lunes, 5 de enero de 2026

TARTA PRIMER CUMPLEAÑOS PARA MARTIN


Martin, nació el 4 de enero de 2025. Este año ha hecho su primer cumpleaños y su mamá, me permitió elaborar su primera tarta de cumpleaños. Nada puede hacer más ilusión que te permitan festejar y hacer la tarta para un nieto. Es volver de nuevo a aquellos años, en los que, con menos medios, pero no con menos ilusión, les preparaba el cumpleaños a mis hijos. Ellos lo celebraron siempre juntos, cumplen con pocos dias de diferencia y aprovechábamos para que lo disfrutaran juntos y disfrutarlo a la par. Este año, ha sido una celebración muy bonita y muy disfrutada, y la tarta, también nos ha gustado mucho.

La decoración de la tarta la compré en la red, hay muchas y muy diversas y yo elegí una con motivos infantiles y en parte personalizada.

Os cuento como la he hecho, requiere un poco de paciencia la cuestión del decorado, pero el resto es fácil de hacer.

Hacemos esta masa de bizcocho que podemos utilizar para elaborar tartas de cumpleaños de varios pisos, y rellenarlas de nata, ganache de chocolate , crema pastelera, trufa …  Este bizcocho es de los que obligatoriamente hay que calar con almíbar, ya que queda una masa bastante seca al no llevar ni mantequillas ni aceites… con el almíbar le da el punto de humedad y jugosidad necesario para obtener un bizcocho ideal para hacer capas.

En mi caso, salieron cuatro capas de bizcocho y tres de relleno.

 

BIZCOCHO

Ingredientes:  

6 huevos  
240 gr de azúcar  
215 g, de harina tipo bizcochona (que no necesita levadura, ya que la trae incorporada) o 200 gr de harina normal y 1/2 sobre de levadura quimica.

(he puesto harina bizcochona, y le he añadido media cucharadita de café de levadura)
40 gr de colacao
Extracto de vainilla, sólo unas gotas (opcional) 

Elaboración: 

He utilizado un molde de 20 cm y de 10 cm de alto que luego dividiremos en capas al gusto. (Me quedo un bizcocho de unos 10 cm de altura una vez horneado).

El molde que uso es desmoldable, y para este tipo de bizcochos, forro la base con papel de hornear y los laterales, y los pego al molde con antiadherente para tartas, eso nos permite sacar el bizcocho sin desperfectos, y subirá uniformemente por las paredes del molde y apenas tendrá panza.

El bizcocho podemos hacerlo en thermomix de la siguiente forma: 

Colocamos la mariposa en el vaso echamos los huevos y el azúcar y batimos 10 min/vel 3,5. de esta manera montaremos los huevos con el azúcar, hasta obtener una crema blanquecina que haya doblado o triplicado el volumen.

Añadimos el extracto de vainilla o sabor que queramos y continuamos batiendo 1 minuto más. Pasamos a un bol grande.

En mi caso, no suelo hacer este bizcocho con la thermomix, sino con una batidora de varillas de las de toda la vida. He comprobado que para que crezca bien, el método clásico nos da un bizcocho mas esponjoso. Os indico como lo hago.

Separo las claras de las yemas, reservo las yemas y en un bol amplio con las claras y una pizca de sal, bato con las varillas hasta conseguir punto de hebra.

Añado a continuación el azúcar y vuelvo a esperar conseguir el punto de hebra.

Incorporo las yemas y mezclo muy bien, y si lo hacéis así, comprobaréis que queda una masa mucho más esponjosa que en la thermomix.

Y ahora si, mezclamos lo hayamos hecho de forma manual o en thermomix, la harina y el cacao previamente tamizados para que esté bien aireado, y mezclamos con una espátula con movimientos envolventes hasta que esté todo bien integrado y sin grumos.

Ha de quedar una masa tipo mousse, así crecerá mejor en el horno. Este paso es importante hacerlo así, o no nos subirá igual y quedará bajito.

Pasamos al molde forrado con el papel de hornear y metemos al horno precalentado a 170ºC durante 45-50 minutos o hasta que veamos que al pinchar con un palillo, este sale limpio.

Una vez horneado, sacamos del horno, dejamos en el propio molde unos minutos y después volcamos en un plato. Yo le he puesto también antiadherente al papel con el que forré el molde, y con eso consigo que se despegue perfectamente.

Lo suelo hacer el día anterior para que al momento de hacer la tarta, esté asentado.


NATA MONTADA CON THERMOMIX, para el relleno.

Para ayudar a que la nata monte bien, la noche anterior meto la thermomix en la nevera.

Ingredientes

500 g de nata para montar muy fría -mínimo 35% mg. 

80 g de azúcar glas

1 cucharada de queso de untar tipo Philadelphia -opcional-

Elaboración

Colocamos la mariposa en las cuchillas, agitamos bien el envase de la nata y la volcamos en el vaso junto con el queso de untar -opcional- y el azúcar.

Programamos velocidad 3 ½, sin poner tiempo. Hay que estar vigilantes, mirando por e bocal y escuchando como cambia el sonido.

No programéis tiempo, hay que estar pendiente hasta que haya montado, veréis que el sonido cambia y que forman rayas en la nata.

Como me han salido muchas capas y nos gusta la nata, hice más cantidad, pero eso ya cada cual ha de calcular lo que va a necesitar


ELABORACION DEL ALMÍBAR PARA CALAR LA TARTA EN THERMOMIX

Ingredientes

250 g de agua

250 g de azúcar

Elaboración

Ponemos en el vaso el agua y el azúcar y mezclamos 20 seg/vel 2. Después, retiramos el cubilete y programamos7 min/100°C/vel 2. Utilizamos conveniencia.


COBERTURA DE CHOCOLATE EN THERMOMIX

Ingredientes:

200 g de chocolate fondant para postres 70/50 % de cacao

75 g de agua

75 g de mantequilla

Elaboración

Ponemos en el vaso el chocolate previamente troceado y rallamos 7 seg/vel 8. Con la espátula, bajamos el chocolate hacia el fondo del vaso.

Añadimos el agua y fundimos 4 min/37°C/vel 2.

Añadimos la mantequilla y mezclamos 4 min/37°C/vel 3.

Retire del vaso y utilice a su conveniencia. Es mejor utilizarlo cuando aún está recién hecho.

Una vez puesta la cobertura de chocolate, cubro con azúcar glas la parte superior de la tarta y procedo a decorarla con los motivos que tenga. Por la base, coloco unos moñitos de nata montada para que quede más estética.







Así preparabamos el cumpleaños de nuestros hijos







 

 

domingo, 23 de noviembre de 2025

FRITILLAS MANCHEGAS DE SAN REVENTON


Las fritillas manchegas o viejas son unos deliciosos bocados de masa frita típicos de Castilla-La Mancha. Destacan por su textura esponjosa y por su exterior dorado y crujiente. Son muy fáciles de hacer, como veremos en esta receta, y el resultado es delicioso.

Las fritillas también conocidas como «viejas» forman parte de la tradición repostera de Castilla-La Mancha. La preparación de este dulce popular está vinculada a la cocina rural en la que se sacaba todo el provecho posible de los ingredientes básicos que se tenían en casa para preparar postres económicos y fáciles de hacer.

En su origen, era habitual preparar las fritillas con masa de pan comprada en una panadería local la cual se dividía en pequeñas porciones de masa que se estiraban y se freían en aceite de oliva; con un poco de azúcar para rematar, ya teníamos un delicioso postre en cuestión de minutos.

Las fritillas se sirven tanto rebozadas en azúcar como con miel o incluso con chocolate. También se pueden aromatizar con limón o con un pequeño chorrito de anís. Su elaboración es muy sencilla y no requiere de grandes técnicas culinarias. Esta es una receta ideal para hacer y disfrutar en una tarde fría de invierno ya que las fritillas resultan deliciosas mojadas en un chocolate caliente o en un café con leche.

Ingredientes

Masa

90 ml de agua

120 ml de leche entera

1 pizca de sal

1 huevo M

250 g de harina de trigo

5 g de levadura seca de panadero o 15 gramos de

 levadura fresca

La ralladura de 1 limón, o de una naranja

  • Aceite para freír
  • 30 g de azúcar blanco (para rebozar) 

Elaboración de la Masa

Ponemos en el vaso la piel del cítrico elegido y rallamos 10 seg/vel 10.

Con la espátula, bajamos la piel de naranja hacia el fondo del vaso y rallamos 20 seg/vel 7.

Incorporamos el resto de los ingredientes menos la harina y calentamos 1 min/37°C/vel 2.

Añadimos la harina y amasamos en Velocidad espiga/1 min. Ponemos la masa en un bol, tapamos con film transparente y dejamos reposar durante aprox. 20 minutos.

Terminación

Con las manos mojadas en aceite, hacemos pequeñas bolas de masa (de aprox. 30 g), las extendemos con los dedos dejándolas lo más finas posible (aprox. Ø 15 cm) y freímos en el aceite caliente. Damos la vuelta para que se doren por ambos lados y retiramos sobre papel absorbente. Espolvoreamos con el azúcar antes de servir.

Hay otra forma de hacerlas, pero a mi me ha parecido más complicada, y he optado por la thermomix. Pero por si alguien prefiere elegir ese método os lo dejo para utilizar

Elaboración Tradicional 

Ingredientes 

90 ml de agua

120 ml de leche entera

1 pizca de sal

1 huevo M

250 g de harina de trigo

5 g de levadura seca de panadero o 15 gramos de

 levadura fresca

La ralladura de 1 limón

  • Aceite para freír
  • 30 g de azúcar blanco (para rebozar)

Elaboración

Ponemos en un bol 90 ml de agua, 120 gramos de leche entera, 1 pizca de sal, 1 huevo M, 250 gramos de harina de trigo, 5 gramos de levadura de panadero y la ralladura de 1 limón. Amasamos durante 10 minutos a mano o a máquina hasta tener una masa lisa y elástica.

Hacemos una bola con la masa, la cubrimos con film transparente y dejamos que doble su volumen en un lugar cálido. Dependiendo de la temperatura ambiente, esto le llevará entre 1 y 2 horas.

Cuando la masa haya duplicado su volumen, la desgasificamos y la dividimos en 20 porciones de masa. Las boleamos ligeramente.

Estiramos las bolitas de masa con ayuda de los dedos o un rodillo. Dependiendo de si las hacemos más finas o gorditas, nos quedarán más crujientes o esponjosas, así que en este punto, podemos moldearlas según nuestras preferencias.

Calentamos el aceite para freír a 180 ºC aproximadamente y vamos friendo las fritillas en pequeñas tandas.

 Una vez fritas, las vamos poniendo sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Cuando todavía estén calientes, las rebozamos en 30 gramos de azúcar blanco.

 Cuando las tengamos todas listas, las servimos templadas o frías según preferencias.



 

ARROZ CON POLLO


Ingredientes para 3 personas

4 de muslitos de pollo, contramuslos deshuesados o  pollo troceado (yo prefiero poner contramuslos o pollo troceado, se hacen mejor).
Sal
Aceite de oliva extra
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
1/2 pimiento verde
1 zanahoria 
75 ml de vino blanco
Unas cucharadas de tomate frito casero
Unas hebras de azafrán
3 tazas de café de arroz redondo
100 g de guisantes (opcional)
caldo de pollo (yo pongo 3 tazas de caldo por 1 de arroz) 
1 ramita de perejil fresco para decorar, yo no puse

Elaboración

Comenzamos salando el pollo troceado. Lo sofreímos a fuego medio en una cazuela ancha con una lámina de aceite de oliva virgen extra, girando los trozos de pollo hasta que estén bien dorados por todas partes y al pincharlos el jugo salga transparente. Retiramos a un plato y reservamos.

Debemos tener en cuenta que si ponemos muslitos enteros, aunque los sofríamos bien, no se harán por dentro, por eso al momento de calentar el caldo para el arroz, debemos dejar cocer un ratito los muslos hasta que veamos que están hechos por dentro. Yo lo he hecho con muslos y en otra ocasión con trozos de pechuga que se hicieron perfectamente sin cocerlos previamente, por lo que os recomiendo que para evitar ese paso de cocerlos con el caldo del arroz, simplemente pongáis pollo troceado

Mientras se hace el pollo, picamos muy finamente 1 cebolla y 2 dientes de ajo, y troceamos en cubitos ½ pimiento verde y 1 zanahoria grande.

Sofreímos las hortalizas en la cazuela con el mismo aceite de dorar el pollo, empezando por la cebolla y el ajo. Cuando estén translúcidos, añadimos el pimiento y la zanahoria y los rehogamos hasta que empiecen a ablandarse.

Mezclamos el vino blanco con 1 cucharadita de tomate concentrado y unas hebras de azafrán. Lo añadimos a la cacerola y subimos el fuego, removiendo hasta que se evapore el líquido.

Agregamos entonces 400 g de arroz redondo, bajamos el fuego a temperatura media y removemos durante un par de minutos, hasta que el arroz presente un aspecto nacarado.

Devolvemos el pollo a la cazuela junto con los100 g de guisantes congelados  si los ponemos y el de caldo de pollo bien caliente. Removemos lo justo para que se mezcle todo bien, ajustamos de sal y en cuanto empiece a hervir bajamos el fuego.

Mantenemos el hervor sin remover durante 15 minutos, comprobando de vez en cuando si el arroz está demasiado seco. En ese caso, añadimos un vasito más de caldo o agua caliente. Transcurrido el tiempo de cocción, probamos el punto del arroz. Si lo notamos demasiado duro, lo dejamos al fuego uno o dos minutos más. Si el arroz está al dente, lo retiramos y lo dejamos reposar tapado con un paño limpio durante unos 5 minutos.

Tras el reposo, espolvoreamos el arroz con un poco de perejil fresco picado.

Servimos el arroz inmediatamente.















martes, 4 de noviembre de 2025

BIZCOCHO DE YOGUR


Ingredientes

150 g de azúcar

8 - 10 tiras de piel de limón (No tenia limones en casa y sustituí por naranja)

3 huevos

120 g de yogur natural

80 g de aceite de girasol

200 g de harina de repostería

1 pellizco de sal

15 g de polvo de hornear

 

Elaboración

Precalentamos el horno a 180°C. Engrasamos con antiadherente, aceite o mantequilla un molde de aro profundo (Ø 22-24 cm) y reservamos.

Ponemos en el vaso el azúcar y la piel de limón y pulverizamos 10 seg/vel 10. Con la espátula, bajamos los ingredientes hacia el fondo del vaso.

Añadimos los huevos, el yogur y el aceite de girasol y mezclamos 1 min/vel 5.

Añadimos la harina, la sal y el polvo de hornear y mezclamos 15 seg/vel 5. Terminamos de mezclar con la espátula y ponemos la mezcla en el molde preparado.

Horneamos durante 30 minutos (180°C). Retiramos del horno y dejamos enfriar el bizcocho dentro del molde durante 10 minutos antes de desmoldarlo. Lo ponemos en un plato de servir y dejamos enfriar totalmente. Espolvoreamos con 1-2 cucharadas de azúcar glas (queda más bonito, pero yo no suelo hacerlo por aquello de no poner más azúcar).


CHIPIRONES EN SALSA AMERICANA


 Ingredientes

 3 dientes de ajo

300 g de cebolla en trozos

50 g de aceite de oliva virgen extra

100 g de vino blanco

100 g de salsa de tomate

1 cucharada de tomate concentrado

50 g de brandy

1000 g de chipirones

1 pimienta de Cayena seca entera (opcional)

1 punta de cuchillo de tinta de calamar

1 cucharadita de sal

 

Elaboración

 Lo primero que haremos será cortar en anillas los chipirones, aunque la receta también sirve para hacerla con anillas de calamar y sale igualmente rica.

Ponemos en el vaso los dientes de ajo, la cebolla y el aceite. Troceamos 4 seg/vel 4 y lo sofreímos 8 min/Varoma/vel cuchara.

Añadimos el vino blanco y programamos 2 min/Varoma/vel cuchara.

Agregamos la salsa de tomate y el tomate concentrado y lo rehogamos 5 min/Varoma/vel cuchara.

Incorporamos el brandy y programamos 1 min/Varoma/vel cuchara.

Añadimos los chipirones, la cayena, la tinta de calamar y la sal y programamos 20 min/100°C/giro a la izquierda/vel cuchara. Colocamos el cestillo sobre la tapa en lugar del cubilete y programamos 10 min/120°C/giro a la izquierda/vel cuchara.

Retiramos del vaso y servimos inmediatamente.

Nosotros los hemos acompañado de un arroz blanco. Estaban buenísimos


sábado, 25 de octubre de 2025

REPAPALOS DULCES CON LECHE, TRADICIONAL Y THERMOMIX


Los repápalos son un gran éxito de la cocina española de aprovechamiento.

Típicos de Extremadura, esta especie de albóndigas de pan y otros ingredientes nacieron en tiempos de escasez, pero cuando están bien hechos son puro lujo

Esta receta pertenece a la cocina española de subsistencia en su máximo esplendor, son una especie de bolitas fritas pensadas para aprovechar el pan seco y transformarlo en algo sustancioso. De probable origen judío, y por si no tuvieran ya un nombre espectacular, en su tierra tienen otros igual de buenos para denominarlos:  sapillos, gúevecillos, papones, arrepapalos, repampanus o cagajonis.

Los repápalos salados -aunque en esta ocasión los vamos a preparar dulces- llevan casi siempre pan, huevo, ajo y perejil, a los que se pueden añadir otros ingredientes como jamón, bacalao, cebolla, queso o especias varias. Una vez fritos, los salados se suelen servir en una salsa de tipo española, al estilo de las albóndigas, pero si nos da pereza prepararla los podemos acompañar con alguna salsa en conserva o tomarlos sin ella, a modo de buñuelos.

ELABORACIÓN TRADICIONAL

Ingredientes

2 huevos grandes o 3 medianos, (empezamos con 2 y según veamos que queda la mezcla añadimos otro)
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de canela
1 litro de leche
Cáscara de limón y naranja (sin lo blanco)
Aceite para freír
Pan del día anterior
1 pizca de sal
Azúcar (al gusto, unos 200 g)

Elaboración

Batimos los huevos

Una vez batidos los huevos, echamos una pizquita de levadura y seguimos batiendo hasta que quede integrada.

Calentamos y aromatizamos la leche

Ponemos el litro de leche en un cazo, agregamos el azúcar y un poco de canela, cáscara de limón y naranja (sin la parte blanca) y dejamos que se caliente.

Ponemos los trozos de miga de pan del día anterior en los huevos batidos y lo movemos todo bien hasta que quede una pasta espesa pero esponjosa y se haya empapado todo el pan. Ponemos la sartén y el aceite a calentar.

Mientras el aceite se calienta, vamos haciendo unas bolitas ayudándonos con una cucharita de postre, y las vamos friendo en el aceite muy caliente. Una vez bien doradas, las ponemos en papel absorbente y reservando.

Ponemos la leche a calentar si se ha enfriado y echamos las bolitas de pan frito en la leche y dejamos que hierva. Con el primer hervor los repápalos de leche estarán hechos. Sírvelos en un cuenco con leche.

Dejamos enfriar la mezcla y cuando hayan templado, los metemos en la nevera durante unas horas y servimos en boles individuales con un poquito de leche. Podemos espolvorear azúcar por encima.

EN THERMOMIX

Ingredientes

2 huevos grandes o 3 medianos,(empezamos con 2 y según veamos que queda la mezcla añadimos otro)
1 cucharadita de levadura
1 cucharadita de canela
1 litro de leche
Cáscara de limón y naranja (sin lo blanco)
Aceite para freír
Pan del día anterior
1 pizca de sal
Azúcar (al gusto, unos 200 g)

Elaboración


Ponemos en el vaso el pan, los huevos, 100 gr. de azúcar, la sal, la cucharadita de levadura y la canela molida. Programamos 15 seg/ vel. progresiva 5-7-10

Debe quedar una masa homogénea, si no es así, volvemos a programar unos segundos más

Retiramos la masa a un bol y reservamos.

Ponemos en el vaso la leche, el resto de azúcar, la canela en rama y la piel del limón. Programamos 15 min/ 50ºC/ vel.1

Mientras se infusiona la leche, cogemos masa con una cuchara para dar forma a los repápalos y freímos en abundante aceite caliente.

Cuando estén dorados sacamos y escurrimos en papel absorbente

Acabado el tiempo introducimos los repápalos en la jarra. Programamos 10 min. / 50ºC/ giro a la izquierda / vel.1

Volcamos en una fuente y dejamos templar.
Colocamos en el frigorífico unas horas antes de servir.

Servimos en boles individuales.




















jueves, 20 de junio de 2024

JAMONCITOS DE POLLO CON TOMATE


Ingredientes para 4-5 personas:

10 muslitos de pollo.
1.2 kg de tomate pera
1 cebolla
3 dientes de ajo
Sal
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
albahaca fresca

Elaboración de la salsa de tomate

Lavamos los tomates, les quitamos la parte donde va insertado al tallo y le hacemos una cruz en la piel con el cuchillo por el lado contrario

En una cacerola ponemos el agua a máxima temperatura.

Cuando empiece a hervir, escaldamos los tomates con la ayuda de una espumadera. Los dejamos en la cazuela durante unos 30 o 40 segundos, nada más. Pasado este tiempo, los sacamos de la cazuela y dejamos que se templen y retiramos la piel.

Colocamos al fuego una cazuela con un chorro de aceite de oliva virgen extra

Echamos a la cacerola la cebolla picada al gusto y también los dientes de ajo enteros, ya que luego lo vamos a triturar para nuestros jamoncitos de pollo con tomate frito. Aderezamos con un poco de sal y mantenemos a fuego medio, es decir, si la vitro tiene un fuego máximo de 8, lo ponemos a 5.

Pochamos los ingredientes durante 7 minutos, aproximadamente.

Pasado el tiempo añadimos los tomates pelados que teníamos reservados y un poco de sal. Nos ayudaremos de una cuchara para ir aplastando los tomates muy bien. En cuanto comience a hervir, bajamos la temperatura a 3 y tapamos

Dejamos cocinar los tomates, hasta que pierdan toda el agua para nuestros muslos de pollo en salsa. Removemos de vez en cuando y, transcurridos unos 15 minutos, le quitamos la tapa a la cazuela

El agua del tomate se evaporará en los últimos 15 minutos de cocinado. Cuando falten 5 minutos, agregamos las hojas de albahaca fresca, en mi caso la puse seca porque no encontré fresca.

Finalizado el tiempo de cocción, batimos la salsa con la túrmix. hasta obtener una mezcla muy fina y reservamos.

Elaboración

Salpimentamos bien los jamoncitos de pollo por ambos lados.

Colocamos una cacerola al fuego con un chorro de aceite de oliva virgen extra

Freímos la carne a temperatura media alta. Por ejemplo, si vuestra placa tiene como máximo 8, los haremos a 6.

Cuando estén bien marcados, los sacamos y reservamos en un plato

Retiramos un poco de aceite de la cazuela donde hemos hecho los jamoncitos.

Agregamos la salsa de tomate triturada, que habíamos reservado, y el pollo. Tapamos la cacerola y cocinamos el pollo con la salsa de tomate durante 35 minutos, aproximadamente, a fuego muy bajo

De vez en cuando, movemos la cazuela (con meneos, no removiendo la comida) para que no se quemen los ingredientes. A disfrutar de nuestros jamoncitos de pollo en salsa de tomate casera.



domingo, 19 de mayo de 2024

ENGAÑAMARIDOS (TAMBIÉN EN THERMOMIX)


La gastronomía española es tan diversa como distintas son sus regiones. Cada zona tiene sus platos típicos, aunque en la práctica se pueden disfrutar a lo largo y a lo ancho del país. La gastronomía andaluza que es muy variada, tiene nombres particularísimos en algunos de ellos: bizcocho de la Virgen enfurecida, matamaridos, carne a la suegra, y el que hoy vamos a poner, engañamaridos.

En algún momento, vaya usted a saber por qué, las relaciones familiares se colaron fuerte en las denominaciones de platos populares andaluces, porque son muchos los que aluden al parentesco.

Los engañamaridos son unos dulces típicos de Huelva, y se supone que reciben ese nombre porque aparentan complejidad cuando en realidad son facilísimos de hacer. El curioso nombre de este dulce tiene una la historia, que aunque no está documentada, es bastante simpática. Al parecer las mujeres decían a sus maridos que este era un postre laborioso y que les obligaba a estar horas en la cocina y así, tener tiempo para hacer otras cosas sin tener que dar explicaciones.

Su masa sólo lleva tres ingredientes -harina, aceite de oliva y vino blanco-, no requiere ni amasado ni fermentación y es facilísima de trabajar.

Son unos dulces crujientes y ligeros rebozados en azúcar y canela que aguantan varios días en un recipiente hermético cerrado para poder disfrutar de ellos al máximo.

La fuente de la presentación, que no está nueva precisamente, es de un gran valor sentimental que no valiosa. Es una de las pocas piezas que conservo de la vajilla que, a mi madre, le regalaron sus hermanos para su boda. Según contaba ella, en plena postguerra, había mucha dificultad para encontrar cosas de ese tipo. Su hermano Luis, hizo un viaje de negocios a Barcelona y allí la encontró. Son objetos que para mi, no tienen precio. Era de mi madre!

Ingredientes (Para 20-25 unidades)

100 ml de vino blanco
100 ml de aceite de oliva virgen extra
250 gr de harina de trigo (*)
½ cucharadita de sal
Aceite para freír
Azúcar y canela en polvo

(*) La cantidad de harina es orientativa, tendréis que empezar poniendo la que indica la receta, pero tenéis que conseguir una masa que no se pegue a los dedos. En mi caso le tuve que añadir poco a poco algo más. Depende de la calidad de la harina

Elaboración

La receta nos va a llevar muy poco tiempo para prepararla y no puede ser más fácil.

Lo primero que haremos es poner en un bol o recipiente amplio, el vino blanco, el aceite de oliva y la harina de trigo.

La harina la ponemos toda de golpe, no es necesario añadirla poco a poco. Así que ya solo tenemos que comenzar a mezclar con la ayuda de un tenedor.

Cuando vemos que con el tenedor ya nos cuesta trabajo mezclarla, amasamos con las manos bien limpias hasta que nos quede una masa homogénea y que no se nos pegue a las manos. No es necesario dejar reposar la masa.

A continuación, vamos a ir formando nuestros engañamaridos. Así que primero añadimos un poco de harina en la mesa de trabajo, cogemos pequeñas porciones de masa, del tamaño de una nuez y con la ayuda de un rodillo extendemos la masa hasta que nos quede muy fina pero que no se rompa.

Este proceso lo repetimos hasta terminar con toda la masa. Y luego solo tenemos que freírlas.

Si veis que al estirarla la masa se parte, es que necesita más harina.

Ponemos abundante aceite de oliva suave en una sartén, a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente echamos uno a uno nuestros engañamaridos.

Se fríen muy rápido, en sólo unos segundos y cuando veas que van cogiendo color, las sacamos en un plato con papel absorbente.

Podemos agregar un trozo de piel de limón al aceite para darle más gusto y saber cuándo el aceite está a punto para freír.

Veréis cómo la masa se infla al entrar en contacto con el aceite. Es normal. Algunas crecerán más que otras.

Por último y cuando aún están calientes las rebozamos en una mezcla de azúcar con canela en polvo.

Y ya tenemos preparada una merienda casera y tradicional, con ingredientes sencillos que todos tenemos en casa y en un momento.

EN THERMOMIX

Ingredientes

250 gr de harina
100 ml de vino blanco
100 ml de aceite de oliva
1/2 cucharadita de sal
Aceite de girasol para freír
Azúcar
Canela

Elaboración

Poner todos los ingredientes en el vaso y programar 3 minutos modo amasar

Hacer pequeñas bolitas y estirar con el rodillo haciendo formas de lenguas

Poner aceite a calentar y freír y poner en papel absorbente y luego rebozar con azúcar y canela.



jueves, 25 de abril de 2024

SANDWICH CRAVIOTTO

La cuestión de las cenas me resulta tediosa muchos días. Eso de pensar en comer sano, cocinar poco y que no todos los días sea pescado, se me hace cuesta arriba. Por eso romper con la monotonía de vez en cuando y hacer algo diferente, aunque nos saltemos las reglas, se convierte en un festín.

Hoy hacemos un sándwich rico de verdad y diferente a otro cualquiera.

Ingredientes

2 huevos medianos
2 rebanadas de pan de molde
1 loncha de jamón York
2 lonchas de queso que funda bien (puse havarti, pero sirve cualquiera)
1 poquito de aceite de oliva

Sal
Pimienta


Elaboración

Batimos bien los huevos, salpimentamos y bañamos las dos rebanadas de pan de molde por los dos lados.

Colocamos sobre una sartén ligeramente untada con aceite de oliva, y dejamos que se cuaje el huevo por ambos lados.

Reservamos en un plato.

El resto del huevo batido, lo vertemos en la sartén y cuando esté a medio cuajar, colocamos encima las dos rebanadas de pan que tenemos reservadas. El huevo que sobresalga, lo colocamos sobre las rebanadas con una lengua.

Encima ponemos una loncha de jamón york que cubra los dos panes, o si las lonchas son pequeñas una en cada rebanada. Encima ponemos dos lonchas de queso y plegamos una rebanada sobre la otra.

Esperamos que comience a fundirse el queso y damos la vuelta al sándwich para que se funda igual por ambas caras. Servimos en un plato partido en diagonal. Buenísimo.







miércoles, 10 de abril de 2024

ESTOFADO DE CARNE DE CERDO EN OLLA RAPIDA


Ingredientes 

1 kg de carne de cerdo en dados. Si puede ser de aguja de cerdo o cabezada (la parte del lomo de cerdo más próxima al cuello)
1/2 litro de caldo de carne.
200 ml. de vino tinto.
2 patatas.
2 o 3 zanahorias.
1 cebolla.
100 gr de salsa de tomate.
50 gr de guisantes.
2 dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
Aceite de oliva.
Sal y pimienta.

Elaboración

Estofar es una forma de cocinado que nos permite disfrutar de unos platos siempre ricos, y si además, somos de los que le gusta darle un repaso final al plato con un trocito de pan, ya está todo dicho. No es lo mismo trocear unas verduras, y hervirlas que cortarlas con mimo para conseguir el grosor justo de cada rodaja. Si limpiamos bien la carne para eliminar los nervios y la grasa, y tenemos la suficiente la paciencia de dejar que cada ingrediente se cocine para sacar al máximo su textura y su sabor, el resultado final será algo más que un simple plato de carne con verduras.

El modo en que la cebolla carameliza y se fusiona con los azúcares del vino, la carne suelta sus jugos y la patata libera el almidón, engordando definitivamente el conjunto, nos ofrece un resultado único.

Yo he hecho el paso a paso en la forma tradicional, pero luego lo he terminado en la olla rápida. El resultado no ha podido ser más rico. La salsa engordó lo suficiente para quedar melosa y apetitosa y no quedó resto en ningún plato.

Elaboración

Empezamos troceando la cebolla bien finita. No vamos a pasar la salsa, así que quedando muy pequeña, después no vamos a encontrarla.

Pelamos y cortamos en rodajas la zanahoria, en rodajas no muy finas, porque queremos que se noten y se vean en la salsa.

En una olla rápida marcamos la carne de cerdo cortada en tacos a fuego vivo. Así que ponemos en la olla un chorro de aceite, la carne y salpimentamos.

Cuando la carne esté marcada (que no hecha) la retiramos a un plato y aprovechamos el aceite que vamos a utilizar para hacer el sofrito.

Incorporamos a la olla la cebolla y la zanahoria cortadas. Sazonamos y ponemos a sofreír a fuego medio. Cuando esté a medio hacer, añadimos los dos dientes de ajo enteros.

Cuando veamos que la cebolla empieza a dorarse, añadimos el vaso de vino tinto. Dejamos hervir unos minutos para que se evapore el alcohol u agregamos la salsa de tomate.

Con este fondo hirviendo a fuego bajo, añadimos la carne de cerdo y el jugo que habrá soltado.

Incorporamos la hoja de laurel y el caldo de carne y llevamos a ebullición.

Tapamos la olla y, lo dejamos cocinar 25 minutos desde que se levante la válvula.

Pasado el tiempo, despresurizamos y destapamos la olla. Es el momento de incorporar las patatas chascadas. Volvemos a cerrar la olla y dejamos que las patatas se cocinen durante 3 minutos desde que suba la válvula.

Volvemos a despresurizar y destapamos. Añade los guisantes (los míos eran congelados) y retiramos la hoja de laurel. Dejamos hervir a fuego medio durante otros 3 minutos.

Cuando veamos que la patata está a punto, ha llegado el momento de retirar la olla del fuego y servir.

Dejamos reposar unos minutos para que la salsa coja la textura ideal y la temperatura sea la adecuada para el consumo.

Tened en cuenta que en cuanto más tiempo dejemos estofar la carne, más tierna va a estar.

Este es uno de esos platos ganan mucho de un día para otro, pero mejor si no lo congeláis con la patata no es conveniente es que lo congeles con la patata. Podéis congelar una parte sin ella y cuando lo descongeléis añadir la patata.


MIGAS DEL PASTOR


Las migas, son una preparación culinaria de España y Portugal habitual a la hora del desayuno de la gente que se dedica a la trashumancia, a pueblos nómadas. Se elaboran principalmente con pedazos de la miga de pan acompañados de papada de cerdo o panceta y algo de chorizo.

Las migas posiblemente tengan su origen en el tharid musulmán un plato cuyos ingredientes eran pan candeal, no ácimo, al que se le añadía líquido, grasa animal y productos cárnicos tan apreciado en la cocina andaluza. En los territorios cristianos de la reconquista se elaboraba con pan, y se le acompañaba con pequeñas porciones de grasa de cerdo frita (torreznos) para distinguir a los comensales como cristianos viejos. La preparación se ha extendido con el devenir de los tiempos a lo largo de toda la península ibérica.

Antaño eran parte de la alimentación cotidiana (generalmente servidas como desayuno), poco a poco se han ido transformando en un plato de frecuencia semanal. Su uso ha pasado desde una elaboración fundamentalmente pastoril a plato de tasca y fonda.

Desde finales del siglo XX es frecuentemente elaborado y servido como una tapa en los bares de algunas zonas, perdiendo su entorno típicamente rural. La popularidad del plato en ciertos lugares de la cocina española hace que se celebren concursos anuales de elaboración y degustación de migas a lo largo de la geografía, generalmente en ocasiones de festividad. Se sirven por regla general calientes, pudiendo ser ellas mismas un plato o un acompañamiento.

Son un plato indicado para cuando el frío arrecia y para facilitar la digestión, nada más saludable que ponerse un buen calzado y caminar, caminar por nuestros campos españoles con tantos matices, y tantos olores a tomillo y romero, que da el inicio de la primavera.

De las migas nos habla Camilo José Cela en su delicioso “Viaje a la Alcarria”

“Por la plaza de la Hora se pone el sol. Enlutada una señora vela al señor. Suena triste una campana con suave amor. Por el cielo de Pastrana vuela el azor”

Ingredientes

1 pan de pueblo de dos o tres días de antigüedad
1 trozo de panceta
1 trozo de chorizo (yo le puse poco, por aquello de hacerlas más ligeras, pero va en gustos
1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
4 dientes de ajo

Para acompañar las migas, podemos servirlas con unos huevos o unas uvas, aunque sin nada están buenísimas

Elaboración

La víspera, cortamos el pan en pequeños trocitos, a pellizcos y depositamos en un bol amplio. Rociamos con agua, y tapamos con un paño húmedo. He indicado rociar, no empapar, se trata de humedecer las migas, no de mojarlas.

Al día siguiente ya, ponemos en la sartén la panceta de cerdo cortada en trozos, con los ajos. Retiramos los torreznos y los ajos cuando estén fritos.

Freímos el chorizo en este mismo aceite, y los retiramos. Yo no he utilizado el pimentón, el chorizo de León le da ya el sabor y el color necesario.

A continuación, añadimos los trozos de pan, ponemos de nuevo en el fuego, e ir dando vueltas hasta que se doren. Esto depende del pan: si es muy recio y poco jugoso, igual hay que añadir un par de cucharadas de agua, para que estén jugosas. Yo no lo hice, me gusta que queden crujientitas.

Cuando estén doradas, añadir de nuevo los ajos, y servimos inmediatamente. No admiten mucha espera.

No acompañé ni con uvas ni con huevos, el plato es en si mismo, absolutamente contundente. De esos platos ricos pero que no son precisamente ideales para una dieta saludable. Es, al menos en nuestro caso, un plato de capricho y una excepción. Están muy ricas…pero como expliqué en un principio, es un plato pensado para gente que trabaja fuerte.




BACALAO CON TOMATE


Ingredientes

1 kg bacalao desalado (6 lomos)
3 pimiento verde
1 kg tomate frito casero
150 g harina
Sal
Aceite de oliva

Elaboración

Lavamos los pimientos, retiramos los tallos y las semillas y los troceamos en tiras.

En una sartén con aceite caliente confitamos los pimientos. Primero con fuego suave y cuando están blandos subimos el fuego para que se doren ligeramente. Reservamos.

Pasamos los lomos de bacalao por harina y los sellamos ligeramente en la misma sartén donde cocinamos los pimientos.

Deben quedar jugosos por dentro. El bacalao excesivamente hecho pierde toda su gracia.

En otra sartén ponemos el tomate frito. Cocinamos con fuego muy suave. Cuando comience a hervir incorporamos el bacalao, cubrimos con la salsa y colocamos los pimientos encima. Continuamos la cocción unos 6 minutos más, con la cazuela tapada.

El tiempo puede variar en función del grosor del pescado.

BIZCOCHO DE ZANAHORIA Y NUECES EN THERMOMIX

 
Hace tiempo que tenía ganas de hacer este bizcocho. Por lo general todos los bizcochos a los que se les pone hortalizas como la calabaza, el calabacin o similares siempre me han resultado jugosos y ricos. Hoy ha sido el día, y he de decir que es de los más ricos que he probado. Mucha gente le pone una glasa y lo convierte en una tarta, bajo mi punto de vista, no lo necesita en absoluto, es muy jugoso, no necesita ningún plus. El resultado es más de una tarta que de un bizcocho, genial para tomar con un café a media tarde o como postre.

Ingredientes

400 g de zanahorias peladas y en trozos
225 g de azúcar
125 g de azúcar moreno
4 huevos grandes
240 g de aceite de girasol
2 cucharaditas de vainilla líquida
240 g de harina de repostería
2 cucharaditas de bicarbonato sódico
1 cucharadita de levadura química en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de sal
100 g de nueces picadas
1 cucharada de azúcar glas para espolvorear

Elaboración

Precalentamos el horno a 180º. Forramos con papel de hornear la base de un molde desmoldable de 24-25 cm de diámetro y engrasamos las paredes con mantequilla o antiadherente para bizcochos.

Troceamos las nueces.

Reservamos.

En el vaso de la Thermomix ponemos las zanahorias y programamos 10 segundos, a velocidad 5. Con la espátula, bajamos los restos que hayan quedado en las paredes y tapa del vaso hacia las cuchillas y programamos 5 segundos más, a velocidad 5. Con la espátula, bajamos de nuevos los restos que hayan quedado en las paredes y tapa del vaso hacia las cuchillas.

Añadimos el azúcar, el azúcar moreno, los huevos, el aceite de girasol y la vainilla. Programamos 30 segundos, a velocidad 4.

Agregamos la harina, el bicarbonato, la levadura, la canela y la sal. Programamos 10 segundos, a velocidad 4.

Incorporamos las nueces picadas y mezclamos todo con la espátula, mediante movimientos envolventes.

Vertemos en el molde reservado y horneamos durante 60 minutos, a 180º, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro del bizcocho, éste salga limpio.

Retiramos del horno y dejamos que temple durante unos minutos. Desmoldamos y dejamos sobre una rejilla hasta que enfríe completamente.

Espolvoreamos azúcar glas por encima, partimos en porciones y servimos.