1 cola de rape ½ cebolla 1 vaso de salsa de tomate casero 1 bote de guisantes pequeño 1 diente de ajo ½ vasito de vino blanco Laurel Azafrán Aceite de oliva Sal Harina 1 huevo para el rebozado
Elaboración.
Mi rape era un rape congelado (sino lo habéis probado, hacedlo, merece la pena), era lo justo para dos personas. Lo primero que hice fue separar la espina y trocear los dos lomos.
La espina, la reservé y la puse en la salsa al momento de poner la salsa de tomate para potenciar y enriquecer el sabor.
Pelamos y picamos la cebolla y la ponemos en una cacerola con un poco de aceite de oliva, hasta que se vaya pochando
Cuando esté un poco doradita, añadimos el ajo y a continuación, la salsa de tomate y una hoja de laurel.
Dejamos a fuego medio unos minutos y luego echamos los guisantes, el vino blanco y un poco de azafrán (a mí se me olvidó).
Antes de añadir los guisantes, sacamos la hoja de laurel y trituramos la salsa de tomate con la cebolla y el ajo, sobre todo, para que los paladares refinados no encuentren nada que les desagrade.
En una sartén con el aceite caliente, rebozamos el rape pasándolo primero por harina y después por el huevo batido. Lo freímos procurando que se haga por todos los lados.
Lo vamos añadiendo a la salsa, tapando la cacerola y dejamos cocer a fuego lento unos quince o veinte minutos.
Le añadí una cama de patatas fritas cortadas muy finitas y fritas pero dejándolas blanditas. Antes de colocarlas en la fuente, las escurrí sobre papel absorbente y coloque todo sobre las patatas. Servir caliente.
100 g de judías verdes (pueden estar congeladas) 100 g de zanahoria (pueden estar congeladas) 1 patata mediana 60 ml de agua 1 cucharada de aceite de oliva virgen 45 g de tomate frito 20 g de jamón en daditos 1 diente de ajo ⅓ de cebolla
Elaboración
Pelar y picar la cebolla y el ajo, meter en el vaso y programar 3 segundos, vel 5. Bajar los restos de las paredes, añadir el aceite y sofreír durante 5 minutos, varoma, vel 2.
Colocar la mariposa, añadir el tomate, el agua y las judías. Dejar cocer durante 10 min, varoma, vel 1.
Cortar la zanahoria y la patata en cachelos. Añadir al vaso, programar 10 min, 100º, vel 1.
Añadir los tacos de jamón y programar 5 min, 100º, vel cuchara.
Ingredientes (2 personas) 200 g de colas de gambas congeladas 300 gr de almejas o chirlas 2 ajos 1 cayena perejil troceado pequeño 3 cucharadas aceite sal 120 g de tallarines Elaboración Este es un plato rapidito, para días en que el tiempo es reducido o sencillamente no nos apetece demasiado cocinar. El primer paso es poner una olla alta al fuego, con agua y sal para hervir la pasta. Limpiamos las almejas dejándolas durante un rato en agua con sal, para que suelten la arena si la tuvieran, aunque afortunadamente casi todas vienen ya depuradas. Ponemos una cazuela con el aceite, y cuando esté a la temperatura adecuada, ponemos los ajos troceados menuditos y los sofreímos teniendo precaución de que no se doren, porque alterarían totalmente el sabor del plato. Añadimos en ese momento la cayena. Inmediatamente, volcamos las almejas bien escurridas y las colas de gambas descongeladas. Rehogamos y dejamos que se abran y suelten el jugo, al tiempo que se van haciendo las gambas. Ponemos a fuego medio, para que no se evapore el caldo que sueltan las almejas. Probamos y añadimos sal, hasta encontrar el punto. Con probabilidad mientras hemos hecho ésto, el agua de la olla estará hirviendo, así que introducimos los tallarines y damos vuelta hasta que estén cubiertos totalmente con el agua. El tiempo de cocción de la pasta es siempre el que viene indicado en el paquete. Suele dar la opción de poder hervirla con dos minutos de diferencia. Si os gusta poco hecha, elegís obviamente la más corta en el tiempo, que en este caso sería la aconsejable, puesto que luego se continuará haciendo al terminar el plato. Escurrís bien la pasta, y la volcáis inmediatamente sobre el revuelto de almejas y gambas, agregando al tiempo el perejil picado. Dejar que hierva el conjunto un par de minutos para que la pasta absorba el sabor de las almejas y las gambas. Comprobar el punto de sal y servir inmediatamente.
4 muslos y contramuslos de pollo 1 cebolla 2 dientes de ajo 1 manzana ½ litro de sidra Aceite de oliva virgen extra 1 hoja de laurel Sal (al gusto)
Elaboración
Limpiamos el pollo retirándole los posibles restos de grasa que pueda tener. En una cazuela calentamos un chorrito de aceite de oliva y añadimos el pollo en tandas para dorarlo por todas sus caras. Así sellaremos la carne evitando que pierda sus jugos durante el proceso de guisado. Retiramos de la cazuela y reservamos.
En la misma cazuela y con el mismo aceite, añadiendo algo más si fuera necesario, sofreímos la cebolla y el ajo cortados muy menudos, junto con la hoja de laurel. Rehogamos durante unos 15 minutos a fuego medio removiendo de vez en cuando hasta que vemos que la verdura esté pochada.
Incorporamos el pollo a la cazuela, una pizca de sal y la sidra. Dejamos que hierva el líquido durante unos minutos para evaporar el alcohol y tapamos la cazuela. Cocinamos durante 30 minutos a fuego medio.
Mientras se va haciendo la carne preparamos la manzana pelándola y retirándole el corazón. Troceamos la fruta en dados y la añadimos a la cazuela. Cocinamos durante 15 minutos más.
Servimos el pollo acompañado de parte de la salsa y las manzanas que estarán blanditas.
Las cremas de verduras son un fijo en casa. Hacer variaciones es una forma de no cansarse de ellas y tomarlas con gusto. Esta es, rica y ligera. Es un descubrimiento que me ha hecho, la mujer de mi hijo. Os animo a que la probéis porque es deliciosa. Ingredientes
20 g de aceite 200 g de puerro (solo la parte blanca) 200 g de manzana pelada a trozos 200 g de calabacín troceado 400 g de agua Sal Un cubito de caldo de verduras 50 g de leche 20 g de mantequilla (yo la sustituí por 1 cucharada de aceite) Pimienta
Elaboración Tradicional Para realizar esta receta de manera tradicional, tenemos que picar los puerros a trocitos muy pequeños. La manzana y el calabacín deberían estar cortados a trozos un poco más pequeños que si hacemos la receta con Thermomix.
Poner los puerros en una olla junto con el aceite y pochar. Agregar el resto de ingredientes, a excepción de la leche y la mantequilla y dejar cocer durante una media hora.
Al finalizar el tiempo de cocción, añadir la leche, la mantequilla y salpimentar al gusto. Triturar todo con una batidora o procesador de alimentos hasta que quede una crema fina.
Se puede servir acompañada de unos picatostes de pan.
Elaboración con Thermomix
Poner en el vaso los puerros troceados y los picar 4 segundos al 5. Añadir el resto de ingredientes, excepto la leche y la mantequilla (si el puerro nos repite, se puede pochar previamente con el aceite 5 minutos, temperatura varoma, velocidad 1).
Programar 30 minutos a temperatura varoma en velocidad 1.
Al finalizar el tiempo añadir al vaso la leche. la mantequilla/aceite y salpimentar al gusto. Trituramos la crema 40 segundos en velocidad progresiva 5-10.
Se puede servir acompañada de unos picatostes de pan, tostados en el horno para evitar grasas. Yo he doblado las cantidades para tener para más de un día, nos encanta.
3/4 kg de carrilleras de cerdo 1 Cebolla tierna 2 Dientes de ajo 1 Pimiento rojo 2 Zanahorias 350 cc de Pedro Ximénez 2 pastillas de caldo de carne disueltas en 1/4 litro de agua Harina para rebozar Sal Pimienta negra recién molida Aceite de oliva virgen extra
Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es retirar la tela que cubre la carrillera y trocear la pieza en dos.
Diluimos las pastillas de caldo de carne en el agua y reservamos.
Las salpimentamos por los dos lados y pasamos a enharinarlas, sacudiéndolas para que suelten la harina innecesaria.
Ponemos aceite en una sartén y cuando esté bien caliente pasamos las carrilleras por ambos lados, las marcamos a fuego fuerte y reservamos.
Ponemos un poco de aceite de marcar las carrilleras en la olla exprés. sofreímos primero la cebolla cortada en juliana y cuando empiece a dorarse, añadimos el pimiento troceado y limpio y cuando esté todo bien pochado, añadimos la zanahoria cortada en trozos pequeños.
Cubrimos con el caldo las verduras, y añadimos el Pedro Ximénez. Dejamos evaporar un poco para reducir el alcohol y agregamos la carne.
Tapamos la olla exprés, y ponemos 40 minutos desde que empieza a girar la válvula. En cuanto empieza a girar, reducimos la temperatura de la vitro al 6, y dejamos que se haga despacio.
Este plato es una contribución de mi hija al blog. Es alérgica a algunos alimentos y ha elaborado una salsa pesto adaptada a su gusto, en la que ha sustituido los piñones por nuez y la albahaca por espinaca, consiguiendo una salsa pesto diferente pero igualmente rica.
Ingredientes
Para el pesto: 80 g de nueces 80 g de parmesano 4 cucharadas de aceite de oliva 1 diente de ajo ½ cucharadita de sal 80 g de espinacas
Para el pollo: 2 cucharadas de aceite de oliva 500 g de pollo deshuesado 1 cucharadita de sal 200 g de leche evaporada 400 g de tallarines
Elaboración
Poner todos los ingredientes del pesto en el vaso y triturar 20 segundos, velocidad 7 (si antes cambia el sonido ya estará triturado). Retirar y reservar.
Con el vaso sin lavar, agregar el pollo en trozos grandes y triturar 5 segundos, velocidad 5. Agregar el aceite de oliva y la sal y sofreir 12 min/120ºC/giro inverso/ vel 1. Comprobar que esté bien cocido y poner unos minutos más si es necesario.
Mezclar el pollo, el pesto y la leche evaporada.
Cocer los tallarines el tiempo que indique el paquete, mezclar con la salsa y servir.