martes, 15 de diciembre de 2020

CREMA DE CALABACIN Y ZANAHORIA


En casa gustan mucho las cremas de verduras, sobre todo ahora en el invierno. Las verduras en general, forman habitualmente parte de nuestra dieta a diario, de una u otra forma casi todos los días comemos verdura. Hoy ha tocado esta crema calentita y apetitosa, pero muy light.

Ingredientes

1 calabacin con la piel
4 zanahorias de buen tamaño
1 patata pequeña
1/2 cebolla
3 cucharadas de aceite
Sal
Agua (inicialmente pongo 600 ml pero en función de lo espesa que quede la crema, generalmente añado algo más, hasta que quede al gusto).

Para acompañar, picatostes tostados en el horno y hechos con pan del día anterior.

Elaboración

Ponemos en la thermomix, la cebolla partida en cuartos y las tres cucharadas de aceite. Damos dos o tres golpes de turbo, para que la cebolla quede muy troceada.

Programamos la thermomix 5 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.

A continuación añadimos las verduras y la patata troceada y la sal. Programamos 30 minutos, temperatura Varoma y velocidad 1.

Transcurrido el tiempo, trituramos en velocidad progresiva, 3/5/10 hasta que quede una crema bien fina. Si vemos que queda espesa para nuestro gusto, añadimos agua poco a poco.

Acompañamos de unos picatostes.


miércoles, 9 de diciembre de 2020

TIPOS, USOS Y EQUIVALENCIAS DE LAS DISTINTAS LEVADURAS

Frecuentemente, a la hora de hacer elaboraciones en las que debemos utilizar levadura, nos preguntamos por el tipo de levadura que debemos utilizar y las diferencias y equivalencia entre unas y otras.

Hablaremos primero de los diferentes tipos de levadura, así como de los usos de cada una de ellas.

Las levaduras son fermentos vivos, bacterias comestibles, que están presentes de forma natural en el aire y alimentos. Así, si dejamos harina con un poco de agua, en un cuenco bien tapado, en lugar cálido, durante 12-24 horas, podremos ver que se forma una “costra” que no es más que la fermentación natural. Si quisiéramos podríamos usar ese fermento para hacer pan. La levadura reacciona químicamente con los azúcares de la harina, produciendo un gas, que es el que hace subir la masa del pan.

En cuanto a los tipos de levaduras, podemos diferenciar varias formas de presentación comercial:

La levadura prensada: la que se suele llamar levadura de panadería, que viene en forma de pasta prensada en bloques, también llamada levadura fresca, ya que se debe conservar en frío, y tiene un periodo de caducidad relativamente corto. Para usarla hay que diluirla en agua antes de añadirla a la harina para hacer el pan. Suele estar en la zona de los frescos en los supermercados.

La levadura seca: suele venir en sobres herméticos, es la misma que la anterior pero deshidratada y granulada (en polvo). Se puede añadir directamente a la harina para el pan, no es necesario diluir en agua. Es la que mejores resultados suele dar en casa, ya que su caducidad es larga y produce una subida muy uniforme de las masas. También llamada levadura de panadería seca, para diferenciarla del siguiente tipo.

La levadura química tipo Royal, para que nos entendamos, en realidad, no es una levadura en el sentido estricto, más bien se trata de un emulsionante químico, basado en bicarbonato y otros componentes, cuya acción es reaccionar, durante la cocción en el horno, con el huevo y grasas de los bizcochos y galletas produciendo un gas que es el que hace que queden esponjosos. 

Las levaduras naturales, tanto prensada como granulada, actúan antes del horneado, ya que mueren a los 50º. Por ello hay que fermentar la masa antes de meterla al horno. La levadura química, al contrario, actúa durante la cocción, por lo que no sirve para hacer pan. En realidad solo se usa para hacer galletas, plum-cakes y algunos tipos de bizcochos.

Cuando nos disponemos a hornear pan, bollería y otras masas fermentadas, suele pasar que al leer la receta que queremos seguir, muchas veces no tenemos en casa el tipo de levadura que nos piden.

Tanto la levadura fresca o prensada como la seca o granulada, cumplen la misma función aunque se trabaja con ellas de forma distinta.

Para conocer la levadura que necesitaremos para cada receta, vamos a conocer sus equivalencias para que siempre sepamos cuál es la relación entre una u otra.

Como hemos dicho, la levadura seca de panadería suele venir en forma de gránulos en sobre y su caducidad es muy larga, no necesitando condiciones especiales de conservación ni bajas temperaturas. En cambio la levadura de panadero fresca, suele venir empaquetada en pequeñas porciones, y está a la venta generalmente, como he dicho en la sección de frescos del supermercado, cerca de los yogures o postres preparados, tiene una caducidad corta de aproximadamente dos semanas y siempre se debe de almacenar a temperaturas de refrigeración.

La relación entre ellas es sencilla, tendríamos que utilizar de levadura seca aproximadamente una tercera parte de la cantidad de levadura en fresco, es decir y por poner un ejemplo, 5 gramos de levadura seca de panadería equivalen a 15 gramos de levadura fresca prensada.

Por lo general y salvo panes o bollería con mucha grasa o muy dulce, la proporción ideal de levadura de panadería fresca a emplear en nuestras masas es de aproximadamente un 2%, lo que correspondería para medio kilo de harina entre 3,3 gramos de la levadura seca o 10 gramos de la fresca. En los otros casos antes citados se podría llegar a emplear hasta un 4% o incluso más.

Teniendo en cuenta estos datos y con una sencilla regla de tres, ya siempre podemos modificar según nuestras necesidades el tipo de levadura, e incluso las distintas marcas de la que dispongamos, las cantidades a emplear de una u otra.


martes, 8 de diciembre de 2020

COCA DE RECAPTE


La coca de recapte es una coca típica de Cataluña y es una base de pan, cubierta de pimientos y berenjenas como ingredientes principales a los que se pueden añadir cebolla, anchoas, bacalao, sardinas, tomate, etc.

Al terminar de hornearla, la regamos con un poquito de aceite de oliva virgen extra para servirla

Con los ingredientes que yo he puesto, me han salido 4 cocas. Las hice un poco gruesas, pero si a alguien le gustan más finas bastará con estirar un poco más la masa. Estaban muy buenas, y cuando repita las haré del mismo grosor. Con la thermomix, son super rápidas de hacer y sencillísimas.

Ingredientes para la masa

200 g. de agua
5 g. de levadura prensada fresca
50 g. de manteca de cerdo
400 g. de harina de fuerza
1 cucharadita de sal

Para el relleno

700 g. de agua
1 pimiento rojo
1 berenjena
100 g. de bacalao desalado, en trozos, o una lata de sardinas en aceite pequeñas. 
15-20 g. de aceite de oliva virgen extra

Elaboración

Lo primero que vamos a preparar es la masa:

En el vaso de la Thermomix, ponemos el agua y la levadura. Programamos 1 minuto, temperatura 37º y velocidad 2.

Añadimos la manteca, la harina y la sal. Amasamos durante 3 minutos, vaso cerrado y velocidad espiga.

Ponemos la masa en un bol ligeramente engrasado con un poquito de aceite, tapamos con papel film transparente y dejamos reposar mientras preparamos el relleno.

Relleno 

Podemos hacerlo al estilo clásico como he hecho yo, o en la thermomix. Yo necesitaba la thermomix para otro cocinado y asé las verduras en el horno.

Para ello, froté con aceite una berenjena y un pimiento rojo, los salé y los tuve durante 35 minutos en el horno a 200º, dándoles la vuelta a mitad del asado. Cuando estuvieron hechos, troceé la berenjena y pelé y corté el pimiento.

Si por el contrario, queremos hacerlo en la thermomix, echamos el agua y situamos el recipiente varoma en su posición. Envolvemos por separado el pimiento, la berenjena y la cebolla si la ponéis en film transparente y los colocamos dentro del recipiente varoma. Tapamos y programamos 35 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Mientras tanto, precalentamos el horno a 200º y forramos dos bandejas de horno con papel de hornear. Cuando estén hechas, cortamos el pimiento y la berenjena en tiras . 

Dividimos la masa en 4 trozos (de aprox. 160 g.), extendemos cada porción de masa con el rodillo y colocamos dos en una bandeja y otras dos en la otra.

Distribuimos por encima la verdura y añadimos al gusto, yo hice una de bacalao y en las otras las sardinas, pero también podéis poner chorizo, longaniza, lo que más os guste. 

Horneamos  durante 20-25 minutos, a 200º. 

Retiramos del horno, regamos con aceite de oliva, cortamos en porciones y servimos





 

lunes, 7 de diciembre de 2020

SALMÓN MARINADO

El salmón es uno de los pescados más ricos en omega-3, un ácido graso esencial en nuestro organismo ya que reduce e impide la acumulación del colesterol, reduce el nivel de triglicéridos y la presión arterial, previene del infarto de miocardio, otras enfermedades cardiovasculares y combate la artritis, entre otras muchas virtudes.

La receta de Salmón marinado, consiste en hacer una salazón con el pescado fresco, dándole una textura diferente. Incluso el sabor cambia y a los que no les gusta este pescado, lo disfrutan en su versión marinada.

Ingredientes

1/2 lomo de salmón fresco de 450 g (preferentemente la zona del cogote, ya que es más jugosa)
450 gr. de sal gorda
450 gr. de azúcar
Eneldo.

Elaboración

Aunque en la pescadería nos hayan preparado el salmón es recomendable retirar las partes más grasas y todas las espinas.

Las buscaremos con presionando con el dedo y las extraeremos con ayuda de unas pinzas. Es importante este paso, ya que posteriormente serán un obstáculo para cortar lonchas al bies con el cuchillo.

No se debe de quitar la piel.

Una vez los lomos estén bien limpios, prepararemos la marinada con la sal el azúcar y el eneldo, mezclándolo todo bien y añadiendo, si se quiere, especias como pimienta, curry .... Yo sólo le pongo la sal, el azúcar y el eneldo y sale muy, muy rico.

Ponemos la mitad de la mezcla en una fuente grande, y sobre ello colocamos el lomo de salmón acostado sobre su piel. Tapamos con el resto de la marinada, hasta que esté completamente cubierto.

Con papel film, o con papel de hornear, cubrimos la fuente y colocamos peso encima, unos bricks de leche o latas de conserva, por ejemplo. Guardamos en la nevera durante 36-48 horas. Yo lo he tenido 48 horas y ha salido perfecto.

La sal hace que el salmón vaya expulsado agua, que al mezclarse con el azúcar hará que se cree un almíbar que deberemos ir retirando. En mitad del proceso se desentierra el pescado y se le da la vuelta. Según como le guste a cada uno de curado, se puede dejar más o menos tiempo.

Una vez pasado el tiempo oportuno, se saca el pescado y se pasa por agua del grifo para quitar cualquier resto de marinada. Se seca bien con papel de cocina y se guarda en un envase que evite cualquier tipo de humedad. Habitualmente, lo cubro con aceite de oliva para evitar que se reseque. Podemos conservarlo en la nevera durante dos semanas o más, aunque con la cantidad que yo he hecho, dudo que llegue a tanto.

Hay mil formas de degustar esta receta de salmón marinado, cortado en láminas con una emulsión de aceite de oliva con limón sobre una tosta acompañado de hojas de rúcula, en una pizza, cortado en pequeños dados y preparado como un tartar, loncheado, haciendo rollitos con gulas, con huevo hilado, en tacos para ensalada, simplemente como un buen entrante…

En casa gusta mucho, y lo disfrutamos.






 

TRENZA DE HOJALDRE CON TURRÓN

Hoy preparamos un postre diferente que bien podría servir para estas fiestas de Navidad. Es una trenza hecha con hojaldre y rellena de turrón blando.

Ingredientes

1 lámina de hojaldre
3/4 partes de una tableta de turrón blando (Jijona he utilizado)
4 cucharadas de miel
1 huevo
1 cucharadita de aceite de oliva suave

Elaboración

He utilizado una lámina de hojaldre congelado. Cuando el hojaldre estuvo descongelado lo estiré un poco con el rodillo, para que la trenza se haga mejor, pero este paso podéis obviarlo, aunque la trenza os saldrá más gruesa.

Troceamos el turrón desmenuzándolo en trozos no demasiado pequeños, con las manos.

Añadimos la miel y la cucharadita de aceite. Mezclamos bien.

Cubrimos la lámina de hojaldre con la mezcla a lo largo y enrollamos.

Cerramos los extremos con un tenedor y cortamos por la mitad con un corta pastas sin llegar al final.

Formamos la trenza y cerramos bien al final .

Pintamos con el huevo batido . Yo he puesto por encima azúcar perlado, pero podéis poner almendra laminada o únicamente pintarlo con el huevo.

Horneamos a 180º unos 20 minutos y 10 minutos más con la trenza tapada con papel de aluminio .








Nota:

Durante el horneado, y dada la cantidad de almendra y por tanto de grasa, que tiene el turrón de Jijona, observareis que por la parte en que hemos cortado en dos la trenza, se sale parte del relleno. No os importe. Seguid con la elaboración y cuando haya enfriado lo que sobresale lo podréis retirar con un cuchillo de punta.

domingo, 6 de diciembre de 2020

SALMÓN EN ESCABECHE


Ingredientes

1 lomo de salmón sin piel (unos 450 g)
1/2 cebolla
1 zanahoria
3 dientes de ajo
100 ml de vinagre
100 ml de vino blanco
100 ml de agua
1 cucharada de pimentón dulce
2 hojas de laurel
3 clavos
1/2 cucharadita de tomillo 
aceite
sal
pimienta

Preparación

Lo primero que tenemos que hacer es retirar la piel del salmón y las espinas. Lo vamos a trocear en tacos.

Pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas.
Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana.

En una sartén con aceite pochamos la zanahoria, cebolla, y los dientes de ajos junto a las hojas de laurel, la pimienta y la sal durante unos 5 minutos.

Añadimos el tomillo, el clavo, el pimentón, el vino, el vinagre y el agua y cocinamos unos 10 minutos más. 

Añadimos el salmón en tacos y cocinamos 3 minutos más.

Reservamos en la nevera mínimo 24 horas y a disfrutar.




MOROS Y CRISTIANOS EN OLLA RÁPIDA


Este plato de moros y cristianos consiste en un guiso de arroz y alubias. Contrario a lo que algunos creen, la preparación de moros y cristianos, es una tradición del área del Caribe, no sólo en Cuba.

Generalmente, esta combinación de proteínas, vegetales y carbohidratos es habitualmente acompañada con proteína extra, principalmente animal, y otro extra de carbohidratos, aunque en esta ocasión vamos a hacer una receta light, para no incrementar calorías. 

Habitualmente, el arroz se une al guiso al final de la cocción de las alubias, pero en esta ocasión yo lo he preparado aparte porque elaboré el plato de alubias en la olla rápida y lo pensé sobre la marcha. Simplemente hice un arroz blanco aparte y lo agregué al plato al momento de servirlo, aunque reconozco que cuando lo he hecho todo junto, está mucho mejor.

Ingredientes

400 g de alubias pintas
Sal
4 cucharadas de aceite de oliva
2 ajos
Pimentón (al gusto)
1 tacita de las de café de arroz

Elaboración

La noche anterior, ponemos en agua las judías para que se ablanden.

Al día siguiente, las ponemos en la olla rápida con agua que las cubra dos dedos por encima y sal.

Ponemos en el fuego, una sartén con el aceite y sofreímos los ajos sin dejar que se doren. Separamos la sartén del fuego y freímos el pimentón procurando que no se nos queme, porque el guiso amargaría. Agregamos el sofrito a la olla con las alubias.

Tapamos la olla y ponemos la vitrocerámica al 9. Cuando los anillos estén arriba, bajamos la temperatura del fuego al 3 y la dejamos cocer durante 10 minutos.

Una vez que ha pasado el tiempo de cocción, dejamos despresurizar la olla hasta que podamos abrirla.

Probamos el punto de sal y rectificamos si fuera necesario. 

Este es el momento en que deberíamos agregar el arroz si lo hacemos de forma tradicional, dejamos que se haga y esperamos hasta que veamos que el arroz ha cocido y el caldo ha engordado un poco. ¡Buen provecho!