lunes, 7 de agosto de 2017

MERMELADA DE CIRUELA CLAUDIA


Ingredientes

700 gramos ciruelas (sin el hueso)
350 gramos de azúcar
1 limón (bien pelado, sin nada de la parte blanca y sin semillas)

Preparación

Poner en el vaso todos los ingredientes.
Triturar durante 15 segundos en velocidad 6.
Programar 25 minutos temperatura Varoma y velocidad 1.
Si nos gusta más espesa programar unos minutos más.
En cada receta que añado, voy recordando cosas necesarias, y esta vez. Os recuerdo la necesidad de tener los botes de cristal y las tapas bien esterilizados. Yo no suelo hervirlos, aunque al principio si lo hacía. Ahora me limito a lavarlos en el friegaplatos y esperar a que estén completamente secos.

Tenéis que colocar la mermelada en el tarro nada más terminada de hacer y cerrarlos bien comprobando que se hace el vacío (lo notaréis porque la tapa se hincha un poco y según se va enfriando suena un crack) .

A mi me basta con colocarlos boca abajo durante 48 horas, y hasta el momento. ningún año se me ha estropeado ninguna. Pero sino tenéis la seguridad de que esté bien logrado el vacío, lo mejor que podéis hacer es una vez cerrados. colocarlos en una olla y cubrirlos totalmente de agua, dejándolos hervir durante 20 minutos. Colocar 24 h. boca abajo y precintar.

MERMELADA DE HIGOS

Ingredientes

1 kg de higos
350 gr. de azúcar moreno
150 gr. de azúcar blanquilla (la normal)
1 limón
½ cucharadita de canela molida (opcional, yo no la puse)

Preparación

Lavamos bien los higos y quitamos los rabitos (no hay que pelarlos).

En el vaso de la Thermomix, ponemos los higos, el azúcar moreno, el azúcar, el limón y la canela si fuera el caso. Trituramos durante 30 segundos, a velocidad progresiva 5-7-10.

Programamos 25 minutos, temperatura varoma y velocidad 3, sin el cubilete. Colocamos el cestillo sobre la tapa para evitar las salpicaduras.

Comprobamos cómo ha quedado teniendo en cuenta que al enfriar espesa mucho.

Si nos parece muy líquida, programamos 5 minutos más, a la misma temperatura y velocidad.

Para saber cómo quedará cuando enfríe, ponemos una cucharadita de la mermelada sobre un plato y en cuanto enfríe totalmente (tarda muy poquito) vemos cuál será el espesor del resto de la mermelada). Yo no necesité hacer el experimento porque quedó justo con el espesor que me gusta.

Vamos colocando en tarros de cristal, y en caliente cerramos bien para que se haga el vacío y colocamos boca abajo al menos durante 48 horas.

Lo habitual es, que todas las mermeladas lleven la misma cantidad de azúcar que de fruta y unas gotas de limón pero sin embargo desde hace dos años, yo he estado probando justo con la mitad de azúcar y un limón entero.

Como sabéis, el ácido cítrico del limón incrementa la capacidad gelificante en las mermeladas, y reduce la oxidación que pueden sufrir las frutas o los vegetales.

Así pues, esto me permite tomar una pequeña ración de mermelada en el desayuno cada día, aunque como podéis imaginar un tarro de mermelada me dura abierto más de un mes. Por eso he comprobado que no sólo se mantienen en perfecto estado durante más de un año sin abrir, sino que una vez abierta y en el frigorífico, se conserva con toda garantía a pesar de llevar la mitad de azúcar.

CAFÉ FRAPPÉ


Ingredientes

400 ml de leche entera
100 g de azúcar (con menos, está mejor)
12 cubitos de hielo (de tamaño de los hechos en el frigorífico)
Medio cubilete de café soluble

Preparación

Introducimos todos los ingredientes en el vaso y batimos durante 3 minutos a velocidad 4.
Servimos en sus copas o vasos y dejamos reposar durante 10 minutos en el frigorífico. (No más tiempo, porque pierde presentación)

Si nos gusta, podemos añadir un poquito de Baileys (1 cubilete) a nuestro café sustituyendo a la misma proporción de leche.

Podemos también añadir helado de vainilla (sustituyendo a la misma proporción de leche) y obtendremos un delicioso frappucino.

ENSALADA DE BONITO FRESCO DE MI ABUELA PACA


Mi abuela Paca vivió mucho tiempo en La Coruña. Era una mujer muy observadora y le gustaba ir a comprar el pescado directamente a los pescadores en la Lonja. Mujer de carácter afable, conversaba con ellos y le enseñaron algunos platos de pescado que pasaron a formar parte del menú familiar. Uno de ellos es éste, un plato sencillo de elaborar, pero muy apetitoso en la temporada del bonito que coincide con el verano.

Ingredientes

Una rodaja de bonito como de 600 gr., sin piel ni espinas.
5 huevos cocidos
5 patatas medianas, a ser posible, nuevas
1 cebolla grande
1 kg de tomate pelado
1 cebolla grande o dos pequeñas
aceite de oliva
Sal
1 cucharada de azúcar.

Elaboración

Ponemos el bonito a hervir con un casco de cebolla (si no tenemos la sustituimos por un puerro pequeño) una hoja de laurel y sal cubierto de agua. Dejamos que el bonito se cuaje, pero no debemos dejar que esté demasiado tiempo sobre el fuego, porque quedará reseco. El tiempo dependerá siempre del grosor de la rodaja de bonito.

Troceamos la cebolla en una sartén y la pochamos con un par de cucharadas de aceite (si os gusta con mas grasa, podéis añadirle más), cuando veamos que está pochada, agregamos el tomate pelado en trozos medianos, le añadimos la sal y una cucharada de azúcar para que le quite la acidez y dejamos que se haga junto a la cebolla lentamente, dándole vueltas para evitar que se pegue. Retiramos cuando veamos que el tomate está prácticamente deshecho y dejamos que se vaya enfriando,

En una cazuela alta, ponemos a cocer las patatas cubiertas de agua, con sal. Si son nuevas dejadlas un poco más de media hora porque tardarán más en estar hechas; si no es así, con 1/2 hora será suficiente. Cuando estén hechas (podéis comprobar pinchando una), escurrís el agua y dejáis esperando hasta que enfríen.

Cocéis los huevos durante 12 minutos y reserváis.

Una vez que todo esté refrescado, comenzáis retirando la piel de las patatas y partiendo en trozos más bien gruesos, y vamos colocando en una fuente honda.

Deshaced el bonito y retirar con cuidado por si aún las tuviera, las espinas. A mi me gusta deshojarlo, que se vea la grasita del bonito y se note que es bonito. Lo ponéis sobre las patatas

Peláis los huevos y los troceáis también grandecitos, colocándolos sobre el resto de los ingredientes.

Añadís el tomate frito con la cebolla y mezcláis bien. Comprobad el punto de sal y dejad reposando una media hora para que las patatas y el resto de los ingredientes absorban el sabor y el jugo del tomate. Servid fresca, pero no demasiado fría porque perdería el sabor.

La ensalada como está buena es así, pero siempre puede haber personas a las que no les gusta encontrarse la cebolla y los trozos de tomate, así que podéis triturarlo y mezclarlo de esa forma.

COLIFLOR REBOZADA


Ingredientes


1 coliflor de tamaño mediano
Sal
2 o 3 huevos para rebozar, según el tamaño de la coliflor
Harina
Aceite de oliva para freír

Elaboración

Es un plato extremadamente sencillo, aunque el objetivo es lograr que la coliflor absorba la menor cantidad de aceite durante el rebozado.

El truco es encontrar el punto de cocción de la coliflor, si la cocemos demasiado se deshará y no nos va a permitir rebozarla bien, si lo hacemos poco quedará duda y desagradable al momento de comerla. Yo creo haber encontrado el punto justo para conseguir un plato muy agradable y sin exceso de grasa. Os explico.

Limpiar y trocear la coliflor en ramilletes, si veis que son demasiado grandes los partís en el tamaño que os guste, diría que para dos bocados. Colocáis la coliflor en la olla exprés y la dejáis cocer por espacio de 4 minutos y medio y la retiráis del fuego.

Quitar la presión de la olla colocándola bajo el grifo de agua fría e inmediatamente colocar en un escurridor (de esta manera conseguimos que no siga cociendo con el agua que estará hirviendo).

Batís los huevos y ponéis una sartén con aceite abundante a calentar.

Pasáis cada ramillete por harina, sacudiéndolo bien antes de pasar por el huevo para evitar que retenga mucha harina y así no quede grasienta.

Cuando el aceite haya logrado la temperatura adecuada, comenzamos con la fritura. (Para calentar, pongo la vitro al 9 y al momento de empezar a freír lo pongo al 7, para que se haga bien, pero no se tueste)

Colocamos sobre papel absorbente para que escurra bien el aceite sobrante, y servimos a continuación.


QUICHE DE FRUTOS DEL MAR


Ingredientes

1 lámina de pasta brisa o quebrada.
150 gr.de bocas de mar
150 gr. de gambas peladas
1 lata de bonito en aceite bien escurrido
180 gr. de queso rallado
4 huevos
200 c.c. de nata
1 latita de cebolla frita (Mercadona)
Sal, pimienta y nuez moscada

Elaboración

Extendemos la lámina de pasta brisa en el molde elegido, pincharla bien con un tenedor y si queréis cubrirla con papel de aluminio y con garbanzos (Sólo puse garbanzos el papel de aluminio lo evito para cocinar) y hornearla hasta que esté dorada.

Troceamos las bocas de mar menuditas, las mezclamos bien con el bonito escurrido y desmenuzado y añadimos las gambas.

Mezclamos bien el conjunto anterior con los 4 huevos batidos, la lata de cebolla y la nata a los que habremos añadido un poco de sal, pimienta y nuez moscada.

Volcamos encima del molde horneado, y cubrimos con queso rallado.

Horneamos a 180º arriba y abajo durante 20 minutos aproximadamente, aunque ya sabéis que cada horno es un mundo (hasta que esté doradita).








viernes, 4 de agosto de 2017

MOUSSE DE LIMÓN RAPIDO


Este es uno de esos postres ideal para después de una comida pesada. Si lo hacemos con el yogur (yo lo hice con un descremado cremoso de 0% calorías, sin azúcar añadido), es saludable y agradable para los no muy dulceros. No se lo recomendaría a los que les gusta lo muy

dulce, incluso empalagoso, a mi me encanta y me parece incluso digestivo. Para nada notas la presencia de la leche condensada porque están muy compensados los sabores.

Ingredientes

350 gr de leche condensada
400 gr de yogur natural o de limón ó 200 gr de nata para montar- También se pueden mezclar ambos: 300 de yogur y100 gr de nata para montar (35% de m.g.)
100 gr de zumo de limón

Elaboración

Ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 30 segundos en velocidad 5. Ponemos en copas, y decoramos con una rodaja de limón o una hoja de menta. Lo colocamos en el frigorífico o al congelador unas 5 horas. Se sirve muy frío o como helado, es un postre muy ligero y sobre todo adecuado para los que no son muy aficionados al dulce.