sábado, 3 de octubre de 2015

BIZCOCHO DE ALMENDRA Y NARANJA EN THERMOMIX Y TRADICIONAL


Ingredientes

4 huevos
50 gr. de aceite de oliva suave
170 gr. de harina
1 sobre de levadura royal
80 gr. de almendra molida
1 naranja
180 gr. de azúcar

Preparación tradicional

Tamizamos la harina y la levadura, reservamos.

Lavamos bien la naranja, secamos y partimos en 4 trozos, sin tiene pepitas las quitamos, añadimos el azúcar y lo trituramos, hasta que quede sin ningún trozo.
Añadimos los huevos, los batimos, añadimos el aceite, batimos.
Por ultimo, añadimos la mezcla de harina y levadura y la almendra rallada, mezclamos bien con una cuchara, hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.
Echamos la mezcla en el molde, previamente engrasado, metemos al horno precalentado a 170º con calor arriba y abajo, unos 30 min. aprox. comprobamos pinchando con un aguja hasta que salga limpia (importante, no abrir el horno, los primeros 20 min.)
Si pasados los 20 minutos viéramos que empieza a tostarse, cubrimos con papel de aluminio.

Sacamos y colocamos sobre una rejilla hasta que se enfríe. Desmoldamos y si nos gusta, espolvoreamos con azúcar glas.

Elaboración thermomix

Ponemos en el vaso de la thermomix, la almendra, la harina y levadura, tamizamos, 30 seg. vel. 6 sacamos y reservamos.

Lavamos la naranja, secamos y partimos en trozos, retirando las pepitas si las tuviera.

Las ponemos en el vaso, añadimos el azúcar, trituramos unos seg. en vel. 5-7-9 progresiva hasta que veamos que haya ningún trozo.

Bajamos los residuos de las paredes y del vaso, colocamos la mariposa en las cuchillas.

Añadimos los huevos, programamos 3 min. temp. 37º vel. 3 y ½

Añadimos la aceite, mezclamos 15 seg. vel. 3 y ½

Quitamos la mariposa, añadimos la mezcla de almendra, harina y levadura, mezclamos 10 seg. vel. 3

Echamos la mezcla en el molde, previamente engrasado, metemos al horno precalentado a 170º con calor arriba y abajo, unos 30 min. aprox. comprobamos pinchando con un aguja hasta que salga limpia (importante, no abrir el horno, los primeros 20 min.)

Si pasados los 20 minutos viéramos que empieza a tostarse, cubrimos con papel de aluminio

Sacamos y colocamos sobre una rejilla hasta que se enfríe. Desmoldamos y si nos gusta, espolvoreamos con azúcar glas.

REMOLACHA ROJA PARA CONSERVA


Me gustan todo tipo de ensaladas, cuanto más ingredientes y mas color tengan, mejor. Utilizo mucho la remolacha, 3 o 4 rodajas le cambian el aspecto. También hago gazpacho de remolacha que alterno con el gazpacho tradicional y el salmorejo y me ayudan en el momento de la cena, sobre todo porque pueden estar hechos con antelación.

Este año hemos experimentado con mucho éxito el cultivo de remolacha de mesa en el huerto, y ante "la sobredosis", he decidido conservarlas para el invierno. La mayoría, las he guardado cocidas en el congelador envasadas al vacío, pero también se pueden embotar con buen resultado. Si la remolacha es grande como en nuestro caso, antes de congelarlas conviene fraccionarlas en raciones que vayamos a consumir en una vez, porque así será más fácil que no se nos estropeen.

Se cuecen lavadas en agua con sal pero sin pelar, en olla exprés durante 25 minutos. Después de cocer, se pelan (sin cuchillo, con la mano).

Si las queremos embotar, rellenar el tarro con la remolacha fileteada cubierta con agua de cocción y un chorro de vinagre. Cerrar el bote. Hervir durante 20 minutos, con la tapa hacia arriba y con una cantidad de agua suficiente para cubrir los botes completamente. Pasado este tiempo se sacan con cuidado y se dejan enfriar con el bote hacia abajo para que haga bien el vacío.

La remolacha mancha mucho al manipularla, si mancháis alguna prenda o un paño de cocina, tendréis que meterla inmediatamente bajo el grifo para quitarlo tan rápidamente como sea posible, después terminar de hacerlo con detergente. (El mismo que utilizáis para lavar platos a mano suele servir). Si lo que mancháis son las manos, frotarlas con sal.

CREMA DE CALABAZA THERMOMIX Y TRADICIONAL


Comer verdura a diario es uno de los requisitos que impone una dieta saludable. Cuando entre los comensales hay alguien que no siente especial predilección por ella, las cremas son una estupenda forma de hacerlas agradables; ésta de calabaza es especialmente rica y suave y permite a la vez, aprovechar la abundancia de calabaza que este año hemos tenido en el huerto.

Ingredientes

1 kg de calabaza limpia y troceada
1 cebolla pequeña o un par de puerros
2 patatas medianas
3 cucharadas de aceite
Sal al gusto
400 ml. de agua

Elaboración

Ponemos la cebolla partida en cuartos en la thermomix, y le damos dos golpes de turbo.

Agregamos el aceite y programamos 5 min. temperatura Varoma, Velocidad 1.

Cuando haya pasado el tiempo, ponemos las patatas troceadas, la calabaza, la sal y el agua y programamos 30 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

Cuando el tiempo haya finalizado, trituramos en velocidad progresiva 5-7-9, unos segundos, comprobamos si quedó bien de sal y si nos gusta la textura.

Servir acompañada de cebolla frita crujiente, de un huevo duro picado menudito, o de unos picatostes.

Elaboración tradicional

Cortamos la cebolla en trozos pequeños, y la pochamos con el aceite hasta que esté blandita.

Añadimos la calabaza, las patatas troceadas, salamos y cubrimos de agua, sin excedernos porque la calabaza suelta mucha agua.

Dejamos hervir hasta que la calabaza esté tierna, suele durar una media hora, pero como sabéis, hay varias clases de calabaza y algunas son más duras, de manera que la mejor forma de saber si está bien cocida será como siempre, pinchando con un tenedor.

La trituramos con la batidora de mano, hasta conseguir una crema muy fina. (Si la hacéis demasiado espesa, evidentemente, será un puré no una crema y por tanto no quedará tan fina).

NOTA: 
En el caso de que a media cocción porque ponemos el fuego muy rápido o porque la calabaza no suelte el líquido que sería de esperar, le vamos añadiendo agua caliente a media cocción; o bien si la crema quedara muy espesa en el momento de triturarla se la añadimos en ese momento. No le resta sabor.

viernes, 2 de octubre de 2015

HUEVINES


Este es otro de los postres que nos hacía mi madre, y de los que más nos gustaban a mi hermano y a mí. Mi madre los llamaba fritos sin más, pero nosotros les empezamos a llamar “huevines”, y así se quedaron. Son parecidos a la leche frita, aunque a nosotros nos gustan más. Sencillos y fáciles de hacer.

Ingredientes

3 huevos
75 g de azúcar
75 g de sémola de trigo
500 gr. leche

Elaboración

Separamos las yemas de las claras y reservamos las claras.

Vamos calentando la leche mientras batimos las yemas con el azúcar con la ayuda de un tenedor hasta obtener una crema espumosa. Cuando ya estén a punto, agregamos la sémola y mezclamos bien.

Separar las yemas y batir con el azúcar hasta obtener una crema espumosa y añadir la sémola envolviéndola bien.

Mezclamos con la leche templada y vamos haciendo a fuego no muy fuerte, removiendo constantemente para evitar que se pegue, hasta conseguir una textura similar a una crema pastelera espesa. Probamos para saber el punto de cocción de la sémola, si ya está, volcamos en una fuente y dejamos enfriar.

Con la ayuda de una cuchara sopera, vamos haciendo porciones -del tamaño de un huevo aproximadamente-, y las vamos pasando suavemente por harina y a continuación por las claras que hemos reservado, ligeramente batidas. Se fríen en aceite bien caliente y se dejan escurrir en papel absorbente para quitar el exceso de grasa.

Están muy ricos recién hechos y templados, pero fríos siguen estando buenísimos

Adaptación a la thermomix

Ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 12 minutos, 90º, velocidad 3.

Tenemos que conseguir una crema de una consistencia similar a una crema pastelera espesa. Volcamos en una fuente y dejamos enfriar.

Con la ayuda de una cuchara sopera, vamos haciendo porciones -del tamaño de un huevo aproximadamente-, y las vamos pasando suavemente por harina y a continuación por las claras que hemos reservado, ligeramente batidas. Se fríen en aceite bien caliente y se dejan escurrir en papel absorbente para quitar el exceso de grasa.

Están muy ricos recién hechos y templados, pero fríos siguen estando buenísimos

BUÑUELOS DE CALABAZA EN THERMOMIX Y TRADICIONAL


Ingredientes

250 gr. de calabaza ya cocida o asada en el horno.
250 gr. de harina de fuerza
25 gr. de levadura fresca
25 gr. de gaseosa
25 gr. de agua
Ralladura de limón (opcional)

Elaboración en thermomix

Cortamos una rodaja de calabaza de medio kg. aproximadamente y asamos en el microondas, a máxima potencia, tapada, durante 15 minutos. Dejamos escurrir un rato sobre un colador, porque la calabaza suelta mucha agua.

Ponemos la pulpa de calabaza en la thermomix y programamos 3 minutos, 37º, velocidad 6 mientras que por el bocal vamos agregando la levadura y la harina. Bajamos los restos de las paredes.

Añadimos la gaseosa y el agua y ponemos de nuevo vel. 6, cambiando durante unos segundos a vel.9. Programamos ahora 30 segundos, vaso cerrado, velocidad espiga, para sacar el aire de la masa.

Dejamos reposar la masa dentro del vaso hasta que doble su volumen. (Tapado con un paño de cocina), con cuidado, porque sube mucho y se sale por el bocal.

Una vez esté la masa en su punto, con la ayuda de dos cucharitas de postre, vamos friendo en abundante aceite caliente, aromatizado con corteza de naranja.

Dejamos escurrir sobre papel absorbente para que suelte el exceso de grasa, y pasamos por azúcar.
Están muy ricos recién hechos, y sorprendentemente, no saben a calabaza!!


Elaboración tradicional

Cortamos una rodaja de calabaza de medio kg. aproximadamente y asamos en el microondas, a máxima potencia, tapada, durante 15 minutos. Dejamos escurrir un rato sobre un colador, porque la calabaza suelta mucha agua. La trituramos con la batidora a máxima potencia hasta consigamos hacer un puré en el que se noten lo menos posible los hilos de la calabaza y tapamos para que no se enfríe. En un bol ponemos la harina tamizada, y la levadura desmigada tan pequeñita como podamos, añadimos el puré de calabaza y lo batimos hasta que quede bien mezclado.

A continuación, añadimos el agua y la gaseosa y batimos de nuevo con la batidora hasta que se forme una masa que nos debe quedar esponjosa.

Ponemos en un bol amplio y la dejamos reposar, tapada hasta que doble su volumen.

Freímos en abundante aceite y espolvoreamos con azúcar.

Una vez esté la masa en su punto, con la ayuda de dos cucharitas de postre, vamos friendo en abundante aceite caliente, aromatizado con corteza de naranja.

Dejamos escurrir sobre papel absorbente para que suelte el exceso de grasa, y pasamos por azúcar.
Están muy ricos recién hechos, y sorprendentemente, no saben a calabaza!!

Salen muchos buñuelos. Mi consejo es que hagáis la mitad de la receta si no sois muchos, nosotros éramos cinco y sobraron muchos buñuelos. Están mucho mejor recién hechos.

PIMIENTOS ASADOS PARA ENVASAR


Ingredientes

Pimientos rojos (yo utilizo de las 3 venas, unos pimientos denominación de origen del Bierzo, pero que se cultivan en toda la provincia de León)
Aceite de oliva
Sal

Elaboración

Precalentar el horno con calor arriba y abajo a 250º.

Vaciar los pimientos de semillas y retirarles las venas blancas que tienen en el interior procurando no romperlos

Con un poco de aceite, “rebozar los pimientos”, y a continuación colocar sobre la bandeja del horno forrada con papel albal. (He probado con el silpat, y se ensucia mucho más, tanto la bandeja como el silpat.)

Dejar asar durante 20 minutos, pasado ese tiempo, abrir el horno y ayudándonos de un guante de cocina sacamos un poco la bandeja y con unas pinzas de cocina, les damos la vuelta. Volver a meter al horno 20 minutos más; pasado ese tiempo, sacar fuera y esperar unos minutos para que se templen y se pelen mejor.

Pelamos los pimientos y los vamos reservando en una fuente, cuidando de eliminar todas las pepitas que hayan quedado, los troceamos en tiras, o como a cada cual nos guste. Reservamos con los pimientos el jugo que hayan expulsado durante el asado, los salamos, y troceados en tiras, ir colocando en los tarros que previamente hemos esterilizado, dejando un espacio en el bocal de 1 cm. aproximadamente. Cubrimos con el jugo y un chorrito pequeño de aceite de oliva, procurando que no queden burbujas de aire.

Cerramos asegurándonos de que el tarro pueda luego quedar hermético para conseguir el vacío. Esterilizamos dejándolos hervir entre 15/20 minutos completamente cubiertos de agua.

Si seguimos todas las indicaciones, los pimientos se pueden consumir al menos durante 3/4 años.
 

ENSALADILLA


Recetas de ensaladilla, debe haber tantas como familias. No sé como sería la conocida como ensaladilla rusa de verdad, pero en cada sitio que la he comido es diferente y aunque es un plato de verano, yo la hago durante todo el año.

En casa, a la ensaladilla -como no-, se le pone abundante verdura y debo decir que el resultado es bueno aunque también contribuye, supongo, el hecho de que todas las verduras que consumimos sean cultivadas en nuestro huerto que, con sólo 100 metros, es muy pequeño comparado con el que suele tener la gente en mi tierra pero nos surte de casi toda la verdura que consumimos durante el año.

Ingredientes

4 o 5 patatas
1/2 kg. de judías verdes congeladas (del huerto)
300 gr de zanahoria congelada 
(del huerto)
150 gr. de guisantes congelados 
(del huerto)
4 huevos (uno, para decorar)
1 lata de atún en aceite de oliva o en escabeche, según guste
1 bote pequeño de aceitunas

Para acompañar

Pimientos asados en tiras
Cebolleta troceada muy fina
Mayonesa

Elaboración

En una olla, cocemos las patatas  enteras y sin pelar, con sal, al menos durante 30 minutos. Comprobamos pinchando con un tenedor si están blanditas antes de retirarlas y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

En la olla exprés, ponemos agua con sal a hervir, y cuando rompa el hervor, ponemos la verdura. Tapamos y cuando la válvula comience a dar vueltas, dejamos por espacio de media hora. Transcurrido el tiempo, esperamos que pierda presión y destapamos. Con cuidado de no quemarnos colocamos las verduras en un escurridor el tiempo suficiente para que pierdan el agua de la cocción.

En otra olla aparte, cocemos los huevos. Yo los dejo 15 minutos, desde que empiezan a hervir.

Ahora llega el momento de la elaboración del plato. Mucha gente suele pelar las patatas y partirlas en cuadraditos. Es verdad que aparentemente, así queda el plato con más presentación, pero la experiencia me ha enseñado que gana mucho si deshacemos la patata presionando con un tenedor para conseguir que luego se integre mejor con el resto de los ingredientes.

Picamos los huevos menuditos. Desmigamos el bonito y añadimos el aceite de la conserva a la patata ya deshecha. Agregamos las verduras y el bote de aceitunas una vez escurrido y desechado el caldo.

Probamos de sal, -yo siempre le tengo que añadir-, y aliñamos con aceite de oliva y vinagre. Que quede sabrosa, pero no aceitosa.

Yo nunca le añado la mayonesa al plato, salvo como decoración, y eso, si sólo estamos los habituales. Hay personas a las que la mayonesa no les gusta o no les sienta bien y el plato no desmerece en absoluto. La sirvo como acompañante al igual que los pimientos y la cebolla que suelen ser las cosas que no gustan a todos.