lunes, 14 de noviembre de 2016

QUICHE LORRAINE A MI ESTILO



Ingredientes
Para la masa quebrada


150 gr de harina
75 gr de mantequilla en trozos muy fría
40 gr de agua
½ cucharadita de sal
Molde de 26 cm de diámetro

Para el relleno de quiche

1/2 cebolla grande cortada en brunoisse
Una cajita con 200 gr de bacon en tiras (Mercadona)
Una cajita de jamón york en taquitos (Mercadona)
200 gr de nata o leche evaporada
150 gr de queso rallado
4 huevos
Sal y pimienta al gusto
Aceite para pochar la cebolla

Elaboración

Podéis utilizar, cualquier masa quebrada de las que hay elaboradas, pero yo prefiero hacerla en casa porque en la thermomix no da nada que hacer y sale muy rica y del tamaño adecuado al molde que utilizo. Las que se compran suelen ser para mi gusto algo pequeñas y esta quiche está mejor si queda un poco alta.

Para la masa quebrada en la thermomix:

Ponemos todos los ingredientes de la masa en el orden en el que aparecen y damos unos golpes de turbo o mezcla 15 segundos en velocidad 6. Haz una bola y si la masa está muy blanda la metemos en el frigo 10-15 minutos envuelta en film transparente.

Sobre la encimera enharinada, estiramos la masa muy fina y forramos un molde de quiche, pincha la masa con un tenedor en su base -no en las paredes- y horneamos 15 minutos a 180º con calor arriba y abajo. Reservamos.

Para hacer el relleno de la quiche:

En una sartén pochamos la cebolla y cuando esté pochada, añadimos el bacón para que se sofría un poco. Ponemos sobre un escurridor para que quede la menor cantidad de grasa posible.

Batimos los huevos, los mezclamos con la nata y o volcamos sobre la masa precocida.

Añadimos la cebolla pochada y los tacos de jamón york. Mis tacos de jamón eran demasiado gruesos por lo que yo los trocee un poco.

Distribuimos todo por la quiche de forma que quede lo mas igual posible.

Cubrimos con el queso rallado, y horneamos nuevamente unos 20-25 minutos a 180º con calor arriba y abajo. Comprobamos que está cuajada metiendo un palillo.


 

TRUCHAS CON SOPAS

 En León por suerte, quedan muchos ríos en los que aún se pueden pescar truchas. Cada vez menos, es verdad, la intervención de pescadores furtivos que además utilizan métodos prohibidos obstaculiza la acción de ICONA, el  organismo encargado de conservar en lo posible, el medio ambiente.  Para nuestra desgracia, esto ha contribuído al crecimiento desmesurado de algunas especies de caza y no ha mejorado en demasía los rios.
Cuando era niña, había varias especies en el río: barbos, gallegos y cangrejo que desapareció con la introducción del cangrejo americano, (trajo enfermedades que terminaron con los autóctonos, que se reproducían más lentamente pero eran infinitamente más ricos), y recuerdo escuchar a mi padre que cuando el, era joven, había incluso anguilas. 
Para pescar cangrejos, eran necesarios pocos útiles, simplemente ibas a bañarte al río y si metías la mano debajo de las piedras, encontrabas cangrejos suficientes para hacer un arroz. Curiosamente ese tipo de pesca, que practicábamos casi todos los niños, no afectaba a la abundancia de la especie 

En la actualidad en el río Órbigo, únicamente está permitida la pesca deportiva, que obliga a devolver al río los ejemplares capturados, a fin de conseguir una recuperación de la especie.

Por eso que ahora, se comen truchas compradas en una piscifactoría que utiliza agua del mismo río. Puede parecer mentira, pero existe una gran diferencia con la trucha que puedes comprar en cualquier pescadería de Madrid.

Sabido es que el hombre siempre ha sabido utilizar sus recursos más próximos para alimentarse, y en mi tierra no iban a ser menos. En la utilización de este plato que viene de antiguo, se utilizan dos ingredientes fundamentales: pan y truchas.

Ingredientes:

1 trucha hermosa (ésta pesó 600 gr.)
Pan del día anterior (si es de hogaza, mejor)
Aceite
Ajos
Perejil
Pimentón
1 hoja de laurel
Sal

Elaboración

Limpiamos bien la trucha, retirando vísceras y agallas y partimos en dos trozos.
En una cazuela de barro, hacemos el pan en lonchas finas (sopas)
y dejamos en reserva.
En otra cazuela de las que habitualmente utilizamos para cocinar, ponemos agua siempre adecuando la cantidad al tamaño de la trucha que vamos a hacer, de forma que la cubra.
Añadimos 3 cucharadas de aceite, 1/2 cucharada de pimentón (si es un poco picante, mejor) y un majado con el ajo, el perejil y la sal que añadiremos al agua con la hoja de laurel.

Cuando el agua rompa a hervir, colocamos la trucha y dejamos cocer hasta que esté hecha, con cuidado de no pasarnos.

Cuando veamos que está hecha, separamos con cuidado y colocamos encima de las sopas que tenemos en la cazuela de barro.
Volcamos el caldo dejando que se empapen bien las sopas,  y a comer!!
                                   

MORCILLO GUISADO


Ingredientes (2 pers.)

1/2 kg de morcillo troceado
3 cucharadas de aceite
1/2 cebolla troceada en gajos finos
2 ajos pequeños
1 ramillete de perejil
Sal
1 hoja de laurel
1/2 vaso de agua de Vino de Pedro Ximénez
1 patata grande para guarnición

Elaboración

Sofreímos la cebolla sin dejar que se dore en exceso.

Mientras se sofríe, preparamos el majado con los ajos, el perejil y la sal.

Añadimos la carne y la sellamos bien, para que retenga los jugos.

Ponemos el vino de Pedro Ximénez en el mortero, y revolvemos para volcar el majado sobre la carne una vez sellada.

Añadimos la hoja de laurel y tapamos.

Dejamos que se haga a fuego lento hasta que la carne esté blanda.

Este vino, le da ese dorado color apetitoso a la carne, pero es fundamental que se haga despacio sin que se consuman el vino ni los jugos de la carne, que se unirán a la cebolla que como hemos dorado se funde con los jugos.

Yo lo tuve 2 horas haciéndose.

Poco antes de llevar a la mesa, pelamos la patata y la troceamos. Se puede hacer con un molde redondo, pero a mi no me gusta desperdiciar nada, así que la hice en cuadraditos como podéis observar. Se fríen las patatas en aceite bien caliente dejando que tomen algo de color, y las ponemos en la cazuela en que hemos guisado la carne para que den un hervor por espacio de 3 o 5 minutos, sin subir el fuego. De esa manera, absorben parte de la salsa y con ello el sabor del guiso.

En casa, gustan bastante más las patatas que la carne...

domingo, 16 de octubre de 2016

TALLARINES CON GAMBAS AL AJILLO


Ingredientes

120 gr. de tallarines de "El Pavo"
1 paquete de gambas congeladas (las mías, de Mercadona) (*)
2 ajos grandecitos
2 guindillas
Aceite de oliva
Sal

Elaboración

Fileteamos los ajos y los doramos en aceite en una cazuela, (yo mido siempre la aceite, puse 3 cucharadas soperas), junto con las guindillas. Cuando veamos que empiezan a dorarse los ajos, añadimos las gambas previamente descongeladas y bien escurridas, y un poco de sal. Las rehogamos y rápidamente bajamos el fuego y dejamos haciendo unos minutos con la cazuela tapada para que las gambas suelten el jugo.

En una cazuela aparte ponemos el agua con sal y cuando rompa el hervor, añadimos los tallarines. En casa gustan al dente, así es que los tuve cociendo durante 8 minutos.

Escurrimos los tallarines y volcamos en la cazuela donde ya tenemos hechas las gambas, dejamos que absorban el jugo que han soltado y rápidamente llevamos a la mesa.


(*) Para vuestro conocimiento, muchas de las gambas peladas que se venden congeladas, vienen con sal, por lo que no tendremos que ponérselo hasta comprobar el punto.

CARRILLADA DE CERDO CON CHAMPIÑONES


La carrillada es una de las carnes más jugosas y más versátiles a la hora de prepararla. Admite toda suerte de especias, verduras, y formas de elaboración, y de todas formas está igualmente sabrosa. Esta es una de las formas de hacerla que más me gustan porque tiene un sabor muy fino y el champiñón le aporta ligereza.

Ingredientes

1 kg de carrillada de cerdo
4 dientes de ajo
aceite de oliva
½ kg de champiñones
½ vaso de vino blanco
1 vaso de agua
½ vaso de salsa de tomate

Elaboración

Lo primero que hemos de hacer es limpiar bien la carrillada, descartando toda la grasa y las pieles que la recubren y a continuación la troceamos.

Laminamos y limpiamos bien los champiñones y los dejamos en reserva.

Laminamos los dientes de ajo y los ponemos a dorar en una olla con el aceite.

Una vez dorados los dientes de ajo, añadimos la y la sellamos.

Agregamos los champiñones y doramos, le añadimos entonces el vino y cuando se haya consumido el alcohol, le agregamos la salsa de tomate y el agua. Dejamos hacer hasta que la salsa espese.

De una hora a tres cuartos más ó menos, según nos guste de tierna la carne.

ROLLO DE CARNE DE TERNERA CON MANZANA Y PASAS

 
Ingredientes (con estas cantidades hice 2 rollos)
Para el rollo

500 gr. de carne picada
1 huevo
1 cebolla
1 manzana
40 gr. de pasas
30 gr. de pan rallado
1 cucharada de curry en polvo
Sal y pimienta

Para la salsa

1 cebolla
2 zanahorias
1 ajo
Aceite de oliva
Perejil
Una cucharada rasa de harina
½ vaso de vino
Sal y pimienta

Elaboración

Ponemos en un cuenco toda la carne picada con el huevo batido, la cebolla picada muy fina y pochada, la manzana rallada menudita, las pasas remojadas en agua, el pan rallado y el curry. Salpimentamos y formamos un rollo que quede compacto.

Enharinamos.

En una sartén amplia, ponemos abundante aceite y cuando esté bien caliente freímos a fuego fuerte el rollo (en la vitro al 9 al ponerla y luego bajarla al 7) para que se dore por todos los lados, teniendo cuidado de que no se rompa al darle la vuelta. Una vez bien dorado lo sacamos a un plato aparte.

En una cazuela y con parte del aceite en que doramos los rollos, echamos la cebolla, la zanahoria y el ajo picados lo rehogamos y dejamos que se vaya haciendo a fuego medio.

Agregamos el perejil picado y la harina y mezclamos bien. Incorporamos el vino, la sal y un vaso grande de agua y removemos.

Volvemos a poner el rollo de carne en esta salsa y lo dejamos cocer despacio durante unos 30 minutos, dándole la vuelta dos o tres veces durante su cocción.

Pasado este tiempo, sacamos el rollo a una tabla de cocina y trituramos la salsa con la batidora.

Servimos la carne cortada en rodajas gruesas y acompañada de la salsa. Está muy rica.


TARTA DE QUESO TIPO CAÑADIO


Esta tarta es un logro de mi hija, que dispuesta a independizarse, se ha puesto a cocinar con éxito y esta tarta es una muestra de ello. No se por qué extraña razón no puede incluirla ella en el blog a pesar de tener acceso, así que yo contribuyo poniéndola y además, me quedo con las ganas de probarla. Las tartas de queso me gustan todas, pero esta tiene una pinta espectacular.

Ingredientes:

1 rulo de galletas María.
125 g de mantequilla.
½ kg de requesón.
1 tarro grande de leche condensada.
1 tarrina de queso Philadelphia.
5 huevos.

Preparación:

Moler las galletas y mezclándolas bien con la mantequilla derretida.
Con ayuda de los dedos, ponemos toda la mezcla en la base del molde desmontable y metemos al horno a 180ºC unos 10 minutos hasta que veáis que está un poco doradito.
Utilizando un robot de cocina o batidora, mezclamos el resto de los ingredientes intentando que no quede ningún grumo en la mezcla.
Una vez la mezcla esté lista, la volcamos al molde encima de la base de galletas y metemos al horno, a 180º unos 45 minutos. Si vemos que se está tostando demasiado, la cubrimos con un papel de aluminio para evitar que se queme.
La clave de esta tarta es que quede jugosa por lo que no debemos esperar a que esté totalmente cuajada. ¿Cómo cuando está en su punto? Pinchamos con un cuchillo o algún otro objeto punzante, si al sacarlo, está un poco manchado, es el momento de retirarla del horno.

Mi hija la tuvo 50 minutos, pero la tarta del Restaurante Cañadio está menos cuajada por dentro, por eso pongo 45 minutos, creo que son más que suficientes.

Si os gustan las tartas de queso cubiertas, podéis hacer un coulis o una mermelada de frambuesa o de fresa, pero os aseguro que en este caso, no es necesario.