miércoles, 13 de marzo de 2024

CENA SALUDABLE PARA CUALQUIER DÍA


Lo más habitual para cenar en casa es que tomemos pescado, algún día huevos, pero a lo sumo un par de días a la semana, bien en tortilla o rellenos de formas diferentes. La cuestión es ir cubriendo con comidas saludables las necesidades alimenticias, pero cambiar también es necesario, y por eso preparé esta cena diferente.

Tenia en la nevera queso ricotta que estaba a punto de caducar y busqué en la red, diferentes formas de emplearlo. Encontré esta receta que me pareció maravillosa porque incluía todo lo que me gusta, vegetales crudos, aguacate, tomates y una novedad, semillas de chía. Nunca las había incluído en la dieta, así que he buscado en la red sobre sus cualidades porque es uno de esos ingredientes de cuyas bondades se habla mucho, y si. Esto es lo que encontré:

Estas semillas, procedentes de Centroamérica, tienen una serie de propiedades y beneficios que son un excelente motivo para incorporarlas a nuestra dieta habitual.

Gracias a las semillas de chía el organismo eliminará toxinas y líquidos. Además, contribuyen a regular la flora intestinal y a frenar el proceso de oxidación celular. Por tanto, es un alimento que no solo regula ciertas funciones o procesos corporales, sino que también ayudará a sentirnos saludables por dentro y por fuera.

Contiene propiedades antiinflamatorias, por lo que su consumo puede aliviar de forma notable el dolor que sufren las articulaciones con el paso del tiempo. No obstante, no ayuda a frenar su desgaste.

Las semillas de chía aportan una gran cantidad de fibra y energía. Pero, además, son muy ricas en proteínas, por lo que son buenas si pretendemos ganar masa muscular .

Ayudan a controlar el sobrepeso y a no picar entre horas

Su alto contenido en fibra permite regular el sistema digestivo y controlar la sensación de saciedad.

Si consumimos estas semillas previamente hidratadas, su poder saciante es muy elevado. Además, los nutricionistas aconsejan comer la chía en el desayuno para aprovechar la energía que aporta y que nos permitirá estar activo durante gran parte del día.

Una buena alimentación es fundamental para tener energía durante todo el día. Parte de esa falta de energía puede derivarse de no consumir la cantidad de azúcares que el organismo necesita. De hecho, contienen más proteínas y potasio que casi cualquier verdura. Además, sus azúcares son de absorción lenta.

El omega 3 es un ácido graso cuyas propiedades son de gran ayuda en diferentes procesos. Por ejemplo, refuerza el sistema inmunológico, el sistema nervioso central, mantiene la piel brillante e hidratada…

La forma más habitual de consumirlo es mediante el salmón, pero las semillas de chía aportan mucho más cantidad de omega 3.

Hemos de tener en cuenta, eso si, que 100 g de semilla de chía aportan 500 calorías, y además hemos de tomarlas con precaución, puesto que un exceso de consumo puede producirnos trastornos intestinales. Se trata de tomarlas como un complemento, no como algo habitual.

Y ahora os cuento lo que preparé para cenar. 

Ingredientes

Pan del día
Mezcla de verduras de ensalada verde
Aguacate
Tomates Cherry
Jamón York
Queso ricotta
Semillas de chía
Aceite de oliva
Vinagre balsámico al Pedro Ximénez

Elaboración

Lo primero que debemos hacer es abrir el pan y ponerlo a tostar ligeramente en el hornillo.
Pasados 3 o 4 minutos (dependerá de la potencia de vuestro hornillo), y sin que se dore demasiado sacamos el pan a un plato y lo regamos ligeramente con aceite de oliva y vinagre balsámico.

A continuación colocamos primero las verduras de hoja, unas rodajas finas de aguacate y los tomates Cherry.
Cubrimos cada trozo de pan con 2 rodajas de jamón de York, queso ricotta y ponemos por encima unas semillas de chía. Ya tenemos una cena rápida y completa con verduras cardiosaludables y proteínas y además de rápida, muy rica.


CREMA DE ZANAHORIAS ASADAS CON RICOTTA


Esta es una receta de mi hija a la que como a mi, le gusta cambiar la forma de elaborar los platos porque con la creatividad en la cocina se consiguen con ingredientes muy sencillos cocinar menús sanos y variados. A mi me ha encantado, estaba buenísima.

Ingredientes (para 4 personas)

500 gr de zanahorias
2 cebollas
2 ajos
500 ml de leche (depende de cómo guste, yo hubiera añadido algo más)
1 cucharadita de cúrcuma en polvo
Aceite de oliva de oliva virgen extra
Sal y pimienta al gusto

Para decorar: ricotta, zanahorias asadas, cebollino y aceite, lo que queramos.


Elaboración

Pelamos, lavamos y troceamos las zanahorias.

Colocamos en una fuente de horno, con las cebollas peladas y en cuarto y los ajos. (La receta original pone una cabeza de ajos, pero en nuestra familia los ajos nos gustan justitos). Añadimos aceite y sal y horneamos unos 35 min a 200ºC, o hasta que veamos que las verduras están tiernas. Los ajos a los 25 min estarán listos y podemos sacarlos.

Trituramos todas las verduras asadas (dejamos unas zanahorias para decorar, si nos gusta) con sal y pimienta al gusto, la cúrcuma y ajustamos la textura añadiendo más o menos leche.

Terminamos sirviendo con un poco de zanahorias asadas, ricotta, cebollino y aceite. A mi personalmente me encanta la ricotta, así que le fui añadiendo a medida que degustaba el plato.

Para mi la ricotta va bien con casi todo; anoche por ejemplo me hice una tostada de pan del día con un chorrito de aceite y unas gotas de crema de vinagre de Módena con una ensalada variada, aguacate, tomatitos cherry, jamón york y queso ricotta con semillas de chía y cené fantásticamente. 

Podemos hacer pasta, postres... lo que queramos porque es un queso que además de ser bajo en calorías y grasa, es una excelente fuente de proteínas. Contiene alrededor de 11 gramos de proteína por cada 100 gramos, lo que lo convierte en una opción nutritiva para aquellos que buscamos aumentar la ingesta de proteínas sin consumir muchas calorías.

viernes, 8 de marzo de 2024

MAGDALENAS DE PUEBLO CON AROMA DE LIMÓN EN THERMOMIX

 
Ingredientes para 24 unidades

250 g de azúcar blanquilla
la piel de 1 limón (sin la parte blanca)
200 g de aceite de  girasol o de oliva suave
*
250 g de leche
3 huevos
375 g de harina de trigo
1 sobre de levadura tipo Royal


* La receta original, pone 250 g de aceite, pero yo procuro siempre reducir las grasas. Os puedo decir que salieron muy ricas. 

Elaboración


Ponemos en el vaso la piel del limón y el azúcar. Programamos 1 minuto, velocidad progresiva 5-7-10.

Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos sobre el azúcar aromatizado que acabamos de preparar. Programamos 4 minutos, 37º, velocidad 2.

Acabado el tiempo programamos de nuevo 6 minutos, 37º, velocidad 2.

Durante los 3 primeros minutos añadimos el aceite poco a poco sobre la tapadera con el cubilete puesto.

Durante los 3 últimos minutos hacemos lo mismo con la leche.

Retiramos la mariposa.

Añadimos la harina tamizada y la levadura y programamos 2 minutos, 37º, velocidad 3. Si tenemos tiempo, dejamos reposar la masa mínimo 1 hora en la nevera o más o menos según el tiempo del que dispongamos.

Precalentamos el horno a 220ºC con calor arriba y abajo.

Mientras se calienta el horno echamos la masa en cápsulas de magdalena dentro de un molde rígido para muffins. Rellena ¾ partes o un poco más de cada cápsula y espolvoreamos con azúcar la superficie de cada magdalena.

Horneamos a 200º durante 15 o 20 minutos con calor arriba y abajo.

Retiramos a una rejilla y deja que enfríen. Guardamos en cajas herméticas, o si no tenemos, en bolsas de plástico.

Normalmente, cuando hago magdalenas y la receta es para 3 o 4 huevos, doblo las cantidades para aprovechar el calor del horno. Con esta forma de elaboración y estas cantidades, no es posible hacerlo. La masa sube mucho durante la preparación y no hay posibilidad de añadir la harina, salvo que, como yo hice, dividáis la masa y la harina en dos partes y la mezcléis por separado. Como doblé las cantidades, me salieron 48 magdalenas, vamos, para repartir!

 

TARTA DE MANZANA DE GORDON RAMSAY. FÁCIL, RAPIDA DE HACER Y MUY RICA

Hoy quería utilizar una masa de hojaldre de mantequilla que compré para hacer un solomillo Wellington y que luego cociné de otra forma, así que he elaborado una tarta sencillísima que le vi hacer a Gordon Ramsay hace tiempo y que a pesar de su sencillez, está buenísima. Os cuento como la he hecho. Lleva poquísimo tiempo de elaboración y el resultado no puede ser mejor.

Ingredientes

1 masa se hojaldre de mantequilla redonda.
2 o 3 manzanas (según tamaño).
100 gr de mantequilla (utilicé mucho menos).
Azúcar glasé.
El zumo de 1 limón.

Elaboración

Colocamos la masa de hojaldre en la bandeja del horno y con un tenedor vamos pinchando y hacemos agujeros para que luego no suba en el horneado.

A continuación pelamos, descorazonamos y cortamos las manzanas en finas láminas que dejaremos en agua con limón para que no se oxiden. Yo lo he hecho con la mandolina, y quedaron unas rodajas como de medio dedo de grosor. Si las hacemos demasiado finas la tarta quedará menos jugosas.

Secamos y comenzamos a superponer encima de la masa, con cierto orden. Mi masa era rectangular, días pasados la había hecho en una masa redonda  pero no me gustó el resultado porque no entraba bien en la bandeja del horno y no quedaba estéticamente presentable. Esta es mejorable pero quedó mucho mejor que la anterior, porque subsané los errores de la primera elaboración. 

Una vez que hemos terminado de colocar la manzana, pincelamos la superficie con mantequilla en pomada y al horno 30 min a 210º C, en altura media del horno. Dejamos enfriar unos minutos y podemos ponerle mermelada de albaricoque o azúcar glasé, a gusto de cada cual. De todas formas cada horno a pesar de que marque los mismos grados, calienta de forma diferente, así que deberéis vigilar y sacar del horno cuando la manzana empiece a dorarse por los bordes.

Dejamos que atempere un poco si, como en mi caso, en lugar de mermelada ponemos azúcar glasé. Se puede comer tal cual, pero yo requemé el azúcar con un soplete. Está muy rica caliente, yo diría que incluso más que fría. Lo ideal es acompañarla de una bola del helado de vainilla o de cualquier otro que nos guste, pero hoy no tenía en casa y puedo deciros que la hemos disfrutado mucho igualmente. Es una tarta muy ligera, no es nada empalagosa y  muy sabrosa.








miércoles, 28 de febrero de 2024

CALAMARES Y LANGOSTINOS EN SALSA AMERICANA


Nunca había hecho calamares en salsa americana aunque en redes, he visto siempre muchas recetas y los tenia aparcados entre las cosas pendientes que quería hacer. Con pocas variaciones las recetas que he visto son similares así que siguiendo mi norma, yo le he dado mi toque personal adaptando la receta a los gustos de nuestra familia. El resultado nos ha sorprendido por lo rico y sabroso que está el plato. Eso si, los salseros, tendrán que preparar un buen pedazo de pan porque la salsa está de muerte. 

No sabría elegir entre los hechos en su tinta o estos, yo creo que éstos me han gustado más, no se si por la novedad o porque realmente están muy ricos,

Os cuento como los he hecho.

Ingredientes

1/2 kg de calamares una vez limpios
500 ml de caldo de pescado y marisco o agua
12 langostinos de buen tamaño
300 g de tomate triturado
100 ml de vino blanco
100 ml de brandy
1 puerro
2 dientes de ajo
2 cayenas
1 cucharadita de harina
Sal
Aceite de oliva

Elaboración

Yo compré 4 calamares de tamaño mediano, no demasiado grandes. Los limpié retirando la piel y los intestinos, quité la parte superior de los tentáculos y la boca. Le di la vuelta a la cabeza para comprobar que el interior estuviera completamente limpio y dejé que soltaran el agua primero en un escurridor y luego los puse sobre papel absorbente para evitar que al momento de rehogarlos saltaran. Los corté en anillas, pero cada cual puede cortarlos a su gusto.

Lo primero que hice fue pelar los langostinos, retirando la cabeza y los intestinos. Me reservé las cabezas para añadir al caldo su jugo.
En una sartén con un poco de aceite, puse las cabezas hasta que se pusieron de un color anaranjado, apretando con un tenedor para que soltaran todos sus jugos. Les añadí un poco del caldo de pescado y dejé que dieran un hervor. Trituré todo y colé el caldo con un colador de malla espesa para que no pasara ningún resto. Obtuve medio litro de caldo en total.

A continuación en una cazuela amplia y  baja, rehogué el puerro y los ajos cortados muy menuditos, hasta que empezaron a ponerse doraditos, pero sin quemarse.

Añadí los calamares ya cortados y rehogué a fuego vivo, hasta que vi que estaban ya de color blanquecino.
Puse después a fuego medio y añadí la cucharadita de harina que será la que luego permita que el caldo espese, cuando la harina se hubo sofreído -sin quemarse y sin pegarse-, porque el caldo que han soltado los calamares lo impide, añadí primero el vino blanco y dejé que hirviera para que se evaporara el alcohol.

Puse el brandy, y cuando rompió a hervir, lo flambeé y dejé hasta que las llamas desaparecieron.

Durante el flambeado, debéis tener en cuenta que nunca debéis tener en funcionamiento la campana extractora, porque eso haría que la llama subiera hacia arriba y podría incendiarse.




Una vez, que la llama del flambeado se apaga por completa, añadiremos el tomate natural triturado, las cayenas y parte del caldo de pescado que hemos preparado. El resto, se lo iremos añadiendo a medida que se van haciendo los calamares y según vayamos viendo que espesa la salsa. Yo lo he puesto todo.

Tenéis que tener en cuenta que al tener harina hay que vigilar la cocción moviendo en vaivén la salsa, o caso de ser necesario, con una espátula, pero no debe pegarse nunca. Tapáis la cazuela sin cerrarla completamente, para que el caldo vaya evaporando poco a poco.

El tiempo cocción dependerá de los calamares, no todos requieren el mismo tiempo, y claro está, como os gusten en casa, a nosotros nos gusta que estén tiernos. Los míos estuvieron una hora y les fui añadiendo poco a poco durante la cocción el resto del caldo, según iba espesando la salsa.

Cuando veáis que los calamares están hechos, agregáis los langostinos, con un par de minutos suelen estar hechos, pero los míos eran gorditos y los tuve 4. El plato es muy rico...



VICHYSSOISE CON MANZANA Y JAMÓN CRUJIENTE. TRADICIONAL Y THERMOMIX

Hoy pongo la versión de una de mis cremas preferidas: la vichyssoise. Una crema de puerro y patata super suave, que me gusta acompañar con jamón crujiente. El toque de manzana es opcional, a mi me encanta darle una versión diferente y ésta, está muy buena.

Ingredientes

350 g de puerro (solo la parte blanca)
1 cebolleta
350 g de patata
1 y 1/2 manzana Golden (si no os gusta demasiado el toque dulce podéis otro tipo de manzana o poner menos)
6 lonchas de jamón serrano
Caldo de pollo o de verduras
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra al gusto
200 g de leche o leche evaporada* puse leche semidesnatada.
 
* La cantidad de leche  dependerá del caldo que os haya quedado después de la cocción, pensad que tenemos que obtener una crema, así que la incorporaréis poco a poco según vais necesitándola

Elaboración tradicional

Empezamos cortando el puerro y la cebolleta en rodajas. En una olla calentamos un chorro de aceite de oliva virgen extra y rehogamos la cebolleta y el puerro a fuego medio-bajo, unos 5-10 minutos hasta que comiencen a tomar color.

Agregamos la patata y la manzana, peladas y cortadas en cubos. Le damos un par de vueltas y vertemos el caldo. La cantidad necesaria será la suficiente para cubrir todos los ingredientes, sin pasarnos de líquido. Tapamos la olla y hervimos unos 40 minutos a fuego suave.

Cuando la patata esté blanda, corregimos de sal y pimienta. Cuando la crema haya templado procedemos a triturar la crema, esperamos que temple un poco más e incorporamos la leche . Debe quedar una crema bien fina y sin grumos, podemos colar en caso de ser necesario, pero si las hortalizas están bien cocidas no es necesario. Si nos gusta más líquida, podemos agregar algo más de caldo o de leche.

Por otro lado, preparamos el crujiente de jamón serrano. Colocamos las lonchas de jamón entre dos papeles absorbentes y calentamos 2 minutos en el microondas.

Dejamos enfriar y tenemos listo el crujiente.
Ya solo queda montar el plato. Colocamos una buena cantidad de la crema como base, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, si nos gusta un toque de pimienta y el jamón crujiente al centro…

Elaboración en thermomix

Ponemos la cebolleta y los puerros troceados en la thermomix con el aceite. Le damos dos golpes de turbo, y programamos 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1 para pocharlos.

Una vez que se han pochado, troceamos las patatas y la manzana, salamos y cubrimos con el caldo. Programamos 20 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. Una vez que termine el tiempo, trituramos en velocidad progresiva 5-7-9, durante unos segundos, y comprobamos si nos gusta cómo ha quedado la crema de fina, (tiene que tener una textura muy suave, pero espesa que después aclararemos con leche). Dejamos enfriar en el frigorífico hasta que esté bien fresquita.

Poco antes de llevarla a la mesa, le añadiremos la leche. Podemos ayudarnos de una batidora de mano para conseguir que esté bien emulsionada la crema. La leche es preferible ir añadiéndola poco a poco para conseguir que quede cremosa pero sin pasarnos del punto. Si pusiéramos demasiada, dejaría de ser crema!

sábado, 24 de febrero de 2024

MAGDALENAS TRADICIONALES CON MIEL, EN THERMOMIX Y TRADICIONAL

 
Ingredientes

500 g harina de repostería
22 g de polvos de hornear
6 huevos medianos
6 g de sal
320 g de azúcar
70 g de miel
200 g de aceite de girasol o de oliva suave (Podéis poner hasta el doble de aceite, pero a mí no me gusta que tengan demasiada grasa)
120 g de leche
Ralladura de 2 limones

Elaboración tradicional


Para esta elaboración vamos a utilizar una minipimer con el brazo de varillas.

Tamizamos la harina con la levadura química y reservamos.

Batimos a velocidad media los huevos con la sal.

Cuando empiecen a espumar, añadimos el azúcar en tres veces y seguimos batiendo a media velocidad unos 5 minutos.

Incorporamos la miel y batimos unos 10 segundos, para que se incorpore a la mezcla.

Añadimos el aceite y la leche en un chorrito sin parar de batir a velocidad media-baja, hasta que estén incorporados a la mezcla.

Añadimos la ralladura de limón y batimos durante unos 5 segundos.

Incorporamos en tres veces la harina tamizada con la levadura, removiendo a velocidad baja hasta que esté homogéneo.

Batimos a velocidad rápida durante 1 minuto, 

Ponemos en una manga pastelera desechable y guardamos en la nevera unas horas.

Pasado este tiempo, sacamos de la nevera y batimos 30 segundos con las varillas a velocidad alta para afinar la masa.

Pasamos a las cápsulas en un molde de magdalenas, llenando 3/4 partes de las cápsulas.

Ponemos un poquito de azúcar sobre cada una, en el centro, con una cucharita.

Horneamos en el horno (precalentado) a 180º C, durante 15/20 minutos poniendo la bandeja en el centro del horno, o hasta que tengan el color que nos gusta.

Sacamos a una rejilla y dejamos enfriar.

Elaboración thermomix

Ponemos en la thermomix, la piel del limón sin la parte blanca y el azúcar y trituramos a velocidad progresiva 4/7/9

Sin lavar el vaso añadimos los huevos. Programamos 3 minutos, velocidad 5 a 37º. Después volvemos a programar 3 minutos, velocidad 5 sin temperatura.

Incorporamos el aceite, la leche y la miel y programamos 15 segundos velocidad 5.

Por último, añadimos la harina, la levadura y la sal y programamos 10 segundos y velocidad 6.

Removemos un poco con una espátula para asegurarnos de que no hay grumos y pasamos la masa a una manga pastelera. Dejamos reposar en la nevera 30-60 minutos, e incluso más, yo la he tenido toda la tarde.

Precalentamos el horno a 200ºC con calor de arriba y abajo. Rellenamos las cápsulas de papel 2/3 partes y si nos gusta espolvoreamos con azúcar la superficie.

Al poner las magdalenas, bajamos la temperatura del horno a 180º C. Horneamos las magdalenas 15/20 minutos aproximadamente o hasta que veamos que están doradas

Sacamos las magdalenas del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Una vez frías las guardamos en un recipiente hermético.