lunes, 5 de junio de 2023

SALMOREJO EN THERMOMIX

El Salmorejo como tal no se conoce hasta tiempo después de la llegada a España de los tomates con Colon, sobre el siglo XVIII (hasta entonces el Tomate era solo una planta ornamental). 
Es una deliciosa crema espesa que se toma fría, que puede prepararse majando los ingredientes con paciencia en un mortero, o ayudados de una batidora o un robot de cocina

Lo tomamos como plato único y acompañado con un chorrito de AOVE y jamón, pero podemos añadir otros condimentos, como hortalizas crudas en trocitos, pimiento, tomate, cebolla etc., incluso bonito en conserva.

Ingredientes para 2 personas

700 g de tomate maduro
1 diente de ajo (lo puse pequeño, me gusta que sepa lo justo).

50 g de miga de pan blanco (mejor sin corteza)
2/3 g de vinagre (opcional)
50 g de aceite de oliva virgen extra
Sal (al gusto)

Elaboración

Retiramos la piel de los tomates.

Ponemos en el vaso los dientes de ajo, el tomate y la sal. Trituramos 30 segundos/velocidad 5.

Añadimos el pan y el vinagre, trituramos 30 segundos/velocidad 5 y a continuación, batimos 2 min/velocidad 10.

Con la espátula, bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso. Mezclamos 1 min/velocidad 5 y, con la máquina en marcha, vertemos poco a poco el aceite sobre la tapa alrededor del cubilete, hasta que termine de incorporarlo. Ponemos el salmorejo en una fuente y reservamos en el frigorífico.

Servimos muy frío, adornado con el jamón serrano y los huevos duros picados.



domingo, 4 de junio de 2023

TORRIJAS AL RON EN THERMOMIX


Las torrijas, son ese delicioso manjar cuya receta ha pasado de generación en generación y que, a día de hoy, continúa siendo un dulce estrella. Son un dulce tradicional español que gusta a todos, aunque en los últimos años la receta tradicional ha sufrido variaciones para adaptar a la nueva demanda y hábitos de vida.
Quien me conoce sabe, que son mi dulce predilecto. No me suelo prodigar haciéndolas, primero porque son laboriosas y segundo porque trato de evitar los dulces. Cuando se hacen torrijas, tiene que ser para compartir, no se pueden hacer dos o tres...y siempre queda alguna. He puesto un par de recetas más, las que hacía mi madre que son excepcionales y otro ensayo que hice de torrijas con crema inglesa que creo que es mejorable.

Esta receta "diferente" es para los amantes de las torrijas, pero no para aquellos que pueden dedicar poco tiempo a cocinar. La receta en si, y más con la ayuda de la thermomix, no es laboriosa, pero si exige unas pautas y unas pausas imprescindibles para que salgan perfectas. Necesitan tiempo y paciencia.

Ingredientes

½ barra de pan de torrijas
6 huevos
½ litro de leche
½ litro de nata
250 g de azúcar
50 ml de ron
1 palo de canela
La piel de una naranja (sin la parte blanca)

Elaboración

Introducimos la leche, el azúcar, la piel de limón y la rama de canela en el vaso del Thermomix. Programamos 12 minutos, 100 ºC, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

Una vez finalizado el tiempo, retiramos la piel de naranja y la canela y dejamos atemperar la leche en el vaso durante 30 minutos por lo menos. Somos comedidos con el azúcar porque, una que vamos a pasarlas por la plancha, les pondremos azúcar por uno de los lados para caramelizarlas.

Cuando la leche esté a temperatura ambiente, le añadimos los huevos, la nata y el ron y lo ponemos en la thermomix con la mariposa puesta, 3 minutos, giro a la izquierda y velocidad 3.

Cortamos unas 8/10 rebanadas de la barra de pan AQUÍ y las colocamos en una fuente grande y honda. Regamos con la leche infusionada y atemperada. Volteamos para que se empapen bien por ambos lados.
Les vamos dando la vuelta cada pocos minutos con la mezcla de los líquidos que tenemos en frío, porque tenemos que intentar que las rebanadas vayan empapándose completamente.

Este paso es al que me refiero cuando digo que la elaboración lleva sus pautas y sus pausas.

Tenéis que tener en cuenta que el pan de torrijas, es un pan denso que tarda en humedecerse, pero que una vez que está en su punto, da al postre una textura y un sabor deliciosos.

Si vivís en un lugar donde la temperatura sea baja, podéis dejarlas -siempre tapadas con papel film - a temperatura ambiente; yo soy partidaria de dejarlas siempre en frigorífico porque tanto los lácteos como los huevos son alimentos que se pueden estropear con facilidad, aunque el hecho de que estén en frío siempre, retrasa un poco que la torrija se empape.

Las preparé ayer por la tarde, les di 5 o 6 vueltas y han estado en el frigorífico toda la noche, pero en la mañana, aún no estaban suficientemente empapadas, las hice hoy a mediodía.

Las torrijas estarán completamente impregnadas y en su punto, en el momento que veamos que el pan ha quedado sumergido en el líquido. Generalmente al día siguiente. Para comprobar si están, podéis partir una de las rebanadas pequeñas. Si veis que  está totalmente húmeda por dentro, es el momento de pasar a la preparación final.

Vamos escurriendo ligeramente cada torrija en un colador, la espolvoreamos con azúcar por un lado y sólo por un lado, la llevamos a la sartén untada de mantequilla o aceite de girasol, cada cual a su gusto, vuelta y vuelta, y a servir.

Volteamos siempre con una espátula para que no se desmorone. Si se sirve recién hecha, estará buenísima, pero también se puede tomar fría, aunque pierde un poco .

jueves, 1 de junio de 2023

CAKE DE PASAS AL RON


Ingredientes

200 g de pasas sin semillas
100 g de ron dorado
180 g de aceite de girasol
200 g de azúcar
4 - 5 huevos (los pesé y 4 eran los 250 g que pedía la receta, pero además le añadí una clara que me había quedado de hacer una carbonara)
250 g de harina de repostería
1 cucharadita de levadura química en polvo
1 pellizco de sal

Elaboración

El día antes ponemos en un bol las pasas con el ron, removemos de vez en cuando y las dejamos hidratando para hacer el cake al dia siguiente.

Precalentamos el horno a 180ºC. Con un poco de aceite de girasol, untamos un molde de cake de 2 litros y espolvoreamos con 1 cucharadita de harina, retirando con unos golpes la sobrante. Reservamos.

Ponemos en el vaso el aceite y el azúcar y batimos 2 min/vel 4.

Colocamos la mariposa en las cuchillas. Añadimos los huevos y batimos 3 min/ 37º/vel 4. Cuando termine el tiempo, programamos de nuevo 3 minutos sin temperatura a Velocidad 3.

Mientras tanto, escurrimos las pasas a través de un colador colocado sobre un bol para recuperar el ron. Después, espolvoreamos las pasas con 2 cucharaditas de harina, removemos bien, y movemos el colador para retirar el exceso de harina, Reservamos.

Añadimos al vaso el ron recuperado, la harina, la levadura y la sal y mezclamos 7 segundos a velocidad 3 y medio. Retiramos la mariposa.

Agregamos al vaso las pasas enharinadas y mezclamos bien con la espátula. Colocamos la mezcla en el molde reservado y cubrimos con un poco de azúcar la masa.

Horneamos durante 45/50 minutos (180ºC). Retiramos del horno, dejamos templar y desmoldamos sobre una rejilla mientras esté todavía templado. Dejamos enfriar durante un mínimo de 30 minutos. Servimos cortado en rebanadas.


 

 


miércoles, 31 de mayo de 2023

MACARRONES CARBONARA CON QUESO CREMA


Una receta de macarrones carbonara aligerada con nata y queso crema.

Ingredientes para 2 personas

120 g de macarrones
75 g de queso Philadelphia
100 g de nata liquida
1 yema de huevo
3 lonchas de bacon
110 g de jamón york
Parmesano para decorar

Elaboración.

Cocemos la pasta al dente según el tiempo que indica el fabricante. Yo los he cocido con agua y sal, pero podéis agregar una pastilla de caldo.

Mientras se está cociendo la pasta, salteamos en una sartén en primer lugar el bacon cortado en trozos pequeños, y cuando veamos que está, le añadimos el jamón york también cortado en pedacitos pequeños.

Mezclamos en un recipiente la nata, la yema de huevo y el queso Philadelphia, procurando que todo quede lo más integrado posible.

Escurrimos bien la pasta, reservándonos un poco de agua de la cocción por si la salsa nos quedara espesa aligerarla con el.

Añadimos los macarrones bien escurridos y salteamos con el bacon, el jamón York y la mezcla de la nata, la yema y el queso crema. No hay que esperar que el huevo cuaje.

Si veis que la salsa queda demasiado espesa es el momento de incorporar un poco de agua de la cocción. Os recomiendo, que lo hagáis poco a poco, de hecho, yo lo hice en tres veces, procurando que la salsa quede ligada pero no muy densa. Están muy buenos y es un plato completo.


domingo, 28 de mayo de 2023

BIZCOCHO DE NARANJA THERMOMIX

 
Ingredientes


250 g de azúcar
1 naranja de zumo, sin pelar cortada en cuartos
3 huevos
1 yogur natural
100 g aceite girasol
250 g de harina de repostería, (y un poco más para espolvorear el molde)
1 sobre levadura royal
1 pellizco de sal

Elaboración

Precalentamos el horno a 180°C. Engrasamos un molde de plum cake con aceite y espolvoreamos ligeramente con harina. Reservamos.

Ponemos en el vaso el azúcar, la naranja y los huevos. Trituramos 3 min/37°C/vel 5.

Añadimos el aceite de girasol y el yogur y mezclamos 5 seg/vel 4.

Incorporamos la harina, la levadura y la sal. Mezclamos 15 seg/vel 3.

Vertimos la mezcla en el molde y espolvoreamos la superficie con azúcar. Horneamos durante 40-45 minutos aproximadamente (180ºC). Dejamos enfriar dentro del molde 10 minutos, desmoldamos y dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla. Servimos una vez que esté totalmente frío.


PAN DE LECHE PARA TORRIJAS EN THERMOMIX



Ingredientes para 22/24 torrijas

350 g de leche
1 cucharadita de azúcar o de miel
25 g de levadura prensada
550 g de harina de fuerza
5 g de sal

Elaboración

Ponemos la leche y el azúcar en el vaso y programamos 2 minutos, a 37º y velocidad 2.

Añadimos la levadura y la mitad de la harina con la sal y amasamos 15 segundos a velocidad 6.

Agregamos el resto de la harina y programamos 4 minutos, con el vaso cerrado, y a velocidad espiga.

Sacamos la masa del vaso, y formamos una bola, que dejaremos reposar 5 minutos. Le damos forma de barra (video con formado de barra).

Si se encoge, la dejamos reposar, aunque si hemos seguido bien los pasos no sucederá. La medida de largo de la barra es la de la diagonal de la bandeja del horno.

Precalentamos el horno a 200º, con calor arriba y abajo.

Ponemos una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y dejamos reposar la barra, 10 minutos. 

Marcamos con un cúter la barra de pan según el grosor que queramos para nuestras torrijas (muy poco, solo se trata de que nos sirva de guía para cortar). A mi no me gusta cortarlas demasiado gruesas porque luego van a crecer en cuanto las mojemos, las he hecho de poco mas de 1 cm.

Pintamos con huevo batido.

Horneamos 30-35 minutos.

Sacamos el pan a una rejilla y dejamos enfriar unas horas antes de utilizarlo.









TORTA HÚNGARA (TORTA DE LOS 80 GOLPES)


No se sabe con certeza el origen de la conocida torta húngara, pero una cosa sí es cierta... ¡es muy difícil resistirse a su sabor! La masa es una mezcla entre brioche o bollo suizo, quizá con la miga un poco más densa.

En realidad y aunque se conoce como torta húngara, se cuenta que pudo ser llevada al exterior por inmigrantes alemanes del Volga, que la llamaban “ Achtzig Schlag” y es popularmente conocida como torta de 80 golpes.  

Esta especie de pan húngaro dulce tiene una masa suave y es una estupenda opción para el desayuno o la merienda o para cualquier momento del día.

Quizás te preguntes a qué debe el sobrenombre de este dulce. Sencillamente que éste nos indica el número de golpes que debemos darle a la masa sobre la superficie de trabajo para que quede en su punto. Perfecta para eliminar el estrés después de un día agitado, ¿verdad?

Ingredientes para la masa:

700 g de harina todo uso
50 g de levadura
300 g de leche tibia
100 g de azúcar
2 huevos
Ralladura de 1 limón
1 cucharadita de vainilla
20 g de aceite de girasol


Para el relleno:
100 g de azúcar blanco
150 g de mantequilla
Opcional: pasas, chips de chocolate, almendra, nueces, mermelada, dulce de leche, miel, canela… se trata siempre, de añadir un único ingrediente de los opcionales.

Elaboración

Vamos a necesitar un molde redondo desmontable 26 cm.
Empezamos.
En un bol, desmenuzamos la levadura y la diluimos en la leche tibia, añadimos también una parte del total de la harina, (un par de cucharadas, serán suficientes). Una vez que esté todo bien mezclado, tapamos y dejamos reposar unos 15 minutos. Como la levadura hace que aumente el volumen de la mezcla, procurad hacerla en un recipiente bien holgado para que no rebose.

En otro bol mas grande donde tenemos la harina,  hacemos un hueco en el medio y ponemos el azúcar, los dos huevos, la ralladura de limón, en este paso también añadimos la cucharadita de vainilla, el aceite de girasol y la preparación que hicimos con la levadura. 

Vamos mezclando poco a poco, primero con la ayuda de una espátula y después cuando la masa ya se haga pesada, lo hacemos con la mano. Sin amasar hasta que todo esté bien integrado.

En este momento, es cuando deberíamos empezar a golpear nuestra masa contra la superficie de trabajo. Para ello la sujetamos en alto con las dos manos y la lanzamos sobre la superficie de trabajo con fuerza ¿adivináis cuantas veces? ¡Exacto! 80 veces. Pueden ser más, hasta que veamos que la masa esté lisa y elástica.

Una vez la masa ha desarrollado el gluten, vemos que se ha vuelto elástica y suave, la dejamos fermentar en un bol ligeramente aceitado durante 45 minutos o 1 hora hasta que veamos que la masa ha doblado su volumen.

Mientras tanto, vamos preparando el relleno mezclando bien la mantequilla reblandecida con el azúcar y lo dejamos en espera.

Espolvoreamos muy ligeramente la superficie de trabajo y colocamos la masa sobre ella.

Desgasificamos y estiramos la masa, primero con la palma de las manos y después espolvoreando muy ligeramente con harina por encima, la estiramos ayudándonos de un rodillo, procurando obtener un rectángulo casi perfecto, de unos 50 x 30 cm. (Sí queremos perfeccionar el rectángulo, podemos estirar la masa con las manos). También podemos hacerlo más grande si queremos hacer rollitos mas finos.

Cubrimos el rectángulo con la masa del relleno, primero con montoncitos y luego con ayuda de una espátula hasta que quede toda la masa cubierta por igual.

Cuando hayamos terminado ese paso, podemos añadir otro tipo de relleno que queramos, lo distribuimos procurando que quede repartido por todos los lados por igual. (Le puse pasas).

Enrollamos la masa poco a poco, sin presionar, por el lado más largo, obteniendo un cilindro. Cuando hayamos terminado el rollo, sellamos con los dedos pellizcando y cerrando el rollo.

Procedemos a hacer las porciones. Se obtienen normalmente 9, pero depende del tamaño del cilindro Es muy importante hacerlo con un cuchillo bien afilado de filo liso, con determinación de forma que cada incisión, sea un corte.

Enmantequillamos un molde de unos 26 cm. de diámetro y le añadimos harina, repartiéndola por el molde y retirando la sobrante para evitar que se pegue la masa.

Colocamos cada porción con el corte hacia arriba en un molde redondo desmontable poniendo un rollo en el centro, y los otros, alrededor bien separados dejando un espacio entre cada uno, porque aumentarán de tamaño durante la segunda fermentación. Tapamos con un paño y dejamos levar hasta que las piezas dupliquen su tamaño, (las mías suelen tardar entre 45 minutos y una hora), dependiendo de la temperatura ambiente. Pintamos toda la superficie con ayuda de un pincel con huevo batido.

Horneamos la torta a 170ºC durante 40/45 minutos a altura media, calor arriba y abajo. Vigilamos a partir de los 40 minutos. Esperamos hasta obtener el color que nos agrada.

Desmoldamos y dejamos enfriar.

Otra opción para la terminación es hacer una glasa con agua y azúcar y cubrir la torta con ella. 

Sale enorme y está espectacular.