lunes, 9 de diciembre de 2019

VOLANDEIRAS AL HORNO


Ingredientes 4 raciones

2 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 dientes ajo
2 cucharadas perejil picado
Zumo de 1/2 limón
Sal y pimienta molida
8 Volandeiras congeladas

Elaboración
Descongelar las volandeiras, con su concha.

En el vaso de la batidora, incorpora un par de dientes de ajo, y las hojas de perejil, el zumo de medio limón.


Batimos unos segundos, no demasiado para que se vea un poco el perejil. Añadimos el aceite y movemos hasta que emulsione bien con el batido,
Dejamos reposar unos minutos.

Se colocan las zamburiñas en la bandeja del horno con las conchas  se salpimientan un poco y las regamos con una cucharadita del batido de aceite,  ajo y perejil.

Introducimos en el horno previamente precalentado a 200 grados y dejamos 8/10 minutos horno hasta que el aceite empiece a moverse, apagamos y dejamos dentro del horno 2 minutos con la puerta cerrada.

Sacamos del horno y servimos bañando con un poquito más de aceite de ajo y perejil.

La verdad es que están deliciosas y sencillísimas de hacer. 


CONSERVA DE PERAS


Este año, hemos tenido fruta de nuestro pequeño huerto desde el mes de junio y ya para empezar el otoño recogimos finalmente peras y manzanas suficientes para el invierno. 

Lo bueno de todo, es que las diferentes frutas se van sucediendo y cuando terminas con algo, empieza a madurar lo siguiente, y esta fruta recogida por nosotros es mucho más sabrosa y sana que la que podemos comprar en el mercado, totalmente ecológica.

Como sabéis la pera es una fruta perecedera, no se conserva tanto tiempo como la manzana, y por primera vez he preparado conserva de peras que podremos aprovechar todo el invierno.


El procedimiento de conservación, no puede ser más sencillo, como explico a continuación.

Ingredientes

1 litro de agua mineral
El zumo de un limón sin nada de pulpa
Azúcar (al gusto)
Tarros de cristal esterilizados de tamaño medio

Elaboración

Ponemos un bol grande con 1 litro de agua mineral y el jugo de un limón.

Pelamos y descorazonamos la pera, - preferentemente que no esté demasiado madura-, y la vamos cortando en trozos similares a gajos de naranja o un poco más gruesos y los ponemos en el bol que tiene el agua con el zumo de limón, con eso vamos a evitar que la fruta se oxide, y además lo utilizaremos para la conserva.

A un lado tendremos los tarros esterilizados que vamos a utilizar para hacer la conserva. Os recomiendo que sean de tamaño mediano, porque entra mucha pera, y una vez abierta, esta conserva hay que consumirla en el día, pues su único conservante es el ácido cítrico del limón.

Con delicadeza, vais poniendo los gajos de forma ordenada en el tarro, haciendo un círculo, procurando que quede el menor hueco entre los trozos. Termináis acomodando unos trozos más para que queden apretados al máximo.

Cubrís con agua de la que tenéis en el bol con el limón. Antes de poner el líquido, le añadí a cada tarro una cucharada sopera de azúcar. 

Para esterilizar la conserva, colocáis los tarros en una olla, completamente cubiertos de agua y dejáis hervir durante 10/12 minutos, dependiendo de la dureza de la pera, pero nunca más. Las mías eran peras conferencia y las tuve los 10 minutos justos.

El resultado es una conserva que no resulta dulce porque observaréis que tiene poca azúcar, aunque cada cual puede ponerle al gusto, y que pasado un tiempo tiene un ligero sabor a pera.

No esperéis obtener un almíbar espeso como es habitual en las conservas de fruta. La razón es que lleva una escasa cantidad de azúcar - al menos la mía- y que no lleva espesantes, es una conserva al natural.

Por lo demás, puedo deciros que está muy buena y que da la impresión de comer una pera fresca. Os invito a que probéis, viene muy bien no sólo para aprovechar fruta que tengáis que consumir pronto, sino para hacer postres y macedonias.

domingo, 8 de diciembre de 2019

BUDIN FINO DE PESCADO BLANCO Y GAMBAS


Este es uno de esos platos que  hacía hace muchos años, pero no se por qué razón, fue quedando en el olvido. Con posterioridad he hecho otros, pero no me han resultado sabrosos, por eso no los he puesto. 

Ingredientes p/ 6 personas

¾ kg de pescado blanco (puede ser merluza, lubina o cualquier otro, sin piel ni espinas)
Un puñado de gambas peladas, no muy grandes (las puse congeladas)
4 huevos enteros
2 claras
La miga de una barra de pan del día anterior (200 g aproximadamente, o cuatro rebanadas de pan de molde sin corteza)
Un poco de nuez moscada
50 g de mantequilla
Sal

Elaboración 

Pedir en la pescadería que nos limpien el pescado y retiren la piel y las espinas.

Cocemos el pescado en agua fría con sal, y cuando rompa a hervir  se retira y lo dejamos templar. 

Retiramos el caldo de la cocción y lo reservamos. 

Desmigamos el pescado, comprobando que no queden espinas y lo desmenuzamos fino.

Ponemos la leche a hervir y cuando rompa el hervor, la volcamos sobre la miga de pan que habremos troceado y colocado previamente en una ensaladera, dejando que se empape bien, y la deshacemos bien con un tenedor. 

Añadimos la mitad de la mantequilla dejando que se deshaga bien. 

Incorporamos las yemas de huevo, la sal, la nuez moscada y al final las seis claras montadas a punto de nieve. Como mis huevos eran de tamaño XL, sólo puse 5 claras y las monté en thermomix (1 minuto por cada clara).

Con el resto de la mantequilla, untamos un molde tipo plum cake, y vertemos todo el conjunto.

Previamente habremos puesto el horno a 200º, y cuando hayamos conseguido la temperatura deseada metemos el molde en el horno. 

La receta original es del libro de Simone Ortega, aunque con variaciones, Es un libro  de muchos años que tiene recetas estupendas  aunque se echan en falta algunas cosas. Por ejemplo, no te indica la temperatura a que debes poner el horno y aconseja que se haga al baño María. A mi las cosas al baño María, no me suelen cuajar bien, así que yo las cosas que hago al horno, voy buscando la forma de lograr una cocción a mi gusto, y lo hago sin el baño.

De todas formas siempre dependerá del molde que utilicéis y del tamaño del budín, por eso os aconsejo que pasada la media hora pinchéis con una aguja y cuando salga limpia el budín ya está hecho. En esto de la cocción influyen como ya sabéis muchos factores, el horno, la densidad de la masa o la temperatura harán que varíe el tiempo de permanencia en el horno. 

Yo he puesto el horno a 200º y lo he mirado cada poco tiempo.  Lo tuve media hora. Observaréis que crece mucho, incluso parece que va a salirse del molde. No os preocupéis, crecerá como un cm. por encima del borde del molde, pero en cuanto lo saquéis del horno, irá bajando paulatinamente y quedará de la medida del molde sin perder la forma.

De todas formas, cada horno, como siempre digo, es un mundo, así que la mejor forma de comprobar que está hecho, es pinchar con una aguja o con un palillo. Estará hecho cuando salga limpio.

El budin admite cualquier tipo de salsa, si es verano, podéis elegir una salsa rosa o una mahonesa. Si ya está fresquito, podéis poner una bechamel de tomate, una bechamel ligera o una salsa de tomate calentita, que a mi es como más me gusta, sea invierno o verano.

Para la bechamel de tomate

Ingredientes


3 cucharadas soperas de aceite de oliva
30 gr de cebolla
60 gr de harina
500 de leche desnatada
100 gr del caldo de la cocción del pescado
Sal, pimienta y nuez moscada al gusto
3 cucharadas soperas de salsa de tomate

La bechamel siempre la hago en la thermomix, pero se puede hacer perfectamente por el método tradicional como otra bechamel cualquiera

Elaboración en thermomix

Picamos la cebolla con un golpe de turbo, añadimos el aceite y sofreímos 3 minutos, temperatura Varoma y velocidad 3 y ½.

Añadimos el harina y programamos 1 minuto, temperatura varoma y velocidad 2 y ½.

Incorporamos el resto de los ingredientes a excepción del tomate y programamos 7 minutos, temperatura varoma y Velocidad 4.

En este momento, tenemos una bechamel muy ligera normal, pero yo decidí darle un toque de color y de sabor, por eso le añadí las 3 cucharadas de salsa de tomate y lo mezclé todo un par de segundos. La diferencia es importante, resulta una salsa muy ligera y con un gran sabor. Si seguís mi consejo es la salsa más aconsejable para éste budin.




sábado, 24 de agosto de 2019

BONITO REBOZADO EN SALSA VERDE


El bonito es uno de esos pescados que admite muchas preparaciones. La semana pasada, estuvimos comiendo en casa de mis primos de Gijón y comimos esta forma sencilla de prepararlo. Nos gustó tanto, que lo he preparado y ha pasado a formar parte de las recetas familiares que se van a repetir asiduamente.

Ingredientes

Bonito fresco (cortado en filetes)
1 o 2 ajos dependiendo del tamaño
un ramillete de perejil
1 vasito de vino blanco
Harina (para rebozar)
Huevo (para rebozar).
aceite de oliva 
Para la salsa, además de vino blanco, podemos añadir un caldo de pescado, o en su defecto, una pastilla de caldo de pescado. 

Elaboración

Salamos los filetes de bonito por los dos lados. Los pasamos primero por harina y después por huevo, los freímos y vamos colocando en una cazuela, hasta terminar.

Machacamos el ajo y el perejil y lo añadimos al bonito con el vino blanco.

Con parte del aceite que hemos utilizado para freír el bonito, sofreímos una cucharada rasa de harina y la dejamos que se dore. Le añadimos el caldo de pescado y removemos hasta que espese y volcamos sobre el bonito. Así conseguiremos que la salsa engorde.

Dejamos hervir el conjunto por espacio de unos minutos, y a disfrutarlo. Está muy rico!

PATATAS CON BACALAO AL ESTILO DE MI MADRE

De vez en cuando, recuerdo platos que hacía mi madre y que hace mucho tiempo que no pongo. Aquí encuentro muy buen bacalao, y a nosotros nos encanta de cualquier forma, cuando pongo este plato, generalmente es plato único porque tiene todo lo necesario para un menú completo, y además es sencillo de preparar.

Ingredientes (2 pers.)

300 gr de bacalao (pesado antes de desalarlo)
Patatas (para calcular la cantidad, las troceo y, pongo por persona, las que entran en un plato).
1 ajo
1 ramillete de perejil
1 hoja de laurel
Sal
aceite de oliva virgen
2 huevos cocidos.

Elaboración

Hacemos un majado con el ajo, el perejil, la sal y lo dejamos reservado. Hay que tener cuidado de que el bacalao esté perfectamente desalado, por eso es mejor que pongáis un poquito menos de sal y si fuera necesario, lo añadís cuando comprobáis el punto de sal.

Ponemos sobre el fuego una cazuela con el fondo cubierto de aceite, (suelen ser 3 cucharadas), pero dependerá del numero de comensales. Esperamos que se caliente y sofreímos las patatas troceadas, procurando que todas se frían un poco, pero no se doren nunca.

A continuación volcamos el majado, las cubrimos con agua y le ponemos la hoja de laurel.

Ponemos el bacalao sobre las patatas y dejamos que se hagan aproximadamente unos 35/40 minutos. Si queremos que el caldo engorde un poco, los últimos minutos las ponéis a fuego rápido, aunque también podéis deshacer un par de patatas y lo conseguiréis igualmente.

Troceáis los huevos duros en cuartos y los ponéis encima de las patatas 5 minutos para que la yema le de un color más bonito al plato. Listo y a disfrutar!!

ROLLOS DE CALABACIN CON SALMÓN Y PATATA



Ingredientes

3 calabacines grandes 
2 patatas grandes 
200 gr de salmón ahumado 
Mayonesa 
Sal 
Pimienta 
Queso rayado 
Miel 
Orégano 

Elaboración 

Cortamos los calabacines a lo largo en láminas muy finas. 

Cocemos las patatas, enteras sin pelar con un poco de sal.


Cuando estén frías se cortan en dados, aunque en mi caso, las deshice para que se mezclaran mejor con el salmón y la mayonesa. Lo envolvemos todo bien en un bol.


Salpimentamos.


Mezclamos. 

Cocemos las láminas en agua caliente durante 2-3 minutos, o al vapor en la Thermomix o a la plancha 

Secamos las láminas de calabacín con papel de cocina. 

Colocar  una porción de la mezcla de patata y salmón en la lámina de calabacín. Enrollarlos. 

En una fuente colocar los rollos de calabacín. 


Yo les puse encima queso rallado y los gratiné unos minutos, pero también podéis decorar con orégano y un buen chorro de miel de caña. 

PASTEL DE MERLUZA Y LANGOSTINOS


Este ha sido un verano de pocas concesiones a la dieta, la mayoría de los días en casa se ha comido verdura, ensaladas y carne o pescado a la plancha, así que no he incorporado demasiadas novedades al blog. Parece que el calor va decayendo y ya apetece más cambiar un poco y hacerse concesiones. Hoy pongo alguno de los platos que he cocinado en los últimos días, un pastel de merluza y langostinos.


Ingredientes

500 gramos de merluza sin piel ni espinas
250 gramos de langostinos cocidos
100 gr de cebolla
3 huevos
Sal
Pimienta
1 o 2 cucharaditas de tomate frito
250 ml de leche evaporada o nata
Aceite de oliva virgen extra

Para cocer la merluza

Agua
1 pizca de sal
¼ de cebolla
1 hoja de laurel

Para la presentación

Salsa rosa, alguna cola de langostinos y lo que le queráis añadir.

Preparación de la salsa rosa


Para la salsa rosa, yo preparo una mayonesa (a veces incluso la compro hecha, por aquello de la seguridad sanitaria), le añado una cucharada de mostaza de Dijon, kétchup en cantidad suficiente para que tome color y a veces incluso un par de cucharadas de whisky o coñac. Es una receta que siempre hago a ojo, así que no os puedo dejar más detalle. Yo voy probando y cuando he logrado el punto que me gusta, ya está. Creo que hay montones de recetas diferentes en la red, pero en casa, gusta esta.

Elaboración

Precalentamos el horno a 200º

Para empezar la receta de este pastel de merluza y langostinos, lo primero que debemos hacer es picar la cebolla en trozos finos, la ponemos en una sartén con dos cucharadas soperas de aceite de oliva y pochamos la cebolla a fuego medio durante unos minutos. 

Una vez que la cebolla se haya cristalizado, la apartamos del fuego y reservamos.

A continuación preparamos la merluza, la cocemos en agua, con un cuarto de cebolla, una hoja de laurel y una pizca de sal 3 o 4 minutos.

Dejamos que enfríe un poco. Una vez que el pescado ya ha templado, lo desmenuzamos para asegurarnos que no tiene espinas.

Ahora, pelamos los 250 gr de langostinos cocidos y reservamos. Dejamos alguno para la decoración.

El paso siguiente lo hice en la thermomix, pero se puede hacer perfectamente en una buena batidora.

Ponemos en el vaso, la merluza desmenuzada, los langostinos troceados, los 3 huevos, los 250 ml de leche evaporada (puedes sustituirla por leche, o nata), añadimos sal y pimienta molida, y una o dos cucharaditas de tomate frito.

Lo batimos todo bien unos minutos hasta que nos quede una mezcla cremosa.

Engrasamos el molde apto para horno que vayamos a utilizar, yo he usado un molde tipo plum cake, previamente untado con un poco de aceite y pan rallado para que el pastel salga entero a la hora de colocarlo en la fuente y volcamos la mezcla.

Metemos en el horno al baño maría, y lo dejamos unos 20-25 minutos con el horno con calor arriba y abajo. Una vez pasado el tiempo, comprobamos pinchando con un palillo, a ver si está cuajado. Tiene que salir limpio. El mio duró algo más en hacerse, y le fui añadiendo tiempo de 5 en 5 minutos. No se puede dar un tiempo exacto pues depende del material del molde, si es de silicona, pírex o aluminio. El mío es de silicona de los que tienen una base de cerámica, por eso tardó más.

Sacamos del horno, dejamos enfriar a temperatura ambiente y una vez que esté frío lo metemos en la nevera unas horas.

Una vez refrescado, lo sacamos, desmoldamos y lo cubrimos con salsa rosa colocamos encima los langostinos que reservamos y lo decoramos a nuestro gusto.