viernes, 15 de enero de 2021

CREMA LIGERA DE ESPINACAS CON QUESITOS


En casa gustan mucho las cremas de verduras, fundamentalmente porque hay alguien a quien la verdura no le seduce especialmente y es una forma de facilitar que las coma con gusto. El frío invita a comer algo calentito, aunque esta crema puede tomarse tanto fría como caliente, porque de ambas formas está muy rica. Es ligera y muy suave.

Ingredientes

3 cucharadas de aceite de oliva
300 g. de hojas de espinacas (1 bolsa de 300 g.)
800 g. de leche
40 g. de harina fina de maíz (maizena)
Sal y pimienta
Un pellizco de nuez moscada
4 quesitos

Elaboración 

Ponemos el aceite en el vaso de la Thermomix, programamos 8 minutos, temperatura 100º y velocidad 1 y vamos añadiendo las hojas de espinacas por el bocal.

Agregamos la leche, la maizena, sal, una pizca de pimienta y un pellizco de nuez moscada. Programamos 15 minutos, temperatura 90º y velocidad 3.

Incorporamos los quesitos y programamos 5 minutos, temperatura 100º y velocidad 5.

Servimos inmediatamente y podemos presentarlo decorado con  picatostes (los hago tostados para evitar aceite), un chorrito de nata líquida o unas hojas de perejil.

martes, 12 de enero de 2021

SOPA CON PICADILLO Y GARBANZOS

Con temperatura que está cayendo y la que según predicen hará los próximos días, aptecen platos calentitos que nos ayuden a combatirlo desde dentro, como una buena, saludable y energética sopa. 

Hoy he hecho la tradicional sopa de menudillos, y he cambiado el fideo por garbanzos, a los que añadí jamón y huevo.

Ingredientes

50 g. de jamón en trocitos pequeños
1 punta de jamón, sin hueso ni grasa
2 huevos duros
400 g. de garbanzos cocidos (aclarados y escurridos)
1/4 trasero de pollo, con piel
1 hueso de ternera de rodilla
2  zanahoria peladas
40-50 g. de puerro (la parte blanca) 
20 g. de apio (opcional, no tenía en casa y no puse)
Agua para  la olla rápida, hoy he puesto la pequeña que lleva 4 litros y medio, y la he llenado según las indicaciones de la olla. Me sobró caldo para dos veces más.
1 cucharada de sal
picatostes

Elaboración

Lo primero que hice fue preparar un caldo con el hueso, la punta de jamón, el cuarto trasero de pollo, el puerro y las zanahorias.

En una cazuela aparte puse los dos huevos a cocer.

Una vez despresurizada la olla, separé el pollo y la zanahoria para picarlos para la sopa.

Como salió mucho caldo, lo que hice fue apartar dos recipientes con caldo para el fondo del congelador, para utilizarlo con posterioridad en otros guisos.

Lavé bien los garbanzos cocidos y los puse en un escurridor mientras iba troceando el pollo y las zanahorias.

En una cazuela puse el caldo, y le añadí los taquitos de jamón. Cuando rompió el hervor, le agregué el pollo picado, el huevo duro en trozos pequeñitos y los garbanzos.

Dejé que hirviera un rato el conjunto de ingredientes y probé el punto de sal, por si fuera necesario rectificar.

Podemos acompañar la sopa con  picatostes, aunque a mi criterio tenía más que suficientes tropezones y no los puse. Sale una sopa  rica y muy apetitosa, saludable por su escasez de grasas y sobre todo...calentita.


 

lunes, 11 de enero de 2021

HUEVOS AL NIDO RELLENOS CON JAMÓN Y QUESO RALLADO

Me regalaron huevos de gallinas criadas y alimentadas en libertad. Son unos huevos ricos de verdad pero de un tamaño un poco menor a los que yo suelo comprar en el super. Para esta receta son justamente los indicados, así que vamos con el asunto.

Ingredientes

4 Huevos pequeños
Taquitos de jamón serrano, o de chorizo, al gusto
4 rebanadas de pan de molde sin corteza
Queso rallado
Sal al gusto
Aceite de Oliva
Pimienta al gusto (hoy no le puse, pero están más ricos con pimienta)

Elaboración

Con ayuda de un rodillo, vamos aplanando cada rebanada de pan de molde y colocándolos con cuidado en unas flaneras aptas para horno.

En cada rebanada de pan, ponemos el relleno que nos guste, hoy los hice con taquitos de jamón serrano. Encima del jamón ponemos un poquito de queso rallado según veis en las imágenes, aproximadamente una cucharadita de cada cosa.

Sobre la mezcla, colocamos un huevo. Lo regamos con unas gotitas de aceite y salpimentamos al gusto.

Lo ponemos en el horno precalentado a 180º, entre 20 y 25 minutos. En todo caso vigilad que se estén haciendo bien a partir de que han pasado 15 minutos y dejad hacer a vuestro gusto. A mi personalmente me gusta que la clara esté bien pasada y la yema no.

No olvidéis que han de ser huevos pequeños.







 

ARROZ NEGRO MELOSO CON CALAMARES. THERMOMIX Y TRADICIONAL.

En casa gusta mucho el arroz y la hago con toda clase de variaciones, paella mixta, de pescado, con huevo frito, con bacalao, con costilla, con verduras, con pollo, cualquier modalidad es bien recibida en la mesa; sin embargo, esta es mi debilidad.

Es un arroz meloso, que según lo hacemos puede parecer caldoso pero una vez que reposa durante unos 5 minutos, se vuelve cremoso y queda en su punto. Cuando hago este arroz, hago para dos días porque -cosa rara con el arroz- al día siguiente está rebuena.

Como norma general, os diré que cuando hago arroz mi unidad de medida, no es la balanza, yo mido como hizo mi madre toda la vida, tanto el arroz como el líquido con una taza de café, aunque esta vez he pesado el arroz para que podáis calcular vuestras cantidades. Tened en cuenta que al hacerla para dos días equivaldría a 4 raciones generosas.

Ingredientes

70 g de cebolla
2 dientes de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1calamar hermoso, yo calculo que el mío pesaría unos 500 g. una vez limpio y cortados en trozos
2 tomates tamaño mediano, pelados y triturados 
3 tazas de café de arroz de grano redondo (pesada, 250 g)
9 tazas de caldo de pescado muy caliente.(Yo tenía fumet de espinas de rape en el congelador, pero aún así, le añadí una pastilla de caldo de pescado)
La bolsa de tinta del calamar (si no tenéis podeis sustituirla por 2 bolsas de las que venden disueltas en un poco de agua, pero os advierto que no tiene comparación)
1 cucharadita de sal

Elaboración en thermomix

En el vaso ponemos los ajos, la cebolla y el aceite. Programamos 4 segundos, a velocidad 5. Seguidamente, sofreímos durante 5 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Incorporamos el tomate pelado y triturado y sofreímos 4 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.

Incorporamos los calamares y programamos 9 minutos, temperatura varoma , giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Añadimos el arroz. Programamos 3 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Agregamos el caldo de pescado muy caliente y programamos 4 minutos, temperatura 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Echamos la tinta y la sal y programamos 10 minutos, temperatura 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Vertemos en un fuente, mezclamos bien y dejamos reposar durante 4-5 minutos. Servimos inmediatamente.

Elaboración tradicional

Troceamos la cebolla en brunoise y el ajo menudito, pochamos hasta que estén bien blanditos.

Añadimos el tomate triturado y sofreímos, sin dejar de mover para que no se nos queme.

Incorporamos los calamares y sofreímos durante un rato, hasta que veamos que se van ablandando un poco, mientras seguimos moviendo de vez en cuando.

Sofreímos el arroz, y ponemos el caldo bien caliente.

En un poco de caldo, disolvemos la tinta, colamos este agua porque parece, -sobre todo si usamos tinta de sobre-, que tuviera arenas, y añadimos la sal.

Habitualmente dejo hacerse el arroz 13/15 minutos a fuego medio, y más en este caso que se trata de un arroz que debe quedar meloso, con algo de caldo.

Retiramos del fuego y dejamos reposar unos cinco minutos, servimos y a disfrutar de un estupendo arroz negro.

 


 

sábado, 9 de enero de 2021

KUGELHOPF ALSACIANO


El kugelhopf es una especie de pan similar al brioche que se queda para siempre en el recetario, es como una nube, con una miga de textura suave y cremosa en el paladar, pero con personalidad. Su sabor es especial, aromático y delicioso.

Sin embargo, los orígenes de este emblemático pan dulce, de pintoresco nombre, se enmarcan en una vasta zona de Europa Central, abarcando distintos países como Austria, la zona meridional de Alemania, algunas regiones de Hungría y sobre todo la Alsacia francesa, donde tiene una reputación excepcional.

La textura de un buen kugelhopf es tierna y aireada, muy similar al tradicional panettone italiano. Según nos situemos, cada región tiene su particular forma de dar buena cuenta de su kugelhopf. En la versión alsaciana es costumbre colocar una almendra en la base de cada surco del molde. Al desmoldarlo las almendras crean un diseño muy característico, coronando todo el diámetro superior. Suele tomarse principalmente en el desayuno, aunque su devoción por este dulce es tal que incluso el pequeño pueblo de Ribeauville celebra cada verano un festival dedicado a él. En Austria, sin embargo, es muy frecuente hornear un buen kugelhopf durante las Pascuas. Ya sea para hacer tus mañanas más llevaderas, motivo de celebración durante fiestas y festividades o a media tarde acompañado de una copita de vino dulce, un café o un buen chocolate caliente, es una auténtica delicia lo mires como lo mires.

El significado de su nombre, también conocido como kouglof, gugelhupf o gouglouf entre otros,
no termina de quedar claro. Parece ser que la parte «kugel» o «gugel» podría hacer referencia a un tipo de sombrero medieval, mientras que «hopf» o «hupf» hace referencia a la acción de la levadura que hace que la masa sobresalga del molde durante su horneado, como si fuera a saltar de su interior.

Tradicionalmente, se horneaba en moldes redondos de terracota esmaltada, elaborados con un bonito diseño estriado en espiral y una abertura central para que el aire circulara mejor durante el horneado y la cocción resultara más homogénea. Con el paso de tiempo, kugelhopf tras kugelhopf, la mantequilla habría ido penetrando entre las pequeñas grietas producidas por el uso en el esmalte exterior de los moldes, confiriéndoles un ligero aunque agradable matiz «enranciado» —lo que podríamos denominar también como «cierta solera»—, uno de los atractivos esenciales y característicos de su encanto.

Hoy en día no es tan común utilizar este tipo de moldes, especialmente desde que se popularizaron los emblemáticos moldes de aluminio con ese mismo fin, mucho más fáciles de adquirir y de conservar, los Nordic Ware. Este nuevo tipo de moldes fue ideado en Minneapolis (EEUU) allá por 1950 por un tal H. David Dalquist, fundador de Nordic Ware, cuando un grupo de mujeres pertenecientes a la comunidad hebrea local se puso en contacto con el fabricante para dar con el modo de seguir horneando sus Gugelhupfe en sus nuevos hogares a ese otro lado del Atlántico. Y así fue cómo nació el primer molde para bundt

Ingredientes

150 g de pasas sin semillas
2 cucharadas de kirsch (licor de cereza) Yo no tenía y utilicé ron.
50 g de azúcar

Masa madre

50 g de leche
25 g de levadura prensada fresca
90 g de harina de fuerza

Masa kugelhopf 

170 g de mantequilla a temperatura ambiente (y un poco más para untar el molde)
100 g de leche
3 huevos
100 g de azúcar
400 g de harina de fuerza
5 g de sal
75 g de almendras laminadas

Elaboración

En un bol, ponemos las pasas a remojo con el kirsch, o el licor que hayáis elegido.

Ponemos en el vaso el azúcar y pulverizamos 10 seg/vel 10. Retiramos y reservamos.

Masa madre

Ponemos en el vaso la leche y calentamos 30 seg/37°C/vel 1.

Añadimos la levadura y la harina y mezclamos 30 seg/vel 4. Dejamos reposar dentro del vaso hasta que doble su volumen (aprox. 15 minutos).

Masa Kugelhopf

Pesamos la mantequilla. Reservamos.

Añadimos al vaso la leche, los huevos, el azúcar, la harina y la sal y mezclamos 15 seg/vel 4. Después, retiramos el cubilete, amasamos 3 min/velocidad espiga y vamos añadiendo la mantequilla en trozos pequeños por la abertura.

Agregamos las pasas con el kirsch y amasamos 1 min/velocidad espiga. Dejamos reposar esta masa blanda dentro del vaso durante 1 hora, o hasta que doble su volumen.

Untamos un molde de corona con abundante mantequilla, o antiadherente y pegamos las almendras laminadas en el fondo y los laterales del molde. Ponemos la masa en el molde y dejamos reposar durante aprox. 1 hora.

Precalentamos el horno a 180°C.

Preparamos el molde donde vamos a llevarlo al horno, dando antiadherente o untando de mantequilla por las paredes, distribuimos almendra laminada para que se quede pegada (es la que le va a dar una presentación diferente y un poco peculiar). Volcamos la masa con cuidado para que no se desgase (es muy pegajosa) y la distribuimos por igual en el molde con ayuda de una espátula.

Horneamos durante 40 minutos aproximadamente a 180°C. Retiramos del horno y dejamos templar unos minutos. Desmoldamos en caliente sobre una rejilla, para que no se humedezca dentro del molde. Cuando esté frío (aprox. 1 hora), espolvoreamos con el azúcar glas reservado, cortamos en porciones y servimos. La cocina huele de muerte!








viernes, 8 de enero de 2021

PANACOTTA DE TURRÓN DE JIJONA

Esta es una receta que viene de la mano de mi hija, que es especialista en postres ricos de Navidad. Es un postre que entra por los ojos y que tiene la ventaja de que puede elaborarse con anterioridad y no necesita de horno. Imprescindibles, unos recipientes que permitan desmoldarla con facilidad sin que se rompa.


Ingredientes

3 hojas de gelatina
120 gr. de turrón de Jijona
400 gr. de nata líquida para montar (con 35% m.g.)
50-60 gr. de azúcar
1-2 cucharaditas de  crocanti, que podemos sustituir por cacao puro en polvo para espolvorear (opcional)

Elaboración

Ponemos las hojas de gelatina en un bol con agua fría, para hidratarlas. Reservamos.

Ponemos el turrón en el vaso de la Thermomix y lo trituramos durante 5 segundos, a velocidad 7.

Añadimos la nata y el azúcar. Programamos 6 minutos, temperatura 90º y velocidad 4.

Incorporamos las hojas de gelatina hidratadas y bien escurridas por el bocal. Mezclamos durante 15 segundos, a velocidad 3.

Vertemos la mezcla en los moldes y dejamos templar. Introducimos la panna cotta en el frigorífico durante 2-3 horas para que cuaje.

Desmoldamos, espolvoreamos ponemos un poco de crocanti o cacao en polvo y servimos. Podemos acompañarlo de una bola de helado de nata, vainilla o chocolate está delicioso.




 

MELOCOTONES RELLENOS

Ingredientes

1 tarro de melocotón en almíbar cortado en mitades (el mío tenía 5 mitades).
1 tarro de migas de bonito de cudillero
aceite de oliva de 0,4 o de girasol
1 huevo
Sal
Lechuga Iceberg (optativo, yo no puse)
1 langostino por melocotón

Elaboración

Empezamos haciendo una mayonesa, que también podemos comprar hecha en cuyo caso prescindiremos del huevo, del aceite y de la sal de los ingredientes.

Para hacer la mayonesa, ponemos aceite y sal en un vaso alto y emulsionamos con la batidora. Después, agregamos con cuidado el huevo y, sin levantar la batidora del suelo del vaso, volvemos a emulsionar hasta tener hecha la mayonesa. En casa gusta muy espesa, y en función de lo espesa que la queréis hacer, necesitaréis más o menos aceite. La reservamos.

Si ponemos la lechuga, la lavamos, la cortamos en juliana y una vez escurrida la distribuimos sobre la bandeja donde vayamos a servir el plato. (Yo no puse).

Sobre ella colocamos las mitades de melocotones, de los que previamente habremos escurrido del almíbar.

Ponemos en un vaso alto el atún bien escurrido y vamos mezclando poco a poco con mayonesa a la par que vamos batiendo mezclandolo muy bien hasta obtener una masa con una densidad manejable para poder rellenar los melocotones con ayuda de una manga pastelera a la que habremos puesto una boquilla rizada.


Por último, terminamos el plato coronando los melocotones con una cola de langostino o unas huevas de mújol.