos lados y reservamos junto con los ajos.
Sofreímos la cebolla bien picada y añadimos los pimientos picados menudos. Añadimos el tomate rallado sin piel y dejamos que se fría. (*)
Cuando el sofrito esté casi terminado, añadimos media cucharadita de pimentón y las dos cayenas.
En el mortero, machacamos el pan frito y el ajo, y se lo agregamos.
Lo añadimos al fumet que tenemos preparado y dejamos que se haga a fuego lento unos 10 minutos y ponemos los garbanzos escurridos. Si es necesario, pondremos más agua.
Añadimos la sal y dejamos cocer como hagamos normalmente. Si utilizáis garbanzos de bote, bastará con 10 minutos.
Una vez estén los garbanzos en su punto, añadimos los langostinos pelados que habíamos reservado, y dejamos cocer otros 5 minutos, comprobamos el punto de sal, y a la mesa!!
(*) Los pasos del sofrito, hasta llegar al momento en que añadimos el pimentón, me los salto habitualmente. Tengo como fondo de despensa, un sofrito que incluyo Aquí , tiene todos los ingredientes que requiere el plato y además zanahoria; le va estupendo al plato. Me ayuda a cocinar más rápido y no necesito triturar el sofrito, porque en casa no les gusta encontrar tropezones

Ingredientes
600 g de carne de ternera (puse morcillo)
3 Zanahorias hermosas
400 gr de patatas
150 gr de guisantes (yo, congelados)
1 vaso de vino blanco
4 cucharadas de salsa de tomate
1 cebolla
1 ó 2 ajos
Sal
Un poquito de pimienta
Aceite de oliva virgen extra
Maicena para espesar la salsa
Preparación
Ponemos la olla exprés y cubrimos el fondo con aceite de oliva, pochamos la cebolla, y ponemos los ajos.
Marcamos la carne a fuego vivo hasta conseguir que se dore un poco.
Agregamos la zanahoria partida en rodajas gorditas y rehogamos.
Salpimentar.
Añadimos las cuatro cucharadas de salsa de tomate y dejamos reducir.
Cubrimos con agua o caldo y ponemos el vaso de vino.
Tapamos la olla y dejamos 40 minutos a fuego medio.
Pelamos las patatas y las escachamos.
Cuando termine de cocer la carne, añadimos las patatas y los guisantes. Ponemos la olla 8 minutos más.
Terminado el tiempo, comprobamos el punto de sal y si queremos espesar la salsa, sacamos un poco de caldo y disolvemos allí una cucharadita de maicena. Lo ponemos en la olla haciéndolo pasar por un colador para evitar que se forme grumos. Lo dejamos dar un hervor un par de minutos y listo para comer!!

Los últimos días de septiembre y todo el mes de octubre son los más ocupados desde que elegí tomarme pausas en mi vida cotidiana. Aprovecho que empieza el otoño, para hacer mermeladas y conservas que me facilitan el trabajo durante el resto del año. Ésta es una de ellas. Utilizo el sofrito para hacer arroces, boloñesa y algunas cosillas más. Le saco mucho partido.
Ingredientes
1 cebolla mediana
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
3 zanahorias
3/4 kg. de tomate
Aceite de oliva
Sal
1 cucharada de azúcar.
Elaboración
Ponemos en el vaso de la thermomix la cebolla partida en cuartos. Los dos pimientos lavados y sin pepitas en tres o cuatro trozos igual que la zanahoria. Poner unos segundos en Velocidad 4.
Añadimos 3 cucharadas de aceite (siempre cocino con muy poca grasa, lo habitual sería más cantidad), y programamos 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.
Mientras se hace la primera parte del sofrito, troceamos los tomates y cuando termine el tiempo, agregamos el tomate, le ponemos el sal y una cucharada de azúcar para quitarle la acidez. Programamos 35 minutos, Temperatura Varoma, Velocidad 1.
Terminado el tiempo, trituramos en velocidad progresiva, 5/7/9. Colocamos en un frasco recién hecho boca abajo y lo mantenemos así 24 horas. No es necesario esterilizarlo pero si, conveniente.

Ingredientes
250 g. calabaza
100 g. harina de trigo
2 cucharadas colmadas de azúcar blanquilla o normal
3 huevos
1 sobre de levadura tipo Royal
Azúcar molido, en polvo o glas para espolvorear.
Si os gusta con un toque de canela, con media cucharadita de canela en polvo es suficiente.
Aceite de oliva virgen suave el necesario para freír
Elaboración
Partimos una rodaja de calabaza de poco más de medio kilo, la pelamos y la ponemos a asar en trozos grandes con una pizca de sal en el microondas, durante unos 15 minutos.
La escurrimos bien durante media hora y la reservamos.
En un bol ponemos la calabaza, la harina mezclada con la harina y bien tamizada para que luego no se formen grumos, los huevos, el azúcar y la canela.
Batimos el conjunto con la ayuda de una batidora de mano.
Comprobamos con unas varillas que todo haya quedado uniforme y terminamos batiéndolo todo un poco con las propias varillas hasta que veamos que se ha hecho una crema densa.
En una sartén con aceite abundante, vamos friendo cucharadas de la mezcla hasta que veamos que se inflan y quedan doraditas por un lado.
Les damos la vuelta y dejamos hacer por el otro lado. Ponemos en papel absorbente y servimos templadas, espolvoreadas con azúcar glas.
Salen unas 24 chulas. Como van espolvoreadas con azúcar, yo les puse en lugar de dos cucharadas de azúcar a la masa, 1 cucharada y así podemos comerlas todos. Así, con poca azúcar y sin espolvorear están buenísimas. Con azúcar como indica la receta y espolvoreadas, me lo puedo imaginar!!

Hay que aprovechar hasta el último tomate que nos ha dado el huerto. Hemos hecho pisto, salsa de tomate y ahora vamos con el tomate al natural.
Lo primero que tenemos que hacer es esterilizar los botes donde vamos a guardarlos. No es necesario hervirlos si hacemos un lavado completo en el lavavajillas. Dejamos que sequen bien.
Tenemos que seleccionar tomates bien maduros pero con la carne bien firme, y desecharemos todos aquellos que tengan algún punto en mal estado. Preparamos una olla con agua y la dejamos que caliente bien.
Lavamos bien los tomates y los vamos introduciendo uno a uno en el agua. Con ayuda de un tenedor, pinchamos el tomate y con un cuchillo vamos retirando la piel, retirando además la parte del tomate donde tiene el rabito y no dejando más que la parte roja, con cuidado de no quemarnos.
Vamos reservando los tomates pelados y cuando hayamos terminado empezamos a embotarlos.
El frasco tiene que quedar bien lleno, y para ello, tenemos que presionar los tomates hasta conseguir retirar la mayor cantidad posible de líquido y de pepitas y eliminando las burbujas de aire que veamos. (podemos ayudarnos de un tenedor). Tapamos bien y, ahora si, esterilizamos colocando en un recipiente hondo y de forma que los frascos queden totalmente cubiertos de agua al menos tres dedos por encima de la boca del frasco. Dejamos que hiervan al menos durante 10/15 minutos y que se enfríen en el agua en que han sido esterilizado.
Duran dos o tres años.

Ingredientes
1 conejo de 1,600 Kg.
1/2 cebolla
2 tomates
2 ajos
1 ramillete de perejil
1 ramito de tomillo
Vino blanco de Rueda
Sal
Aceite de oliva virgen
Elaboración
Troceamos el conejo, según costumbre y reservamos. Reservamos aparte el hígado que no comeremos por su contenido graso, pero que vamos a poner en el guiso por el gran sabor que aporta. (No aporta el clásico sabor fuerte del hígado).
En una olla cubrimos el fondo de aceite y sofreímos allí la cebolla. Antes de que se empiece a dorar, incorporamos el conejo y lo sellamos procurando que se dore un poco por todas partes. Incorporamos el hígado.
Pelamos los dos tomates y los rallamos, para después no encontrar trozos grandes en la salsa. Lo ponemos en la olla para que se vayan friendo, moviendo todo el conjunto.
Preparamos un majado con el ajo el perejil y el sal, al que añadiremos poco más de medio vaso de agua de vino. Lo ponemos en la olla.
Lavamos el ramito de tomillo, dejando sólo los palitos, tapamos y dejamos a fuego medio, durante aproximadamente una hora. Sabremos que el conejo está listo cuando el tenedor entre sin dificultad en la carne. Depende del tipo de conejo, pero hay que cuidar de retirarlo cuando esté hecho, si está demasiado tiempo, se desarma y pierde presentación.