martes, 5 de abril de 2016

SOLOMILLO DE CERDO AL PEDRO XIMENEZ


Ingredientes

2 solomillos de cerdo (medio para cada uno)
1 cebolla grande (250-300 gramos)
250 ml de caldo de pollo/carne, o en su defecto agua con una pastilla de caldo.
125 ml de vino Pedro Ximénez
80 gramos de pasas sultanas
1 cucharada de harina de trigo
aceite de oliva
sal y pimienta negra

Elaboración tradicional

Pelamos la cebolla y la cortamos en brunoise, la ponemos a fuego medio con 4 cucharadas de aceite en una cacerola o cacharro grande (deben caber después los solomillos y la salsa). Dejamos que se pochen bien, y si vemos que se queman bajamos el fuego y si fuera necesario añadimos una cucharada de agua.

Ponemos las pasas en remojo en un vaso con agua

Cortamos los solomillos en medallones un poco gruesos y salpimentamos los por dos lados. En una sartén grande ponemos un poco de aceite y hacemos los solomillos a fuego fuerte para que se doren por todos los lados y cuando estén listos retiramos los solomillos a un plato y dejamos la sartén al fuego.

Con cuidado, echamos el vino de Pedro Ximénez en la sartén en la que hemos hecho los solomillos. Con una cuchara de palo (o una espátula de madera) removemos el vino por la sartén rebañando el fondo. Apagamos el fuego y dejamos la sartén con el vino y reservamos.

Comprobamos que la cebolla ya esté pochada y si es así, añadimos a las cebollas una cucharada de harina de trigo y removemos bien durante unos segundos para que la harina tome color y no se sepa después a cruda). A continuación volcamos sobre las cebollas el vino Pedro Ximénez de la sartén.

Removemos durante unos minutos, trituramos la salsa y añadimos los solomillos y el caldo de pollo caliente. Si no tenemos caldo casero ponemos una pastilla de caldo Maggi con un cuarto de litro de agua pero cuidando la sal que vamos a poner, porque las pastillas de caldo suelen ser un pelín saladas.

Escurrimos las pasas y las añadimos a la salsa. Dejamos a fuego fuerte que hierva la salsa hasta que espese a nuestro gusto. En una media hora habrá alcanzado una textura cremosa.

Probamos la salsa y si hace falta añadimos una pizca de sal y pimienta. Dejamos reposar unos minutos y llevamos a la mesa bien calentitos.

Preparación en Thermomix

Cortamos los solomillos en medallones un poco gruesos, salpimentamos y doramos por ambos lados en dos tandas. Reservamos en una cacerola.
Echamos 40 gr. del aceite de freír la carne en el vaso, la cebolla cortada en trozos finitos,15 min. Varoma, vel. cuchara. Otros 2 minutos, misma temperatura y vel. sin cubilete.
Añadimos la harina y sofreímos 2 min. Varoma, vel. 1. Agregamos el vino y caldo de pollo o carne, sal y pimienta, 25 min. Varoma, vel.2. Quitamos el cubilete y colocamos el cestillo en su lugar para evitar salpicaduras.
Trituramos la salsa, 20 seg. vel.10. Cubrimos los medallones y cocemos unos 2-3 minutos a fuego alto destapado para que se termine de hacer la carne. Si veis que se espesa mucho, añadir un poco de caldo.
Servimos bien caliente.

GARBANZOS CON ARROZ Y GAMBAS EN THERMOMIX


Ingredientes:

100 gr. cebolla
90 gr. zanahoria
2 dientes ajo
3 cucharadas de aceite
1 cucharadita de pimentón dulce
50 gr. brandy (o vino blanco)
80 gr. tomate nat. triturado
1 litro de caldo pescado ( o agua y pastilla pescado)
120 gr. arroz
pimienta
sal
400 gr. garbanzos cocidos
200 gr. gambas peladas
perejil picado espolvorear

Preparación

Ponemos la cebolla, zanahoria en rodajas y ajos, 5 seg. vel.4. Bajamos los restos hacia las cuchillas. Añadimos el aceite y sofreímos, 10 min. Varoma, vel.1.
Agregamos el pimentón y brandy o vino blanco, 2 min. Varoma, vel.1, sin cubilete, para que evapore el alcohol.
A continuación ponemos el tomate, 4 min, Varoma, vel.1. y después trituramos 10 seg. vel.7.
Agregamos el caldo de pescado, 8 min. 100º, vel.1.
Añadimos el arroz, la pimienta y la sal , 14 min. 100º, giro izda., vel. cuchara.
Terminamos añadiendo los garbanzos y gambas, 5 min, 100º, giro izda., vel. cuchara.
Dejamos reposar 10 minutos y si queremos, servir espolvoreado de perejil picadito.




sábado, 2 de abril de 2016

CHIPIRONES ENCEBOLLADOS EN THERMOMIX


Ingredientes para 2 personas

2 galletas María (se puede sustituir por maicena)
2 ajos
1 cebolla pequeña en cuartos
1 ramillete de perejil, sólo las hojas
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
450 gr de chipirones (los puse congelados de la sirena y era lo que pesaban los de una bandeja, una vez descongelados cortados en trozos no pequeños).
Sal al gusto
1/2 cubilete de vino blanco
1 hoja de laurel
1 pellizco de pimienta
1/2 cucharadita de pimentón

Elaboración

Ponemos las galletas en el vaso y trituramos 4 segundos en velocidad 7. Retiramos y reservamos.

Ponemos los ajos, la cebollas y el perejil. Programamos 3 segundos en velocidad 4. Bajamos los restos que hayan quedado por las paredes con la ayuda de la espátula.

Agregamos el aceite y programamos 4 minutos, Varoma, velocidad 1.

Incorporamos los chipirones, la sal, la pimienta, el pimentón, el laurel, el medio cubilete de vino blanco y las galletas reservadas y programamos 30 minutos, 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Comprobamos que los chipirones están tiernos y la salsa esté bien reducida, si no está, programamos unos minutos más retirando el cubilete y poniendo el cestillo para ayudar a evaporar. (Podemos programar hasta 15 minutos más).

domingo, 20 de marzo de 2016

LASAÑA CON PASTA FRESCA CASERA. ELABORACION TRADICIONAL Y THERMOMIX


La pasta en cualquiera de sus modalidades, es siempre un éxito en casa. Este año, los Reyes Magos de Oriente me hicieron un estupendo regalo: por una parte un curso de pasta fresca, y por otro, una máquina para trabajarla que incluye  accesorios para hacer láminas para lasaña y canelones, espagueti y tortelini. El lote completo.

Durante el curso descubrí la diferencia entre la pasta fresca comprada y la hecha en casa. Descubrí también que es extremadamente sencilla de hacer, y que el rato que lleva hacerla compensa con creces la delicadeza de la textura al comerla, se deshace en la boca y los sabores se funden en la boca al comerla.  Vamos al asunto.

El primer paso, naturalmente será hacer la masa fresca. Os dejo los ingredientes y un paso a paso en fotos.

Ingredientes

200 gr de harina de fuerza (dependiendo del tamaño de los huevos podréis necesitar algo más)
2 huevos
1 cucharadita de postre de aceite de oliva.

Elaboración tradicional

En un cuenco, colocáis la harina en forma de volcán, hacéis un hueco y ponéis allí los huevos y el aceite. Primero, con la ayuda de una rasqueta, vais mezclando poco a poco todo hasta que los huevos y el aceite se hayan mezclado bien. Cuando todo esté integrado, volcáis sobre una superficie plana y lisa y empezáis a amasar. Deberéis obtener una masa que no se pegue a los dedos, si no fuera así, añadís un poco más de harina. Es posible que necesitéis agregarla en dos o tres veces, pero hacerlo poco a poco porque la masa ha de quedar elástica para que luego se pueda estirar bien con la máquina.

Elaboración en thermomix
Ponemos en el vaso los ingredientes en el orden que aparecen en la lista y amasamos 15 segundos en velocidad 6; a continuación  programamos  2 minutos,  velocidad espiga. (La masa no debe quedar pegajosa, de ser así, añade un poco más de harina. Una vez esté hecha la dejaremos reposar 1 hora tapada con film transparente).

Ahora vamos a utilizar la máquina para pasta fresca

Espolvoreamos con harina la masa y el rodillo de la máquina.
Aplastamos un poco la masa, -si queremos podemos ayudarnos de un rodillo - y la separamos en porciones como podéis ver en las fotos, para facilitar la tarea en el momento de estirar la masa.

Vamos pasando cada porción la primera vez con el rodillo abierto a tope, dos veces.

Añadimos un poco de harina cerrar el rodillo y volver a pasar las tiras de masa hasta que queden finas, (naturalmente tendréis que ir abriendo o cerrando el rodillo según el espesor que le queráis dar).

Mi máquina tiene hasta 7 grosores, yo la estiré lo máximo, aunque creo que no es necesario que queden las placas tan finas, pero si, tened en cuenta que luego al llevar la lasaña al horno, la pasta aumenta de grosor.

 Para utilizar las placas tenéis dos posibilidades:

La primera sería la más tradicional, cortarlas según el tamaño que se desee y dejar secar bien estiradas,  para cocerlas cuando vayamos a preparar la lasaña.

La segunda, sería la que nos enseñaron en el curso: a medida que vamos haciendo las placas, las vamos tapando con papel film de forma que no les dé el aire y así evitaremos que se sequen (se secan con muchísima rapidez: es hacerlas y taparlas). Con esta modalidad, no necesitaréis cocer las placas.

Cocción de la pasta en el caso de que decidáis esta forma.


Cocer la pasta es muy fácil: preparamos abundante agua ligeramente salada con sal gorda y la llevamos a ebullición. Una vez que haya empezado a hervir añadimos la pasta (eliminando la harina en exceso) y la dejamos cocer durante pocos minutos, separándola un poco con ayuda de un tenedor, sobre todo al principio, para evitar que se pegue.  Es suficiente mover la pasta delicadamente durante los primeros segundos de la cocción.
Preparación de la salsa boloñesa

Ingredientes para 5 personas:

Para el sofrito
150 gr de zanahoria
130 gr de cebolla
180 gr de champiñones (yo puse una lata pequeña escurrida)
1/2 pimiento verde
1/2 pimiento rojo
1 diente de ajo
500 gr de tomate natural triturado
50 gr de aceite de oliva virgen extra

Para el resto de la salsa
500 gr de carne picada (yo la hice con ternera pero podéis hacerla mitad y mitad con cerdo)
Sal al gusto
Una pizca de pimienta negra
Orégano seco al gusto

Para la terminación del plato
Queso parmesano rallado

Elaboración en thermomix
Ponemos  todos los ingredientes del sofrito en trozos dentro del vaso -excepto el aceite- y trituramos 15 segundos en velocidad 5.
Con la ayuda de una espátula, bajamos los restos que han quedado en las paredes del vaso. Añadimos el aceite y programamos 8 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Incorporamos al vaso, la carne picada, la sal y las especias y cocinamos 15 minutos, Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara. Comprobamos el punto de sal, y reservamos. La boloñesa congela bien, de forma que si no la vais a consumir podéis hacerla el día antes o guardarla para otra ocasión.

Elaboración tradicional
Si no tenéis thermomix, simplemente troceáis menuditas las verduras, hacéis un sofrito y añadís a continuación la carne. Esperáis hasta que esté tierna y ya tenéis  hecha una gran boloñesa.

 La única diferencia, es que cuando la haces con la thermomix, las verduras puedes hacerlas muy pequeñitas de forma que al comerlas no las notaréis apenas y que el tiempo de elaboración se reduce muchísimo, porque evidentemente mientras troceas las verduras, ya tienes hecha la boloñesa en la thermomix, y por añadidura sale increíblemente  rica.

Montaje de la lasaña
Yo elegí la opción de no cocer la pasta y guardarla bien tapada, así que sólo tuve que montarla.

Puse una bandeja y cubrí el fondo con salsa de tomate, fui colocando primero una capa de placas y después salsa boloñesa (podéis hacer las capas que queráis) y se termina con una capa de placas.
Cubrís con bechamel abundante, y le añadís queso rallado por encima. Al horno, y a gratinar durante el espacio necesario.

Para la elaboración de la bechamel podéis mirar AQUI













domingo, 13 de marzo de 2016

LOMO ADOBADO


En casa, nos gusta variar en lo posible la comida. Generalmente, a mediodía tomamos siempre carne y por la noche  pescado a la plancha a excepción de los viernes que nos permitimos el lujo de hacer una tortilla, por aquello del colesterol.

La carne -al menos a mi-, cansa bastante si no variamos el tipo y la forma de hacerla. Para nosotros cuenta mucho que la carne sea de bajo contenido en grasa, así que el pollo y el conejo por ejemplo son bastante habituales, y cuando se trata de ternera o cerdo, procuro poner carnes magras de piezas con la menor cantidad de grasa posible. El cordero, no es nuestra carne preferida.
El lomo de cerdo nos gusta fundamentalmente de dos formas, adobado, o a la sal acompañado de puré de manzana o de patata. Hoy, he preparado el adobo para el lomo que compré ayer, ahora lo dejaré unos días bien tapado en el frigorífico, y en cuatro o cinco días habrá tomado todos los sabores.

Ingredientes para adobar un trozo de lomo de 2 Kg y 1/2

5 ajos hermosos
1 cucharada sopera de pimienta en grano (la muelo en el momento de ponerla)
1 cucharada de postre de orégano
1 cucharada de postre de clavo
Sal (al gusto)
1/2 cucharadita de canela en polvo
El zumo de medio limón
1 cucharadita de aceite de oliva
3 cucharadas de pimentón (yo pongo agridulce, pero podéis cambiarlo por dulce o picante o mezclarlos)
3 cucharadas de agua.

Elaboración del adobo

Lo primero que hay que hacer es retirar del lomo, todo resto de grasa, que quede bien limpio.

En el mortero, ponéis los ajos, la pimienta, el clavo, el orégano y la sal. Majáis bien hasta que el ajo sea prácticamente imperceptible. Cuando hayáis terminado vais añadiendo el resto de los ingredientes por el orden en que van colocados, mezcláis bien y frotáis bien la pieza de lomo, hasta que quede totalmente cubierta por todas partes.

Lo colocáis en un recipiente con tapa para meterlo al frigorífico, y le de la menor cantidad de aire posible. Pasados 4 o 5 días, ya podéis hacer los filetes y comerlo.

Una vez que el lomo ha tomado los sabores, como es una pieza bastante grande,  suelo hacerlo todo en filetes y lo guardo en paquetes pequeños en el congelador. Congela muy bien y es muy bueno tener algo que se pueda hacer rápido en casa.

ROSQUILLAS FRITAS DE MI MADRE


Siempre he dicho que mi madre era una cocinera extraordinaria. Con pocas comodidades, conseguía hacer unos platos buenísimos y con un punto diferente. No hacía una cocina  creativa ni variada en exceso, pero sí única. Estas rosquillas que son conocidas por todos tenían algo que las hacía distintas, y en verdad, he probado muchas: con naranja, con anís, con leche, con canela, ninguna comparable, a mi me siguen gustando las de mi madre más que ninguna otra.

Hacía más de medio año que no las hacía, y hoy tocó. Así va la cosa.

Ingredientes

2 huevos
6 cucharadas soperas de aceite de oliva
6 cucharadas soperas de azúcar
6 cucharadas soperas de orujo
Harina, la que pidan(*). No, no es broma es exactamente esa, la que pidan; variará siempre en función del tamaño de los huevos y de lo grande que sea vuestra cuchara sopera. Aunque ese detalle pueda parecer irrelevante no lo es, y así como en el resto de los ingredientes no modifican la masa, la cantidad de harina y de levadura, si. Según nos excedamos o nos quedemos cortos pueden salirnos unas roscas secas o demasiado esponjosas y huecas, y las de mi madre, no son así. Yo he usado para los dos huevos, alrededor de 1/2 kg.
1 cucharadita de postre colmada de levadura royal.
Aceite para freírlas

Elaboración

En un bol, colocamos todos los ingredientes exceptuando la harina y la levadura. Batimos con energía hasta conseguir que se integre todo bien.

Cuando hayamos terminado, empezamos a mezclar poco a poco con la harina procurando que no queden grumos. Añadimos poco a poco más harina, a la que habremos añadido la levadura royal.

En el momento en que notemos que la masa está empezando a ponerse pesada y no podemos seguir mezclándola con el tenedor, volcamos la masa sobre un poco de harina y amasamos con suavidad.

La masa tendrá suficiente harina, cuando al meter el dedo en el medio, la masa no se nos quede pegada. Siempre es preferible que quede escasa de harina que pasarse de la cantidad, porque las roscas quedarían  secas.

Dejamos reposar la masa durante una hora aproximadamente tapada con papel film, a temperatura ambiente. Acto seguido, empezaremos a formar las rosquillas y las iremos dejando sobre una superficie plana  y enharinada separadas unas de otras.

Para freír las rosquillas, lo mejor es utilizar una sartén pequeña con una buena cantidad de aceite de oliva.

No debemos empezar a freír hasta que la aceite alcance una temperatura suficiente, porque las rosquillas se llenarían de aceite y no estarían buenas. Yo pongo la vitrocerámica al 9 para empezar, pero antes de poner las rosquillas la bajo al 7 o al 6, voy observando la temperatura de forma que las rosquillas se frían por igual y aumento o bajo, según vea.

Es fundamental, mantener siempre la misma temperatura, de ahí lo de la sartén pequeña: se ponen 4 o 5 rosquillas cada vez, y siendo pocas, se sacan con rapidez y todas se fríen por igual, mientras que si son muchas cuando queramos terminar de retirar las que están friendo, el aceite se habrá calentado en exceso y las rosquillas se quemarán por fuera y no se harán por dentro.

Las retiramos y colocamos sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de aceite si lo tuvieran.

Recién hechas, están de pecado, pero en unas buenas latas, las podéis conservar durante unos días...


(*) Cuando pongo harina la que pidan, no es porque no quiera decir la cantidad que uso, simplemente depende de varias cosas: el tamaño de los huevos y de la cuchara que se utiliza para medir tanto el azúcar como la aceite y el licor. Cada casa tiene unos cubiertos diferentes, por eso la harina deberá ir de acuerdo con todos esos detalles.

lunes, 7 de marzo de 2016

COLIFLOR DE DIETA


Está claro que hay que cuidarse. Por imposición de mi médico debo tomar verdura en cada comida, así es que me tengo que repartir entre ensaladas, verduras a la plancha, verduras rehogadas, crema de verduras y, alguna vez incluso, verduras en conserva como espárragos o alcachofas. Invariablemente, éstas últimas me cansan con rapidez así que procuro ir a lo natural. Hoy voy a cenar coliflor, pero he hecho para tres días.

Ingredientes

1 coliflor no demasiado grande
2 patatas medianas
3 cucharadas de aceite
1 ajo
1/2 cucharadita de pimentón
Sal

Elaboración

Limpiamos y troceamos la coliflor en ramilletes pequeños. Pelamos las patatas y las troceamos también. Colocamos todo en la olla exprés,  le añadimos la sal y lo cubrimos con agua. Tapamos la olla, y la dejamos cocer 8 minutos contados a partir de que la válvula empieza a dar vueltas.

Cuando esté hecha, escurrimos el agua de la cocción reservándonos un poco para preparar el guiso.

En una cazuela, ponemos las 3 cucharadas de aceite (yo calculo cucharada por día), y sofreímos el ajo, para aromatizar el aceite. Retiramos los ajos y sofreímos el pimentón. Añadimos la coliflor y la patata escurrida, rehogamos todo junto y añadimos un poco de agua de la cocción, para que al hervir para tomar el sabor del pimentón no se nos pegue. Tapamos y dejamos en el fuego 10 minutos y ya estará lista. Aunque parezca increíble, está muy rica.