
Al igual que sucede con las peras, este año hay un excedente de manzanas, así que haremos también una rica compota que se va a poder aprovechar tanto para tomar con platos salados, como para la elaboración de bizcochos o en el desayuno.
Como la compota lleva por lo general menos azúcar de lo que suelen llevar las mermeladas, hay que esterilizarlas para asegurarnos una buena conservación. Os detallo, como he procedido para la conserva, y os cuento que aunque la receta hablaba de medio limón, yo le he puesto uno de tamaño más pequeño entero, para que el ácido cítrico ayude a conservarla durante más tiempo.
Ingredientes
1 kg de Manzanas reinetas peladas y descorazonadas.
100 g de Azúcar blanco
50 g de Azúcar moreno
100 g Agua
1 limón entero no demasiado grande sin nada de la parte blanca y sin pepitas
Elaboración en thermomix
Para hacer esta compota de manzana, necesitaremos manzanas reineta grandes, lavadas, descorazonadas y cortadas en trozos.
Añadimos todos los ingredientes en el vaso. Trituramos velocidad progresiva 5/7/9.
Programamos 20 minutos, a temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad 2.
Dejamos enfriar unos instantes y trituramos 40 segundos, a velocidad 5, o hasta que quede la textura que nos gusta. Siempre con el cestillo puesto para que no nos salpique.
COMO CONSERVAR LA COMPOTA DE MANZANA REINETA.
Esterilizamos los frascos y las tapas en agua caliente, o bien hacemos un lavado con los frascos en el lavavajillas y quedaran perfectamente esterilizados. Los escurrimos bien y los dejamos enfriar al menos 10 minutos antes de verter allí la compota de manzana.
Vertemos la compota en cada frasco, preferiblemente en caliente, con cuidado, dejando aproximadamente 6 mm de espacio en la parte superior. Intentamos llenar cada frasco de manera uniforme para esparcir la mezcla por todo el espacio.
Limpiamos bien el borde del frasco y colocamos inmediatamente a tapa. Limpiamos la parte interior y exterior del borde del frasco con un papel de cocina. Ajustamos la tapa para sellar el frasco.
Si limpiamos el borde, nos aseguramos que la tapa selle el frasco herméticamente.
Colocamos en una olla amplia los botes de compota sellados de forma que queden totalmente cubiertos de agua asegurándonos de que estén sumergidos por completo. Si el agua no cubre los frascos del todo, añadimos más hasta que esto ocurra.
Esperamos que el agua llegue a ebullición y sacamos los frascos del agua cuando hayan estado en ebullición entre 15 y 25 minutos.
Dejamos reposar los frascos a temperatura ambiente entre 12 y 24 horas de forma que puedan enfriarse y sellarse al mismo tiempo.
Guardamos los frascos en un lugar fresco y seco en un lugar que esté fuera de la luz solar directa. No hay un tiempo exacto para la duración de la compota de manzana, pero debe poder resistir como mínimo unos años antes de empezar a echarse a perder.
Si la tapa en la parte superior de la compota está hacia arriba o la compota tiene un olor desagradable, no debemos consumirla, lo mismo que si cambia de color o se torna burbujeante, porque es probable que se haya echado a perder.